Archivos para el tag ‘Telecinco’

Suegros al mando

Francisco Andrés Gallardo | 9 de enero de 2011 a las 12:16

Un pijama más feo que un colaborador de El Hormiguero o unos calzoncillos más pasados de moda que la humildad de Álvarez Cascos. Los desinformativos e informativoides se han ensañado en estos territorios de la epifanía con los regalos poco afortunados que suelen endosar padres mayores y, sobre todo, suegros. Los magos de unos presentes dignos de unos reyes republicanos que acaban en el cajón del olvido o la reventa por los ebayes y similares. Con ese argumento, no crean, los noticiarios y magacines matinales han tenido para estirar bastantes minutos.

El poco olfato o la desidia regaladora de los suegros han sido cebo para unos comentarios jocosos pero también para alguna reflexión sociológica. Los detalles desfasados o de psicología ingenua tienen detrás a personas de cierta edad que el tiempo les ha pasado por encima como un rulo, y con él, las tendencias y las falsas necesidades, en un mundo que gira tan deprisa que parece que se ha parado. Esos mayores de paga corta y ocio largo son también espectadores complacientes y fieles a la pantalla de siempre. Tras los calcetines horrorosos envueltos en celofán late cualquier espectadora de las tardes de Juan y Medio, los arrayanes y los tiempos revueltos. Tras las batas espantosas, dispuestas a acurrucar las pelotillas, hay muchas personas que siguen llamando “parte” al Telediario y escuchan con solemnidad de silencio a Roberto Arce, a Leonardo Sardiña, a Pepa Bueno y a David Cantero (qué fichaje más acertado tuvo Telecincuatro).

Y los que a su vez han recibido tantos frascos de colonia elegidos a desgana se pirran por un debate caldeado por cualquier tontería, se embelesan con las recetas en directo y se preocupan con cualquier suceso convertido en forzosa portada. La televisión debería tener más ternura y respeto con tantos suegros vulnerables.

Se supone que ‘Pone’

Francisco Andrés Gallardo | 7 de enero de 2011 a las 21:53

Dios es justo y no le ha dado una voz de gran tenor a Jorge Fernández. Ya sería para envidiarle infinitamente. Los de Antena 3 querían que Jorge se acomodara en los acordes como si estuviera en la ducha, sin apoyarse demasiado en las armonías, para dar un tono casual y de yernísimo. Han invocado al espíritu de Telepasión, de aquellos especiales de TVE donde Terelu, Parada, Bárbara Rey o el dúo Maldonado & Montesdeoca intentaban, con ego y guasa, hacer frente a Miguel Bosé o a Antonio Molina. La cadena privada ha querido hacer un número de fin de curso tipo Freixenet para darse autobombo de blancura, familiaridad y profesionalidad. Dicen que ellos no humillan en el entretenimiento. Y mi admirada Susanna agrega que el amarillo es sólo un color. Como canta Pau Donés: depende.

Con estas promos musicales y de autoafirmación con el lema “Pone”, Antena 3 quiere desmarcarse y remarcarse ante su eterna rival, esa Telecinco tan gorda y amenazante que se ha comido los dos redondeles de Cuatro. Les ha salido una campaña algo artificiosa, con una sonrisa coral demasiado forzada en un medio tan navajero. Deberían haber aliñado con algo más de humor este Pone que fue contraatacado en la misma Nochevieja por la cadena de Berlusconi con unas infografías exageradas para ridiculizar a la competencia (segundo vídeo de arriba. Para mí que el infografía cateó en decimales. Las barras son evidentemente tramposas, que conste). Tantos millones en publicidad y expuestos en el Ibex 35 para al final reducirlo todo a un par de soniquetes. Y TVE, cautiva y desarmada.

Antena 3 pone lo que pone Telecinco. Más o menos. Si no cuentan con un reality granhermanesco o un Sálvame es porque esas fórmula no les funcionan. El fenómeno de la desairada princesa de Vulgaria, recordemos, nació a los pechos de AR, en A3. Los de Planeta, se supone, están obligados a poner otras cosas si quieren que en este 2011 Telecincuatro no se convierta en un monstruo. Que Dios reparta suerte. Se impone.

De regalo, las tapas: abajo os enlazo un fragmento del primer Telepasión, el de la Nochevieja de 1990, con Julia Otero y el autobombo complaciente de esa TVE que atisbaba a las privadas en los talones. Ojo al número entre dos grandes, Prat padre y Constantino. C’est Magnifique…

Fusión de algodón dulce

Francisco Andrés Gallardo | 30 de diciembre de 2010 a las 14:07

La gran familia de canales. A CNN + le toca el papel de Chencho, pero en esta película desaparece para siempre. Y el abuelo Polanco llorando. En esta animación, con un aire entre Los increíbles y Los protegidos, han querido escenificar la absorción de Cuatro por Telecinco. Italia se come la empanada de Prisa. Todo muy de algodón dulce. Tantos millones escondidos en unos muñecos animados. Si no hubieran tantos despidos detrás, me lo tomaria a risa.

Qué mejor resumen de lo que ha sido este 2010 de la crisis que el vídeo de abajo. ¿Feliz 2011?

Telecinco, la barrendera de CNN +

Francisco Andrés Gallardo | 12 de diciembre de 2010 a las 11:02

Editar información es un asunto muy caro si no queremos limitarnos al cuchicheo de red social, al garabateo o al corta y pega que prolifera por los interneses y con el que hacen su agosto los gabinetes interesados.

Con calma y con el respaldo de una empresa, construir información profesional, buena, bonita y elaborada (reflexionada y cimentada), se ha puesto por las nubes. Nunca puede ser barata. Aunque se imponga la contención y el recorte en estos tiempos en los que las tartas publicitarias son de bizcocho muy agujereado. Pero la credibilidad siempre tiene un precio… Y sobre todo, un coste.

Los de infantería podemos ponerle dedicación, imaginación y otras hierbas de sacrificio, pero es después el mercado, el cliente publicitario y el cliente consumidor, el que criba y pone a la larga la facturación definitiva a todo esto.

Tener una redacción y un canal como CNN+ era un lujo demasiado caro. Pese a los servicios prestados, como en marzo de 2004. El déficit mastodóntico que acumulaba el Grupo Prisa no era gratis. Ni casualidad. Y en esta tele de tantos canales de redifusiones no están los tiempos para prestigios y plantillas generosas. Una pena para esta profesión de pensar y contar. Con unos índices de audiencia tan cortos, la larga hoja de la guadaña estaba al caer sobre la marca nacida en Atlanta. Está claro: no hay dinero para mantener un canal privado de noticias en España. No se soporta comercialmente por lo enrevesadamente caro que supone sostenerlo. Prisa tira a la papelera lo que pavoneaba como una de las joyas de la corona y Telecinco se encarga de barrer los restos. Ay, ¿qué va a hacer una cadena que con cuatro vocingleros es capaz de liderar cada tarde durante cinco horas?

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El teatro de la Zarzuela

Francisco Andrés Gallardo | 31 de octubre de 2010 a las 10:27

Ahí quería ver yo a unos cuantos. Gracias a ‘Felipe y Letizia’ muchos se han dado cuenta ahora de que esto de las miniseries suele ser un camelo, que los guionistas reconstruyen como les da la gana y con corto presupuesto las historias inspiradas (normalmente muy poquito) en hechos reales. En este caso más o menos todos creemos conocer de cerca unos personajes que son como de la familia y unos acontecimientos que, aunque tuvieran su lado íntimo, sabemos al dedillo por la insistencia de los medios. La televisión suele entretenerse dando puntapiés a la Historia. Vista la airada reacción de otros blogueros y periódicos, señoras y señores, bienvenidos a la ficción española. Si vemos a alguien que dice que es el príncipe bailando salsa o al Rey como reincidente hortera del chándal sentimos cierta vergüenza porque ‘Felipe y Letizia’ viene a contar un poco de nosotros mismos. Y a veces parecía que nos estaban tomando el pelo. Joaquín Oristrell dice que quería hacer “una comedia sentimental”, pero más bien le ha salido una involuntaria astracanada.

Ojo, Felipe y Letizia es una aceptable serie, pero es una mala recreación. Si nos quitamos los prejuicios de las comparaciones, los protagonistas han trabajado con empeño. Marisa Paredes forzaba las “ergges” de la Reina según se levantaba y lo peor del Rey interpretado por Juanjo Puigcorbé son todas esas frases ridículas, de filosofía parda, que andaba repartiendo. Parecen una panda de bobos y eso ya lo bordan en la televisión de ERC, TV3 (vídeo de abajo). Normalmente los sketches zarzueleros suelen ser los más forzados y flojos de ‘Polonia’.

Querían humanizar de tal manera las interioridades de la Zarzuela que se pasaron en la dosis y acabaron cayendo en la caricatura. Cuando se quiere ser simplista se termina trivializando y Felipe y Letizia carece de profundidad psicológica y complejidad en el relato. Es un folletín apresurado contado por una revista del corazón. Ideal para el público que suele seguir Telecinco. Pese a los disparates, ahí no han engañado a nadie.

Marcianos debajo de la puerta de Alcalá

Francisco Andrés Gallardo | 16 de octubre de 2010 a las 15:42

http://www.youtube.com/watch?v=QUQUEkC8occ&feature=related

Si la productora Diagonal (Amar en tiempos revueltos y La señora) está detrás del Curro Jiménez en femenino singular, Bandolera, habrá que dar margen de confianza a esta revisión de las patillas a caballo con la Andalucía cortijera más tópica como telón de fondo.

La Historia se convierte en la ficción televisiva en una historieta. Flexible, maleable, desmontable, desestimada, maltratada y mal tratada. Ya tenemos a un caballero ninja, superhéroe manchego, que lucha incluso contra vampiros; un pueblo del Lejano Oeste en el corazón de la Meseta, con un remedo de Butch Cassidy y Sundance Kid; y este miércoles nos llegará Astérix-Viriato enfrentándose a los locos romanos mientras la princesa Letizia vuelve a la tele después de estar en Sin tetas no hay paraíso. Al quite ya están unos piratas que buscan tesoros por Galicia y la mencionada nieta británica de El Algarrobo. La ficción española se ha convertido en un baile de disfraces donde lo menos importante es el contexto espacio-tiempo. Cualquier arquetipo del siglo XXI se puede teletransportar a una época pasada. Y a dar rienda suelta.

Para que no se acaben las ideas, y ya que el rigor y la verosimilitud son lo de menos, pongamos los libros de Historia en La ruleta de la fortuna. Que algún guionista vaya preparando las investigaciones de un experto en huellas dactilares, amigo de San Isidoro de Sevilla, envuelto en los asesinatos de la corte visigoda de Sisebuto. Sólo es cuestión de darle a la batidora para emulsionar en forma de dramedia las vivencias de una familia de extraterrestres que vive de incógnito en el Madrid de Carlos III mientras montan una nave espacial debajo de la Puerta de Alcalá. En Estados Unidos estarían encantados con adquirir las aventuras durante 24 horas de un espía norteamericano en la Guerra de la Independencia. No nos privemos de delirar y plagiar.

Los lobos vienen aullando

Francisco Andrés Gallardo | 29 de septiembre de 2010 a las 11:34

N0, ya lo veréis esta noche de huelga. La productora Multipark Ficción no engaña, pero sí delira en su fantasía: han creado una serie con todos los tópicos y clichés del Oeste, del Far West cinematográfico, pero en las sobreimpresiones nos indican que estamos en “Portugal” y en “España”, en lugar de Wisconsin (el lugar más recurrente de los norteamericanos para hablar de ninguna parte en concreto). Está ambientada en España porque Wisconsin no tiene sitio en el prime time de los sofalícolas ibéricos.

Si los norteamericanos se reinventaron sus leyendas allá por los tiempos del cine mudo, ahora nos toca nosotros con la televisión en HD. Tierra de Lobos evoca una España del siglo XIX que nunca existió, disfrazada de vaqueros y chicas con sombrilla que miran de reojo a los musculosos forasteros, esos que vienen a buscarse la vida rebuscando en el pasado. Los libros de Historia, como en Águila roja, reciben puntapiés.

El sevillano Juan Fernández, un cacique agrio, se disfraza de Clint Eastwood en Appaloosa e invita a la pareja protagonista que se largue. En lugar de tener como paisaje desiertos rojizos, las disputas y persecuciones se instalan en claros páramos de la Meseta (que para eso se graba en los confines de Segovia). Los chicos buenos con un ayer muy turbio son unos anzuelos para las damas espectadoras. Álex García, destacable, va a por las maduras; y Junio Valverde, a por las quinceañeras. Por ahí anda María Castro, con apariciones fugaces en estas entregas iniciales, pidiendo un poquito de por favor a su proyección.

Tierra de Lobos es tópica, inverosímil allá donde se mire (ojo esta noche al suizo que aterriza por la finca) pero… es un pasatiempo entretenido. Es a ratos divertida. Si no se piensa en cómo fue de verdad nuestro siglo XIX (qué pensaría al respecto Benito Pérez Galdós) se contempla sin remordimientos.

Aberronchos por el mundo

Francisco Andrés Gallardo | 28 de septiembre de 2010 a las 19:34

Antena 3 echó el cierre a El Marco, un 13 Rúe del Percebe virtual por el que nadie se interesó. Funcionará en el futuro, no crean, pero este no es el momento para un granhermano enjaulado. A todos los canales, en el fondo, les gustaría fundar sus propios principados y fabricar criaturas que arremolinaran a los curiosos, a los cansados y a los cotillas con cualquier motivo. Porque Belén, la princesa de Vulgaria, está muy cansina. Si por mí fuera la cambiaba por el rústico Pedro, el que no se lavaba los dientes en Granjero busca esposa. Auténtico y listo. Tiene más madera que la duquesa de San Blas, pero Cuatro es un universo de minorías. En el nuevo Pekín Express hemos encontrado el tesoro de una pareja manchega, Manuel y Engracia (vídeo de arriba), que son la traslación asiática de Paco Martínez Soria pasado por el tamiz de El Aberroncho (vídeo de abajo). La propia cadena los presenta como “el dúo Sacapuntas” del programa. Pues de aquí a la eternidad de Canal Sur. Estos tipos son unos fenómenos y vienen a animar Pekín Express que también se nos antoja ya un poco cansino. Es sólo para incondicionales. En esta etapa parece que le quieren dar un punto Fear factor, con menús dignos de regurgitar. Hay cosas en la tele que dan mucho más asco que las anguilas en pepitoria.

Los habitantes de los matinales del lunes brincaban como antílopes (Irma Soriano, por ejemplo, estaba como unas pascuas) ante el inicio del juicio sobre la Operación Malaya, con ese reparto coral de caraduras que enrojece aún más la imagen de Andalucía. Los territorios tomateros tienen sustancia infinita para meses y meses con el malayeo. La corrupción se trivializa del todo cuando se cubre por el papel charol de los magacines: los reinos donde se coronan los príncipes del hígado y las princesas abisales. Los republicanos se multiplican.

El principado de la TDS (Televisión Digital Subterránea)

Francisco Andrés Gallardo | 26 de septiembre de 2010 a las 21:34

http://www.youtube.com/watch?v=oSxLmAzyqR4
Telecinco ha iniciado sus emisiones en HD, pero son más bien expertos en TDS, Televisión Digital Subterránea. Su presunto documental La princesa del pueblo y el sesudo debate posterior suman una de las apoteosis del autobombo decrépito. Elevar a líder político y a cumbre sociológica a la emigrada de San Blas es lo más pretencioso que se ha padecido desde la intervención neoyorquina de nuestro presidente Además de una cuestionable encuesta de cachondeo, la noche principesca era un cúmulo de acólitos turiferarios y contertulios aduladores para jalear a Telecinco y a su profeta ¿me entiendes?

No es que esta broma de la estrábica del pollo haya llegado demasiado lejos, es que no tiene ninguna gracia. Sólo queda asombrarnos cada vez más de los siguientes escurridos a esta criatura que la presentan como la mártir de una telenovela real, que vive la existencia paralela de un culebrón para lelos. Entre muchos han creado este engendro y ella misma se lo ha creído, alimentándolo. Una princesa underground que despierta temores por condenar al destierro a quienes osan criticarla en algún programa. Hasta un veterano manipulador, un canoso borrón en la mejor TVE de la historia, la llegaba a comparar este jueves con Obama. So. Qué pena. Menudo cínico.

Dijeron de la soberbia princesa que “se come la cámara” (lástima que no se la comiera ya el olvido); la enaltecieron como una Lady Di desvelada por los desfavorecidos y hubo quien se acordó de Eva Perón. Pues sí, laque se proclamaba líder de los descamisados tiene con ella bastante paralelismo. Ahora bien, a Telecinco todo esto le da igual. Lo que interesa es el cash flow y seguirá inflando hasta el estallido este globo operado. Con melodrama o con sainete. Nos quedan unos años de principado rupestre. Lo siento. ¿Vale?

My fair anganga

Francisco Andrés Gallardo | 19 de septiembre de 2010 a las 0:50

Lo maligno hay que erradicarlo de forma inmediata. En contraste, lo beneficioso hay que construirlo progresivamente. Con paciencia. Las revoluciones se tropiezan con sus propios cordones violentos. Las utopías se trabajan con constancia y se conquistan de forma casi imperceptible. Lo comparto plenamente. El socialismo fabiano inglés tiene su ideario literario en el Pigmalion de Bernard Shaw, coloreado en el musical My fair lady. La sombra de Audrey-Doolittle fue el germen para pergeñar durante este verano el programa de Carmen Lomana Las joyas de la corona. Shaw se remueve en su tumba de jaramagos.

No hay mucho que cambiar cuando los pigmaliones (y pigmaleonas) están encantados en su lodo. La mayoría de estas criaturas estaban orgullosas de ser tan ordinarias. Pero el programa de la Lomana se ha justificado en los casos de sus más nobles cachorros: Pepe (que se quedó sin ganar porque no sabía que La Rioja tenía una capital con rima), Jorge el navarrico, o Lucía, una alumna de 4º de Derecho que desconocía el significado de “con la venia” (y ni siquiera debía de conocer a Fernando Santiago). ¿Qué Universidad permite que una alumna así llegue tan lejos?

carmen-lomana

En la universidad de la tele cualquiera tiene su oportunidad, como la ganadora de Las joyas, Azahara. Este Curso del 63 del glamour para angangos fue una merendola de trozos de carne. El público se reía como todas las generaciones han hecho con el torpe de la clase, pero ha sido un contenido con su punto instructivo. Los profesores, envarados y redichos, pero al cabo buenas personas, seguirán teniendo cuerda en Telecinco. A las alumnas les espera el Interviú. Lomana no sólo es una máscara de bótox y ha crecido como autopersonaje. Jordi, en su línea. Las joyas no cayeron en su propia trampilla. Quedémonos con su velado mensaje de crear un mundo mejor.