El Podcast de La Ventana Pop (Programa 33)

Blas Fernández | 18 de junio de 2015 a las 5:00

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Llegamos al último programa de la temporada con el avance de varios discos andaluces que estarán disponibles a la vuelta del verano. Es el caso de los firmados por los gaditanos Gentemayor y Perlita, los malagueños Hungry Butterfly y los sevillanos Tremolina. Dedicamos también un tramo del podcast a tres recomendables referencias editadas al otro lado del Atlántico: Flora, de los colombianos Pedrina y Río; Mala madre, de la chilena Camila Moreno (en la imagen), y Quema Quema Quema, de los peruanos Kanaku y El Tigre (a los dos primeros se les podrá escuchar pronto en directo en España dentro del cartel del Festival Charco). Más conciertos: Pelo Mono y Holögrama en Sevilla; Santacruz en el Anfi-Rock Sound Festival y Chencho Fernández haciendo doblete en Isla Cristina y en el DV 2015 de Ronda.

¡Volvemos en septiembre!

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Pelo Mono: Apertura de ataúd en Re menor

2.-Tremolina: 70 Times Calypso

3.-Tremolina: Cold, So Cold

4.-Chencho Fernández: Si alguna vez mueres joven

5.-Santacruz: El milagro

6.-Pedrina y Río: Canción de Eli

7.-Pedrina y Río: Enamorada

8.-Camila Moreno: No parar de cerrar

9.-Camila Moreno: Libres y estúpidos

10.-Kanaku y El Tigre: Si te mueres mañana

11.-Gentemayor: Sex & Tobacco (Aina’s Way of Life)

12.-Perlita: Romance

13.-Hungry Butterfly: Un día especial

14.-Holögrama: In Your Head

“Ahora la gente habla mucho menos de fútbol y mucho más de política”

Blas Fernández | 13 de junio de 2015 a las 5:00

Foto: Mabel Ladyblues

Foto: Mabel Ladyblues

“Estoy escuchando un recopilatorio de éstos de la revista Mojo. En este momento suena Big Joe Turner”. La música se cuela por el teléfono mientras Jorge Martínez, corazón y alma de Ilegales, se dispone a hablar de su inminente concierto en el festival Territorios Sevilla. La banda asturiana, en la actualidad completada por Jaime Belaústegui a la batería y Alejandro Espina al bajo, editaba recientemente un nuevo álbum, La vida es fuego, tras doce años de silencio discográfico. Pero quien piense que asistimos a otro de esos proverbiales retornos de grupos de los 80 se equivoca: Ilegales nunca se fue del todo. Tras Si la muerte me mira de frente me pongo de lao (2003), el trío siguió dando conciertos aquí y en Hispanoamérica, reunió sus no pocos himnos en una caja con nueve discos -126 canciones ilegales (2009)-, rescató cortes inéditos -11 canciones ilegales (2010)- y registró un directo -Ni un minuto de silencio (2012)-. Además, Martínez puso en pie Jorge Ilegal y Los Magníficos, una formación volcada en estilos sólo a priori ajenos a ese rock visceral marca de la casa, y en el fondo tan inteligente, que forma ya parte del patrimonio musical español.

-¿Cómo reacciona el público con las canciones de La vida es fuego?

-Muy bien, probablemente porque es un disco que recoge todos los tics de Ilegales. No hemos experimentado. Quiero decir, que no es un disco experimental, pero sí muy ilegal.

-Después de más 30 años en activo, ¿hay público nuevo en los conciertos de Ilegales?

-Lo que de momento pretendemos es reconectar con el público de siempre. Aunque ya en la última época había mucho público nuevo. De hecho, una vez que estuvimos en Córdoba, había gente que me traía la caja de 126 canciones ilegales para que se la firmase y creía que era un disco nuevo. Así que, también tenemos un público nuevo. O lo teníamos. Veremos qué pasa ahora.

-No hace mucho, León Benavente versionaba una de sus muchas canciones emblemáticas, Europa ha muerto

-Son valientes León Benavente recuperando una canción de un grupo considerado peligroso, como Ilegales. Y está bien que se hagan cosas así. Hay más versiones por ahí. Hay un grupo llamado Non Servium que hace una versión de Bestia, bestia. También un grupo alemán versionó Ella saltó por la ventana. Han hecho versiones nuestras en Ecuador, en Colombia… Algunas son un poco cómicas, tengo que reconocerlo.

-Aunque Ilegales siguiera en activo, le dio carpetazo a su discografía en 2003. ¿Por qué?

-Por incapacidad. En ese momento afrontaba la puesta en marcha de Jorge Ilegal y los Magníficos, con una música que no cabía dentro de Ilegales, y no era capaz de hacer las dos cosas simultáneamente. Pero tras dos discos con Los Magníficos, y no descarto que haya alguno más, tenía tal colección de nuevas canciones para Ilegales que podría hacer dos elepés. La vida es fuego ya está grabado y editado, pero es que tengo grabado ya medio disco más. Me hubiera parecido un desperdicio no recuperar el grupo. Estoy bien de salud, me encuentro en plena forma. Lo vais a comprobar en Territorios. Aunque seguro que el calor me acaba afectando. ¿Cómo está la temperatura?

-Sorprendió aquella jugada con Los Magníficos: del rock al bolero, la bossa, el son, el joropo, el chachachá…

-Toda la gente que ha pasado por Ilegales tiene una cultura musical amplia. Puedes tocar cualquier cosa con estos músicos. Está claro que Ilegales es un grupo de rock, pero el rock roba de muchas músicas. Por ejemplo, una canción bandera como Louie Louie de The Kingsmen está basada en un mambo. Y así, tantas otras. El rock ha aprendido muchísimo de la música que hay más al sur. Y yo soy una especie de musicólogo aficionado. Buceando en estas músicas encuentras cosas… Si escuchas el Toda una vida de Osvaldo Farrés, que aquí en España popularizó Antonio Machín, descubres que no es muy diferente de Summertime. La raíz es común. En la música popular siempre está todo muy mezclado, las fronteras nunca son claras.

Foto: Mabel Ladyblues

Foto: Mabel Ladyblues

-¿Qué me dice de Jamaica?

-La música jamaicana es muy interesante. Ahí encuentras una fusión tremenda de cosas distintas. Pero luego están las islas de Curazao, donde hablan en papiamento, una mezcla de español, francés, portugués… Allí paraban piratas de todos lados. Vi a un grupo de una de esas islas que hacía una especie de soul muy raro, con palabras en inglés y en francés, y de pronto te soltaban una frase en español. Era algo rompedor.

-Se lo comentaba porque, entre tantas otras, en la influencias invisibles de Ilegales se rastreaban pistas del reggae. ¿Una influencia del punk británico de finales de los 70?

-Bueno, quizás el punk que nosotros escuchábamos era más de los 60, música norteamericana de garaje, pero los 70 nos cogieron de pleno. Y sí que hay cosas de reggae. Pero es que en el reggae también hay cosas del twist… No hay elementos puros. Es curioso, porque son estilos considerados desechables por las emisoras y las discográficas, pero que de una manera u otra siempre están reapareciendo. En La vida es fuego hay elementos de rock’n’roll muy clásico, elementos de punk muy terroso, y también tiene que haber influencias hispanas… ¿Cómo no? En España se ha hecho un montón de música, que vete a saber de dónde viene. ¿Has escuchado tontería mayor que ésa de Europa termina en los Pirineos? No señor, eso es una mentira enorme: casi toda lo que da pie a eso que hoy conocemos como cultura europea pasó por la escuela de traductores de Toledo. Pues con la música, igual. ¿Cuántos elementos de la música africana están en la música norteamericana y europea actual?

-Me lleva otra vez a Europa ha muerto, editada en 1982 y tan vigente como si se hubiera compuesto hoy. ¿Recuerda qué pensaba cuando la escribió?

-Creo que las canciones de Ilegales, en realidad, no es que hayan envejecido bien, es que no han envejecido en absoluto. Hace poco estaba con Jorge, de Doctor Explosión, y me decía que un grupo americano de amigos suyos no se creía que el primer disco de Ilegales se hubiera grabado en el 82, porque veían la música y el sonido mismo muy actual. Y creo que eso pasa con todo nuestro repertorio. Y sí, recuerdo por qué escribí esa canción. Oyendo cómo iban los tratados pensaba entonces que Europa no tenía ninguna posibilidad. Ahora, negociando el TTIP a nuestra espaldas, lo que parece es que va a ser fagocitada por los grandes trust empresariales… Habrá que levantarse y luchar porque ésta es nuestra pelea, como decía Tiempos nuevos, tiempos salvajes. Una Europa tal como nos la pintaron en su momento es un poco ingenua. No olvidemos que hemos padecido guerras internas hasta hace muy poco. Ahí están los Balcanes, que siguen siendo un polvorín. Existe Europa, pero es una Europa conflictiva, peligrosa.

-¿Cómo vive el momento político actual?

-Todo esto se genera con el 15M. Ahora la gente habla mucho menos de fútbol y mucho más de política. En los bares, si te fijas, se habla muchísimo de política.

-Bueno, también se habla mucho de fútbol, pero se practica poco. Quizás nos pase igual con la política.

-Ja, ja, ja… Pero, en política, al menos se puede votar. En el fútbol el único que bota es el balón. Creo que las cosas van a cambiar un poco. Los procesos de infantilización del ciudadano van a ser más difíciles de llevar a cabo, precisamente porque hay mayor interés por la política.

-Lo veo optimista…

-Sí, en eso soy optimista. No sé cuánto tiempo durará, pero si el nivel de los electores sube, el nivel de los políticos tendrá que subir. De hecho, creo que muchos han sido sobrepasados por sus electores. Han quedado antiguos, caducos, y se tienen que ir. Con los datos de las últimas elecciones, que no son todo lo buenos que querría, hay que ser optimista. Aunque, bueno, a nadie se le exige un carnet para votar, pero sí para conducir. Por eso políticamente se producen tantos atropellos.

-¿Cómo será el concierto en Territorios?

-Dispondremos sólo de 70 minutos, que es poco tiempo para un grupo con un repertorio tan amplio y acostumbrado a dar conciertos de dos horas. Pero, bueno, lo hemos adaptado. Vamos casi sin respirar y conseguimos meter, creo, 22 canciones. Aunque sea a costa de nuestros pulmones…

Ilegales actúa hoy, a las 22:30 (hora aproximada) en el festival Territorios Sevilla.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 32)

Blas Fernández | 4 de junio de 2015 a las 5:00

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Arranca en esta ocasión El Podcast de La Ventana Pop con un repaso a la oferta del ciclo Nocturama, que ofrecerá en Sevilla, entre otros, conciertos de Single, Tomasito y Mercromina durante los meses de julio y agosto. También en Sevilla, Malheur presenta en vivo su segundo álbum, Ausiliatrice, mientras que todavía más al sur, en Isla Cristina, Cosmen Adelaida será uno de los grupos participantes en el abultado cartel del Anfi-Rock Sound Festival.

Y en el apartado de nuevos discos, Unknown Mortal Orchestra, Trepàt, Ocellot, Boreals y dos ilustres veteranos: Fernando Alfaro y Francisco Nixon.

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Tracklist

01.-Single: Rea

02.-Tomasito: Back in Black

03.-Mercromina: La gran aventura

04.-Fernando Alfaro: Velero

05.-Fernando Alfaro: El ascensor de Herodes

06.-Unknown Mortal Orchestra: Multi-Love

07.-Unknown Mortal Orchestra: Necessary Evil

08.-Ocellot: Tama

09.-Boreals: Colibrí

10.-Malheur: Art Pompier

11.-Francisco Nixon: Lo malo que nos pasa

12.-Francisco Nixon: Médico rural

13.-Trèpat: Caballo

14.-Cosmen Adelaida: Becerro de oro

Nocturama Agosto presenta su cartel completo

Blas Fernández | 3 de junio de 2015 a las 14:13

Single / Foto:  Javier Bernal Belchí

Single / Foto: Javier Bernal Belchí

El veterano ciclo de conciertos estivales Nocturama Agosto había adelantado ya parte de su programación durante las últimas semanas, lanzando a su público anzuelos tan atractivos y dispares como el de la mexicana Julieta Venegas, Guadalupe Plata y Christina Rosenvinge, pero la incógnita en torno a la programación completa, que se extenderá desde el día 5 hasta el viernes 4 de septiembre, no se ha resuelto hasta este miércoles, día elegido por la promotora La Suite, encargada de la confección del cartel, para presentar oficialmente el listado de grupos y solistas que durante dicho mes procurarán hacer más llevaderas las calurosas noches que aguardan.

El ciclo, que volverá a plantar su escenario en el patio de acceso al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, en el Monasterio de La Cartuja, ofrecerá un total de nueve fechas, todas con programa doble, bien en forma de sesión de DJ o, hasta en cuatro ocasiones, de segunda actuación, una fórmula ya explorada en ediciones anteriores que en este 2015 contará con el patrocinio específico de una SGAE definitivamente necesitada de un mayor número de acciones de este tipo. El apoyo por parte de la entidad de gestión de derechos de autor, con una imagen pública todavía afectada por los escándalos destapados años atrás, ha quedado escenificado con la presencia en la presentación del músico granadino José Ignacio Lapido, en la actualidad miembro del consejo territorial de SGAE en Andalucía. “Hacemos muchas cosas y creo que es de justicia que así se reconozca”, apunta Lapido, quien recuerda que la entidad ha firmado ya convenios similares en Andalucía con el Festival de Blues de Cazorla, el Monkey Week y el ciclo de cantautores Abril para vivir, que se celebra en Granada.

nocturama_2015_lvpTambién ha participado el pintor sevillano Manuel León, que el pasado 2014 protagonizaba en el CAC de Málaga su primera exposición individual. León, autor de parte de la iconografía del grupo Pony Bravo -incluida la portada de su tercer álbum, De palmas y cacería- es responsable en esta ocasión de la imagen gráfica del ciclo. Sobre su hermoso y llamativo cartel, apunta León, artista en alza, que con él “me saco la espina clavada con los últimos carteles oficiales de fiestas de Sevilla, que no están a la altura de lo que se está haciendo en la ciudad”.

Organizado tradicionalmente por dos empresas distintas -Green Ufos, que se encarga del cartel de julio, y La Suite, que como se ha apuntado ya confecciona el de agosto-, Nocturama vivirá este año por primera vez una inesperada prolongación durante el mes de septiembre a cargo de una tercera promotora, una decisión adoptada por el CAAC que no gusta a los organizadores.  “Nos parece mal -apunta Violeta Hernández, de La Suite-. Que haya tres empresas diferentes, con distintos presupuestos y modelos de gestión no es coherente. Crea confusión en el espectador y también inseguridad jurídica. Estamos en conversaciones para intentar solucionarlo”. Por su parte, David Linde, también socio de La Suite, añade que “hace diez años la mayoría de la gente no sabía ubicar en el mapa el Monasterio de La Cartuja. Y ahora suceden un montón de cosas”.

En cuanto a la programación, Nocturama Agosto arrancará, como ya se ha apuntado, el miércoles 5 con la actuación del explosivo trío ubetense de blues-rock Guadalupe Plata, todavía en plena gira de presentación de su homónimo tercer álbum. Tras su concierto, la velada continuará con el grupo sevillano de bluegrass Surrounders, debutante el pasado 2014 con el epé A Better Place.

Al día siguiente, jueves 6, todavía a un par de semanas de publicar su séptimo álbum en estudio, Algo sucede, la mexicana Julieta Venegas protagonizará una de las citas más señaladas de Nocturama Agosto, que se apunta el tanto de ofrecer una de las dos únicas actuaciónes en Andalucía de la cantante -la otra será en el Festival Starlite de Marbella y con las entradas a precios considerablemente superiores a los de aquí-. Completará la noche una sesión a cargo de Música Prepost, el singular dúo de discjockeys integrado por el actor y músico Fran Torres y Pablo Peña, de Pony Bravo.

Guadalupe Plata / Foto: Nickie Divine

Guadalupe Plata / Foto: Nickie Divine

El miércoles 12 llegará el turno de Mi Capitán, banda barcelonesa comandada por Gonçal Planas, e integrada por miembros de Standstill, Egon Soda y Love of Lesbian, que a comienzos de año debutaba con el álbum Drenad el Sena. Luego, sesión a cargo Tony Love, alias del veterano músico local Antonio León, actualmente en Los Sentíos y a punto de lanzar disco propio como Tony Love & The Dirty Band.

El jueves 13 pasarán por el escenario de La Cartuja el torrencial cantautor asturiano Pablo García, alias Pablo Und Destruktion, en proyección creciente tras la reciente edición de su tercer disco, Vigorexia emocional, y el aguerrido grupo murciano Crudo Pimento, responsable de un título, en efecto, tan crudo como Fania Helvete, publicado este mismo año.

Otra cita señalada será la del dúo Hidrogenesse (miércoles 19), que vuelve a Sevilla con las canciones de su último disco hasta la fecha, Roma. Será ésta también una noche con dos actuaciones: tras su concierto, turno para Los Ganglios, el descacharrante, y a menudo también vitriólico, trío pacense de synth-pop. Justo un día después, con Lo nuestro bajo el brazo, la incombustible Christina Rosenvinge aterrizará en Nocturama Agosto el jueves 20. Cerrará la noche una sesión de Stereofan.

Auténtica fuerza de la naturaleza -¿cómo cabe tanta energia en un cuerpo tan enjuto?-, el jerezano Tomasito lleva dos años trasladando al directo las canciones de Azalvajao -aquí lo hará el miércoles 26-, aunque también ha tenido tiempo de colaborar estrechamente con Joe Crepúsculo en su último álbum, Nuevos misterios. Por cierto, éste le ha devuelto el favor remezclando a tumba abierta Rumba que tumba. Cerrará otra sesión, en esta ocasión a cargo de Skinnyfinger y Reyes Estrada.

El jueves 27 volverá a Nocturama el dúo donostiarra Single, aunque ahora lo hará para presentar en directo por primera vez en Sevilla las canciones de su celebrado cuarto álbum, Rea. El colofón lo pondrá un segundo concierto a cargo de los locales Trisexual Band.

El punto final, teñido de soul, el viernes 4 de septiembre, contará con dos actuaciones a cargo de Al Supersonic & The Teenagers y Freedonia, y una última sesión a cargo de Tali Carreto.

Todos los conciertos del ciclo tendrá un precio en taquilla de 10 euros, excepto el de Julieta Venegas, que ascenderá a 15 euros. En venta anticipada, a través de Ticketea, y también en la librería La Extravagante, las 300 entradas primeras entradas por jornada valdrán 7 euros más gastos de envío; a partir de esa cifra, 9 euros más gastos de envío. El concierto de Julieta Venegas, por su parte, tendrá en venta anticipada un precio de 12 euros más gastos de envío para las 300 primeras entradas y 14 euros más gastos de envío para el resto. La organización ha lanzado también un abono no nominativo para todo el ciclo -esto es, utilizable por diferentes espectadores- al precio de 55 euros.

Mirando a Miranda

Blas Fernández | 29 de mayo de 2015 a las 5:00

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Llamó a las puertas de la fama internacional, pero cuando éstas estaban a punto de abrirse para franquearle el paso, un accidente automovilístico cercenó su vida a un mes de cumplir los 27 años de edad. ¿Hasta dónde hubiera llegado la actriz Soledad Miranda, nacida en Sevilla en 1943 y muerta un fatídico 18 de agosto de 1970 en Lisboa? ¿Acrecentó aquel desgraciado accidente su proyección como figura de culto en el cine de serie B o, no obstante, ya tenía ganada esa singular gloria tras protagonizar El conde Drácula y Vampyros Lesbos, dos de los más celebrados títulos de su descubridor, el simpar Jess Franco?

El homenaje a la malograda actriz que este viernes acogerá el Teatro Quintero de Sevilla no pretende contestar tales preguntas -aunque, sin duda, también se hablará de ello en la mesa redonda programada-, sino más bien celebrar su deslumbrante belleza, su desafiante sensualidad, esa tórrida virtud erotizante que cautivó en su día a los aficionados al género y que hoy se prolonga a través de internet reclutando a nuevos y boquiabiertos adeptos.

“Las películas que conforman ese culto son las últimas que realizó con Jess Franco bajo el seudónimo de Susann Korda -explica el cineasta y músico sevillano Paco Campano, uno de los organizadores del homenaje-, pero ella ya tenía antes una carrera en películas españolas muy de la época, comedias y dramas como La familia y uno más o ¡Es mi hombre! junto a actores como José Luis López Vázquez, Francisco Rabal, Fernando Fernán Gómez o Arturo Fernández. También hizo algún spaguetti western e incluso películas copleras… ¡Un año antes de Vampyros Lesbos aparecía cantando en Lola la Piconera! Pero cuando empieza a trabajar a las órdenes de Franco descubrimos a una actriz sensual, intuitiva y arriesgada; una actriz de carácter como las que parece que sólo podían existir en otra época, la dorada de los 70. Y de mentalidad muy moderna: pensemos lo que tendría que suponer para ella mostrarse así en esas películas… Y sí, la muerte temprana parece siempre añadir más misterio a la leyenda. Aunque, a pesar de morir tan joven, dejó más de una treintena de películas rodadas en portugués, inglés, francés y alemán”.

Campano, rendido admirador de la actriz, corresponsable de los maratones de cine grotesco palomitero cobijados por el SEFF, cuenta que la idea del homenaje surgió charlando con los también cineastas Paco Millán y Paco Prieto, “que junto con Producciones Cibeles iban a realizar un documental sobre Soledad. Comentaban que es curioso cómo fuera de España existe todo un culto a su figura, incluso con grupos anglosajones que le dedican canciones, mientras que aquí, en Sevilla, es prácticamente desconocida para el gran público. Yo también había visto a esa actriz que figuraba como Susann Korda en aquellas películas de Franco, y lo que menos podía imaginar es que fuera de Triana. Así que a todos nos pareció interesante montarle un homenaje y acercarla a los nuevos espectadores”.

miranda_n2El homenaje no sólo incluye la proyección de las dos películas de Franco arriba mencionadas, también dará la palabra a especialistas en su figura y a quienes trabajaron con ella. “Tendremos al historiador cinematográfico y escritor Carlos Aguilar, un referente para toda una generación de cinéfilos -anuncia Campano-. También estará Jack Taylor, actor que ha trabajado con los directores más importantes del fantaterror peninsular, desde Jess a Amando de Ossorio, Juan Piquer Simón o Klimovski, y con compañeros como Paul Naschy o Christopher Lee. ¡Hasta aparece en Conan y en La novena puerta de Polanski! Y además tendremos a Amy Brown, una fan norteamericana que lleva un portal sobre ella en internet“.

Sobre las películas seleccionadas, explica Campano, “El Conde Drácula es la versión de Franco del libro de Bram Stoker. Lo divertido es que Christopher Lee, que estaba agotado ya del personaje con las pelis de la Hammer, se metiera en esto. Creo que fue porque Jess le prometió que sería la primera versión fiel, promesa que sólo le duró los 30 primeros minutos… También sale Klaus Kinski haciendo de Renfield, sin decir ni una palabra en toda la película y comiéndose insectos reales para meterse en el papel. Soledad hace de Lucy. Por otro lado, Vampyros Lesbos es uno de los clásicos de Franco, una nueva y sensual versión del mito vampírico con un título muy explícito, en el que Soledad interpreta a la condesa Nadine Carody. Es una película sexy, sí, pero también oscura y extraña. Te puede gustar más o menos el cine de Jess, pero desde luego no se puede negar que es un autor, como demuestra con esta película”.

Y, teniendo en cuenta que Soledad Miranda incluso llegó a grabar un par de epés, tampoco faltará la música… Hasta tres bandas se subirán al escenario del Quintero para ambientar aún más, si cabe, el asunto: Andrés Herrera Pájaro en formato acústico, The Del Shapiros -“Ernesto Ronchel, uno de los integrantes, es también amante del género fantástico e incluso llegó a trabajar en una de las últimas películas de Jess Franco de ayudante”- y la propia banda de Campano, Sweethearts From America. “Haremos versiones de algunos de esos temas dedicados en su memoria -avanza-, aparte de canciones de nuestros respectivos repertorios. Los Sweethearts incluso nos hemos atrevido a versionar uno de sus temas”.

Homenaje a Soledad Miranda. Este viernes en el Teatro Quintero de Sevilla a partir de las 18:00. Entradas a 10 euros.

“Nadie sabe a dónde vamos, pero estamos todos en el mismo barco”

Blas Fernández | 24 de mayo de 2015 a las 5:00

Foto: Chema Moya (EFE)

Foto: Chema Moya (EFE)

Va para dos décadas que la mexicana Julieta Venegas (Tijuana, 1970), actuó por primera vez en España dentro de la gira conjunta Calaveras y diablitos, otro de esos periódicos intentos de conexión entre el público nacional y la efervescente escena pop hispanoamericana. Con formación musical académica y pasado en la banda punk Tijuana No!, defendía entonces su primer álbum, Aquí, una producción del versátil Gustavo Santaolalla que abría el camino a una discografía repleta de canciones definitivamente populares. El pasado día 5 publicaba Ese camino, sencillo de avance de un álbum, Algo sucede, en el que vuelve a rodearse de imponentes músicos –entre ellos, el chelista brasileño Jaques Morelenbaum–. El nuevo álbum, séptimo en estudio de su carrera, llegará al mercado el próximo 21 de agosto. Antes lo presentará en el Festival Starlite de Marbella y el ciclo Nocturama en Sevilla (días 4 y 6 del mismo mes, respectivamente).

Algo sucede… ¿Qué?

–Ja, ja, ja… Pues ése es el chiste. Estamos vivos, la vida sigue, pasan cosas buenas, cosas malas… Y siempre es un continuará. Siempre sucede algo.

–La primero que sucede es que uno comprueba cierto retorno a una sonoridad más familiar, más habitual en su discografía. Deja de lado ese acercamiento al pop electrónico que sustentaba su anterior trabajo, Los momentos

–Algo pasó en Los momentos… Comencé las canciones con el piano, luego metimos los sintetizadores y me quedé ahí. Fuimos armando el ambiente de ese disco con otra paleta de instrumentos. Y creo que al final quedó marcado porque no había acordeón. Había algunas guitarras acústicas, pero también más sonidos tipo secuenciados, aunque en realidad no lo eran. También hay ritmos muy derechos en Algo sucede, pero se nota la diferencia porque la instrumentación es más acústica. Es algo emocional, nunca sé explicar por qué utilizo unos instrumentos u otros. Las canciones son historias que luego vas vistiendo. Quizás también mi ánimo en Los momentos era más… Las letras, desde luego, no eran las más felices que he escrito en mi vida. Algo sucede es más luminoso. Le queda mejor una instrumentación acústica. Para mí, representa una alegría diferente.

–Cuenta con músicos notables, entre ellos Jaques Morelenbaum.

–Lo conocí cuando estaba buscando con quién hacer el Unplugged de MTV. Nunca se me había ocurrido mirar hacia Brasil buscando un productor. Quien me lo mencionó fue Gustavo Santaolalla. Le había dicho que buscaba a alguien que fuera arreglista pero que también tuviera la posibilidad de producir, alguien con quien pudiera colaborar. Y fue él quien me dijo ¿Por qué no hablas con Jaques Morelenbaum? Al final coprodujo el Unplugged e hizo los arreglos, en los que trabajamos juntos. De ahí quedamos superamigos y cuando he ido a Brasil ha tocado conmigo. Es un hombre muy generoso. Aparte de todos los proyectos que tiene, paralelos a su trabajo con Gilberto Gil, ahora está grabando su primer disco como solista. Pensaba que iba a ser imposible volver a trabajar con él en Algo sucede, pero aun así le dije te mando esto. Y me contestó diciendo que buscaba tiempo. Así que está en dos canciones, Porvenir y en Dos soledades.

–Y cuenta también con dos productores…

–Con Yamil Rezc ya trabajé en Los momentos. Es alguien muy joven que viene de la movida independiente mexicana. La otra parte de la producción fue Cachorro López, alguien con mucha experiencia en el rock argentino y también muy amigo mío. Creo que hice una combinación muy interesante de dos productores muy distintos. El disco es el resultado de haber trabajado con dos personas tan diferentes. Estuvo padre, entre México y Buenos Aires.

–Sucede también otra cosa: aborda en dos canciones, Explosión y Una respuesta, la difícil situación social y política mexicana. Los asesinatos, los desaparecidos… Supongo que son cuestiones tan sangrantes que resulta imposible sustraerse a ellas…

–Me costó mucho escribirlas. No fue fácil, pero me pareció importante hacerlo. Me dije que podía obviar el tema, mirar para otro lado y hacer otra canción de amor, quitarme eso de encima, que lo tenía como atravesado. Pensaba que igual no iba a lograr una canción que valiera como tal, pero necesitaba intentarlo. Es algo que está ahí presente todo el día, todo el tiempo, a todas horas, que hace ruido, que no se resuelve, que ni siquiera sabemos cómo lo vamos a resolver: la violencia que sigue creciendo, las desapariciones… Todos los días tenemos noticias así. Es una cantidad tan grande de dolor y violencia en la vida cotidiana… Por eso me decía que podía hacerme la tonta y no escribir estas canciones, pero no sabía si podría seguir tranquilamente con mi vida sin por lo menos intentarlo. Fue todo un reto. No suelo emparejar mis convicciones políticas o sociales con mi música. Escribo desde las emociones historias que tienen que ver con encuentros y desencuentros, pero estas canciones también están escritas desde la emoción. En el fondo, son dos canciones que no podía no escribir, que tienen que ver con México y con el dolor que siento, con esta nube que llevamos encima todos los mexicanos, que no sabemos siquiera para dónde va.

Foto: Gustavo Di Mario

Foto: Gustavo Di Mario

–En el estribillo de Explosión hay una pregunta clave: Dime si vas a permitir que esto suceda ante ti… ¿Cómo se llega a una situación así? ¿Cómo se convive con ella? ¿Cómo se reacciona?

–Es este país que tenemos, es lo que construimos. Ha sido descuido, defectos que han ido creciendo, corrupción, descontrol… Somos un país muy grande que ha aumentado sus defectos al máximo. Tuvimos 70 años de PRI, el partido corrupto que impuso una opinión… Creo que muchos de nuestros defectos vienen de ahí. Y ahora que como ciudadanos nos toca tomar algún tipo de iniciativa, lo que nos preguntamos es cómo empezar. No lo sabemos. Es algo gigante. Sabes que todo esto tiene que cambiar por medio de una limpieza de las autoridades. ¿Y cómo se hace eso? Pues como ciudadano tienes que empezar a exigirlo, tienes que participar, tienes que votar. Son cosas que se han ido perdiendo. La gente se ha vuelto muy apática. Hay toda una nueva generación de chicos que dicen ¿pa qué? Es una cadena de cosas que han ido haciendo la situación cada vez más complicada. Nadie tiene la respuesta, ni yo ni los políticos… Ninguno sabe a dónde vamos, pero estamos todos en el mismo barco y a todos nos corresponde buscar esas respuestas y esas salidas. Poco a poco: tenemos que hacernos por lo menos una pregunta cada día. Y ya veremos cuándo nos llegarán las respuestas.

–¿Ha caído en la cuenta de que hace ya 17 años que actuó por primera vez en España, dentro de la gira Calaveras y diablitos?

–¡¡¡17 años!!! Ja, ja… Sí… Claro que lo recuerdo. Para mí fue algo importantísimo, la primera vez que venía a tocar y además con Aterciopelados, Fabulosos Cadillacs y Maldita Vecindad… Algo gigantesco, todo muy grande. Lo recuerdo con mucho cariño y cuando me encuentro con alguien que estuvo en esa gira da gusto hablarlo.

–Lo llamativo es que, a diferencia de otros tantos artistas pop hispanoamericanos, cuya suerte en el mercado español es a menudo fugaz, usted ha mantenido esa relación con España, esa presencia constante.

–Creo que ha sido suerte y también insistencia. Ahora vuelvo a España, aunque hace ya dos años que no venía. Pero sí, siempre procuramos venir e insistir. Es una cuestión de presencia. Si no vienes, la gente se olvida. Es la verdad. Es lo mismo que pasa en México con muchos grupos españoles. Estamos muy lejos, es difícil ir. Pero cuando logras tener esa relación…

–Quizás pequemos los españoles de ingenuidad al intuir una relación especial con su música: usted la tiene con todos los países hispanoamericanos. En Esperaba, por ejemplo, hay un bonito homenaje al rockero argentino Charly García

–Sí, ¡qué bueno que lo captaste! De hecho, toda la canción es un homenaje a Charly García. En realidad es una canción sobre la adolescencia y sobre encontrar un escape en la música. Y es una fantasía, porque yo no escuché a Charly García en mi adolescencia. Y me hubiera encantado. Me parece que la música es un escape: escuchar a Charly te puede transportar al lugar de donde es él.

–A eso me refería antes al hablarle de la difícil relación de muchos artistas americanos con España: siendo un veterano, García es prácticamente desconocido aquí. No digamos ya genta más joven, como la chilena Camila Moreno, una estrella ya, o los colombianos Pedrina y Río. ¿Nos estamos perdiendo muchas cosas interesantes?

–Ja, ja, ja… Pues no lo sé. A Camila y a Pedrina y Río los conocí igual que tú, por internet. Pero sí, hay un montón de artistas independientes. En Perú, por ejemplo, Kanaku y el Tigre… Todo el tiempo están surgiendo artistas nuevos muy lindos a los que no vas a escuchar en la radio. Tienes que buscarlos. En Argentina está Diosque, que tiene algo como ochentero bonito. O Dom la Nena, que es una brasileña que vive en París y que me recomendó una fan en Twitter… ¡Me encanta esto! Me hice yo superfan. Es como una combinación de Juana Molina con Lhasa [de Sela] que canta en francés, en portugués, en español… Lo más interesante hay que buscarlo siempre fuera del mainstream. Hay que escarbar en los blogs; así es como yo descubro muchas cosas.

–Hace poco me decían Hidrogenesse en una entrevista que ese descubrimiento que propicia internet tiene un curioso efecto secundario: todo se hace presente; aunque el artista lleve 20 años tocando, tú lo acabas de escuchar por primera vez ahora.

–Tal cual. Tienen toda la razón. Creo que ahora llegas a la música de una manera muy diferente. Nadie te la pone, te enteras de muchas más cosas y, simplemente, porque te gustó tal canción. Y no sabes muy bien si el grupo es conocido o no, si es de ahora o si es de antes. Pero para mí eso es parte del encanto. Tiene algo padre eso. Me gustan mucho internet, las redes sociales y las plataformas digitales. En teoría parece que los músicos tenemos que estar en contra, pero a mí me parece buenísimo que la música se globalice. Sí, se pierde el romance, ya no es como antes, que tenías que buscar el disco, ahora lo tienes ahí. ¿Pero qué mejor? Puedes escuchar a artistas de todo el mundo en el momento en que editan y suben su disco.

–Disfruta usted de una rara cualidad: se mueve con soltura en el gran mercado y, al tiempo, goza de la atención del público, digamos, independiente. ¿Cómo se hace?

–No lo sé [ríe]. Creo que las canciones que hago son música popular. Me identifico con cómo trabaja la gente que viene de la música independiente. Yo vengo de ahí. Aunque siempre he trabajado con una disquera, mi proceso creativo siempre ha sido algo muy personal, así que eso me hace identificarme más con la gente que viene de lo alternativo. Me gusta hacer canciones y, sí, soy como para todos los ambientes. Ja, ja, ja…

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 31)

Blas Fernández | 21 de mayo de 2015 a las 5:00

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Arranca una nueva entrega del Podcast de La Ventana Pop con Amphetamine Discharge, de vuelta a los escenarios tras largos años de silencio. A las tablas se suben también The BellRays, una de las bandas invitadas a la nueva edición del Freek Fest en El Puerto de Santa María, Guadalupe Plata y Julieta Venegas -nombres ilustres ya anunciados para el cartel de Nocturama Agosto en Sevilla-, Tremolina -en la imagen-, Hi Corea!, Víctor Coyote, Detergente Líquido y los sorprendentes Burning Parachute.

Pero no se vaya, aún hay más: los malagueños BSN Posse remezclan a su paisano Abrigo de Pelos; Niño de Elche habla claro en el primer número de Karate Press; Antonio Arias sigue las pistas del Big Bang y Pablo und Destruktion nos recuerda, a su manera, que a veces la vida es hermosa.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Amphetamine Discharge: Denis

2.-The BellRays: Power To Burn

3.-Guadalupe Plata: Hueso de gato negro

4.-Julieta Venegas: Ese camino

5.-BSN Posse: 1993

6.-Niño de Elche: Miénteme

7.-Antonio Arias: Qui Joint Tenerife

8.-Tremolina: This is Who I Want to Be Hyped

9.-Hi Corea!: The Cave

10.-Pablo und Destruktion: A veces la vida es hermosa

11.-Víctor Coyote: Havemos de ir a Viana

12.-Burning Parachute: Rainproof

13.-Detergente Líquido: Cinco euros no dan para tanto

“Somos los que somos”

Blas Fernández | 15 de mayo de 2015 a las 5:00

De izquierda a derecha, Albert Guàrdia, Wences Aparicio y Artur Estrada. / Foto: Alberto Polo

De izquierda a derecha, Albert Guàrdia, Wences Aparicio y Artur Estrada. / Foto: Alberto Polo

Con tres álbumes y un reguero de sencillos editados entre 1991 y 2001, la banda barcelonesa Aina, acaso una de las más emblemáticas en el catálogo del ya veterano sello BCore, protagonizó una de esas atípicas trayectorias con notable repercusión en los circuitos underground del hardcore europeo y estadounidense -fueron muchos sus conciertos a uno y otro lado del Atlántico- y escasa visibilidad fuera de los mismos.

Tras su disolución, Artur Estrada, voz y guitarra, cambió el inglés por el español y, junto a Wences Aparicio (bajo) y Albert Guàrdia (batería), puso en pie Nueva Vulcano, un trío que suma a aquellas todavía hoy reconocibles influencias estilísticas electrizantes descargas de pop sincopado y nervioso. “Demasiado poperos para los punkies, demasiado punkies para los poperos“, bromea Estrada.

Debutantes en 2004 con Principal primera, álbum al que sólo un año después siguió Juego entrópico, Nueva Vulcano experimentó con Los peces de colores (2009) un llamativo incremento de popularidad. Al menos, el limitado incremento de popularidad que puede experimentar un grupo de sus características. Ahora vuelven con Novelería, un disco intenso y denso cuya gira de presentación concluye este fin de semana con sendas actuaciones en Granada y Sevilla a dos semanas escasas de pasar por el Primavera Sound barcelonés. Al habla con Artur.

-Han transcurrido casi seis años desde Los peces de colores. ¿Por qué han tardado tanto en sacar Novelería?

-A nivel personal, creo que los tres somos bastante dispersos, pero cuando nos ponemos a trabajar en un disco nos metemos a fondo y necesitamos tiempo. Y no siempre es posible tenerlo. Además, uno empieza a tener hijas, como yo, dos en tres años… Es complicado para un grupo como nosotros, desde el amateurismo, sacar un disco al año. Es una idea bonita, pero irrealizable.

-Y el de Nueva Vulcano, ¿es un amateurismo premeditado o predeterminado?

-Es la única vía sensata para un grupo así, diría que obligatoria por el tipo de música que hacemos, cómo funcionamos… Los grupos americanos que nos gustaban al principio, que tenían mucho más talento que nosotros, consiguieron en su momento dedicarse a la música de una manera profesional. Pero creo que sería muy poco sensato por nuestra parte pretenderlo. Aunque eso no quiere decir que en determinadas épocas te vaya mejor: cobras cuatro festivales y te vas a cenar a una marisquería.

-¿En qué trabaja?

-He estado programando conciertos durante diez años en el Heliogàbal, una asociación cultural de Barcelona, pero recientemente he dejado paso a los jóvenes, que se enteran más que yo, a mis 38 años, de qué va la movida. Ahora hemos abierto un bar de comidas con la misma gente del Heliogàbal. Aunque entre las hijas y el disco… Sí, lo reconozco: me estoy dedicando a la música, pero dentro de poco me pondré a pelar patatas.

-¿Y por qué cuesta tanto vivir de la música?

-Si tuviéramos un circuito más amplio que te permitiera ir de gira… Pero, en realidad, sacas un disco, haces diez conciertos y ya está. No es un mercado que puedas saturar. Claro que me gustaría poder hacer giras largas… Tocar más siempre hace que un grupo sea mejor. Ir a Latinoamérica, por ejemplo, es algo que nos apetece muchísimo. Nos lo han ofrecido ya dos o tres veces, y a la próxima diremos que sí, aunque sea para tocar en una fiesta de cumpleaños.

-Con Aina giró a menudo por Europa y Estados Unidos. Con Nueva Vulcano también, pero menos. ¿Cree que influyó el decantarse por el español?

-No. Esto de girar fuera viene un poco de Aina. Entonces, a finales de los 90, había un circuito europeo de garitos muy activo y hospitalario. Quizás con nosotros perdían pasta, pero iba Fugazi dos semanas antes y con eso podían pagarnos. Con el primer disco de Nueva Vulcano todavía pudimos hacerlo junto a un grupo norteamericano, todos juntos en la misma furgoneta. Pero lo que quedaba entonces de aquel circuito, de casa okupas en Alemania, por ejemplo, era ya sólo un vestigio. Así que no creo que fuera sólo por el idioma que dejáramos de viajar y tocar en ese circuito, sino porque era el fin de una época, la época de los garitos europeos de pequeño o mediano aforo: llegó la crisis, aparecieron los festivales… Y quizás que nuestro rollo tampoco se lleva ya tanto entre los chavales. Todo eso hizo que dejáramos los viajes locos.

-¿Y qué lo llevó a cambiar de idioma, a decantarse por el español?

-Fueron las ganas de probar algo nuevo… Pero también la influencia de los grandes artistas andaluces del rock que han cambiado la historia de la música en este país: Los Planetas y Sr. Chinarro. Yo no conocía el indie español; nunca había estado en contacto con esa escena, pero cuando escuché bien a Los Planetas o me fijé bien en cómo escribía Antonio Luque vi que era algo muy inspirador.

-Es curioso, porque ni Aina ni a Nueva Vulcano se les ha asociado nunca con esa escena: estaban y están más cerca del post-hardcore estadounidense…

-Sí. Con Aina estábamos muy metidos en nuestra propia movida, teníamos nuestros propios festivales, nuestros pequeños circuitos… Así que yo no viví aquello del indie español en primera persona. Fui al segundo FIB, que tocaron Mega City Four. Pero en en los 90 estaban pasando muchas cosas interesantes en Estados Unidos, así que fuimos varias veces.

-¿Y qué queda en Nueva Vulcano de aquella ética y estética hardcore?

-Creo que una manera de funcionar, que de algún modo también se transmite en los conciertos, una comunión interna, un sistema de trabajo muy familiar, y no sólo entre los miembros del grupo, sino en todo lo que está alrededor: sello, diseñador, técnico de sonido… Intentar mantener dentro de una situación placentera todo lo que rodea al grupo. Eso estaba en aquellas bandas de hardcore.

-Quizás haya algo más: la intensidad. Grabaron Novelería en cuatro días. ¿Buscaban la inmediatez del directo?

-Ja, ja… Bueno, también contaban unas limitaciones económicas que no nos permitían ir al estudio a improvisar. Aunque a veces, si no queda perfecto también es bonito. Cuando éramos más chavales nos preocupábamos más de esas cosas. Pero la producción ya la teníamos hecha antes de entrar a grabar con Santi [García]. Le dijimos “el otro disco, como más dulce, ya gustó a más gente, así que ahora vamos a intentar el rollo del directo”. Eso prevaleció sobre detalles concretos tipo “este redoble no ha salido tan bien”. El encanto del error forma parte de todo esto.

-Cita al productor… Cuatro álbumes y los cuatro grabados con él. ¿Un tándem perfecto?

-A veces pienso que quizás el nuestro sea un enfoque poco artístico: el mismo ampli, la misma guitarra, el mismo productor… Pero es que con Santi tenemos ese punto de pasarlo bien trabajando. Para nosotros es una suerte que nos entienda tan bien. No creo que eso cambie: no me imagino grabando con otro, quizás un single sí, pero un álbum no.

-Fin de gira en Granada y Sevilla…

-En Granada será la tercera vez con Nueva Vulcano. También estuvimos con Aina. En Sevilla, casi cada vez que hemos tocado, hemos tenido un componente bizarro importante. Una vez tocamos cuando España jugaba una final y lo hicimos en un sitio donde además ponían el partido. Después, con Los peces de colores, estuvimos a punto de tocar en una sala muy conocida, pero ya en la prueba el limitador de sonido saltaba cada vez que Albert golpeaba la caja de la batería, así que el propietario nos dijo que no podía ser. Andaba por allí un colega de hace años, también estaba el bajista de Pony Bravo, y nos dijeron “oye, igual podéis tocar en El Holandés Errante”. Cargamos la furgo, tiramos para allá y tocamos ante 50 amables simpatizantes.

-Una última cuestión. A mi entender hay muchas canciones redondas en Novelería, incluso algún himno. ¿Cómo tendría que ser el mercado español para que Hemos hecho cosas se convirtiera en un un éxito?

-Tendríamos que ser más. Y no somos tantos. Somos los que somos.

Nueva Vulcano actúa hoy, viernes 15, en la sala Planta Baja de Granada. Mañana, sábado 16, lo hacen en la Sala X de Sevilla, en ambos conciertos teloneados por Me and The Bees.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 30)

Blas Fernández | 7 de mayo de 2015 a las 5:00

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La nueva entrega de El Podcast de La Ventana Pop repara en algunas recientes ediciones de grupos y solistas andaluces o afincados aquí, caso de Luis Arronte, quien desde Granada publica en vinilo su flamante La tiranía del débil, y el malagueño Abrigo de Pelos, con una curiosa cassette de remezclas de 1993.

Desde Barcelona, pero también con componentes andaluces, suenan Cobarde y BeatLove. Y en el amplio apartado de conciertos, Antonio Arias -con el doble vinilo de Multiverso ya disponible-, Le Parody -adelantando el contenido de su nuevo álbum-, Unsuspected, Aurora, los argentinos Onda Vaga, la chilena Camila Moreno, Micah P. Hinson, Bastante y Fiebre.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Cobarde: Siesta ya

2.-Luis Arronte: Exploradores

3.-Luis Arronte: Cuarto menguante

4.-Antonio Arias: Sol de agua

5.-Le Parody: Saetas en el aire

6.-BeatLove: Wins

7.-Abrigo de Pelos: 1993

8.-Unsuspected: Expand Freely

9.-Aurora: Tuk Tuk

10.-Onda Vaga: Ir al baile

11.-Camila Moreno: De qué

12.-Micah P. Hinson: Beneath The Rose

13.-Bastante: Dar alcance

14.-Fiebre: Lady End

Antonio Arias: “Decía Morente que hay que grabar discos para diez años después”

Blas Fernández | 6 de mayo de 2015 a las 5:00

Foto: Concha Laverán

Foto: Concha Laverán

La reedición ampliada en 2013 de Hipnosis, primer álbum de Lagartija Nick, publicado originalmente en 1991, no sólo cerró el ciclo de recuperación de la contundente trilogía discográfica con que la banda granadina irrumpió en la escena del rock español –la misma operación se había llevado previamente a cabo con Inercia (1992) y Su (1995)–; también propició el reencuentro sobre los escenarios del cuarteto original –Antonio Arias (bajo y voz), Éric Jiménez (batería), Juan Codorniú y Miguel Ángel Rodríguez Pareja (guitarras)– en lo que entonces se preveía una corta gira destinada a celebrar aquel rescate. Sin embargo, dos años después la máquina sigue en marcha. “Desde la reedición –dice Arias– hacemos una media de dos conciertos al mes. Y nos siguen llamando. Siempre nos hemos llevado bien y además vemos que la cosa sigue sonando real y expresiva. Así que decidimos continuar con la gira. Lo que se impone ahora es grabar algo nuevo este verano, aunque sea un epé. Por lo menos, para que no sea siempre el mismo concierto”.

Y, de hecho, no lo es. Lo que comenzó como una ceremonia centrada en la interpretación íntegra de aquel emblemático título ha terminado por expandir, generosamente, su repertorio. “Hay once discos de Lagartija para tocar, aunque principalmente llegamos hasta Omega“, apunta Arias citando aquel otro memorable trabajo junto al desaparecido cantaor Enrique Morente, el célebre disco que, entre otras tantas cosas, señaló el punto de disolución de la formación original. “Todo fue muy rápido –recuerda–, y quizás eso nos marcó y nos mató al mismo tiempo: éramos incapaces de parar la máquina. Pero la cosa iba volando y había que hacerlo en ese momento, aun a costa de que nuestra salud mental se deteriorara rápidamente”.

Arias siguió al frente de sucesivas reencarnaciones de Lagartija Nick hasta alcanzar esa plusmarca de once álbumes; Éric alternó su rol como baterista en Los Planetas con otras aventuras y, posteriormente, se reintegró en el proyecto; Codorniú se enroló en Matilda y, con algo más de calma, se lo tomó Pareja, colaborador hoy en Lullaby. “El contacto siempre se ha mantenido y la relación ha sido cordial –afirma–. Los músicos de Granada, de lo poco que tenemos, es nuestro corporativismo. Bueno, algunos músicos de los 80 siguen mostrando una ira irreconciliable, que era algo muy de la época. No te vuelvo a hablar en la vida… Y ahí siguen, sin hablarme por algo que pasaría algún día y de lo que yo, ya, ni me acuerdo”.

Sí recuerdan los seguidores de la época –y los de posteriores generaciones, sumados sin pausa con el paso de los años– el carácter gozosamente indómito de aquella reivindicada trilogía, tan rabiosa en su electrizante sonido como premeditada en la carga de profundidad de sus textos. “En el libro de Nando Cruz, que estoy leyendo ahora –dice Arias en referencia a Pequeño circo. Historia oral del indie en España–, está muy bien explicada esa génesis heterogénea de grupos que intentaban conocerse y crear una nueva escena independiente, con más motivación que poderío económico. Algo de eso sobrevive en el sonido, esa expresividad, esas ganas de acercarse a la gente, esa vitalidad, con casi todas las canciones en tonos mayores. Eso les da mucha alegría… Quizás las letras de Hipnosis no han envejecido tan bien. En las de Inercia y Su el collage ya no se define, así que sirven para cualquier época de la vida. Pero el sonido… El sonido me sigue gustando mucho. El germen de los discos de Lagartija fue ponerse en contra de algo que eran tan normal entonces: buscar la multi [multinacional] y Los 40 [Principales]. Y eso sigue vivo en aquellos discos, muy salvajes, que además fueron el origen del trabajo con Enrique Morente”.

Sin rastro aparente de acritud, Arias define la creación de Lagartija Nick como “un golpe de estado contra 091″. Así resume su marcha de aquella otra recordada formación granadina en busca no sólo de nuevos horizontes, también de otra manera de hacer en la que el cambio se convierte en requisito indispensable para mantener el movimiento. “Fue una lucha por defender un sonido –afirma–. En algunos conciertos casi que podíamos parecer los Ramones de Graná, pero al mismo tiempo éramos el germen de lo que vino después. Algo que hicimos bien fue alentar a otras generaciones. No era sólo por nosotros. Ahí también entra, por ejemplo, el hecho de producir el primer epé de Los Planetas. Era una manera de no enquistarse, de hacer de bisagra. Se creó un vínculo de por vida: algo veríamos entre nosotros que era real”.

Foto: Concha Laverán

Foto: Concha Laverán

El vínculo se mantiene. Aquella constelación granaína protagoniza todavía hoy una red de colaboraciones de sobra conocida, concretada en proyectos conjuntos como Los Evangelistas y proclive a la intervención de unos en los discos de otros. Sin ir más lejos, varios integrantes de Los Planetas participaron en la gestación de Multiverso (2009) y Multiverso II. De la soleá de la ciencia a la física de la inmortalidad (2013), los dos discos firmados hasta la fecha en solitario por Antonio Arias, esplendorosas colecciones de adaptaciones de poesía científica –el interés de Arias por la astronomía y el espacio viene de lejos– que acaban de ser reeditadas conjuntamente en un doble vinilo de edición limitada. Una nueva oportunidad de redescubrir sendos títulos, quizás lastrados en su proyección por la modestia de las ediciones originales; quizás también, al cabo de los años, tan celebrados como los de Lagartija Nick. “Hay proyectos que tienen que vivir al margen de todo eso -reflexiona Arias-. En primer lugar, por una cuestión temporal: si tienes la oportunidad de trabajar con un poeta como David Jou, como ocurrió en Multiverso II, es ahora, no luego, intentando convencer a alguna compañía. Con Los Evangelistas podemos trabajar con Sony, pues sin problemas. Pero hay otros proyectos que sabes que podrían tenerte paseando por pasillos eternamente. Hay discos que necesitan dar una vuelta muy grande para llegar a su público, piden vida y coger aliento. Tienen esa promoción retardada, pero también bastante eficaz, que da la convicción. Decía Enrique [Morente] que hay que grabar discos para diez años después”.

La golosa edición en vinilo incluye además la descarga digital de cuatro cortes inéditos, más que probable avance de un futuro Multiverso III. “En principio era sólo eso, un apoyo al doble vinilo, cuatro canciones nuevas, pero Multiverso fue muy pop y Multiverso II podía recordar más al sonido de Los Evangelistas producidos por Martin Glover… Así que el tercero podría ser una manera de unir esas dos corrientes, sin perder nunca esa expresividad pop ni siendo tan oscuro como el segundo. Además, hace poco ha llegado a mis manos un poema de ciencia-ficción de los años 50 que es fantástico… Multiverso supone para mí una manera de seguir explorando la nueva poesía”.

Lector constante de poemas, como su maestro Morente, saca Arias a colación el reciente Voces del extremo, de Niño de Elche, con textos de autores adscritos al encuentro homónimo. “Me ha gustado mucho lo que ha hecho, esa especie de trascendencia de la poesía de la experiencia que llaman poesía de la conciencia -explica-. Hay textos un poco chunguelas y echo de menos más cantaor, más voz, porque es un tío que canta tan bien, que tiene una voz tan vieja… Al final del disco incluso hay cosas que me recuerdan un poco a Omega, y eso hace que me guste todavía más. Es un disco que incluso me reconcilia con Pony Bravo, a los que creo que había trivializado un poco. Me gusta seguir ahondando en nuevas formas poéticas y en gente joven, gente como Rafael Espejo, al que no se nombra tanto pero que es genial. Hay por ahí unos talentos tremendos”.

Entre los talentos musicales locales señala Arias a Pájaro Jack. “Jaime Beltrán -recuerda del cantante y guitarrista de la banda granadina- fue asistente de ingeniero de sonido en Multiverso. Es un tipo técnicamente muy capaz. Es lo que tienen las nuevas generaciones, que vienen muy preparadas, y lo que les falta lo pillan en Internet. Quién lo hubiera pillado entonces, eh, cuando leías libros antiguos que te hablaban de aquella canción… Ahora lo tienes todo en Deezer o Spotify, y eso es maravilloso”.

Lagartija Nick actúa el próximo viernes 8 en la Sala X de Sevilla (c/José Díaz, 7).