De aquí a Pekín
Gracias, Idoia, es el lema de esta ‘promo’ de Cuatro. Sin ‘Pekín express’ estaríamos hablando de naufragio en la cadena de Sogecable, que le tiene que poner ya un piso a todos lo que hacen ‘El hormiguero’.
Hoy en la columna de papel hablo de ‘Pekín express’, que ha ido creciendo los domingos de forma silenciosa y ahí están, líder del prime time dominical…
Ainhoa es el nombre de uno de los personajes más antipáticos de Pekín Express, que ya es decir, junto a ese pijo acompañado de su asistenta. A Ainhoa le puede su afán competitivo, sus delirios de ser la primera, llevándose por delante con insultos a su propia compañera y hermana gemela, Idoia. Pekín Express comenzó como una excursión de anécdotas, donde el espectador repartía simpatías y rechazos como si compartiera un tour claustrofóbico en autobús. Mientras se iba complicando el paisaje geográfico, el reality se fue transformando en melodrama psicológico, donde cada participante fue cobrando relieve.
Idoia, azotada por el látigo persuasivo de su hermana, protagonizó este domingo uno de esos giros dramáticos en la aventura similar a las sorpresas contundentes que suelen trazar los guionistas en las ficciones. La que parecía como la hermana débil, derrotada en sus fuerzas, descubrió que padecía un cáncer, noticia que entregó a las lágrimas a los competidores y, por supuesto, a la sorprendida audiencia. “Se van con lo puesto y se traen con lo vivido”, era el acertado lema de este programa revelación cuando inició su andadura en Cuatro. Esa misma sensación también la experimentan los incondicionales del programa, que hacen suyo el peregrinaje. Pekín Express supera ya en número de seguidores a las comedias dominicales, y en manos de Telecinco o Antena 3 hubieran convertido en una bomba de neutrones promocionales la enfermedad de la cántabra, convertida en ejemplo para otros que sufren cáncer. Salvados, en La Sexta, parodiaba esa noche al programa de los autoestopistas, mandando a dos gays a El Escorial. El Follo estaba “acojonado” en el Valle de los Caídos. Allí comprobó que Franco está bien sepultado. Y no se mueve si nadie le invoca…
El Follonero es tramposete, demagogo. Pero no está nada mal, la reflexión final, convertir el Valle en un Caudillo D’Or, ciudad de dictadores, la útima morada de Fidel Castro y otros.




















