¿Adónde irán los dineros del ladrillo?
Durante más de una década, las rentas inmobiliarias y de construcción de vivienda han sido la auténtica estrella de nuestro firmamento económico, también rutilante en buena parte debido al efecto ladrillo. Ahora que las sombras se alargan sobre el sector, cabe preguntarse quién ha hecho los deberes de diversificación, y qué uso se le ha dado a esos beneficios empresiarles sin parangón. Según expresé mi opinión en un artículo el sábado pasado en el economía&empleo de Grupo Joly, los mejor posicionados son los que no se han cegado por lo pletórico de la cosntrucción y pusieron sus anzuelos y esfuerzos poco a poco y con tino: innovación, uso eficaz de las tencologías, renovables, servicios de futuro o sectores relacionados emergentes. Los pequeños y medianos que no vieron el bosque y sólo los árboles repletos de promociones, obras y euros, lo pasarán peor.



21 de diciembre de 2007 a las 10:17 am | Enlace permanente
Esos dineros han ido a parar a los partidos políticos, las cajas de ahorros y los empresarios afines. Y el pueblo, tardará 30 años en pagar la deuda en forma de hipoteca. FRANCO: vuelve por favor.
21 de diciembre de 2007 a las 12:40 pm | Enlace permanente
¡¡Socorro!! Da miedo, con todo el respeto, que alguien llame a Franco, 33 años después, para que resuelva el embrollo en el que se han metido solitos los que quisieron sacar tajada de una coyuntura especulativa. En mi caso, como en el la mayoría, los dineros del ladrillo no vienen, se van. Todos los meses, con puntualidad alemana, dejando en la más puritita tiritera la cuenta bancaria.
Con esto pasa como con lo del boom de las punto.com, o los fondos asiáticos: globos que subieron tan rápido como explotaron, porque lo que hay que distinguir es la especulación de la inversión. Y desgraciadamente, la inversión requiere, además de riesgo, cabeza y perspectivas. A ver si nos compramos unas gafas.