“El portillazo”
No es mi intención en esta entrada valorar los pormenores financieros del desplome de Colonial en Bolsa y la forzada salida del hasta ahora presidente, el nazareno Luis Portillo. Sin embargo, sintéticamente, resumiré la secuencia de hechos relevantes de la situación:
- El valor de las acciones del Colonial ha caído en casi un cien por cien en un año, hasta cotizar menos de dos euros.
- El financiero intentó una huida hacia delante anunciando una fusión con Gecina, el grupo francés de su socio tradicional, Joaquín Rivero. Los dos tienen negocios allí. Con la fusión –que muy probablemente no se producirá–, ambos puenteaban ciertos problemas: Gecina, de inspección oficial en Francia; Portillo, financieros. El mercado no tragó y siguió penalizando el valor de Colonial en Bolsa.
- Dichos problemas financieros derivan de la calidad de su deuda. Aunque los activos de Colonial son oficialmente de 13.000 millones (frente a una deuda sin interpretaciones de 9.000), la mayoría de ellos son inmobiliarios (suelo), cuyo valor real a día de hoy es sin duda inferior, no sólo para Colonial sino para la mayoría de las empresas del sector. La relación entre activos menguantes y pasivos fijos y de difícil refinanciación puede constituir un grave problema de solvencia y de liquidez.
- Portillo y sus pretorianos se ven forzados a dimitir, a pesar de contar con una amplia mayoría en el capital (sólo Portillo, con el 40 por ciento, y los hermanos Nozaleda, con el 16 por ciento, cuentan con una participación de control)
Hasta aquí la descripción finaciera y patrimonial. Ahora, este blog debe entrar en valoraciones y someterlas a la consideración de sus visitantes. Lo haré en formato: hipótesis-pregunta:
- Luis Portillo entró como elefante por cacharrería en el mercado, atreviéndose incluso a arrebatar un quince por ciento de FCC, deseado por la soberana Koplowitz. ¿Lo están castigando, no a la entrada pero sí a la salida? ¿Están poniendo en su sitio a un advenedizo andaluz?
- Se trata del tercer o cuarto caso de petardazo de gran inmobiliaria en España. ¿Será 2008 el año del efecto dominó en la franja alta de este mercado?
- El ex socio de Portillo, el también andaluz Joaquín Rivero, suena como comprador de la participación de Portillo y su núcleo duro. ¿Cuánto hay de revancha, tras tener que hacer partes de su querida Metrovacesa con los Sanahúja? (recordemos que Portillo, junto con El Monte de Bueno Lidón, fueron caballeros blancos que apoyaron la defensa de Metrovacesa de los pretendientes italianos de Caltagirone, y el propio Portillo estimuló la partición al irse del consejo para emprender su grandiosa aventura)
- Portillo es un caso claro de auge y caída (y esperemos que de resurrección). ¿Es un caso también de levitación por influjo del poder y pérdida de contacto con la realidad por afán de influencia y envanecimiento?



2 de enero de 2008 a las 11:42 pm | Enlace permanente
No entiendo mucho de estos grandes problemas financieros, pero creo que una parte importante de la ecuación no mencionada aquí, es que Portillo adquirió las acciones de Colonial gracias a créditos garantizados por las propias acciones. Y ante la perdida de valor de estas, el riesgo de que los bancos solicitaran la ejecución es lo que ha precipitado su forzada dimisión y el desastre final en bolsa. En esto de los negocios y los dineros no creo demasiado en castigos a advenedizos o en las revanchas. Al final lo que cuentan son los números
3 de enero de 2008 a las 5:01 pm | Enlace permanente
@oliva
Estoy de acuerdo contigo en que la presión de la banca en estas operaciones derivadas, exigiendo mayores garantías que, de hecho, son contractuales es una de las causas fundamentales de la situación. Sin embargo, creo que hay más ingredientes. Por ejemplo, la propia empresa argumenta que han existido socios que han desestabilizado la cotización con ventas estratégicas de paquetes en momentos concretos, que a la postre han desencadenado el miedo que ha hecho a muchos pequeños inversores decir “véndeme Colonial”.
3 de enero de 2008 a las 8:45 pm | Enlace permanente
Lo que tiene mérito es dar “informaciones relevanteS” el día 31/12/07 a las 19:30 horas…y dejar pillados a los minoritarios con la suspensión del día 2.
4 de enero de 2008 a las 10:24 am | Enlace permanente
@Sinfonía Nuevo Mundo
Desde luego, eso, bonito, no está. Claro que, si lo hubiera hecho con más tiempo para que abandonara el barco todo el que quisiera, dudo que los minoritarios hubieran vendido de los primeros y hubieran obtenido mucho mejor precio.
4 de enero de 2008 a las 3:50 pm | Enlace permanente
Creo que al final la conclusión es que tenemos una CNMV que lleva años permitiendo practicas claramente ilegales, con la connivencia de todos los intervinientes en los mercados, a la excepción de los pequeños inversores. Durante todo el 2007 hemos asistidos a alteraciones del precio de las cotizaciones de las pequeñas empresas en la bolsa española -los llamados chicharros- que eran claramente fraudulentas, sin que la CNMV haya movido un dedo. Lo de Colonial, como lo de Sacyr estos dos últimos días no es mas que un episodio más en un mercado dejado de la mano de los tiburones.
4 de enero de 2008 a las 8:05 pm | Enlace permanente
@oliva
Si efectivamente la Bolsa se erige en su peor versión de “economía de casino” y coto de la información asimétrica, los augurios sobre el futuro económico sólo empeoran, ya que, con la retirada de la inversión y, en suma, el dinero de los hasta ahora sectores estrella, el financiero es una salida natural, aunque sea de forma transitoria. Pero para eso debe haber una mínima confianza y transparencia. ¿Adónde irán los réditos del ladrillo?