Sumisa como una perrita

Tacho Rufino | 28 de noviembre de 2013 a las 15:38

io sono miaEn Cazalla de la Sierra, a las mujeres que salen a la calle, y más si es a pasar un buen rato, se las llama “pergaras”. En realidad, el adjetivo vale igual –así, terminado en “a”– para los hombres callejeros, pero se les suele aplicar mucho menos a ellos, y en todo caso se les aplica siempre con una mezcla de admiración e indulgencia. A las mujeres, con el paso del tiempo, se le las ido llamando pergara o percudía –el homónimo en algunos pueblos extremeños– con menos crueldad, hasta el punto que resulta algo gracioso y nada ofensivo tampoco para ellas. Refiero esta anécdota sobre la evolución de la semántica y el uso de las palabras de la mano de la equiparación de la consideración social de las mujeres con los hombres porque resulta alucinante una noticia recién leída hoy: “El libro ‘Cásate y sé sumisa’ ya es ‘best-seller’ en España’”; está escrito por una periodista italiana, y traducido al español tras tener también un considerable éxito en Italia, ese país donde las feministas acuñaron el “Yo soy mía” en los años 70 del siglo pasado. Como pasa el tiempo, y qué raro es que vaya marcha atrás. Al parecer, hemos ido demasiado hacia adelante, y muchas personas, con independencia de su sexo, parecen aceptar que el hombre es el cazador, el germánico brot geber (“el que trae el pan”); y la mujer lo que ya sabemos. Eso, la sumisa, del latín “submittere”, o sea, poner debajo; para la Real Academia, sumisa significa “subordinada”, “rendida” o “subyugada”, igual que sumiso. Justo lo que se hace con un esclavo cuando uno está en ejercicio del poder y la autordidad sin límites y por supuesto sin compartirlos. Tuve yo una novia italiana de joven –que era todo lo contrario de una mujer sumisa, eso puedo jurarlo–, y he indagado y sabido que, en italiano, el sentido de la palabra “sumisa” es igual que en español. No es un falso amigo: es un verdadero viejo conocido.
Yo soy padre de dos hijas, marido de una mujer, hijo de una mujer viuda desde joven, hermano y amigo de mujeres que pueden, cuando toca o por condición, ser generosas, amables, complacientes en dosis limitadas, serviciales incluso… pero ninguna se permitiría ser llamada sumisa, ni actuar como tal en buen uso de sus facultades mentales. No me gustarían nada a mí sumisas, salvo en mis delirios o mis ataques de celos, si vale la opinión para algo. Sin embargo, como decimos, muchos españoles –descontados los curiosos y los frikis del ‘best seller’– se solazan con este libro. A las cifras de venta me remito. Para que no nos cuenten el trile habitual de que “no puedes opinar si no has leído el libro” (sólo faltaba gastarme veinte euros en tales bazofias de ocasión, yo, que no me he leído todo lo de Conrad o Cortázar, ¿hace falta probar lo que hay dentro de una botella con “Veneno” escrito en la etiqueta?), he conseguido un pasaje de esta bofetada escrita a la evolución de los animales inteligentes y con emociones y conciencia y piedad, o sea, el Hombre (término que incluye a la mujer): “L’uomo deve incarnare la guida, la regola, l’autorevolezza. La donna deve uscire dalla logica dell’emancipazione e abbracciare con gioia il ruolo dell’accoglienza e del servizio”. Si no se fía, utilice su propio traductor de internet, pero ahí va el regalito: “El hombre debe encarnar la guía, la regla, la autoridad. La mujer debe abandonar la lógica de la emancipación y abrazar con alegría el papel de la aceptación y del servicio”. Como una perra. Una buena perra. Yo, en este plan, me bajo en la próxima, ¿y usted? Dame pergaras y percudías antes que lechugas abnegadas. Antes que lindas perritas buenas.

  • Rajmún

    Un profesor universitario que presume de emitir opiniones sobre un libro que no ha leído ni piensa leer. Pero eso sí, unas opiniones curiosamente coincidentes con las del (PP, PSOE e IU en competición de a ver quien dice la mayor salvajada sobre el libro sin leerlo). Y luego nos extrañamos de que la Universidad española sea insignificante internacionalmente y más que aportar sea una losa y una carga para la sociedad de la que chupa recursos e ingentes cantidades de dinero público. Profesores universitarios sumisos con el poder, que repiten a ciegas las consignas de los partidos y que encima presumen de opinar sobre lo que desconocen.

  • Tacho Rufino

    Sin duda un comentario que esperaba: la matraca de los profesores ignorantes de nuestra Universidad de mierda es continua, y siempre está de guardia. De todas formas, me gustaría que emitiera su opinión, en vez de descalificarme (nunca he hecho tanto ejercicio de humildad que al ser insultado desde las trincheras no identificadas de internet). De todas formas, no he leído el libro entero, ni pienso, y opino a partir de unos doce alucinantes párrafos que he podido leer (muy bien escritos), Pilar Primo de Rivera nunca habría soñado decir su credo con tanta finura. Internet es lo que tiene, Ramón, puede uno leer párrados, pasajes, consultar artículos sobre el asunto: información primaria, y también secundaria. ¿Le gustan a usted las esposas sumisas? Si tiene un minuto, le ruego responda. Grazie!

  • Uno

    Tacho ha tenido su momento de progre bien pensante. Se reivindica para que aquelllos ante los que rinde pleitesía, lo reconozcan como suyo, para ello bastan tres eslóganes, y no salirse del cuadro, no vaya a ser que lo saquen de la masa boba. Ni idea del trasfondo, del argumento del libro, del ánimo y la historia de la autora, del entorno y la propuesta ética. He caído por aquí de casualidad pero usted se ha retratado; o se piensa según el soft thinking positivista y postmodernista, o eres un paria ultracatólico. Sólo eres un progre faltón. No se leerá este libro porque le chocan tres párrafos, pero se permite opinar. Oh! qué gustito le da un tribunita, parece un capullita en loco por un pregón.

  • Willy

    Profesor no haga usted mucho caso al tal Rajmún, porque se trata del infatigable pperodeguardia. Sus comentarios, con un variado repertorio de nik’s, aparecen en todas las noticias, cobra por eso, y dispara contra todo lo que él interpreta que va en contra del pp, de la iglesia o de Fra_nco y su régimen.

  • Ruth

    Rajmun, te la pega tu mujer? Te pega? No es sumisa?

  • Azabache

    A mí lo que me llama la atención es el comportamiento de los jóvenes llamémosles “no pijas”, cuando se reúnen en sus lugares de esparcimiento y jolgorio. Las chicas parecen perritas apaleadas con abundantes gestos de pleitesía y reverencia hacia el macho de pelo enhiesto que aparentemente las domina. Me malicio que tales jóvenes no son ni profunda ni superficialmente religiosos, ni que en su casa se vote al pepe, pero para mí, padre de hijas y que tanto he luchado por defensa del machismo rampante, el comportamiento de estos jóvenes me parece nauseabundo, y más el de ellas, aparentemente felices en su papel dependiente y maltratado.

  • Libertad

    Para saber sí uno es de izquierda o derecha solo tienes que comprobar un hecho objetivo: no toleras la libertad de los demás: eres de izquierda. Toleras la libertad de los demás: eres de derecha.
    No tolerar a los que no toleran la libertad, es la única excepción a esta regla.

  • Harto de fantasmas

    Igual hay gente en este país que no está cegada y acomplejada por el odio, y prefiere leer un libro y luego opinar. Y no como toda la manada de progres viviendo del cuento de la progresía, que en vez de informarse sacan su discurso de estereotipos y mandatos de la biblia de Stalin, y lo único que desean es mandar a la cárcel a todos aquellos que no piensan como ellos. Pandilla de mafiosos. Vuestra forma de pensar no es la mayoritaria y por mucho que le fastidie a usted es lo que hay, igual los listillos estais equivocados. Y por cierto, no le pega a usted insultar en sus comentarios, igual debería mirarselo, eso no le pega a un progre de pro como usted…o quizás si.

  • rafa de los r

    Y ahora dice mi mujer que yà no se quiere casar…por si acaso.
    ¡ Anda quèe..! lo de mlos curas, tiene guasa.

  • Bakunita

    Sí , la autora del infame libro pertenece a esa clase de mujeres que pide la sumisión para las demás, pero no para ella. Porque a tenor de lo que se ha publicado sobre esta mujer, vive de cualquier manera, menos en la sumisión con su querido esposo. En fin, una elitista más, igual que aquellas señoronas españolas de otras épocas que veían mal, pero que muy mal, que las hijas de su tata estudiasen en la Universidad al igual que sus hijas. Por lo visto, y volvemos a eso, el poder trabajar fuera de casa y ejercer una profesión, debe quedar relegado a cierta élite, mientras el resto de mujeres queda convertida en un rebaño sumiso y casero.

  • Rachel

    Desde luego, este blog se merece comentarios más sensatos. Pero la guardia retrógrada siempre está alerta en internet para llenarlo todo de prejuicios y de falsa libertad. Enhorabuena al articulista.

  • Su Misa de Domingo

    Quien se lee un libro porque todos hablan de él es estúpido. Cuando un libro se pronuncia desde su título con un mensaje degradante, defenderlo tiene un interés espurio, en este caso (y en el de los comentarios ultramontanos de varios maleducados insultantes aquí). El Opus Dei y la Iglesia más retrógrada salta al cuello en internet de quien dice algo contra sus ideas injustas y alucinadas. Enhorabuena al articulista, que no sólo es tolerante, sino que publica insultos contra su persona. Algo que el oscurantista Opus Dei nunca haría en una publicación suya.

  • Amigo

    Tacho, por qué publicas los comentarios de los militantes de siempre que además faltan al respeto sin conocerte de nada? Francamente… no seas tan bueno. No juegues a un juego limpio contra gentuza doctrinaria que abusa de la palabra libertad, a la que no quieren ni conocen por autocastración. Es un consejo en serio, no merecen que juegues con nobleza. Pasa de ellos!!!

  • Mujer sin complejos

    Yo me casare con un hombre al que ame y dedicare mi matrimonio a Dios. Sere sumisa por amor a Dios, y mi marido me protegera y cuidara. Mi trabajo sera mi casa y mi obligacion es dedicar mi vida a él y a los hijos que Dios nos mande… Eso me hara feliz. Mi matrimonio asi esta asegurado contra el mal de las separaciones, el egoismo y el libertinaje sexual. No me acompleja decirlo y si soy libre. Lo que digan los ateos de este blog no me importa. Que Dios los perdone y las perdone. La mujer debe ser sumisa, pero no para el sexo, sino para la vida diaria. No una esclava, sino una companera servicial siempre por amor a Dios y al hombre que EL me ha asignado. Si mi marido llega malumorado intentare calmarlo y si no callare para darle consuelo y compania. No me averguenza ser mujer ni ser una esposa dedicada en cuerpo y alma a mi familia.

  • Ricardo

    El título del libro es para mandarlo a tomar por culo, no para ponerse encima a leerlo. o no?!???!

  • Luis

    Si el libro se llamase “50 sombras de Gray” seria betseller mundial, la prensa hablaria maravillas de él, y el que lo criticase seria tratado como de retrogrado.

  • Sandra O.

    Luis, “50 sombras de Gray” es una novela soft-porno repulsiva, dirigida a calentonas mal amadas, un prototipo de mujer de este mundo materialista y hedonista. El libro de Costanza es una obra valiente y sin complejos, que a los progres les molesta porque tienen mala conciencia y peor educacion.

  • Mariela Sanz

    Todos los fachas y los carcas religiosos tienen todo el dia en la boca la palabra progre y la palabra libertad. Que pesaditoooos…. Francisco, dales caña!!!

  • Rajmún

    Mi opinión Sr. Tacho es muy clara: usted critica el libro reproduciendo las consignas lanzadas en competición por PP, IU y PSOE sin haberlo leído y presumiendo de ello. Y en el colmo del rigor universitario se contenta con el significado de “sumisa” según la RAE, olvidando el pequeño detalle de que el título del libro se inspira en un pasaje del Nuevo Testamento, escrito “un poco antes” que cualquier diccionario de la RAE y no en latín precisamente. Se supone que un profesor universitario debería analizar la palabra en su contexto. Pero claro, si ni ha leído el libro ni piensa hacerlo ni sabe a qué remite el título, es absurdo suponer que se ha tomado la molestia de leer el Nuevo Testamento o indagado sobre dicha frase paulina, que por cierto va seguida de un consejo mucho más radical para los hombres y que ha sido tratado en otro libro dirigido a ellos del que usted ni habla ni menciona en un alarde de rigor universitario.

    Quizá un profesor universitario debería preguntarse por qué en Italia ningún partido de ninguna ideología ha lanzado las críticas salvajes y feroces contra el libro que todos los partidos españoles y sus fieles y sumisos seguidores han proferido contra él. Pero claro, eso es mucho pedir.

  • luigisua@hotmail.com

    No entiendo tanta controversia sobre un asunto tan claro. El libro es provocador. Provoca diciendo barbaridades desde su título. ¿O no es una barbaridad proponerle a una persona que se someta, por Dios? Nada más contrario al cristianismo moderno. Quizá el Papa no está dando un mamporros al arzobispo de Graná (casi na) para no hacerle más el caldo gordo a la espabilada de la escritora. No descarten que el arzobispo dure poco en el cargo.
    La provocación tiene un objetivo comercial claro, que es vender libros a porrillo, como está haciendo con curiosos, noveleros, incautos y también con nostáglicos de los tiempos de la esclavitud femenina. Por mucho que los vigilantes en internet del “buen catolicismo” la lien parda con fanfarrias a las primeras de cambio, el libro es una bazofia desde el título, y leerlo lo va a leer su padre. He dicho. Es como si todos tuvieramos que haber leido a Hitler o a Stalin para saber que eran unos cerdos.

  • Tacho Rufino

    Rajmún, erre que erre con lo de profesor univesitario y toda la argumentacón descalificante por no haber leído un libro que, desde el minuto cero, le dice a la mujer que se someta a un hombre. ¿Tiene usted hijas? Gracias por recordarme mi profesión una y otra vez, aunque sea innecesario después de más de 20 años. Déjeme opinar obviando la dichosa academia sobre una intención de subordinar unos seres humanos a otros (someter: subordinar, subyugar). Como católico que soy, y aunque no lo fuera, le doy las gracias por su contribución sobre el Nuevo Testamento, aun así, yo prefiero interpretar las palabras por la RAE en estos casos. Una última cosa, dada su reiteración en los juicios precipitados: yo no sigo a priori consignas ni ideas de partido político alguno. No lo he hecho nunca, y no haría falta decirlo. Es irritante que me lo suelte otra vez sin conocerme de nada. Si me conociera, no lo haría, salvo que usted repita lo mismo una y otra vez sin más miramiento, cosa que no creo. Saludos. Adiós.

  • Carmel

    Ramjun, usted es de la editorial, amigo…

  • Fausto1880

    Los feministas queréis tratar igual lo que es diferente y os salen aberraciones. Por ejemplo, la paternidad. Siempre está claro quien es la madre, siempre es dudoso quien sea el padre. Las culturas tradicionales compensan esta diferencia dándole un reconocimiento especial al padre, enganchándole el dudoso “privilegio” de ser el “cabeza de familia”. Así consiguen que el hombre se comprometa más firmemente con su prole (supuesta prole).
    Los feministas, en cambio, habéis conseguido crear una generación de huérfanos de padre. Justamente en unos años sin guerras.
    Otro ejemplo, la actitud ante el peligro. Cuando llegan los momentos duros, cuando hay que jugarse el físico, las mujeres desaparecen de escena. No veréis mujeres en los andamios de las obras ni entrando en una casa en llamas. Alguna excepción hay pero son eso: la excepción que confirma la regla. Las mujeres no le huyen al trabajo (no más que los varones), pero abundan las que los totalmente incapaces de afrontan una tarea que suponga un gran riesgo físico.
    Y los feministas pretendéis que el varón ocupe los dos lugares: el del héroe en el exterior dispuesto a jugarse la vida cuando toque y el de amo de casa en el interior, velando porque cada pequeño detalle funcione. Habéis creado una generación de amargados y frustrados; de chicos nacidos para leones, infelices porque se les educa para ser caballos.
    Y también lo contrario. Los feministas habéis conseguido destruir la masculinidad de nuestra generación, pero de paso habéis amargado a las chicas. Multitud de jovencitas que serían felices cuidando de sus hijos y llevando sus casas, obligadas a estudiar materias que no les interesan y a postergar la maternidad hasta el momento en que sean unas viejas sin ilusión.

  • Rosa Andamio

    1. Que una mujer trabaje en su casa nada tiene que ver con la sumisión. Lo primero puede ser bueno y libre, lo segundo es abuso.
    2. La mayoría de los hombres que conozco harían lo mismo en un andamio que una mujer: nada.
    3. La mayoría de los hombres que conozco no entrarían en una casa en llamas a salvar a nadie.

  • Farengei cuatrocientos no se que

    Los medios del regimen y los lobbies sinverguenzas se pasan haciendo apologia del odio contra el hombre, aboliendo sus derechos humanos mas basicos de presuncion de inocencia e igualdad ante la ley, criminalizandolo con la lvg y satanizandolo. En las librerias hay montones de libros qeu hacen apologia de la ixeologia de genero y scum, que defiende el genocidio y eliminacion del hombre. Las televisiones se pasan el dia difundiendo estereotipos chuministas del hombre maltratador, payaso y pisotenado nuestra imagen y humillandonos. Sin embargo ustedes exigis un respeto que vosotras y vuestros guelebragas no tienen hacia los demas. Pues para ser respetados, primero hay que respetar. Ya estamos hartos de vuestro narcicismo paranoico herido y sinverguenza.

  • Radioplanner

    La verdad es que si tuviéramos que ser expertos en una materia para opinar sobre ella, no podríamos hablar prácticamente de otra cosa que no fuera nosotros mismos, y seguramente de un par de temas más que no interesarían a nadie.
    Así que ahí voy. El libro hay que verlo en el contexto de unas creencias determinadas, concretamente las cristianas. No me refiero a las ideas católicas recalcitrantes de la mujer en casa y con la pierna quebrada, sino de la creencia en el amor total al prójimo (y más a la persona con la que compartes la vida), un amor no de “ay cuánto te quiero”, sino en el amor que es capaz de darlo todo. Se puede comulgar (nunca mejor dicho) o no con esas creencias, pero son el contexto del libro, y, en contra de lo que puede parecer, no es una creencia destructiva de voluntades, sino todo lo contrario.
    La autora propone una sumisión no en el sentido de despojamiento de la propia voluntad, sino de cimiento y base de la relación de pareja. No es el sometimiento a un poder arbitrario, violento, caprichoso… no proviene de una supuesta debilidad de la mujer, es justo al revés, y dentro de un “contrato” en el que el marido también somete su vida a su esposa, dispuesto a darla por ella.
    Lo explica la propia autora en su blog (http://costanzamiriano.com/la-sottomissione/), aunque es verdad que si hay que explicar un libro, es que no debe ser demasiado bueno. Después de leer eso, la foto es diferente de como nos la pintan. Se puede estar de acuerdo o no, pero no es en absoluto una postura vejatoria o que rebaje a nadie.
    La otra cara de la moneda es que, por desgracia, el que se vea “encima”, el hombre en este caso, no sea capaz de estar a la altura de las circunstancias, deviniendo su “poder” en arbitrariedad, violencia y desprecio. Ahí entramos en el terreno de las mártires. Cada uno es libre de hacer lo que quiera con su propia vida, pero si hay niños por medio, no debería quedar ninguna duda en ningún caso de que hay que hacer lo posible por sacarlos de esa situación.

  • Farengei cuatrocientos no se que

    El chumismo radical y el hembrismo narcicista paranoico qud hoy castiga nuestra sociedad no es mas que un productode la tramama xe corrupcion y de la decadencia del regimen neofranquista del 78.

  • Carmen

    Alucino con la mayoría de estos comentarios. Sólo leyendo el título, hay que tirar ese libro a la basura. Menos mal que la realidad es otra muy diferente a la que pide el libro: por cada 4 matrimonios nuevos, hay tres divorcios, en su inmensa mayoría a instancia de ellas. No estamos dispuestas a ser sumisas, no. Y mucho me temo que muchos de los que tienen una “sumisa” por esposa es porque ellos no dan para más.

  • Jesús

    La sumisión tratada en ese libro no tiene nada que ver con las obsesiones sexuales del macho ibérico. Se trata de una docilidad y mansedumbre como forma de ser, no sometimiento a a esos machotes acomplejados que tanto abundan en España. Claro que esto es incomprensible para estos sujetos para los que la violencia es una forma de vida

  • Pablote

    Si quieres sumisión, vete a una venta de carretera. Y paga. Y despues te tomas tu cubata. No pasa naa

  • Pepe

    Si leen el libro comprobarán que la sumisión de la que habla el libro es la del amor. Y se refiere tanto a sumisión de la mujer al hombre como del hombre a la mujer.
    Lo que es indudable es que toda la bazofia feminista/progresista que se ha venido lanzando a la sociedad en estos últimos años ha llevado a incrementar el número de asesinatos de mujeres, el número de burdeles por m2, el número de divorcios , etc. , etc. Lean el libro y verán como se aporta una visión distinta a eso que el articulista llama “bofetada escrita a la evolución de los animales inteligentes

  • guacamar

    Libertad de expresión y opinión no?
    Tolerancia para que cada individuo/a se lo monte como quiera. Quién soy yo para organizar la vida del otro señalando lo que es bueno o malo y lo que es o no políticamente correcto? Libertad de elección sin imposiciones de nadie: ni de los periodístas, ni de los políticos, ni de los curas, que también pueden opinar. Amen.

  • Manumisión

    ¿Hace falta probar el veneno si en el frasco pone “VENENO”? ¿Se leerían estos defensores de la libertad un libro titulado “No te cases, chica, y practica el sexo promiscuo?”, ¿O con el título les sobraría para repudiar y criticar la propuesta? Por otra parte es libre escribir cada uno lo que quiera, la escritora italiana, el bloguero y sus comentaristas. La mala leche sobra, a mi entender.

  • bolas chinas

    No hay que confundir la sumisión de género o la sumisión sexual, con la sumisión de la que aquí se habla, este calificativo de mujeres “pergaras”, es como en la sevilla de mi alma cuando te dicen hijo de …, para ellos es como decirte hola compadre.
    Otra cosa es la sumisión de la que habla el libro “Casate y se sumisa”, es una barbaridad que ese tipo de títulos se den a estas alturas de la sociedad.
    Las mujeres solo debemos de ser sumisas, cuando a nosotras nos convenga y en determinados momentos de las relaciones sexuales, en las que por capricho y placer nos apetezca adoptar ese rol.


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