Francisco Andrés Gallardo27 de diciembre de 2008 a las 5:18 pm
Me despierto del letargo virtual (que no del trabajo de papel, como siguen los lectores del periódico). Antes de seguir en faena bloguera, os traigo aquí la última reflexión del Doctor Repronto, dedicada a la Navidad. Con ese afán didáctico-escéptico, Repronto sigue dando lecciones en su videoblog y dando pistas de formatos minimalistas que forman al personal con entretenimiento y dosis de hipnotismo.
Que lo disfrutéis…
Francisco Andrés Gallardo3 de noviembre de 2008 a las 9:13 am
Este es, tal vez, el mejor videoblog que circula por los ‘intelinsides’. ’Reflexiones de Repronto’ es una serie de lecciones bizarras que partiendo de la anécdota y el chasquido frikie terminamos ensimismados haciéndonos preguntas de lo más trascendental. Lo importante es reírse con las afirmaciones categóricas de Repronto que en esta última entrega del 1 de noviembre (’El cabrón del campo’, se titula, tomando una frase de Unamuno) nos descubre las maldades rurales: vestirse de baturro (o rociero) es exorcizar los temores rústicos, escapar de las costumbres del pueblo de Gila. Igual que los norteamericanos se visten de fantasmas y dráculas cuando llegan ‘Jalogüín’, en Andalucía nos ponemos los zajones o el traje de flamenca en cuanto barruntan las fiestas de cada pueblo para vestirnos de ‘pueblo’, ese lugar misterioso. El Doctor Repronto utiliza el estilo de los tratados sociológicos de Gerrad Durrell, la risa con la presunta burla es la mejor senda para llegar a los abismos de nuestra identidad.
En la web de Repronto encontraréis nutritivos capítulos anteriores. Os adelanto el contenido de la anterior reflexión, la de ‘Hijos de las bombas’: las humillaciones niponas de ‘Humor amarillo’, en Cuatro, esconden el pacifismo de su país y a su vez la aceptación de la derrota militar…
