Guillermo, cantidubi, dubi, dubi
Hoy aparece en los periódicos del Grupo Joly una entrevista que he hecho a uno de los forjadores de la televisión pública más entretenida de los 60 a los 80, días antes de que comenzaran las cadenas privadas. El madrileño-onubense Guillermo Summers, el compadre de Ignacio Salas, evoca sus años de dibujante, guionista, director y presentador de programas en TVE, lamentando la sangría de compañeros que ha supuesto la actual reconversión que sufre la corporación pública.
Con toda la humildad, les remito a la entrevista de papel. En este post lo que vamos a hacer es un homenaje visual al más barbado de los Summers. En este vídeo de abajo se ha rescatado el inicio de un Y sin embargo te quierro, la gamberrilla revista de la tele que Salas y Guillermo hicieron del 83 al 85 y que en principio copresentaron con Pastora Vega, guapísima. Era como tener al enemigo (guasón) en casa. Por cierto, no perderos el fragmento del cuplé de Los cruzados mágicos, gran primer premio del Carnaval de Cádiz del ochentaidó. La grabación originaria pertenece a Hoy por hoy, un experimento sociológico que dirigió Ignacio Salas para las sobremesas unos cuantos meses antes del Mundial de Naranjito.
La cabecera del programa podría hoy en día emitirse en una cadena sin avergonzar a nadie. Excelente en el ritmo visual, con la versión tipo movida del clásico de la copla.
Guillermo Summers también habla hoy de algunos de sus proyectos de espacios infantiles, como el siniestro de mentirijillas El monstruo de Sanchezstein, un concurso que se ofrecía los lunes por la tarde en el 77 y 78, en riguroso blanco y negro para dotar a la atmósfera del suficiente encanto del cine de terror, y con la presentación de la infortunada María Luisa Seco. El monstruo, cantidubi, dubi, dubi, cantidubi, dubi, dá, era Pepe Carabias y el doctor, Pedro Valentín. Summers fue de los pioneros en llevar famosos a los concursos, siglos antes de Supervivientes.
Con cuatro duros Guillermo hacía maravillas, sin tener que adquirir formatos en el extranjero ni buscar a las productoras. Qué tiempos tan góticos. En el vídeo de abajo incluimos los fragmentos de otro concurso, El juego de la foca (1973 antes de Cristo), con esos niños pitagorines, con gafas y colegio de pago. La presentadora era Isabel Bauzá, una de esas chicas de continuidad de cortina y jarrón que se prodigaban en la prehistoria.
Guillermo también llego a presentar el Telediario. De coña, claro. Junto a su compadre Ignacio también eran capaces de elaborar programas que hoy serían considerados “antieconómicos”, por la cantidad de horas de trabajo y recursos, como el especial Si te he visto no me acuerdo, de la Nochevieja del 85, en el que con mucho cachondeo retrataron los tres primeros años en el poder de Felipe González y Alfonso Guerra.
En estos tiempos sería también increíble que alguien desde dentro se riera de TVE, o de cualquier otro canal. La nostalgia, con la que tanto trabajó el Summers más barbado, nos ha vencido otra vez.


