Albert Rivera y Pablo Iglesias: separados por un palillero

Francisco Andrés Gallardo | 19 de octubre de 2015 a las 12:22

El PP todavía anda en fase de escaleta del Telediario y bailoteo de la vicepresidenta y los nuevos partidos, siempre por delante y sacando ventaja gracias a la televisión, ya están escenificando debates electorales (pincha aquí para ver el programa) con vasos de café, mostrador de azulejos y mesas de bar de barrio, con servilleta y palillero en el centro. Más sinceridad no cabe en un encuadre. Salvados montó un inédito cara a cara de primeros espadas en el Tío Cuco, esquina de una barriada barcelonesa. Ya se ve: no hacen faltan decorados, ni controlar luces, temperatura ni minutado por árbitros de baloncesto, como exigen los directores de campaña para esos debates tan vacíos, tan escasamente carnosos. La política ahora se empuña en la arena de la tele y para ese viajes simplemente sólo hacen falta las alforjas del discurso. Ideas sin abalorios  Y a Jordi Évole no le hacía falta engolarse, sino que estaba ahí para parar los temas ya trillados, lanzar al aire algún dato , azuzar con algún vídeo en la tablet y dejar que Albert Rivera y Pablo Iglesias se pelearan con deseos, utopías y argumentos de sentido común. Por convicción Rivera se llevaría este domingo más votos a la buchaca e Iglesias anduvo ligeramente acomplejado, desanimado . Tal vez agotado. Rivera estaba más despierto, y eso que disimuló algún bostezo en la caravana.

Évole tuvo la perspicacia de poner muy alto su programa desde que pone a los dos líderes en un asiento trasero, obligándoles en principio a una conversación de ascensor. Fue lo más novedoso  y un favor para ambos: vimos a los políticos al límite de sus trastiendas, vulnerables, esquivándose las miradas. Dos tipos al lado de la gente: un regalo para sus asesores.  Con los figurantes del bar envarados, los nuevos partidos interesados a 936.000 andaluces, sobre el doble de lo que interesaron los debates de la autonómicas con Susana Díaz, que creía ser depositaria de la cercanía y veracidad. Ciudadanos y Podemos por una noche, desde una privada, les han dado una lección al bipartidismo, a esos mismos que se han cargado la televisión pública.

Etiquetas: , ,

  • El Llanero Solitario

    Muy bien Sr. Gallardo. Interesante artículo. Ahora falta lo más importante, y eso es que Ciudadanos y Podemos, no solo por una noche, sino por cuatro años, den una lección al bipartidismo. ¿Ud. cree que eso pasará?. Tengo mis dudas o, mas que dudas, certeza. La verdad es que es patético ver dos seguros perdedores aparentar ser ganadores.

  • juan guerrero

    Iglesias dijo lo que tenia que decir, medicina privada no, pension privada no, atacar a la SICAV si, reforma laboral si , subir el salario minimo si, decirle a las eléctricas esto es lo que hay si no adios muy buenas.Claro y contundente algo diferente a lo que hay, lo demás es mas de lo mismo

  • Lucas

    El cuento de Podemos ya cada vez se lo cree menos gente. Eso de que los pobres por fin vivirían de los ricos sin doblarla el personal empieza a tomarlo como un bulo…La riqueza que pretende crear Podemos es aumentar los impuestos de manera alarmante y con ese dinero recaudado repartirlo entre los votantes, que con esa fórmula no dudarán de dar el voto a Podemos. Lo de Podemos es como la película Bienvenido Mr. Marshall, pero el papel de los americanos lo hacen los “ricos” y el de Isbert, Pablo Iglesias…

  • Andévalo

    Yo vi a un Pablo Iglesias dubitativo y, como siempre, sin concretar. Rivera, refente a los contratos, no me convenció, pero aportó que su modificación supondrían unos 8.000 M€, y dijo que la de Iglesias supondría unios 121.000 m€, preguntando a continuación de dónde pensaba sacar esa cantidad astronómica. Iglesias no respondió, se fue por los cerros de übeda.