La nueva tropa zapeadora
Como quien abre la nevera por aburrimiento, rascándose la cabeza, esperando tal vez que algo le pueda apetecer, se cambia de canal en la tele por vicio, sin atención y menos aun concentración ni proyecto de ver nada concreto: se hace zapping. Yo creo que es éste uno de los vicios más extendidos en nuestro mundo, aunque hay una diferencia generacional clara en la cosa: mientras los veinteañeros de hoy no tienen apuro en practicarlo sin cargo alguno de conciencia, para los cuarentones como yo es algo oficialmente pecaminoso, una pérdida de tiempo robado a la lectura, nuestro timbre del gloria empanado. Declaramos ver documentales ilustrativos, dinámicos programas de debate (estresantes sin excepción), informativos decentes, el tiempo -pequeño vicio que decimos heredar del padre- y películas buenas sin cortes publicitarios. Decimos eso, pero yo creo que pecamos todos como cualquiera (recuerden la genial escena del pedante antitele en Caro Diario huyendo por fin de una isla sin señal ni antena, hacia el ferry, al grito de “televisoneeee!!”), y hacemos zapping cantidad en cualquier edad, y de vez en cuando nos tragamos a Jesús Vázquez y a Aída. Si nos dejan los niños coger el mando -con toda la ambivalencia de la expresión- pero ésa es otra cuestión. (Ver link más técnico sobre el asunto.)
Pues bien, los recursos humanos en la empresa -esa continua fuente de terminología sugerente- están asistiendo al nacimiento de la generación zapping en el mundo del trabajo. Sus características:
- Tienen unos objetivos muy claros a nivel laboral
- Infieles a la empresa por definición, a la que usan: “¿qué puede hacer la empresa por mí?”. Zapeadores natos, peritos del trampolín promocional, comprometidos con uno mismo, como mucho.
- Muy formados: masters, idiomas, tecnología y todo el resto de impedimenta profesional king size
En fin, que muy bien: estamos ante la Nueva Tropa Zapeadora (solo por la similitud del término y el interés de estos músicos, vean esto si quieren), es lo que pita ahora mismito. Los nuevos recursos humanos, los postineros. Otro día hablamos de los Recursos Rumanos (gran término creado por Paquiño Correal).


