Archivos para el tag ‘Telecinco’

Andrés, Tikitaka, sayonara

Francisco Andrés Gallardo | 22 de septiembre de 2009 a las 8:10

Cuando muchos espectadores lo descubrieron en el Mundial de Alemania celebraban la frescura, la guasa surrealista, de la ronca voz futbolística de La Sexta. Andrés Montes, ex redactor butanero y veterano de las canastas en los canales del Plus, sorprendía por los apodos tipo Héctor del Mar que acuñaba y sus improvisadas tertulias en los ratos muertos. Por sus reiteraciones, y equivocaciones, a Andrés Montes le descubrimos pronto sus cartas marcadas y muchos nos cansamos de sus quemados recursos. En este mismo Europeo ha martilleado con lo de “Ricky Bussiness” y lo del “Oro de Moscú que está en Polonia”, que, oiga, ha llegado a crear debate público sobre lo ocurrido durante la Guerra Civil. Andrés es un cansino y si manteníamos la voz de La Sexta durante este torneo era por dos razones: porque la emisión en directo de la radio va por delante varios segundos y porque López Iturriaga ha encontrado el punto de sazón exacto entre la broma y el comentario documentado y con rigor. Los contertulios (Itu, Epi y Calderón) han salvado el off , sobre todo en los partidos dramáticos de la panda de Gasol.

Andrés Montes se despedía de La Sexta con esta medalla de oro, pero sólo unos cuantos incondicionales le van a echar de menos. Creó un estilo propio que se carbonizó aprisa y el espectador de La Sexta agradecerá comentarios más comedidos.

En la noche que se arrasó a Serbia en la cancha llegaba la segunda entrega del Camera café disfrazado de hospital, Fibrilando. En este caso es más de lo mismo: unos recursos trillados y unas situaciones previsibles. De no ser porque estamos ante unos cuantos tipos con talento, hace aún más tiempo que la cafetera habría estallado. Le han cambiado el vestuario y han retocado los arquetipos y eso de hace de los hospitalarios una comedia de tebeo que aún se deja ver.

Belén Esteban, madre caraja

Francisco Andrés Gallardo | 16 de septiembre de 2009 a las 9:50

Qué pereza me da todo lo que rodea a la extra ordinaria Belén, la reina del precariado. Ahora el Defensor del Menor la ha convertido en una víctima y muchos cierran filas a una chica lamentable y a un negociete jugoso para Telecinco y Antena 3, que andan a la gresca. Ya el domingo pasado en el papel hablaba de aquí la ex de Jesulín, cuyo único motivo para estar en la televisión es haber parido una hija del de Ubrique y aunque participa en las tertulias de ‘Sálvame’ y de todo aquello que haga falta, su verdadera razón para existir como criatura catódica es Andreíta, la del pollo. Vaya madre caraja.

‘El hormiguero’ ayer cantaba este rap sobre Belén, la Ben Laden del tomateo.

Hasta luego, Lazarov

Francisco Andrés Gallardo | 12 de septiembre de 2009 a las 20:56

“Nada se pierde, todo se transforma…

A lo Lavoisier, la carta de presentación de Valerio Lazarov en España fue una declaración de principios. Importador de la más vivaracha telebasura italiana hace veinte años, siempre fue un enamorado de los muslos, las estrellas, los vaivenes y el gag sincero. El fallecido realizador, cascarrabias e intuitivo, confió siempre en su criterio del entretenimiento y los fuegos artificiales por encima de todas las cosas, sobre todo si había un nombre famoso por delante. Dio la oportunidad a decenas de cantantes y humoristas, buenos, malos y malísimos, y esa televisión que tanto se transformaba le superó como una ola gigante cuando, con el nuevo siglo, unos modernizaban las parrillas y otros refinaban el afán de este rumano por las naderías y las pechugas.

Lazarov (1935-2009) vivió varias vidas en una, y casi siempre en torno a un televisor o a un despacho. Aquel chico que padeció lo suyo durante la Segunda Guerra Mundial, en la encrucijada carpática, se convirtió en el alumno más aventajado de la televisión de Ceaucescu. El más imaginativo realizador de aquel régimen de careta progre. En cuanto despuntaba fue fichado por el juguete de otro dictador, la TVE de Franco, que intentaba ser un escaparate de modernidad ante Europa para esconder su auténtico reality interior. Siendo director general del invento Adolfo Suárez, qué cosas, el coordinador del ente, Juan José Rosón, lo fichó en el Festival de Montecarlo de 1968. La tele franquista necesitaba alguien experto en convertir la pantalla en blanco y negro en un sonajero de lentejuelas. Algunos de esos trabajos fue El irreal Madrid, un potaje de protovideoclips, con críticas veladas e imágenes oníricas, que hubiera sido del gusto de Pedro Almodóvar. Pero Lazarov tomó el camino de los Ozores.

Él era la traslación al monitor del landismo y del posterior estesopajarismo. Se especializó en las Nocheviejas y en los especiales musicales, cuando TVE se convertía en una sala de fiestas, como en aquel OT de Atapuerca, Pasaporte a Dublín. Su figura y su acento de entrenador yugoslavo lo convirtieron en un tipo influyente y hasta se permitió estrenar las cámaras en color, las que estaban reservadas al funeral de Franco. Durante la agonía de la dictadura Lazarov se encargaba de hacernos creer que vivíamos en un mundo superfeliz, con Señoras y Señores o La noche de… .

En 1978, para animar a los espectadores que estrenaban el televisor en color, dirigó Sumarísimo, con Manolo Codeso en el papel de juez de los famosos, un programa que nació varios lustros antes de lo previsto (con razón aquel cabeza pensante dijo lo de “la justicia era un cachondeo”, y malo) y cuyo fracaso le hizo emigrar con desdén hacia Italia (en el vídeo de arriba pueden ver la exasperante cabecera ¿se os hace larga? pues así de coñazo era el resto del programa, inspirado en las ‘salas de fiesta’ de otro tiempo). Valerio, siempre listo, pasó de la pública RAI al Canale 5 de Berlusconi, donde en los 80 fue madurando, sin saberlo, lo que después nos traería en la Telecinco de las ingenuas Mamachichos.

Tan rápido auge le sobrevino un meteórico cataclismo y el anquilosado concepto de Lazarov fue relevado por una reinventada programación con nuevos ‘capos’, Carlotti y Vasile, que aún hoy siguen controlando el negocio. Fundó la productora Prime Time, la del Hostal Royal Manzanares de Lina Morgan, mientras regresaba a TVE para aligerar la parrilla. Mecachis, qué hortera fue su gala del 40º aniversario. Su olfato se fue atrofiando, para pasar a un segundo plano en el zoom del gremio. La Academia de TV prepara el homenaje a ese gruñón sagaz que nos hizo la vida, a ratos, más cascabelera.

‘Camera café’ se ambientará en un hospital

Francisco Andrés Gallardo | 1 de julio de 2009 a las 21:37

Antúnez, Quesada o Cañizares dejarán quienes son para convertirse en renovados personajes. ‘Camera café’ se convertirá en ‘Camera café Hospital’, con el mismo elenco, pero con roles diferentes. No lo veremos hasta dentro de unos meses, pero Magnolia TV y Telecinco quieren resetear esta serie que hoy regresa a la parrilla en su oficina convencional, aunque lleva desde meses atrás dando ciertos síntomas de agotamiento.

En los platós de Magnolia, con Luis Guridi al frente y con los primeros guionistas de nuevo en el tajo, ha comenzado la grabación de las entregas que se emitirían a finales de año en la que telecomedia que se transformará por completo y se ambientará en un hospital. La máquina de café estará dispuesta en el pasillo de una hipotética clínica. Todos los actores se mantendrán, pero con registros y situaciones diferentes y así se oxigenan los arquetipos y sus conexiones. Doctores, estudiantes, enfermeras, celadores, enfermos perpetuos o los inesperados visitantes, vendrían a recambiar el universo de la cámara fija, modelo que seguirá en los nuevos episodios.

La serie de sketches producida por Magnolia TV adapta un formato importado de Francia que ha tenido repercusión internacional. Con el cambio de escena la productora y la cadena pretender dar un nuevo aire a un producto que tuvo su momento más dulce en la primavera de 2007: antes de que fuera relevada en el verano por Escenas de matrimonio, que de ser una serie provisional para los meses de menos audiencia, le birló la ubicación de la parrilla a la oficina. Desde entonces ‘Camera café’ no ha repetido sus números. Mantuvo una cuota aceptable de espectadores, pero se vio perjudicada por algunas pruebas en la parrilla, pasando sólo a las noches de los fines de semana o abriendo la sobremesa, como uno de los efímeros sucesores, durante una sólo una semana, de ‘Aquí hay tomate’.

Moscardones, entre Suráfrica y Jerez

Francisco Andrés Gallardo | 16 de junio de 2009 a las 9:38

Es un zumbido como de un moscardón gigante. Así es imposible seguir la narración de un partido de fútbol. La infatigable afición surafricana quiere armar ruido, pero su afán trompetero está convirtiendo en un suplicio los partidos de la Copa de Confederaciones. Telecinco tendrá que hacer una trampa, como en TVE, y bajar el sonido ambiente. Si para colmo añadimos el tono de confesionario de Luis Aragonés y a JJ Santos confundiendo equipos y jugadores, llegar vivos como espectadores impenitentes al final de este Mundialito va a ser una proeza. El ex seleccionador cumplió su papel en el césped, construyendo un equipo que va a ganarlo todo, pero lo que es su aportación ante el micrófono es más bien prescindible. Y JJ, por su parte, además de estar nervioso con sus frecuentes pifias, nunca fue un maestro en esto de contar un partido y colorearlo con el tono justo. El colegueo que exaspera en el estilo de Montes se queda corto en el envaramiento de los de Telecinco.

El fin de semana futbolero se complementaba con el ascenso del Xerez. La carísima televisión municipal de los jerezanos no ha escatimado en dedicar horas y horas a la euforia, aunque a veces la alegría sea una manifestación lamentable. Los ya jugadores de Primera animaban sobre un escenario a los aficionados con el cántico “gaditano el que no bote”. Si además de jugar hubieran dedicado un rato a la lectura, al menos la guía telefónica, se habrían dado cuenta a qué provincia pertenece Jerez de la Frontera. Mi padre, socio de aquel desaparecido Jerez FC que evocaba por su briega y señorío, estaría avergonzado del espectáculo de unos jugadores y aficionados insultado con palabras gruesas al presidente de la Diputación, pese a ser entidad patrocinadora, por ser simpatizante del Cádiz. Hay gente que no sabe ganar.

A.R.-M.T.C. Choque de egos

Francisco Andrés Gallardo | 10 de junio de 2009 a las 0:01

“Qué bonita combinación”, fueron las primeras palabras fatales de María Teresa Campos. Su mejor enemiga, Ana Rosa Quintana, con el fusil preparado, pensaba que se estaba refiriendo al corte de su vestido, creyendo que le estaba criticando por su aspecto de ropa interior. La Campos aclaraba que era una “bonita combinación… de colores”, mientras que La Quintana malinterpretó el cumplido. “A ver qué le digo para que me suelte una bordería (sic)”, llegó a admitir Ana Rosa sobre su actitud de ataque preventivo para dar carnaza. La entrevista quería ir en son de paz, pero la anfitriona no estaba por la labor de bajar la guardia, aunque intentó piropear a la destronada, que iba a hablar de su libro por orden de arriba.

Un encuentro entre las dos matronas más exitosas de la televisión en España (con Susanna Griso al asalto) como el de ayer no podía pasar desapercibido. “En pelotas ganaríamos muchísimo”, bromeó Ana Rosa sobre retoques en photoshop, como los de la portada del libro, y sobre el buen aspecto que ambas veteranas mantienen para sus respectivas edades.

María Teresa Campos volvió a recordar su grave enfermedad y desveló que la primera sustitución de Yolanda Benítez se produjo de forma inesperada, ante una repentina recaída por el tratamiento. La presentadora de La mirada crítica no pasa por un buen momento de popularidad, pero su compañera-rival le reconoció que es capaz de “reinventarse”. La malagueña podría concluir en esta temporada su periplo a primera hora de la mañana y se conformaba ayer “con un poquito” en un buen horario, brindando la oportunidad de formar parte de El programa de AR. Quiso ser diplomática sobre su pasado, pero llegó a decir que el programa en el que arrancó su popularidad, el matinal de Hermida, era más de “marujas” que los espacios que dirigió ella años después. Todavía le debe doler aquella bronca que tuvo Hermida.

Viendo el retintín de María Teresa con quien le dio su verdadera oportunidad televisiva, recuerdo esta frase sobre favores y desprecios. “¿Por qué me odias?… ¿Tal vez te hecho algún favor?”

Aquella bronca, la del vídeo de abajo, fue auténtica telerrealidad… Ah, Campooos de España. Ein Teresita?

Las sogas de las fusiones. Mamá, Silvio me toca

Francisco Andrés Gallardo | 6 de junio de 2009 a las 20:11

De la unión de dos cojos no sale un corredor de maratón“. Paolo Vasile. Consejero delegado de Telecinco.

La televisión y el fútbol, dueto irresistible, se habían convertido en la soga que asfixiaban a ambas empresas, que parecían estar expuestas a un orgasmo mortal. Era tal el odio que se profesaban que en realidad lo que sentían era un irrefrenable amor mutuo. El cariño del dinero. La pasión de la codicia. Prisa había apurado su suerte y su carísimo juguete digital era una tortuga perezosa cuya arterioesclerosis sólo se curaba con aspirinas ligueras contantes y sonantes. Mediapro, astutos en las negociaciones, acumulaban pagarés de derechos futboleros que debían rentabilizar de forma apremiante. Toda la Liga no podía emitirse por La Sexta. Y Gol TV necesita de unos decodificadores que al personal le va a dar pereza comprar por lo menos hasta las Navidades.

Tanta guerra, tantos titulares, tantos desaires, tantos títeres entre clubes de fútbol, directivos y canales de la competencia, para al final cerrar ciclo con un piquito interesado y una futura reconversión del medio. Qué rollo cuando las chaquetitas manejan la pantalla. La guerra del fútbol acabó con un armisticio bursátil que recibe con alivio y euforia el mismo Gobierno que ha precipitado el proyecto de una TVE sin publicidad pero con muchas dudas. Todos los anuncios que sobren no van a caber entre las fusionadas, Telecinco y Antena 3. De hecho es improbable que vayan a sobrar muchos anuncios.

Telecinco, aliada desairada de Prisa, anda llorando por las esquinas porque en sus días de rosas y tomates no creía necesitar del fútbol o de su Fórmula 1 que tanto mimó. Al menos cogieron de los pelos la Copa de Confederaciones. La cadena de la rima se nos presentó como una mansión sarda de glúteos mamachichos y chistes calabreses que evolucionaron hacia un imperial marcianismo que ha desembocado en el belenestebanismo que nadie está dispuesto a comprar pay per view en la dichosa TDT.

Os recuerdo aquellas chicas que cantaban: “Mamá, Silvio me toca…”

El Rocío y los rumbos

Francisco Andrés Gallardo | 2 de junio de 2009 a las 8:58

La ermita del Rocío es como un vientre materno, comparaba el reportero de Mira la vida en una narración desatada. “Santi… Santi”, intentaban interrumpirle desde el estudio de Canal Sur. Pero Santi era una incontenible catarata de epítetos y sensaciones. En un país tan laico, las celebraciones religiosas llegan a provocar paroxismos narrativos en las cadenas. Ayer al mediodía no era necesaria esa riada charlatana. A un espectador andaluz no le hacen falta muchas descripciones cuando se asoma a El Rocío televisado. Para exagerar y desfigurar las tradiciones andaluzas ya hay programas que se bastan solos, como La noria, que dedicó un pantojil debate rociero el otro sábado, antes de que JJ hiciera su numerito tomatero con la infeliz de Sonia Monroy.

Los debates cretinos están de capa caída, excepto en las noches del fin de semana. Los que huían de DEC en la noche de los viernes encontraron en su momento a Callejeros, cuyo formato ha traído una pléyade de clones. El último en incorporarse, un tanto de rondón, ha sido Cambio de rumbo, en Antena 3 tras La chica de ayer dominical. Este nuevo espacio viene a proponer lo que ya hay de sobra en la parrilla: historias en primera persona a pie de calle, de playa o de sabana africana. El previsible programa arrancó con un informático catalán que lo dejó todo y en lugar de montar un chiringuito se fue a Senegal a cuidar de las colonias de chimpancés. La historia se contaba en ida y vuelta, lo que venía a completar un poco lo que hubiera sido un simple Españoles en el mundo. Lo mejor fue la idílica imagen de Tarifa en el testimonio de surfistas, como los padres de Gisela Pulido la joven multicampeona de kite surf. Andalucía como paraíso, más allá de las cifras del paro. Es un canto al optimismo, pero por los bajos índices de audiencia Cambio de rumbo perderá el ídem.

Os dejo además un detalle de ‘La chica de ayer’ de este domingo. El protagonista, embarcado misteriosamente en 1977 tras sufrir un accidente en 2009, intenta salvar el matrimonio de sus padres y, falto de inspiración, le pasa al progenitor las letras de ‘Sin ti no soy nada’ o ‘Corazón partío’…

Cura de humildad para Sardá… y compañía

Francisco Andrés Gallardo | 30 de mayo de 2009 a las 16:59

Telecinco mandó en la noche del jueves y conciso comunicado, de apenas diez líneas, en el que anunciaba la ruptura mutua, cadena-alma mater, del proyecto de ‘La tribu’, La palabra “cancelación” iba a sonr mal, pero efectivamente lo ocurrido con el nuevo-viejo show de Javier ha sido eso: una cancelación, una aceptación del fracaso y de no haber colmado las “expectativas”, como se admitía en el comunicado.

Con los mismos mimbres y herramientas con que se concluyó ‘Crónicas marcianas’, que ya venía cuesta abajo hace cuatro años cuando cerró el chiringuito, se intentó izar la nueva bandera que fue contemplada con más decepción e indiferencia de lo que se podía sospechar.

De los fracasos se aprende, así que Telecinco a lo largo de estos meses de peregrinación por el desierto está aprendiendo un montón. Y también está siendo una cura de humildad para sus directivos y para el propio Sardá, que ha tenido que bajar unos cuantos peldaños de la escalera para ponerse a pensar en el rellano. Javier, volverá. Pero, claro que sí, con una actitud mucho más humilde. Un regreso a su pasado.

Os dejo uno de los momentos de la TV en España. La primera aparición del Pozí en ‘Crónicas Marcianas’, con Manel Fuentes, que ahora está al frente de un programa más bien tedioso y chunguillo en La Sexta. Eran otros tiempos.

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Jorge Javier afila la lengua. María Teresa hace la maleta

Francisco Andrés Gallardo | 28 de mayo de 2009 a las 8:28

Jorge Javier Vázquez mantiene sus esencias venenosas. La gente lo sabe y lo busca, como si fueran al zoo a contemplar de cerca los áspides. Sálvame remonta y este J.J. aprovechó su aparición en La tribu, en ligero ascenso de noctívagos, para reprocharle en la cara a Sardá que fue Crónicas marcianas el programa que abrió la caja de Pandora y la billetera para sufragar los altos cachés de frikies y polemistas. No lo dijo así, pero esa fue la acusación, respondida con puñetazos de coña (¿o no?) por Sardá y Boris, sacerdotes de aquellos duros antiguos que se repartían en Marte. Crónicas era uno de los pináculos espectaculares de los tiempos de las longanizas, el burbujeo especulativo en todos los ámbitos y la sobreabundancia excesiva en la que muchos estaban embarcados y que ahora piden que paguemos a escote.

Un análisis del temporal fracaso de La tribu detecta que la escasa repercusión del reestreno de Telecinco obedecía a una ubicación inadecuada de la parrilla, pero también del aumento de las antipatías sinceras que despiertan Sardá o Boris. Ambos se pueden salvar por tipos como Latre o por el puro morbo de personajes como el Vázquez de las gafas. Algo parecido le sucede a la matinal María Teresa Campos. Pese a que va cuajando La mirada crítica, con más información y más atinado ritmo en las tertulias, y con un reciente recorte de horario, la Campos tiene que pugnar con una maltrecha credibilidad, la que le dejó la propia Telecinco en sus años de acoso y derribo. María Teresa dejó de caer bien a muchos y para colmo tuvo que soportar el pisoteo de la cadena que terminó por acogerla. Con las empatías maltrechas, la matriarca contempla cómo su programa se agotará en esta temporada sin remisión y esperando una nueva oportunidad en una crisis cruel.