Ayuntamientos caninos
Los ayuntamientos se encuentran ante el siguiente panorama a junio de 2008 (ver noticias):
- Han asumido cada vez más competencias, o sea, su volumen de gasto es creciente, y mucho.
- Sus principales y menguantes fuentes de ingresos son (aparte de los impuestos que pagan los ciudadanos -con un IAE que parece va a ser eliminado del mapa- y las transferencias de otras adminisraciones públicas del cubo de rubik administrativo que es España) los que se derivan de las promociones inmobiliarias que se realizan en el municipio y los que provienen de Europa. Mientras los primeros están mustios sine die, los segundos son una especie en vías de extinción: ahora les toca recibir a otros menos ricos.
- Su capacidad de endeudarse es por Ley limitada, y por tanto su capacidad de invertir. (Recordemos, por ejemplo, cómo el eurocrédito del Ayuntamiento de Sevilla para soslayar la parálisis inversora que viene fue aparcado y desechado.)
O sea, que tenemos un problema: urge establecer nuevas fórmulas financieras para la administración pública más cercana al ciudadano; más sensatas y con menos trueques y complicadas transferencias más o menos “contra natura” entre las propias AA.PP.
PD: De la función de las diputaciones provinciales y de la dimensión de éstas y de las comunidades autónomas (personal, funciones, patrimonio propio y ocupado, cargos de confianza, pensiones-refugio para ex-altos y no tan ex-altos cargos….), hablamos otro día. O ahora mismo, si ustedes lo desean.



2 de junio de 2008 a las 10:47 pm | Enlace permanente
Pues a mí, lo de “canino”, qué quiere que le diga, me suena más a lo voraz que ha sido, es y será el Ayuntamiento -por lo menos el de mi pueblo- independientemente del partido que lo gobierne. Y creo que son así en su mayoría. Lloran ahora, pero mientras han podido, en épocas de vacas gordas, bien que han devorado todo y más lo que se les ha puesto por delante. Entonces no se oía ningún lamento, sólo el ruido que hacía la estilográfica -regalo del ladrillero de turno, claro- firmando licencias de obra a troche y moche. ¿Promociones inmobiliarias dice usted? Claro que han exprimido hasta la última gota desde despachos municipales. El trinconeo municipal del que tenemos noticias gracias a jueces que investigan es sólo la punta de un iceberg podrido. Y claro, ahora que se les ha acabado el chollete con la crisis, a berrear.
3 de junio de 2008 a las 6:40 pm | Enlace permanente
El “trinconeo municipal”, Ujier, se supone que ha llenado las arcas de los concejos, lo cual no es malo en principio, ¿no crees? El problema es que con las vacas obesas no ha habido control presupuestario y a dilapidar a dilapidar que el mundo se va a acabar. O a abarcar más de lo que uno debe.