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La Nochevieja de dos tontos muy tontos

Francisco Andrés Gallardo | 2 de enero de 2012 a las 18:31

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Este es la crónica de la Nochevieja televisiva que hoy aparece también en papel…

La que llevaba el traje azul era Paz Padilla, con Prat, y juraría que era el vestido que lucía Belén Esteban hace un año. Las que se fueron a tomar por uvas se decantaron esta vez por el color rojo, sin atender a las exigencias de Angela Merkel. Rojo con chorreras y brillos, como Anne Igartiburu; con estilo Gilda, como Carolina Martín en Canal Sur, viva la Pepa; o con adornos fractales en el caso de Isabel Pantoja. Jorge Javier cambió de pareja. Mandan millones. La viudísima, la ex alcaldesa de Marbella, fue tomada de la mano para asomarse a saludar a la Puerta del Sol y de las Pelucas. Como una Evita clamando por los descamisados, “Maribel” podría haber cantado No llores por mí, Argentina, pero después al piano entonó con su maromo A mi manera, con su hijo Kiko de testigo. La Pantoja y Paquirrín desearon un feliz año en 1989. Entonces eran Martes y Trece. La versión original es más inclasificable. Kiko, aprendiendo la soltura de carrerilla, proclamó su pesar ante toda España de la ruptura con su ex novia y ex portada de Hola. Vuelve a casa, vuelve, decía Kiko, el primo de Rivera más listo. Y si Isabel era Evita, Jorge Javier tenía un punto de Carmen Polo: intrigando y controlando. De buena gana se hubiera puesto los collares. En La Sexta acababa Dos tontos muy tontos, de lo más recomendable en la noche, cuando Jorge Javier parecía sacar del museo de cera a la artista sevillana.

Anne Igartiburu, mala cara, y José Mota, en la auténtica cadena oficial de las uvas, La 1, se ha convertido en una pareja cansina. Da recochura decirlo, pero fue así. Les faltó chispa. Mota repitió algunos de los chistes ya lanzados en su inmediato especial, el notable Seven: los siete pecados… Con el recorte de 200 millones en RTVE Águila Roja se convertirá este año en Gallina Blanca y Gran Reserva en Tinto con Casera. El humor de Mota va a seguir siendo en los próximos siglos el mejor regalo para la cena de Nochevieja. Con Rajoy y Zapatero de investigadores de Seven (eso sí, referente pelín antiguo y demasiado visto), los abundantes cameos eran un aliciente añadido entre las siempre celebradas imitaciones del Rey, Rubalcaba o la nueva Desazones de Cospedal. En los colegios españoles ya no se hablará del Siglo de Oro sino del de Baño de Alpaca, como mucho. La crisis extrema da para reírnos a carcajadas. Bien lo sabe el maestro Gila. Como paradoja humorística, Igartirburu condujo el especial musical, extremadamente rutinario, cambiando de traje con cada presentación. Sólo en vestuario de la “Corazones” ya tenemos ahorrados los 200 millones del ala.

Carolina Cerezuela (debilidad de aquí el cronista), la más guapa en la noche, optó por el malva para acompañar a Sobera en Antena 3. Para la cena los de la nueva fusión crearon un autozapping y para el cotillón, un karaoke con actuaciones de ayer, hoy y nunca. La Sexta, lo dicho: los tontos y en las uvas, a Wyoming y Usun grabados. Otra autoparodia. Para refrito con sustancia y guasa, el de La 2, Cachitos de hierro y cromo, con Luis Aguilé o Rafaella Carrá. Qué noche.

Canal Sur siempre celebra esa fiesta que es para los copleros de la familia, mientras el resto de los posibles invitados nos quedamos en la puerta, sin ganas de entrar en esa sala de fiestas del siglo pasado. No, no queremos más marisco congelado, apartamos el plato del mando cuando se nos aparece algún canturreo de Canal Sur. Nos quedamos mejor en Cádiz, con el pito de Modesto, amable, con retranca, qué gran tipo; y los guantes de Débora. Digo, Carolina. En una espléndida plaza gaditana de San Juan de Dios habían muchos menos pamplinosos que en la Puerta del Sol, donde siempre parece escenificarse un carnaval chungo. Y con dos tontos asomados al balcón.

El himno como banda sonora. La Historia, por fin

Francisco Andrés Gallardo | 28 de octubre de 2011 a las 12:15

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El día en que un programa de TVE tenga como sintonía de cabecera el himno nacional, ay, que me lo estoy viendo venir, creo que habrá llegado un buen momento para ‘innos’ a Andorra. Los himnos se llevan en el corazón y son para oírlos en momentos de respeto y con motivo del mensaje navideño del Rey. Me da grima que La respuesta está en la historia arranque con la voz de Rocío Jurado y el himno de Andalucía, nada más despedirse Arrayán. Suena a patrioterismo. A cartón piedra, como la locución madrileñísima de Ramón Langa (¿pretendido estilo No-do?)  para responder, como en El libro gordo de Petete, curiosidades de nuestras huellas andaluzas pasadas. ¿Se imaginan a un actor andaluz narrando en andaluz el devenir de los catalanes en TV3?

La respuesta también está en la historia de Canal Sur, donde los programas de divulgación cultural no han solido aparecer por el horario estelar, pese a la repercusión de trabajos como Andalucía es su nombre, por ejemplo. Un programa sobre nuestro pasado, con amenidad y cercanía, ya tenía que ser veterano en la programación. Los notables resultados confirman ese ayuno que tenía la audiencia. La respuesta… es apreciable. Y mejorable. Por lo pronto en presupuesto, que es bien corto a todas luces; le falta naturalidad en los sketches y le sobra ese puntito garbancero. “Efectivigüonder”, afirmaba uno de los conductores hace dos lunes.

La respuesta a su futuro la debe dar Canal Sur en programas como el que precede a Los Morancos. Un espacio que despierte un interés sano por conocer y enorgullecernos de un pueblo que tiene que recurrir a una camiseta para reforzar su autoestima ante los demás. Un pueblo que aparece en las cadenas nacionales en las páginas de sucesos o en los zappings, con sus ancianos y sus niños redichos. Tenemos historia para dar y tomar. Los jefes de la RTVA se ponen como unas castañuelas con La respuesta… y presentan como una joya lo que es, todavía, bisutería cultural.

Canal Sur se va a la inmobiliaria

Francisco Andrés Gallardo | 15 de octubre de 2011 a las 14:26

Alguien se va aprovechar inmobiliariamente de todos esos fracasos que poblaron la parrilla de Canal Sur y del engranaje de personal y directivos que ha terminado de saturar de colesterol las entrañas de la RTVA. La empresa audiovisual más importante de Andalucía se tambalea más de la cuenta, llega a final de mes con dificultades y ahora podrá vender sus propiedades. Si puede. Anda alguien por ahí con una buena oportunidad de sacar rédito a los agobios presupuestarios del director general, Pablo Carrasco. ¿Un último pelotazo antes de que suene la campana final? Ya no hay chollos, pero ahora vienen las rebajas de verdad. La fiesta terminó, se jactaban esos piratas que después nos han metido la carcoma en los sótanos de los bancos y la Bolsa. Ahora viene el festín. El almuerzo caníbal de los saldos.

El modelo de las autonómicas pertenece a otra época, a los tiempos en que ni siquiera había cadenas privadas, ni canales de pago, ni descargas. Y muy pocos hablaban entonces de primas de riesgo. El pico de la crisis va a forzar a una reconversión en las cadenas regionales y alguna, como la asturiana, no va a salir viva. Son tiempos para nadar sin poder guardar la ropa y eran momentos en que hubiera convenido que entre la jungla de la TDT Canal Sur hubiera tenido un modelo de programación y no haber ideado y producido a salto de mata. Con un 10% de audiencia y con la publicidad en límites submarinos, daba igual, por ejemplo, tener un digno magacín producido por gente de la casa que esos ancianos, carne de zapping, buscando pareja. A Canal Sur se le agiganta la artrosis. La enfermedad viene arrastrada desde antes de emitir, pero en los últimos años se ha perdido el tiempo y el dinero en un Canal Sur 2 de bostezos y en programas como Nacidas para cantar o Saque bola que interesaban poco y alejaban mucho.

Menudo puntito el de Canal Sur

Francisco Andrés Gallardo | 27 de septiembre de 2011 a las 14:35

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Qué buen puntito. El puntito de audiencia que ha sumado Canal Sur gracias al programa de Los Morancos. La cadena andaluza se ha instalado en la peligrosa costumbre de estar por debajo de los dos dígitos en el share diario y con la guasa de los de Triana se asegura que en los lunes, por lo menos, no será así. Esa es la única buena noticia para los de San Juan, santo que bien merece una novena a estas alturas para que nos redima a los espectadores menores de 65 años.

Qué buen puntito no llega a colocón simpático. Se queda en cóctel de garrafón, de la bodega añeja de los hermanos Cadaval. Los Morancos, una vez más, han ido a lo seguro:a Omaíta, al karaoke (tal vez lo mejor del estreno fueron los primeros compases de Somos los gorrillas), a la duquesa de Alba y al duelo del facha y el progre. Se lo vuelven a llevar al taco. Del tirón. Con sketches demasiado largos, estirados. A Los Morancos, y a Canal Sur, ya hay que pedirles otra cosa a estas alturas. Tuvo su puntito aquel día, sobre el 94, que conocimos a Antonia y a Omaíta, retrato a trazo grueso de nuestras barriadas y patinillos, pero al cabo de casi veinte años las cosas han cambiado más de lo que parecen. Nos cansa este día de la marmota travestida. El buen dato de audiencia sólo revela que la gente tenía ganas de reencontrarse con Los Morancos, pero ya veremos qué pasa dentro de unas semanas si el menú se repite cada lunes.

Hace falta programas de humor en Canal Sur. Reírnos de nosotros y con nosotros, como los vascos o los catalanes (con lo cachondeables que son Griñán, Arenas o el alcalde Gordillo, por ejemplo), picando de verdad en la actualidad. Qué buen puntito no es lo que estamos esperando. Los Morancos, unos fieras en directo y en la improvisación, deberían probar y arriesgar otras cosas. Han tenido tiempo.

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TDT 2.0. La tele que tenemos ¿y nos merecemos?

Francisco Andrés Gallardo | 18 de septiembre de 2011 a las 13:55

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Remite la marea y la inundación de logotipos en abierto en el televisor irá menguando y, empresarialmente, concentrándose. A finales de año la TDT española, ese exceso innecesario, como tantos otros que ahora paga el país, estará copada por los dos grandes grupos privados audiovisuales, Mediaset y Antena 3, con una TVE más endeudada (sufriendo en estos meses una surrealista rotación de presidente por orden alfabético) y que afrontará así un giro tan cierto por orientación política como incierto por planificación económica. Las autonómicas, por su parte, penden de un hilo presupuestario y de la contención de gastos de las administraciones, al límite de la asfixia. La mayoría de las locales viven ya en el naufragio de unos ayuntamientos derrochadores y una situación de práctica invisibilidad entre tantas nuevas cadenas; y los canales menores, tipo Intereconomía, 13 TV, Disney Channel o MTV, deberán plantearse qué papel cumplen en el panorama de los tiempos revueltos y las cifras fragmentadas e insuficientes. En el lado de las privadas se van a quedar sin apenas competencia los dos grandes paquetes de canales: los de Telecinco y los de la más que probable fusión (y puede que debamos hablar otra vez de “absorción”) entre Antena 3 y La Sexta, rodillos que pondrán cada vez más difícil la rentabilidad de los solitarios modestos.

En esta temporada se dibuja una segunda etapa tras el apagón de la primavera de 2010 y, tal como ocurriera 20 años atrás, a principios de los 90, de nuevo las audiencias se disputarán entre TVE, Telecinco y Antena 3. Si con la aparición de las privadas la competencia era entre operadores individuales , ahora en la guerra comercial luchan conjuntos de canales temáticos, con la notable diferencia de una cadena pública nacional exenta de la tarta publicitaria y a su vez bajo un modelo de financiación amonestado . Pese a la presente borrasca publicitaria que remueve los cimientos de los medios de comunicación, Mediaset-Telecinco, que agrupa a más de una cuarta parte de la audiencia, obtuvo 85 millones de beneficios en el primer semestre de este año. Antena 3, por su parte, de camino al 20% de cuota conjunta, ha presentado casi 54 millones, algo más de lo que va a acumular de déficit TVE en este 2011, 50 millones (y 66 millones en 2010, su primer año sin publicidad), y con un evidente retroceso de seguidores.

Por el lado de la oferta de programación (y captación así de espectadores y clientes) cada grupo tiene claro la estrategia que van a asumir en este periodo 2.0 de la nueva televisión en abierto. Mediaset cumple un año de gestión de Cuatro y de su ampliación de canales (Boing y el posterior Divinity). Telecinco en estos meses va a fijar aún más su dedicación al mundo del corazón, de sus realities y de los conflictos (Acorralados es el actual motor), ampliando ese tipo de producción propia durante los fines de semanas, con el ‘intermedio’ de los informativos. Pasapalabra y las series en el horario estelar serán las excepciones a una parrilla reconocible por más de un 15% de audiencia adicta e incondicional. Cuatro busca ese otro tipo de público que, por edad o exigencia, ha dejado de identificarse con Telecinco, como sucede con FDF o Divinity, mientras que Mediaset completa su contratación publicitaria con un soporte para niños, Boing, y un futuro canal para hombres, con más deporte, Xtra.

La filosofía de Antena 3 se inspira directamente en la de TVE. La generalista del Grupo Planeta va perfilando una parrilla alternativa a los fieles de La 1: información y magacines durante la mañana, seriales en la sobremesa, concursos en la tarde, series propias y entretenimiento estelar en el prime, y reportajes a medianoche. La cadena aporta de su cuño un filón inamovible como Los Simpson y El Hormiguero traído de la competencia. Neox se va aupando como “la Cuatro” de Antena 3, lo que viene a chocar con la futurible incorporación de La Sexta, más los complementos de Nova y sus telenovelas y Nitro, con acción. La oferta cinematográfica de La Sexta 3 vendría a cerrar un buen conjunto.

¿Cultura? ¿Ciencia? Eso ya sólo se puede encontrar en La 2 que no pasa del 2% de los espectadores (y Canal Sur 2, poco más del 1%). TVE, con 1.200 millones de presupuesto anual, soporta un modelo de contenidos imposible de sostener económicamente para un operador privado. Disciplinas minoritarias en Teledeporte o información todo el día, con su altísimo coste, en 24 Horas, tienen su refugio en la pública. La transición a la espera de un nuevo gobierno lleva a TVE a la provisionalidad. La actual directiva ha sacado todo el catálogo (programando por ejemplo a la vez Águila Roja y Cuéntame), por un lado para apurar los mejores índices y por otro para dejar las manos libres a la futura dirección.

Canal Sur, con mínimos terroríficos durante este verano, sigue arpretándose el cinturón, opta por la continuidad y aunque oficialmente al director general Pablo Carrasco le quedan años de mandato junto a un posible gobierno del PP, las conjeturas pasan por una renovación integral en la cúpula de la cadena andaluza. La autonómica tiene 1.630 trabajadores y una subvención anual que ahora es de 155 millones. Premisas muy complicadas para presentar en una TDT reconfigurada.

A vueltas con la semifinal en Canal Sur

Francisco Andrés Gallardo | 2 de mayo de 2011 a las 1:07

Les presento a Fulano. No es mal tipo, aunque la gente dice de él que es un cutre. Un día en su pueblo le invitan a que viva su momento de gloria. Se sube al escenario de la plaza mayor. Va a pronunciar un discurso impactante, que todos esperan, pero Fulano se presenta con la bragueta abierta porque no quiso gastarse el dinero de una costurera para arreglarle la cremallera. Vuelta a empezar. Nadie se acuerda de lo que dijo, porque Fulano es un cutre.

En Canal Sur se sabía que la semifinal de Champions iba a dar su récord histórico y que atraería a espectadores que tenían olvidado su botón en el mando. ¿Qué hacen? Conectar con una peña de Barbate, un pueblo que siempre se queja de la mala imagen que de él dan los medios, y aparecen unos vecinos que, con sus palabrotas y actitudes, dejan para el arrastre el buen nombre de la localidad.

En lugar de emplazar una tertulia de nivel, calentita, interesante, sólo pone en el estudio a Paco Gamero y a dos contertulios mondados. En la noche más especial podían haber contado con ex jugadores o ex entrenadores andaluces del Madrid y del Barcelona, con un ramillete de periodistas, con algún que otro hincha ilustre. Nada. Estaban obsesionados con dar paso a un programa de rápida combustión, Hace falta valor, e incluso truncaron el post partido más noticioso del siglo por dar paso a la casposa capea.

Menos mal que la narración fue menos probarcelonista de lo habitual, después de las quejas que llegaron al Defensor del Espectador (y eso que el Madrid genera más audiencia que su laureado rival español). No nos pudimos enterar de lo sucedido con Pinto y de los fallos de sonido en las ruedas de prensa compartamos los reproches con Telemadrid. Canal Sur iba a vivir el miércoles un día brillante. Pero no tienen remedio. Un consejo: deberían mirar cómo ha evolucionado la competencia en la información deportiva.

Abajo, los ínclitos de Punto pelota, de Intereconomía, aquella noche. Encendiditos…

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Don Pep-ito y don José dan el récord de su vida a Canal Sur

Francisco Andrés Gallardo | 28 de abril de 2011 a las 9:10

Era lo previsto y además se ha producido con avaricia. La caldeada semifinal de Champions, el partido realmente protagonizado  por sus entrenadores, don Pepito y don José, se ha saldado con récord histórico de audiencia de Canal Sur, Y con diferencia de tintes avariciosos: 2.232.000 andaluces de media, 65,4%, ante la pantalla, casi un tercio de toda la población de la comunidad (33,1% de ‘rating’ en la población masculina). Andalucía, imparable, parada para ver el Real Madrid-Barcelona de Champions. En algún momento 3,4 millones de andaluces vieron el encuentro. En las cifras de audiencia media, 1,3 millones de espectadores eran varones (73,3% de cuota) y 949.000 mujeres (57,1%). Ea, Pablo Carrasco, el director general de Canal Sur, puede estar contento hoy. Ni María Teresa Campos, ni La clase, ni Hace falta valor. Mourinho y Guardiola son los nacidos para cantar, para dar el cante. Nacidos pa triunfar en el share. El anterior récord era para la primera final de Se llama copla, en febrero de 2008, con 1.515.000 seguidores.

Canal Sur lideró el día en Andalucía con un 23,9% de cuota.  Telecinco tuvo 11,9; Antena 3, 11,4; y La 1 se quedó con un 9. En España las autonómicas reunieron un 24% de la audiencia, el doble que Telecinco, la siguiente, con 12,5.

El minuto de oro fue de 2,8 millones, a las 22.22 horas. A nivel nacional las autonómicas amasaron un minuto de oro de 15,4 millones.

En Cataluña el partido fue visto por casi 2,6 millones, 71,3% y en Madrid, por 2 millones, 72% de la audiencia. De Champions.

Os recuerdo el momento de ‘Pressing Catch’ en el intermedio…

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Campos: Born in the CSA

Francisco Andrés Gallardo | 27 de abril de 2011 a las 11:46

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Es un OT sandunguero, o un Se llama copla con más focos, con Rocío Jurado en la memoria y en las referencias. No ha sido un encargo que haya nacido así como así en Canal Sur. Ha habido compromisos y recomendaciones para que se ponga en marcha este Nacidas para cantar, el debut de María Teresa Campos en la RTVA. Y por ese flanco no hay sorpresas. La otrora matinal, la madre de Terelu y de todos los corrillos y tertulias de merendolas, estaba tan despeinada como suelta por el fosforescente plató, de la mano de su sobrina televisiva, Rocío Carrasco, peripuesta y cascabelera, dentro de la emoción de estar en un proyecto con su madre como lucero. Ambas anfitrionas estaban encantadas con reencontrarse, de recuperar el tiempo de sus sanos comadreos, y de llevar de un lado para otro a las cantarinas concursantes, remedos de poderíos y vozarrones. No les fue complicado acoplarse a la mecánica simple y clonada del talent.

Nacidas para cantar es como mínimo una deuda moral que la Junta tenía pendiente con Rocío Jurado y ahí está ese programa los lunes por la noche. No viene a traer descubrimientos en el formato (eso lo damos por descontado tratándose de las noches andaluzas) y el programa que tiene al frente a Fidel Albiac, pareja de Carrasco, de Rocío Carrasco, viene a ser una continuación de la copla y de todas las lluvias de estrellas y meteoritos. La puesta en escena del espacio de Cibeles es notable, tal vez exageradamente festivalera, pero con empaque de programa carísimo para atraer a su audiencia potencial de los lunes. Más allá de los fogonazos y la retahíla de cantantes, NPC se presenta rutinario. Nos aguardan otras noches de maratones de canciones y más canciones con remate de votación eurovisiva y amigos en promoción. Nada nuevo en lo nuevo.

¿No hay nadie en Canal Sur que haya nacido para innovar?

La cinta ‘casquette’

Francisco Andrés Gallardo | 13 de abril de 2011 a las 9:09

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Aquí te pillo y aquí, ejem, te mato. Iiiiiín. Es la simple filosofía de Tienes un minuto, el Mujeres y hombres exprés que acaba de estrenar Cuatro. Si te mondas con lo que Telecinco emite al mediodía, que para eso hay gente pa tó, con ese comadreo de ligues y facilidades pélvicas; en las tardes del círculo y medio (quién ha visto y quién está viendo ahora a Cuatro) tenéis un suplemento de greñas y pantalones a medio caer, a la hora del cafelito.

El descaro escéptico de Luján Argüelles sigue siendo lo mejor de cada uno de los programas que le endosan a esta rubia. En Tienes un minuto los maromos desfilan por una cinta, como en un restaurante japonés, y como aves tropicales de un documental de Attenborough tienen que embelesar a las féminas con sus artes y seducciones, atractivos que han sido más bien parcos y cutres en los primeros programas. Sobre todo los aspirantes a novietes enseñan epidermis y caradura, en diversa proporción, y aún echamos en falta un atracón de surrealismo que es lo que necesitaría este programa de encuentros amorosos y diodenales a salto de mata.

Entre niñatos y veinteañeros no es tan infrecuente este reto de desafiar al gustirrinín a primera vista, de retar al escarceo a la primera impresión y que madure la relación en la cita de una tarde (en reportajes posteriores). El espíritu de Tienes un minuto le vendría bien a las tardes de Juan y Medio. Los mayores son lo que menos tiempo tienen que perder en esto de sacar partido al corazón. A los maduretes de Canal Sur les vendría bien un repaso por la cinta, condensar así esa sección vespertina tan hastiada y reiterativa en el sopor de La Nuestra. Tienes un minuto es un formato idóneo para la autonómica, pero los clientes de Juan y Medio necesitan de mucho más tiempo para contar sus batallas y sinsabores, abrigados al bigote del almeriense. Ojalá las citas de Canal Sur fueran de un solo minuto.

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Lobatón y los ‘Niños robados’

Francisco Andrés Gallardo | 29 de marzo de 2011 a las 23:45

Auuuuu. Vuelve Lobatón. Cariacontecido y en su salsa. Ahí está el tío. Niños robados es Regreso al futuro (un programa evocador que presentó en La Nuestra el jerezano. Le pagaban muy muy bien, por cierto). Hemos viajado casi veinte años atrás y nos hemos encontrado de nuevo con Quién sabe dónde. Lobatón estrenó Canal Sur y después en TVE avivó un programa rompedor, liderando el estilo de los mal llamados entonces realities, y que Ernesto Sáenz de Buruaga había lidiado sin gracia alguna. Lobatón le dio cuerpo, cuajó con su atmósfera sensiblera, el rastreo (y, ay, a veces persecución y a veces contagio de delirios) de los desaparecidos. Triste, sí. Pero eficaz. Lo mismo que acaba de rescatar este especial que tiene visos de continuación.

Niños robados, con Blanca Rodríguez de apoyo, trufa los testimonios y reportajes, las palabras en directo, unas aligeradas dramatizaciones y, lo que es importante, crea interconexión con la audiencia. Reconozcamos que el tema es una auténtica tragedia, de escándalo nacional, y que urge más investigaciones y destapes. Es terrible que unos tipos hicieran y deshacieran a su antojo en los hospitales arropados por el secretismo, los temores y las amenazas de otra época. Lo de los niños robados en las clínicas es de lo más vergonzoso que se ha podido re-descubrir en estos tiempos recientes. Eso justifica este Niños robados. Es un programa oportuno, pero tal vez su formato es oportunista. Los directivos de Canal Sur no pueden quejarse después de que les acusen de hacer una televisión para viejos para ganar audiencia. Niños robados es un programa viejo para un drama antiguo y que es muy actual. Si son capaces de no convertir Niños robados en un circo, habrá que confiar en que un espacio así ayude a que se haga justicia con muchas familias y un buen puñado de historias desdichadas.

Buscando a Lobatón me he encontrado este vídeo con las primeras cabeceras de Canal Sur. Sí, cómo hemos cambiado. Aquellas cabeceras parecen ahora de televisión municipal tremenda.

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