‘Top Gear’ televisión a todo gas

Francisco Andrés Gallardo | 24 de enero de 2012 a las 17:19

Aparece a primera hora en Cuatro y es el programa del horario estelar del nuevo canal de Telecinco, Energy. Es estilo BBC: puedes abordar el asunto que quieras, si añades humor, historias y complicidad (también un poquito de sana provocación) hasta la física cuántica o la macroeconomía pueden convertirse en un espectáculo. Todo es cuestión de tener ganas por contar y contactar. Es el caso de Top Gear. Es un programa de coches. Sí, de motores y palabras especializadas, pero tratado con un rigor desenfadado que lo convierte en apto incluso para los alérgicos a la gasolina. No defrauda. La pública andaluza puede echar un vistazo a Top Gear para inspirarse en hacer otro tipo de televisión, como la que fabrican con solvencia los británicos. Los de los coches es una excusa para formar y entretener. Estoy seguro de que el trío de compadres que lleva el programa podría hablar de astronomía, de gastronomía o de flamenco. Crean historias y siempre intentan ejecutar un giro diferente en el formato.

Jeremy Clarkson es el comandante de Top gear. Mientras se pone al volante de un utilitario Renault o de un exclusivo Porsche va narrando sus sinceras sensaciones. Tendrá mucho de guión, pero le aceptas cualquier barbaridad. Con un perfil de Wyoming en sus tiempos de Caiga quien caiga , sus dos escuderos, James May y Richard Hammond, saben tanto o más que él, con los coches como pasión. Con los famosos hacen pruebas de pericia o de velocidad y cuentan con un especialista que pone los pelos de punta. Top Gear juega a docu-show como esas series que se nos instalan en el nuevo Discovery Max como Cazadores de mitos que hasta ahora ocupaban horarios matinales en las cadenas generalistas. Se puede hablar de coches y entretener a quienes ni siquiera tienen carné de conducir. No es un privilegio. Es imaginación y profesionalidad.

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Las cadenas que fueron al cementerio

Francisco Andrés Gallardo | 22 de enero de 2012 a las 11:43

Este negocio de entretener a domicilio compensando gastos con ingresos publicitarios es más complejo de lo que parece. Hay que tener mucha psicología social e intuición. Al dueño de una licencia (ay, qué ingenuos aquellos empresarios locales) le puede ilusionar ejercer su influencia con una tertulia sobre políticos y dar un tono interesado a los noticieros y enfocar en primer plano al concejal apadrinado. Pero el día es muy muy largo y la audiencia, cruel. Hacer una parrilla siempre quema.

La competencia del periódico El País se llevó durante años pataleando sobre el agravio comparativo, y desprecio a la pluralidad, que suponía que el Grupo Prisa gozara de una licencia de televisión (Canal + y después Cuatro). No hay nada peor que ver cumplidos los sueños: El director de El Mundo y los editores de ABC gracias a la TDT tuvieron por fin el capricho de una licencia (más goloso, un múltiplex, un paquete de canales) y con ello demostraron que hacer un periódico no es lo mismo que construir un canal. Ni Veo 7; ni Net TV, y después con Vocento, La 10, arañaron un mínimo de interés entre los espectadores. Fueron las programaciones más flojas que vieron los siglos y de ahí que no se comieran ni un punto de cuota. Pero ni siquiera los años de experiencia a los de Prisa les sirvió para llegar lejos.

Podemos criticar lo que emiten Telecinco o A-3, pero llevan más de 20 años en el negocio y después de tantos millones saben cómo jugar en este correoso terreno. En las públicas hay muy buenos profesionales, y equipos que hacen maravillas, pero en esas vienen los brazos armados de los partidos y los sindicatos y, como poco, deterioran y encarecen el potencial. El televisor nunca ha sido la caja tonta. Es un negocio que obliga a estar pendiente de la sociedad y de las tendencias, no del ego o el interés de un director o de un político. Por eso CNN+, Veo 7 o La 10 están en el cementerio.

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Romance por la serie ‘Toledo’ (crítica en verso)

Francisco Andrés Gallardo | 15 de enero de 2012 a las 22:07

Crónica en verso de la serie estrenada este martes por Antena 3.

Senteme a contemplar este martes el cristal que alumbra mi gravado lar y asomeme a Toledo, recia capital del castellano solar. Vinieronme desde el 3 a contarme relatos de caballeros cristianos contumaces y barbados blanquecinos moros, para la ocasión “musulmanes” evitando así apuntes incómodos. En Toledo, señores, intentaronme entretenerme y yo ansiábame por aceptarlo, os aseguro pardiez que en todo momento quise ser complaciente pero sólo en ratos contados la prolongada historia estuvo resplandeciente para que yo asintiérales entregado.

Resaltareles, sí, el nome de Eduard Farelo, el noble sin pelo que apelo sin recelo y que les revelo, vive Dios, fue el más bravo de los juglares de vuelo que por aquesta ciudad se vio. Aparecióse un apuesto joven, Maxi Iglesias realmente nombrado, Romeo toledano que de una musulmana turgente se enamora, pero faltan horas para ver si mejora un trabajo que elabora así, tan plano. Todo curvas, verdad, ella, y bien que los del 3 se preocuparon en que la doncella aparecierase sin ropas, tan bella, para la turbación regodella de los jóvenes que a distancia la contemplaron (Julieta se queda aquí sin rima). Adornos juveniles imprescindibles para hacer más consumibles las cantigas alfonsinas que a los de Boomerang encargaron. Hubo escenas de esgrima que en verdad grima han despertado y rincones tomados de belenes y mesones con un vestuario pulcro para caballeros tan ajados.

Contemplele bien a Álex Angulo como judío juicioso; pero no así al monarca Juan Diego, casi siempre maravilloso y aquí muy despeinado, que no dona como debiere los callejeros diálogos que al rey sabio le han endilgado. Un recortable para esa multitud que los de A-3 ahora fácil congregan y que, confiemos, en unas noches toledanas postreras, mejoren en acciones, intrigas e interpretaciones a la altura que debieran..

…Os aseguro que leída en voz alta esta crítica gana bastante. ;-) . Arriba, el capítulo completo.

Hay que darse a ‘La Fuga’

Francisco Andrés Gallardo | 13 de enero de 2012 a las 9:49

http://www.youtube.com/watch?v=1aIYbcHq2fQ
 
Nos evoca otras historias de cárceles (es imposible no hallar paralelismos con Prison break, ‘Prision’ break para la guasa twittera) pero no es la típica historia en una cárcel. Tiene miga y tramas para aguantar. La Fuga no es para huir, sino para quedarse y lamentar que en caso de que tenga éxito la estirarán en Telecinco como chicle. Mientras, disfrutemos de ese malo que aún ha de dar noches de mala milk, el que encarna Asier Etxeandía, en un drama carcelario que no va a padecer de claustrofobia, uno de los temores que teníamos. Incluso tienen un bar para colocar marcas y eso que allí viven en un mundo en crisis apocalíptica, bajo una dictadura. La plataforma reconvertida, muy conseguida en posproducción, da juego. Teníamos prejuicios con La Fuga, con Aitor Luna cristífero, pero sobre todo tras el raspado de futurismo que sufrió el proyecto. La productora Bocaboca, visto el primer capítulo, ha sabido dar forma correcta a un relato que transcurre en una distopía ya vista y el gran público se engancha a la historia de amor hasta el infinito, las lealtades de los que parecen buenos y las sombras que acechan en cada personaje. Es El internado sin niños y es El barcosin niñatos. Acepta al público joven pero se entrega al adulto, sin tanta piel explícita (y hablamos casi de un oxímoron, tratándose de Telecinco). Hay guiños al movimiento de indignados en la historia de los rebeldes, los ‘resistentes’, y una puesta en escena que recuerda a los futurismos ochenteros de Stallone.La historia se desarrolla en un mundo en que se han despilfarrado todos los recursos y precisamente se observa en la serie que se ha aprovechado el presupuesto. Está cuidada y aparente. Ya no es noticia cuando se trata de una ficción española. El futuro dependerá de lo que anote en el segundo capítulo (tuvo 735.000 seguidores en Andalucía, un ‘datazo’ de 21,2% de cuota, bastante menos en toda España, 16,9%:  Andalucía tira siempre para el cinco, sin rima). Que el audímetro se apiade María Valverde y los suyos.

Revancha para el damnificado por Remedios

Francisco Andrés Gallardo | 10 de enero de 2012 a las 2:22

Aquí podéis ver el vídeo de la redención de Mario, aquel concursante de ‘Atrapa un millón’ que Remedios Cervantes le hizo perder 5.000 euros por cambiar el azúcar por la sal en el último segundo. Mario volvía este lunes y al final, acompañado de un amigo, ganó 15.000 euros. En verdad Antena 3 le debía esta revancha. Mientras, el vídeo de Remedios Cervantes sigue dando vueltas por todo el mundo. Me veo a Remedios de asesora de Merkel

Rayos y estrellados

Francisco Andrés Gallardo | 9 de enero de 2012 a las 2:27

Fiesta con Mario Vaquerizo en la MTV en la noche de Reyes: cada vez es más difícil diferenciar al marido de Alaska y a las Nancys Rubias de la cuadrilla chanante de Joaquín Reyes. Son mundos paralelos en la cuarta dimensión. La del esperpento.

Cuando el esperpento se hace involuntariamente puede ser que detrás esté la batuta excesiva de José Luis Moreno (no cuentan las amoniacales astracanadas de sus sobrinos, los de las series). Tú sí que vales para llenarse el bolsillo. Reyes y estrellas se llama lo que perpetró en la noche de La 1 el día en que Mario Vaquerizo comentaba a su manera los mejores vídeos del año. En la cadena de TVE aparecía Ana Obregón y dos presentadores de tetra brik de oferta, Guillermo Martín y Aitor Trigos. Nada que hiciera sombra a la plástica madre de Alex, aquel niño comemicrófonos que por fortuna parece haber madurado sin traumas. Reyes y estrellas. Un nombre de esos evidentes y feos, como si fuera de Canal Sur, para una gala más plana que Castellón y más previsible que un final de Pocoyó. Sólo se puede arrojar una virtud al regalo de la TVE pre PP a José Luis Moreno: que nos hizo rejuvenecer a todos. Por un momento parecía que estábamos en 1993, en uno de esos programas de apoteósico despilfarro cuando la cadena pública competía con las privadas con el armamento importado de Italia. Nada nuevo de lo que ha hecho el ventrílocuo durante los últimos lustros: plató discotequero, pista con lamparones e intérpretes de medio pelo, tipo OBK y triunfitos. Y Lina Morgan. Y Marisa Porcel. Qué pereza de año.

Andalucía Directo, por cierto, abría el sábado con los nudistas dispuestos a conseguir las prendas en rebajas por la cara. Después, como ciudadanos, no exijamos dignidad.

El trigo del yerno del Rey

Francisco Andrés Gallardo | 6 de enero de 2012 a las 11:45

 “Urdangarín no era trigo limpio”, cuchicheaba, a su estilo, el cronista nupcial. Lo ha dicho Peñafiel y ya se despejan así todas las dudas del yerno desvariado del Rey. La que nos espera con Letizia si las sospechas de Jaime son proporcionales a la realidad. No sabemos si el ex balonmanista forma parte de los Doce meses, doce causas, pero antes de entrar en el juzgado le ha quitado todo el protagonismo al resto de la fauna de Sálvame. Ayer lo andaban buscando por Vitoria como si fuera una ex novia de Paquirrín.

El yernísimo de las mil empresas protagonizaba, cómo no, un reportaje noctámbulo este miércoles en Telecinco donde aparecía Peñafiel con aquel y otros comentarios y por donde desfiló la bio-hagiógrafa real Pilar Urbano desgranando cómo el olímpico de Atlanta se trajo una medalla y una infanta de aquellos juegos del 96. Y cómo se fue pasando al lado oscuro a raíz de un master empresarial que le abrió los ojos y la cartera y endureció su rostro germano.

En Telecinco no hacen En portada ni Informe Semanal por lo que el reportaje se excedía en sus tonos amarillos y rosas y perdía garra cuando Paloma Gómez Pelayo contaba lo sucedido como si hubiera extirpado los datos de alguna revista o de alguna frikipedia. Por cierto, se hacían eco de un blog de esta casa, el de Fernando Santiago, quien publicó el informe de la presunta sordera con la que Urdangarín se libró, por el oído y por la cara, de la mili. Después hacía gracia recordar cómo era el Príncipe el que se hacía el sordo ante los periodistas en la pedida de mano del barcelonista en la Zarzuela. Un cuadro de sordos y ciegos en la corte. Las cadenas se van a hartar. Y cuando haya sentencia, a buen seguro que nos aguarda una miniserie de esas que dan tanta grima.

La Nochevieja de dos tontos muy tontos

Francisco Andrés Gallardo | 2 de enero de 2012 a las 18:31

Este es la crónica de la Nochevieja televisiva que hoy aparece también en papel…

La que llevaba el traje azul era Paz Padilla, con Prat, y juraría que era el vestido que lucía Belén Esteban hace un año. Las que se fueron a tomar por uvas se decantaron esta vez por el color rojo, sin atender a las exigencias de Angela Merkel. Rojo con chorreras y brillos, como Anne Igartiburu; con estilo Gilda, como Carolina Martín en Canal Sur, viva la Pepa; o con adornos fractales en el caso de Isabel Pantoja. Jorge Javier cambió de pareja. Mandan millones. La viudísima, la ex alcaldesa de Marbella, fue tomada de la mano para asomarse a saludar a la Puerta del Sol y de las Pelucas. Como una Evita clamando por los descamisados, “Maribel” podría haber cantado No llores por mí, Argentina, pero después al piano entonó con su maromo A mi manera, con su hijo Kiko de testigo. La Pantoja y Paquirrín desearon un feliz año en 1989. Entonces eran Martes y Trece. La versión original es más inclasificable. Kiko, aprendiendo la soltura de carrerilla, proclamó su pesar ante toda España de la ruptura con su ex novia y ex portada de Hola. Vuelve a casa, vuelve, decía Kiko, el primo de Rivera más listo. Y si Isabel era Evita, Jorge Javier tenía un punto de Carmen Polo: intrigando y controlando. De buena gana se hubiera puesto los collares. En La Sexta acababa Dos tontos muy tontos, de lo más recomendable en la noche, cuando Jorge Javier parecía sacar del museo de cera a la artista sevillana.

Anne Igartiburu, mala cara, y José Mota, en la auténtica cadena oficial de las uvas, La 1, se ha convertido en una pareja cansina. Da recochura decirlo, pero fue así. Les faltó chispa. Mota repitió algunos de los chistes ya lanzados en su inmediato especial, el notable Seven: los siete pecados… Con el recorte de 200 millones en RTVE Águila Roja se convertirá este año en Gallina Blanca y Gran Reserva en Tinto con Casera. El humor de Mota va a seguir siendo en los próximos siglos el mejor regalo para la cena de Nochevieja. Con Rajoy y Zapatero de investigadores de Seven (eso sí, referente pelín antiguo y demasiado visto), los abundantes cameos eran un aliciente añadido entre las siempre celebradas imitaciones del Rey, Rubalcaba o la nueva Desazones de Cospedal. En los colegios españoles ya no se hablará del Siglo de Oro sino del de Baño de Alpaca, como mucho. La crisis extrema da para reírnos a carcajadas. Bien lo sabe el maestro Gila. Como paradoja humorística, Igartirburu condujo el especial musical, extremadamente rutinario, cambiando de traje con cada presentación. Sólo en vestuario de la “Corazones” ya tenemos ahorrados los 200 millones del ala.

Carolina Cerezuela (debilidad de aquí el cronista), la más guapa en la noche, optó por el malva para acompañar a Sobera en Antena 3. Para la cena los de la nueva fusión crearon un autozapping y para el cotillón, un karaoke con actuaciones de ayer, hoy y nunca. La Sexta, lo dicho: los tontos y en las uvas, a Wyoming y Usun grabados. Otra autoparodia. Para refrito con sustancia y guasa, el de La 2, Cachitos de hierro y cromo, con Luis Aguilé o Rafaella Carrá. Qué noche.

Canal Sur siempre celebra esa fiesta que es para los copleros de la familia, mientras el resto de los posibles invitados nos quedamos en la puerta, sin ganas de entrar en esa sala de fiestas del siglo pasado. No, no queremos más marisco congelado, apartamos el plato del mando cuando se nos aparece algún canturreo de Canal Sur. Nos quedamos mejor en Cádiz, con el pito de Modesto, amable, con retranca, qué gran tipo; y los guantes de Débora. Digo, Carolina. En una espléndida plaza gaditana de San Juan de Dios habían muchos menos pamplinosos que en la Puerta del Sol, donde siempre parece escenificarse un carnaval chungo. Y con dos tontos asomados al balcón.

A Remedios Cervantes se le sube el azúcar

Francisco Andrés Gallardo | 28 de diciembre de 2011 a las 12:51

Remedios Cervantes nos acaba de obsequiar, en el concurso ‘Atrapa un millón’ de Antena 3, con uno de los grandes momentos de la televisión en España desde que Urdaci dijo lo de “cecé oó”. La modelo malagueña hizo perder el premio al concursante por un impulso repentino. Dos detalles del vídeo: cómo se va barruntando lo peor desde antes de la pregunta y la cara que se le queda al pobre Mario, que no quiere ni mirar a la cara a la ex de ‘Arrayán’. Es el cachondeo en este Día de los Inocentes

Feliz Navidad a todos

Francisco Andrés Gallardo | 24 de diciembre de 2011 a las 11:18

Feliz Navidad a todos. Pasad unos días que merezcan ser vividos. Os dejo aquí el artículo de papel de hoy.  Mis sensaciones navideñas…

En estos días Jerez ha llevado a la ebullición su Navidad, entre aromas de puchero, llamas empinadas y palmas a compás, todo en torno a la sacrosanta zambomba que marca el ritmo de esa felicidad navideña en calderilla. Las hay con coros jartibles y las hay apretadas, imposibles de degustar por falta de espacio y sobra de personal; pero las hay también lo suficientemente íntimas como para que se palpen con los dedos cómo se recibe los fríos más crudos a la luz del fuego y al calor de las chispas de aje. A lo monólogo Blade Runner, he conocido arranques espontáneos que valdrían por una temporada entera de talent shows y me he asombrado con despuntes personales que no cabrían en todo un reality. La televisión a veces no entra en una cámara, ni en una pantalla.

Jerez por Navidad es otra movida, como dirían los otros. Y en esos momentos se me vienen los recuerdos de mi madre, jerezanísima de pro, que de pequeña se escapaba de casa para jalear en las zambombas gitanas, asomada por algún rincón a los patios y admirando esos arranques únicos, ese arte que se deshojaba en el aire, para nunca volver, cuando nada quedaba grabado. Mi madre, Mercedes (como la Patrona, claro), me quiso transmitir su cualidad de detectar el talento, el mérito y lo que merece la pena de forma inmediata. En unos minutos sabía qué programa triunfaba o se pegaba el batacazo, o qué presentador, cantante o actriz tenían ese algo indefinible de la empatía y conexión. Bien que me ayudó en alguna que otra columna, pero sabía que de su hijo, el que se dedicaba a la crónica televisiva, nunca iba a sacar provecho. Se marchó a algún cielo donde celebrarán las fiestas como Dios manda y es ahora su nieta Cristina la que me fascina con su agudo olfato crítico y su intuición para saber encuadrar el objetivo. Ellas y mi mujer, Paqui, me hicieron entender qué es la Navidad.

El vídeo de abajo pertenece al programa ‘El sol, la sal, el son’, del gran Quintero. Así suena la Navidad en Jerez sin Fronteras

Y, por último, una canción para hoy. Una canción que parece que Joan Baptista Humet nos la dejó escrita para que la escucháramos estos días. Felicidades…

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