Tacho Rufino | 9 de enero de 2008 a las 11:51
Sarkozy, de nuevo. El pintoresco Napoléon del XXI no para. Es capaz de anunciar una boda secreta -que ya tiene mérito- y al mismo tiempo tirar de dos economistas de “cara amable” para el gran público, con sus premios Nobel y muy del gusto europeo: Stiglitz, con sus ataques a la globalización y al Fondo Monetario Internacional; Sen con sus estudios sobre la pobreza. Sarkozy los ficha para que investiguen una alternativa al PIB para medir el crecimiento económico: a Francia no le va muy bien con el baremo “contable y artimético” (expresión suya) para renovar su grandeur. Además, Sarko afirma que ha pactado con Zapatero y Prodi “expulsiones colectivas” de inmigrantes ilegales, al tiempo que anuncia programas de recuperación de los suburbios marginales, donde anida el odio racial, la frustración y la falta de expectativas de los jóvenes y no jóvenes. ¡Este hombre no le hace asco a ningún huerto, mon dieu! ¿Se trata de una estrategia de marketing personal, o es Nicolás una auténtica máquina política… o una incontinente presa de la exaltación amorosa?
10 de enero de 2008 a las 4:24 pm | Enlace permanente
Yo creo que se ha dado cuenta de algo muy importante pero que se olvida con el tiempo…
La importancia de una opción política sin medias tintas.
Actualmente en España ¿qué tenemos? partidos políticos más preocupados de pelearse entre ellos y sacarse los ojos para conseguir votos que de aportar soluciones reales y trabajar por mejorar el país, es vergonzoso.
Yo antes votaba a uno de los partidos mayoritarios y la verdad estas elecciones generales no se que hacer porque ninguno de ellos, ni los partidos minoritarios me dan confianza. Es una pena que la gente de mi rango de edad (20-30años) este tan asqueada como yo, esto se cae por su propio peso. Ojalá aquí hubiera alguien como Sarkozy que no le temblara el pulso y se pusiera a hacer las cosas bien, como tienen que ser, no a base de chapuzas como, por desgracia, estamos acostumbrados en España.