Francisco Andrés Gallardo | 25 de noviembre de 2011 a las 10:06
Me gusta la gente de la que se aprende simplemente con un gesto que les delate, con un puñado de palabras, con una pizca de trabajo. Con el ejemplo o con un detalle. Del esfuerzo y de lo que les sale sin querer. Se aprende de los geógrafos, de los panaderos, de los recepcionistas o de los escultores. Y también de esos mercenarios de escenarios y platós capaces de rehacerse o de reinventarse. En manos bastas Tu cara me suena no pasaría de ser un juguete, pero el mejor estreno de la temporada, ficciones aparte, es un espectáculo semanal que cada día procura sorpresas y un listón alto por el ahínco de todos sus implicados. No hace falta insistir en las conseguidas caracterizaciones ni en el calculado ritmo de este entretenimiento para que tres horas no terminen pesando.
Sobre todo se aprende de sus concursantes, de unos artistas, sí. De tipos de los que se aprenden cosas y dan ejemplo a los que vienen detrás. El logro de Tu cara me suena, de A-3, es desafiar cada semana con imitaciones diferentes, apurando el delirio, a los participantes, haciéndonos descubrir vetas insospechadas y, sobre todo, descubriéndoselas a ellos. Ángel Llácer y los de Gestmusic han madurado otra cosa, otra movida, con los esquejes difuntos de Lluvia de estrellas y OT. Y se aprende a hacer televisión de lucecitas sin regurgitar. Parecían un manojo de caídos, pero con las dotes de cada cual se exprime un espectáculo vivo. Tal vez lo más interesante han sido las terapias con las que se ha trabajado para que los imitadores dieran lo mejor de sí mismos, a costa de maltratar sus egos. Con los que estaban llamados a ser comparsas, como Segura (el de más juego) o Ferre, se ha utlizado una táctica de motivación; con los que venían de consagrados, Francisco o Josema, un correctivo de humildad. De lo bueno y de lo malo, de la risa o del cabreo, siempre se aprende.
25 de noviembre de 2011 a las 2:48 pm | Enlace permanente
Un gran programa de entretenimiento que, desgraciadamente, están machacando a base de publicidad.
“Haciendo leña del álbol caído” hasta que no queden ni astillas.
25 de noviembre de 2011 a las 9:04 pm | Enlace permanente
A mi me aburre soberanamente ese concurso, les doy un 10 a los de maquillaje y caracterización y tambien a los concursantes que se lo curran mucho, pero el jurado es soporifero, no soporto a ninguno de ellos por eso he dejado de ver el programa