Ayuntamientos caninos
Los ayuntamientos se encuentran ante el siguiente panorama a junio de 2008 (ver noticias):
- Han asumido cada vez más competencias, o sea, su volumen de gasto es creciente, y mucho.
- Sus principales y menguantes fuentes de ingresos son (aparte de los impuestos que pagan los ciudadanos -con un IAE que parece va a ser eliminado del mapa- y las transferencias de otras adminisraciones públicas del cubo de rubik administrativo que es España) los que se derivan de las promociones inmobiliarias que se realizan en el municipio y los que provienen de Europa. Mientras los primeros están mustios sine die, los segundos son una especie en vías de extinción: ahora les toca recibir a otros menos ricos.
- Su capacidad de endeudarse es por Ley limitada, y por tanto su capacidad de invertir. (Recordemos, por ejemplo, cómo el eurocrédito del Ayuntamiento de Sevilla para soslayar la parálisis inversora que viene fue aparcado y desechado.)
O sea, que tenemos un problema: urge establecer nuevas fórmulas financieras para la administración pública más cercana al ciudadano; más sensatas y con menos trueques y complicadas transferencias más o menos “contra natura” entre las propias AA.PP.
PD: De la función de las diputaciones provinciales y de la dimensión de éstas y de las comunidades autónomas (personal, funciones, patrimonio propio y ocupado, cargos de confianza, pensiones-refugio para ex-altos y no tan ex-altos cargos….), hablamos otro día. O ahora mismo, si ustedes lo desean.


