Tecnológicas a cubierto
En una atinada entrevista de Rocío Martín a la socia directora de KPMG en Andalucía, publicada hoy en los periódicos de Grupo Joly, Beatriz Cuevas da tres claves sobre la marcha economía y, en concreto, sobre la andaluza y sus empresas:
1. Las fusiones de las cajas que desde la Junta se vio la posibilidad de impulsar en este periodo de crisis (que tan en solfa ha puesto a este -en general- fragmentado y disperso sector) tiene una remora importante: el crédito. Las entidades crediticias neceistan del crédito externo para crecer. El titular de la entrevista no se refiere a las cajas, sino a la empresa regional en general, pero le es perfectamente aplicable, con permiso de Beatriz Cuevas: “La falta de créditos ha frenado la fusión de empresas en la región”. Sin embargo, las crisis, y ésta seguro también, suelen tener como consecuencia una mayor concentración empresarial por fusión: para protegerse o, a la postre, porque es buena época para “hacerse con” firmas en crisis, sean de la competencia o no. Los osos eligen a los salmomes exhaustos.
2. Como es sabido, la dependencia de la construcción, la inmobiliaria y sus auxiliares hace de nuestra Comunidad un territorio más expuesto a la crisis, por su mayor (si cabe) peso en nuestro PIB de dichos sectores. Sin embargo, Cuevas señala a las tecnológicas como las que menos expuestas están y menos están sufriendo. Este sector, que incluye a las tecnologías dela información y la consultoría de sistemas, debe crecer aquí. De nuevo, nuestro déficit en este sector y la colonización tecnológica que padecemos en mayor medida que, por ejemplo, Cataluña o el País Vasco, hace que debamos promover decididamente este sector. Y no a una o dos firmas “oficiales”.
3. La nueva normativa contable, según Cuevas, “llega en el peor momento”. Exige más recursos económicos y humanos, y además la mayoría de las empresas andaluzas van con retraso aquí (probablemente, cabe decir otro tanto del resto del país, no nos flagelemos en exceso)



23 de noviembre de 2008 a las 11:34 am | Enlace permanente
Ojalá las tecnológicas tiraran del carro, pero mucho humo es lo que hay