Archivos para el tag ‘Ana Rosa Quintana’

Por Dios, que nunca me interrogue Ana Rosa

Francisco Andrés Gallardo | 2 de marzo de 2011 a las 10:01

El ladino y cínico director de Primera plana que encarnaba Walter Matthau se nos antojaba el espejo esperpéntico de un periodismo impreso amarillo chillón. Pináculo de una época en la que el papel se vendía a viva voz y en la que el rigor era un ingrediente prescindible para muchos profesionales, autoridades y lectores. Todo era una broma de Dios. Aquella película era una acertada, y mejorada, revisión de Luna de papel, que muchos escribidores de noticias tenemos como guasón manual y antimanual de ética. “… Pero nunca se case con un periodista”, recomendaba vehementemente Matthau a Susan Sarandon.

Lo de encerrar a un fugado condenado a muerte en un escritorio era una hipérbole que en estos tiempos catódicos y twitteros se convierte en lo más normal del mundo. Los redactores de El programa de Ana Rosa han trabajado lo suyo para que una persona disminuida psíquica como Isabel García, la mujer de Santiago del Valle, declarara su explosiva confesión contra su marido, imputado por la muerte de la pequeña Mari Luz. AR, argh, se ha apuntado un primicia sabrosa, pero la ha conseguido con artes discutibles, estilo dudoso y a costa de una auténtica desdichada. En el matinal de Telecinco pueden celebrar este pelotazo, porque en estos tiempos los cadáveres y las víctimas cuestan menos que una décima de audiencia, pero, sinceramente, no es un asunto para estar orgullosos.

Lo preocupante está por llegar. Los magacines tienen las puertas abiertas para ejercer de oficio como fiscales y conseguir pruebas a cualquier precio. Hubo un tiempo en que la televisión, y sus espectadores, ocupaban el papel de la policía en buscar a desaparecidos. Ahora toca hacer de interrogadores. Y con las confesiones llenar horas y horas de mañanas, tardes y noches de luxes. Ya no hacen falta periodistas. Ahora se necesitan ayudantes del de Miénteme.

A.R.-M.T.C. Choque de egos

Francisco Andrés Gallardo | 10 de junio de 2009 a las 0:01

“Qué bonita combinación”, fueron las primeras palabras fatales de María Teresa Campos. Su mejor enemiga, Ana Rosa Quintana, con el fusil preparado, pensaba que se estaba refiriendo al corte de su vestido, creyendo que le estaba criticando por su aspecto de ropa interior. La Campos aclaraba que era una “bonita combinación… de colores”, mientras que La Quintana malinterpretó el cumplido. “A ver qué le digo para que me suelte una bordería (sic)”, llegó a admitir Ana Rosa sobre su actitud de ataque preventivo para dar carnaza. La entrevista quería ir en son de paz, pero la anfitriona no estaba por la labor de bajar la guardia, aunque intentó piropear a la destronada, que iba a hablar de su libro por orden de arriba.

Un encuentro entre las dos matronas más exitosas de la televisión en España (con Susanna Griso al asalto) como el de ayer no podía pasar desapercibido. “En pelotas ganaríamos muchísimo”, bromeó Ana Rosa sobre retoques en photoshop, como los de la portada del libro, y sobre el buen aspecto que ambas veteranas mantienen para sus respectivas edades.

María Teresa Campos volvió a recordar su grave enfermedad y desveló que la primera sustitución de Yolanda Benítez se produjo de forma inesperada, ante una repentina recaída por el tratamiento. La presentadora de La mirada crítica no pasa por un buen momento de popularidad, pero su compañera-rival le reconoció que es capaz de “reinventarse”. La malagueña podría concluir en esta temporada su periplo a primera hora de la mañana y se conformaba ayer “con un poquito” en un buen horario, brindando la oportunidad de formar parte de El programa de AR. Quiso ser diplomática sobre su pasado, pero llegó a decir que el programa en el que arrancó su popularidad, el matinal de Hermida, era más de “marujas” que los espacios que dirigió ella años después. Todavía le debe doler aquella bronca que tuvo Hermida.

Viendo el retintín de María Teresa con quien le dio su verdadera oportunidad televisiva, recuerdo esta frase sobre favores y desprecios. “¿Por qué me odias?… ¿Tal vez te hecho algún favor?”

Aquella bronca, la del vídeo de abajo, fue auténtica telerrealidad… Ah, Campooos de España. Ein Teresita?

Belén Esteban, reina del precariado

Francisco Andrés Gallardo | 22 de abril de 2008 a las 9:11

En los periódicos del Grupo Joly, en las páginas de Pasarela, he inaugurado la sección ‘Sombras de la China’ (homenaje al gran Serrat). Nos hemos estrenado con la impagable Belén Esteban…

Cada vez que habla gesticula como una matriarca abandonada en un naufragio, espantando moscas muertas, mosquitas como la que ella misma parecía cuando apareció de la mano de Jesulín.Amortizada su vertiente de self made girl underground, Belén es ejemplo de madre soltera que ha encarado sin ambages los vaivenes de la vida y los columpios del amor. Las abuelas y matronas lloriquean con ella cuando pronuncia sus testimonios con cicatrices en el alma y protagoniza una telenovela imaginaria que algún día acabaría con su reconciliación con el padre de su hija Andrea, aquella niña que no quería comerse el pollo. Ese fin de culebrón es el soñado por mucha de su clientela televisiva que brindó con sidra cuando supo de su boda con Fran, un amigo de barriada, anónimo camarero y nos imaginamos que sufrida pareja.Telecinco y Ana Rosa Quintana quieren montar un belén, por lo menos la boda del medio siglo, para celebrar el enlace de la princesa de geles, de esta autocoronada reina del precariado, que gana una pasta cuando habla en encíclica exclusiva. Nunca ha ocultado su deficiente formación académica, que suple con soltura con su formación profesional de tertuliana gritona. Ella es el yin matinal, y el conde Lecquio, el que propinaba “bofetadas light”, el yang. Ana Rosa es el yen, el dólar y el euro. Se lo lleva calentito con las cuitas de esta oxigenada y dermoestética chica que el día 27 dirá el “sí quiero”. Sí quiero a seguir siendo el personaje que se ha fabricado. Se vista como se visa.

En este vídeo se demuestra el nivelazo artístico de la aludida.