‘Freakonomics’, minaretes y mujeres

No entraremos en la controversia sobre los minaretes suizos y sobre la delgada línea que separa la lícita defensa de lo propio de la identificación del Islam con el burka, la ablación de clítoris, el terrorismo ciego o la lapidación de mujeres, de la que han circulado horrendos vídeos esta semana por internet. El miedo a perder los tesoros sociales propios, que mueve legítima y naturalmente a la autodefensa, puede acabar llevando al fascismo. Hablemos, eso sí, de mujeres, economía (o mejor, desarrollo) y religiones. La Economía Extraña (Blog Freakonomics, NYT) denuncia la condena de ser mujer por nacer en un país mayoritariamente hindú, la India: “Una niña india que acaba siendo mujer -o sea, no es víctima de aborto selectivo o infanticidio- padece permanentemente la desigualdad, incluidas las atrocidades domésticas diarias. El 54% de las mujeres indias justifican que les peguen porque se les queme la comida; el porcentaje de hombres que defiende tal cosa es del 51. Para paliar tales lacras, la televisión ha sido más eficaz que el Gobierno. Las familias de la India rural que disponen de TV por cable tienen menor tasa de natalidad que las que no lo tienen. Eso implica mayor autonomía y menores riesgos de salud para las mujeres. Las familias con tele por cable llevan más a las niñas al colegio (el porcentaje de niños no varía por esto), y ellas se sienten y son vistas como más valiosas, y merecedoras de un trato más igual. Se sienten más fuertes y tienden a no tolerar el mismo nivel de abuso”. Gloria a la televisión por cable.
En asuntos de barbarie y fanatismo, la religión importa, pero importa mucho más profundamente la pobreza, que estimula el aislamiento y el olvido de los valores que son esenciales para la cultura occidental, que dejó atrás estadios que otras culturas no han dejado -ni parecen poder- dejar atrás. Entre los cuales está la igualdad de derechos entre las personas, cualquiera que sea la diferencia natural entre ellas: sean mujeres o sean hombres.

(La foto de arriba es de El universal de Colombia; por otro lado, juro que he comprado de mi bolsillo por amazon.com el libro del que tan bien hablo y del que tenéis aquí arriba la portada)



9 de Diciembre de 2009 a las 3:38 pm | Enlace permanente
La radicalidad islámica es un hecho que da pánico y que no para de crecer. Terrosimo, ablación de clítoris, bruka y exterminio de la mujer en vida… todo eso lo mencionas, pero después lo diluyes con el relativismo de que los hindúes también hacen barbaridades. Si no nos defendemos, nos comen. Al tiempo si no. Saludos.