Un ministerio de Industria y Medio Ambiente
(Actualización 21 de abril: Vínculo con artículo publicado sobre este asunto en “economía&empleo” el sábado 19 de abril: http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/107165/ministraincomoda.html )
A mí me gustaba Cristina Narbona como ministra: valiente, comprometida con sus creencias, navegando en aguas turbulentas -nuestras orejas de burro en los compromisos de Kyoto, la latente guerra del agua, las salvajadas urbanísticas de este país por domesticar, el poliedro autonómico “incoordinable” ambientalmente-, buena oradora, discreta, capaz. Se la han ventilado del plantel ministerial, y ni siquiera he indagado en las razones oficiales. Probablemente, Zapatero busca alinearse con posturas hidrológicas que hasta ahora eran del PP, y abrir la puerta a la energía nuclear. Por trasvases y centrales de plutonio no hubiera tragado la firme conservacionista que ha demostrado ser doña Cristina. El presidente, según parece, va a lo práctico y a corto plazo. De entrada, crea un ministerio mixto agrícola-medioambiental: un engendro que sólo gusta a los pagesos (agricultores y ganaderos) catalanes (que quizá ven su sed calmada con esta medida organizativa: comentaremos esto -si interesa- aquí mismo). Y que no nos vengan con la cantinela de que “da igual el organigrama, que lo importante es la gestión”: el diseño de los departamentos es una consecuencia directa de la estrategia (en caso de haber otra que la pura componenda política, claro está)
Tras haber sido parte de Fomento y haber sido una cartera autónoma, Medio Ambiente, si queremos ser responsables y progresistas de verdad, debería estar en/con Industria: eso sí que es avanzado, más aun -la verdad- que llenar de mujeres el gabinete de manera un tanto forzada (¿Saben que Alonso no se sabía el nombre de la muy estilosa Garmendia, ayer en una comparecencia de prensa, y le tuvo que preguntar “cuál es tu nombre de pila”? pinchar para video).



16 de abril de 2008 a las 12:10 pm | Enlace permanente
El giro hacia la derecha del nuevo gabinete es evidente. Por un lado se agradece, porque ya está bien de experimentos, toca gobernar con eficacia. Por otro lado, el maquillaje resulta flagrante. Un saludo.
17 de abril de 2008 a las 2:08 pm | Enlace permanente
Se han quitado de enmedio a los que han cumplido, Caldera y Narbona.
19 de abril de 2008 a las 11:48 am | Enlace permanente
Narbona es competente y no ha hecho una mala gestión en un Ministerio necesitado de protagonismo como es M.Ambiente. Pero lo que sorprende especialmente es mezclar esa materia con otro área tan diferente, lo que sugiere- es cierto que no necesariamente- cierta despreocupación por un asunto que reclama, más que nunca, un protagonismo que no precisa explicarse. Pero en cuanto a la energía nuclear, no me parece realista que sigamos ignorando que las energías alternativas no bastan, y que nuestra dependencia indefinida del petróleo es inasumible. De modo que aunque la decisión de apostar responsablemente por la energía nuclear sea ´comprometida y difícil de aceptar para muchos, sería una postura valiente aunque no osada. La catástrofe es no admitir esto. Veremos si Zapatero se atreve.
20 de abril de 2008 a las 7:02 pm | Enlace permanente
Progresismo de imagen, nada más. Narbona ha sido casi nula, aunque la echaremos de menos. Lo de ministerios integrados funciona en el Reino Unido, por ejemplo, que nos lleva unos cuantos largos de ventaja en temas medioambientales. Con pesca… con lo que cuida nuestra industria el medio ambiente marino. Con agricultura… con lo que se preocupan ellos de cuidar su medio. Mal vamos. Con este Presidente, da igual, lo que importa es sólo la imagen, (su imagen). Y tanta mujer no nos deja ver que el Presidente va desnudo.