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Un Pacto por la Paz con muchas dudas

Pablo-Manuel Durio9 de Noviembre de 2008 a las 6:38 pm

Vía decreto llegó el pasado viernes la solución -o eso esperan todos- a la polémica situación que ha paralizado a la cofradía de Borriquita en los últimos seis meses. Un decreto que viene con la firma del delegado episcopal, Sebastián Llanes Blanco -cómo no- y que impone una junta de gobierno para los dos próximos años en la que Manuel Rodríguez Caro ejercerá como hermano mayor y en la que los dos candidatos a hermano mayor, Ignacio Ortiz y Antonio Barrueco, se sentarán en la junta de mesa como fiscal y secretario, respectivamente.

Así es como ha quedado sellado el Pacto por la Paz, por llamarlo de alguna manera (porque aunque viene impuesto por Llanes ha sido aceptado por todos los afectados). Por la cofradía de La Paz, para darle salida a tan delicada situación. Y por la paz interna entre los dos grupos de hermanos, tan sólo treinta de los centenares que componen la nómina total de la corporación, que han protagonizado el enfrentamiento a base de recursos y denuncias en los últimos meses.

Este pacto está llamado a resolver los problemas de Borriquita, pero el decreto emitido por la autoridad eclesiástica y el procedimiento seguido en estos meses plantean muchas dudas al respecto.

LA AUTORIDAD. Varias de estas dudas afectan directamente a la autoridad eclesiástica. Dudas crea la normativa diocesana sobre Hermandades y Cofradías, que ha vuelto a ver mermada su capacidad para resolver algo tan cotidiano y periódico como los cabildos de elecciones (obligatorios cada cuatro años).

Dudas también que plantea el siempre polémico entre los cofrades Secretariado Diocesano de Hermandades, que en el primer momento del proceso no supo resolver con normalidad los recursos planteados por una y otra candidatura de Borriquita, lo que posteriormente ha provocado este problema en una hermandad que gozaba de buena salud. Todo el que quiera puede presentar cuantos recursos quiera sobre el proceso electoral de su cofradía o sobre la candidatura formada por un grupo de sus hermanos; y ante esto, al Secretariado le queda estudiar esas reclamaciones y contestarlas, que posiblemente sea lo que haya faltado en esta ocasión y haya vuelto a poner en duda al organismo diocesano. Un Secretariado que, para colmo de dudas, no tiene muy claro que la opción decretada el viernes sea la mejor salida, con los dos candidatos enfrentados en una misma junta de gobierno.

LOS COFRADES. Como distintivo de la autoridad en materia de hermandades, los hermanos de Borriquita y los cofrades en general también tienen muchas dudas sembradas en torno a este Pacto por la Paz. El mismo Ignacio Ortiz, por ejemplo, debe tenerlas, ya que después de haber sido destituido por las supuestas irregularidades en el censo hace dos meses, vuelve a entrar en el gobierno de su hermandad, donde desde ahora tendrá la misión de fiscalizar la gestión. Nada menos.

¿Y aquellos hermanos que se ofrecieron a trabajar para levantar la cofradía en la asamblea del día 24 y que no han sido designados en esta junta elegida a dedo? Ellos también dudarán ahora de por qué motivos no han sido elegidos.

También cabe la duda de por qué esta resolución ha tardado nada menos que seis meses en llegar, lo cual pone también en duda la gestión que hizo Manuel Cerezo como delegado diocesano (un cargo, por cierto, que en ningún momento contempla la normativa cofrade existente), que terminó con la destitución de la entonces junta de mesa al completo y que alargó más de dos meses la solución.

Y la última duda, entre otras muchas que cada uno se planteará a nivel particular, es saber si este decreto, este Pacto por la Paz, resolverá finalmente los problemas de Borriquita o levantará nuevos enfrentamientos. Todos, lógicamente, nos quedamos con lo primero.

Examen de conciencia

Pablo-Manuel Durio20 de Mayo de 2008 a las 6:58 pm

Esta semana saltaba la noticia de la suspensión del cabildo de elecciones de Borriquita. Y mucho más allá, del inminente nombramiento de un ‘delegado eclesial’ que procure normalizar la situación y nombrar de nuevo el cabildo de elecciones dentro de unos meses. La información no deja de ser de vital importancia tanto para la cofradía de Borriquita como para otras hermandades inmersas en procesos electorales o que lo estarán en el futuro. Es una noticia que debe promover la reflexión de todos los hermanos de Borriquita, principalmente de las dos candidaturas presentadas, y de todos los cofrades en general. Es, en definitiva, la hora de hacer un examen de conciencia.

En primer lugar, análisis de los miembros de las dos candidaturas presentadas en Borriquita y del resto de hermanos de esta corporación, que han visto cómo la hermandad que no presentaba problemas de gestión (al menos aparantemente) ha llegado a tal extremo de que un comisario encubierto (que al fin y al cabo es la labor que quieren encomendar al veterano cofrade Manuel Cerezo) esté al frente de la cofradía los próximos meses.

Y todo ello por un cabildo de elecciones; es decir, por un foro al que se presentan aquellos que quieren trabajar por la hermandad y cuyas propuestas de gestión o proyectos de futuro puede variar entre unos y otros grupos. Lo normal es que todas las candidaturas presentadas aportaran sus ideas y proyectos (como han hecho las dos en este caso en sus respectivos programas presentados en distintas páginas webs) y se sometieran a la valoración final de los hermanos, que libremente decidieran encomendar el gobierno de la hermandad a determinada lista.

¿Y por qué es esto tan difícil? A este respecto pueden surgir muchas dudas: una escasa capacidad democrática de los dirigentes cofrades, un afán extremista por ocupar cargos en las hermandades o incluso un sentimiento de que las listas cerradas tan solicitadas hace años no son tan efectivas como se pensaba. Pero lo cierto es que el ejemplo que ha dado, que está dando Borriquita, no es el más acertado, ni mucho menos.

Hay otro apunte al respecto que no deja de ser llamativo y preocupante. En las dos listas hay miembros que pertenecen al Consejo de Hermandades y al Secretariado Diocesano -en teoría organismos que deben velar porque no se den este tipo de situaciones-. Y si ellos incurren en estos desagradables hechos, ¿quién asegura la eficiente labor de estos dos organismos?. ¿Deberían actuar sus respectivos presidentes sobre aquellos miembros vinculados a las dos listas de Borriquita?.

Todo ello, y otros aspectos que sin duda se escapan en este artículo, deben ser analizados y examinados concienzudamente por todos, ya que el caso de Borriquita amenaza con repetirse en otras hermandades en un futuro muy próximo. Las rivalidades internas para alcanzar el gobierno de la cofradía termina perjudicando gravemente a esta. Y el ejemplo más claro lo tenemos en la corporación de la calle Vea Murguía, que de ser noticia por proyectos, nuevos títulos y celebraciones ha pasado a serlo de un plumazo, de tensiones, denuncias, destituciones y comisarios encubiertos. Desde luego, es para pensárselo…

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Periodista especializado en la información cofradiera, además de en otros ámbitos de la actualidad de la ciudad, que propondrá cada día temas para el debate en los que se pide su opinión.

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  • alfonso

    jose antonio, veo que no te enteras, las cuadrillas fueron destituidas con la anterior junta, al menos la del...

  • alfonso

    querida sagrario, si tienes pruebas de delitos, vete al juzgado y denuncia, y si no se calla usted.con...

  • jose antonio

    creo q es hora de dar paso a savia nueva y lo q estan estan pasado de rosca a raiz de entrar ellos se...

  • alex

    Ole las glorias de cádiz

  • mentira

    5 minutos no fueron mucho mas ademas retransmitieron en catedra toda la subida de la rampa y la salida de...

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