¿Morir a los 18?

Blas Fernández | 20 de mayo de 2016 a las 5:00

Iggy Pop, durante su actuación junto a The Stooges en Territorios 2012. / Foto: Juan Carlos Muñoz

Iggy Pop, durante su actuación junto a The Stooges en Territorios 2012. / Foto: Juan Carlos Muñoz

Hoy no sonará música en el Monasterio de La Cartuja; tampoco la escucharemos mañana. Ésa es la realidad: tras dieciocho años de celebración ininterrumpida, el festival Territorios Sevilla canceló con premura su XIX edición, a poco más de 48 horas del comienzo de las actuaciones. Las razones fueron expuestas por la organización el pasado miércoles en un escueto comunicado -inviabilidad económica-; los detalles, por otra parte, son cosa de los periodistas, que aún tendremos que seguir escarbando para construir el relato completo de los hechos.

Pero si lo importante a corto plazo es solventar cuanto antes la devolución del importe de las entradas adquiridas por los espectadores -y de las subvenciones públicas recibidas, un 15% del presupuesto de este año, 1.200.000 euros-, a la larga la prioridad es resolver la incógnita que esta suspensión plantea: ¿Se queda Sevilla definitivamente sin Territorios?

El buque insignia de los festivales musicales locales, con permiso de la Bienal de Flamenco -soportada al 100% con dinero público-, lo tiene muy difícil, aun cuando su veterano y persistente promotor, Juan Antonio Pedrosa, se haya fajado durante estas dos décadas en el empeño de mantener a flote un Territorios que fue mutando su piel, su estructura y sus vías de financiación a la búsqueda, precisamente, de viabilidad. Y eso, contando con que le queden ganas.

Nacido en 1998 como un encuentro de world music -aquella primera edición estuvo dedicada a la música celta-, el festival pasó años de bonanza, con hasta el 75% de inversión pública, ofreciendo conciertos gratuitos en plazas de la ciudad y actuaciones de pago en recintos cerrados. Con carteles cada vez más eclécticos que se alejaban de la idea inicial para abrirse a múltiples estilos, y colonizando escenarios tan diversos como el Rectorado, el Monasterio de San Jerónimo, el Teatro Central, el Auditorio de La Cartuja y el Real Alcázar, entre tantos otros, ya por 2005 se había convertido en eso que podríamos considerar un gran festival urbano. Pero a diferencia del común, éste extendía su programación, agrupada en ciclos temáticos, a lo largo de dos semanas. Fueron también los tiempos de dar cabida a una atractiva agenda de actividades paralelas, que incluyó, por ejemplo, una fructífera relación con In-Edit, el festival barcelonés de cine documental musical.

Ésa fue la tónica hasta 2008, cuando Territorios tocó la gloria con actuaciones de Matthew Herbert, Wim Mertens, Rufus Wainwright, Cut Chemist, Yo La Tengo, New York Dolls, Caribou… Un año después, el festival experimentó su segunda gran reestructuración. A excepción del multitudinario concierto Territorios África en el Parque del Alamillo -que convocó, entre otros, a Rokia Traoré, Tony Allen y Seun Kuti-, el grueso de la oferta -Wilco, De La Soul, Diplo, The Jayhawks…- se concentró durante tres días en un escenario ya explorado, el Monasterio de La Cartuja, a partir de entonces su sede única. Con esa decisión se reducían costes de montaje y se sondeaba la posibilidad de atraer a público de fuera de la ciudad.

Fue el mismo esquema manejado en 2010 -Salif Keita, Mulatu Astakte, Los Planetas, Pony Bravo, Tindersticks, Public Enemy…-, cuando el festival ya comenzaba a sufrir los recortes de inversión por parte de las administraciones, y cuando su organizador empezó a asumir la necesidad de iniciar otra transición: de la mayoritaria inversión presupuestaria pública a la asunción del riesgo económico como empresa privada.

En 2011 el festival se redujo a dos jornadas -Vetusta Morla, The Fall, Orbital, The Human League, Femi Kuti…-; en 2012 presentó, quizás, su último gran cartel -Iggy Pop & The Stooges, Amaral, Tricky, Kiko Veneno, Los Enemigos…-. “Perdimos 250.000 euros, y fue culpa nuestra. Tuvimos la intención de crecer, metimos más artistas, más escenarios, más barras, nos gastamos un dineral en promoción… Y resultó que esa inversión no fue acompañada de un incremento de espectadores -relataba Pedrosa, un año después, en una entrevista para el blog La Ventana Pop-. Si no perdemos y podemos cubrir las deudas del año pasado, entonces seguiremos con el festival. Si no es así, si acumulamos más pérdidas, cerraremos”, avisaba.

También en aquella charla reconocía el director del festival que éste arrastraba deudas y que la situación se hacía cada vez más complicada. “Durante 15 años hemos tenido ediciones que han dado beneficios, otras que han arrojado pérdidas y otras equilibradas. Cuando había pérdidas acudíamos a los bancos y solicitábamos un crédito, hacíamos acto de contrición y nos recuperábamos. Ahora ya no es así. He negociado durante todo el invierno con tres bancos diferentes, sin resultados. Eso es lo que hemos conseguido tras todo este tiempo”, añadía.

En 2014 y 2015 Territorios procuró orientar su oferta hacía públicos, si bien alejados del mainstream, aun así mayoritarios. Pero pinchó. El propio Pedrosa reconocía en la presentación de esta cancelada XIX edición que los errores en la contratación habían elevado la deuda del festival, ésa que ahora habría provocado el plante de las empresas de sonorización y montaje, dispuestas, y en su derecho, a no mover un dedo sin el dinero por delante.

Volvemos a la pregunta: ¿Se queda Sevilla definitivamente sin Territorios? Aunque desde el Consistorio, este mismo miércoles, se apresuraban a asegurar que la ciudad no va a permitirse perder una cita como ésta, quizás haríamos bien en interrogarnos sobre qué promotor privado estará dispuesto a asumir un presupuesto de estas características con sólo un 15% de inversión pública. ¿Lo intentará de nuevo Juan Antonio Pedrosa? Ésa es la otra cuestión.

¿Pueden recoger el testigo otros festivales? Quizás en el futuro. Interestelar Sevilla desembarcará en octubre en el mismo espacio, el Monasterio de La Cartuja, con el beneplácito de la Consejería Cultura de la Junta -y de su secretario general, Eduardo Tamarit-, pero por atractivo que pueda resultar su cartel -091, Guadalupe Plata, Maga…-, éste dista mucho, muchísimo, de compararse con la mejor época de Territorios. ¿Monkey Week? No, el perfil de la atractiva feria de la industria musical independiente, que vivirá ese mismo mes su primera edición sevillana tras el éxito de las precedentes en El Puerto de Santa María, es definitivamente otro.

En última instancia, en este baile de especulaciones, solemnes declaraciones y desmarques -antológico el de Juan Antonio Álvarez Reyes, director del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), una de las tres instituciones ubicadas en el Monasterio de La Cartuja, quien lamentó raudo la “falta de profesionalidad” del festival tras años escenificando su apoyo incondicional-, cualquier posicionamiento político merece ser puesto en cuarentena. Tome como ejemplo las lamentaciones de María del Mar Sánchez Estrella, delegada de Cultura por el PP durante el gobierno municipal de Juan Ignacio Zoido, que ahora, como concejal, deplora la cancelación de Territorios sin que nadie le recuerde que, durante su gestión, vivió el festival -éste y otros-  algunos de los más notables recortes en inversión pública de su accidentada e inolvidable historia, imbricada ya en la memoria melómana y sentimental de un sinfín de sevillanos.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 52)

Blas Fernández | 19 de mayo de 2016 a las 5:00

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Por primera vez en su larga carrera, Kiko Veneno -fotografiado ahí arriba por Agustín Quintero (EFE)- se atreve con un directo. El resultado es Doble vivo, un álbum que muestra dos vertientes distintas de su música y que en esta ocasión abre El Podcast de La Ventana Pop. Suenan C. Tangana y Belako, un mínimo muestrario del cartel que desde mañana ofrecerá el festival Territorios Sevilla. También en directo se presentan MOR, en Málaga, y León Benavente, en Sevilla. Nacho Camino y El General Invierno y Alondra Bentley nos recuerdan el inminente inicio de la primera tanda de conciertos de Nocturama. Marina Gallardo anuncia, por fin, nuevo álbum y nosotros seguimos descubriendo el contenido de las últimas entregas de Jose Domingo, Luis Arronte y Sr. Chinarro. Póngase cómodo y suba el volumen.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Kiko Veneno: Bilonguis

2.-Kiko Veneno: La catástrofe mayor

3.-Jose Domingo: Y tú siempre tan en tu papel

4.-León Benavente: Nuevas tierras

5.-Marina Gallardo: Cold Eye

6.-Alondra Bentley: What Will You Dream

7.-Nacho Camino y el General Invierno: Yo que he servido a la Reina de Inglaterra

8.-Luis Arronte: E. F.

9.-Sr. Chinarro: El castigo

10.-C. Tangana: Nada

11.-Belako: Sinnerman

12.-MOR: Phase and Soul

13.-Blam de Lam: Acelerador de sueños

*La triste noticia de la cancelación a última hora, ayer a media tarde, de la XIX edición del festival Territorios Sevilla me pilló con el podcast ya grabado. Porca miseria…

“Yo no hago música pensando en la edad o el género”

Blas Fernández | 5 de mayo de 2016 a las 5:05

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“¿Oyes esas campanas? Soy de Vic y salgo de aquí”, bromea Núria Graham al otro lado del teléfono. La cantante catalana no puede ni necesita ir más allá para explicar su currículo musical. Con 16 años grabó una maqueta, First Tracks, que tras un pequeño revuelo le abrió las puertas del sello discográfico del Primavera Sound, El Segell del Primavera. “Todavía flipo con lo que pasó con la maqueta. Se acabaron todas las copias. Fue bastante impresionante, porque ahora tampoco se venden tantos discos, pero las llevábamos a los conciertos y volaban. Era algo fuera de lo normal. Nunca antes había enseñado mis canciones ni había tenido ningún grupo y, de repente, todo fue muy rápido. Desde entonces no he parado ni un momento”, comenta.

Pero lo mejor estaba por llegar. Los siete cortes de First Tracks, reeditados el pasado año, mostraban a una solvente guitarrista de voz dulce apuntando formas de rock de autor que podrían entenderse impropias de su edad. Sin embargo, la primera referencia para El Segell, Birds Eyes (2015), iba ya algunos pasos más adelante. Las texturas oníricas y el hábil manejo del clímax ganaron peso; el resultado mutó de notable a sobresaliente. “Quise grabarlo sin prisas –recuerda–. No tenía expectativas de petarlo, se trataba de hacerlo con calma y luego ir tocando por aquí… Pero todo ha ido muy bien. Ahora ya estoy pensando en el próximo disco, como si Bird Eyes fuera de hace muchos años”.

El tocar por aquí pronto se convirtió en tocar por allí. Bird Eyes no sólo proporcionó a Núria conciertos en España; también en Portugal, Inglaterra y Holanda. Y además, ahí es nada, un papel como telonera de St. Vincent y Unknown Mortal Orchestra. “Estoy muy contenta, claro, aunque todavía no me he parado a pensar lo guay que ha sido –reconoce–. Cuando me dijeron que telonearía a St. Vincent no me lo creía, porque hace tres años la veía en YouTube y pensaba Uau… Qué guay. Y después te dicen que vas a tocar con ella… Estoy disfrutando mucho. Lo bueno es esto: poder tocar con gente a la que admiras y aprender de todas estas experiencias”.

nuria_graham_lvp_n2De padre irlandés, madre catalana y abuelos maternos cordobeses –“Y también tengo por ahí un apellido vasco… Es un cóctel espectacular, bastante potente”–, Graham subió otro peldaño a comienzos de año con la edición del EP In The Cave, cuatro canciones –incluida una sorprendente y cruda versión de Toxic, de Britney Spears– que certifican la rapidez de su proceso de maduración artística. “Los 20 no los hago hasta junio. Todavía soy una teenager –vuelve a bromear–. Tenía por ahí estas canciones salteadas, que no llegamos a grabar en Bird Eyes pero que sí tocábamos en directo. Para el próximo disco quiero hacer cosas completamente nuevas, así que quería dejarlas grabadas para que no se perdieran. Es un poco el directo llevado al estudio”.

Cualquiera diría que eran descartes… En efecto, todo en la carrera de Núria Graham sucede con tanta celeridad que provoca cierto vértigo especular con lo que aún vendrá. “Es muy pronto para pensar en el futuro –considera–. ¿Qué haré de aquí a diez años o veinte años? Lo que tengo ganas de hacer ahora es tocar, grabar discos… Que quizás no me pueda dedicar siempre a esto tampoco me deprime. Hay más cosas que me gustan, la docencia, por ejemplo. Quizás de aquí a unos años quiera ser profesora”. ¿Se forma en ese sentido? “No. Jajaja… El año pasado empecé Musicología, pero lo tuve que dejar porque no podía compaginarlo con las grabaciones y los bolos. Lo estoy posponiendo”, dice.

Bird Eyes e In The Cave son títulos que desembarcan en el panorama nacional en un momento particularmente dulce para la música hecha por mujeres, una incontestable realidad en cuanto a producción discográfica que quizás no encuentra aún justa equivalencia en otros ámbitos, como el de los festivales. Aunque lejos de abonarse al discurso de cuotas, Núria Graham aboga por otros méritos. “De hecho, creo que en España hay un boom de chicas haciendo música, pero aún nos quedan cosas por solucionar –apunta–. Por ejemplo, que nos metan a todas en el mismo saco, aunque tengamos estilos muy distintos, sólo por ser chicas. Creo que debemos pensar en todo esto desde un punto de vista musical. A mí me da igual ver a un grupo de chicas o de chicos si lo que hacen me gusta. Yo no hago música pensando en la edad o el género. Por supuesto que es cierto que en los festivales tendrían que tocar más chicas, pero no creo que tengan que hacerlo sólo por el hecho de ser chicas. Para mí igualdad es que se valore la música que haces sin tener en cuenta si la hace un chico o una chica”.

Núria Graham actúa este jueves 5 en Velvet Club de Málaga; mañana viernes 6 lo hace en la sala La Calle de Sevilla junto a Borneo e Iseo, dentro del Ciclo Cardioide, y el sábado 7 en la sala Planta Baja de Granada.

Las fotos que ilustran esta entrevista son obra de Alba Yruela.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 51)

Blas Fernández | 5 de mayo de 2016 a las 5:00

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Arranca El Podcast de La Ventana Pop con Vertical, muy recomendable nuevo álbum de un músico definitivamente en racha, Jose Domingo, fotografiado ahí arriba. Nuevos trabajos son también In The Cave, esplendoroso epé firmado por Núria Graham, de gira por Andalucía; el homónimo debut de Melange y los remixes de Premeditación, nocturnidad y alevosía de La Bien Querida. Giralda Sound nos regala un nuevo corte, seguimos descubriendo el inminente primer disco de Naja Naja y escuchando las más recientes entregas de Pájaro, Sr. Chinarro, Pinocho Detective y Maga.

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Tracklist

1.-Jose Domingo: Al más allá

2.-Jose Domingo: Me dejo llevar

3.-Pájaro: El pudridero

4.-Melange: Verdiales del encuentro

5.-Núria Graham: I’ll Be There

6.-Núria Graham: Miànigues

7.-La Bien Querida: El origen del mundo (Le Parody Remix)

8.-La Bien Querida: Poderes extraños (Versión piroquinética, Triángulo de Amor Bizarro)

9.-Giralda Sound: I Murder DJ’s

10.-Sr. Chinarro: La fiebre del oro

11.-Pinocho Detective: Milana bonita

12.-Maga con Daniel Alonso: Dormido

13.-Maga: Agosto esquimal (Versión demo)

14.-Naja Naja: 4004 bc Ussher

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 50)

Blas Fernández | 21 de abril de 2016 a las 5:00

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Abre en esta ocasión El Podcast de La Ventana Pop el nuevo álbum de Sr. Chinarro, El progreso, con Antonio Luque, fotografiado ahí arriba por Valentín Ramos en los Baños del Carmen de Málaga, dejando otra vez pruebas -y van…- de su enorme talento como letrista. Otro veterano, Fernando Alfaro, resucita a Chucho con un disco de altura y presumible largo recorrido, Los años luz. Suenan también los recientes trabajos de Novedades Carminha y Kill Kill! y avances de los que prontos serán discos de Jose Domingo, Salétile, Bbbang y Niño de Elche con Los Voluble. Holögrama nos deja una nueva versión de In Your Head y Miraflores y Triángulo de Amor Bizarro, fechas en directo.

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Tracklist

1.-Sr. Chinarro: La ciudad provisional

2.-Sr. Chinarro: El progreso

3.-Chucho: Predicar en el desierto

4.-Chucho: Desidia

5.-Holögrama: In Your Head

6.-Salétile: Tingle Bells

7.-Bbbang: Caruso

8.-Niño de Elche y Los Voluble: El ravero

9.-Jose Domingo: En tu indiferencia

10.-Novedades Carminha: Que dios reparta fuerte

11.-Kill Kill!: En tu piso

12.-Triángulo de Amor Bizarro: Barca quemada

13.-Miraflores: The Bodies in the River Float Beneath The Sun

La embajada canaria

Blas Fernández | 7 de abril de 2016 a las 14:08

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“Todo esto tiene un artífice, Néstor Torrens, director del festival y hombre principal tras la idea, un artista multimedia y polifacético de aquí, de Tenerife. Quería hacer desde hace años un proyecto global que mezclara arte, música, performance, danza, poesía…”, explica Mladen Kurajica, de la banda canaria GAF, a propósito de Keroxen, un encuentro multidisciplinar que, después de seis ediciones, se ha convertido en un referente para quienes buscan festivales distintos, ajenos a los carteles clonados y proclives a las músicas de riesgo, ya vengan del rock, el jazz o la electrónica.

Hasta su mismo escenario resulta singular: un viejo tanque de queroseno reconvertido en centro de actividad cultural. “De hecho, el festival surgió a raíz de la posibilidad de hacer algo en un espacio como el tanque, que es brutal, de 50 metros de diámetro, dentro de la ciudad y dedicado precisamente a eso, el arte -dice Kurajica en calidad de coorganizador-. Se habían hecho exposiciones, proyecciones… Pero nunca un festival con continuidad a lo largo de los años. Comenzó como algo bastante rudimentario, más básico, sólo con música, pero con el tiempo se fue convirtiendo en lo que ahora es: un espacio que en sí mismo es una instalación y que une al programa musical artistas visuales, plásticos… Hay un poco de todo”.

Ese poco de todo aterriza este viernes en Sevilla en la primera fiesta que Keroxen organiza fuera de las islas, un pequeño muestrario de artistas canarios vinculados al festival y al sello discográfico que éste acaba de estrenar. “Forma parte de la idea de proyecto global -afirma-. No sólo estamos importando música de fuera de Canarias, sino también apostando por la local. Queremos exportar la que se produce aquí. Keroxen ya había llevado a cabo algunas acciones editoriales, fundamentalmente poemarios, pero creo que éste es el paso que tiene más sentido: mostrar lo que musicalmente sucede en las Islas Canarias. Queremos apostar por artistas afines a Keroxen y que tienen un sonido al gusto del festival; aprovechar las redes que el festival ha creado a lo largo de los años para exportar esta música. Y además, montar fiestas, como la de Sevilla o como otra que ya hicimos en Lanzarote, mover este concepto que combina artistas de Keroxen, danza, performance, visuales…”.

Samuel Aguilar acompañado por la bailarina Paloma Hurtado, Postman, TupperKing, Supreme Sax Ensemble y el propio Mladen tocando en solitario parte del repertorio de GAF (preparando ya nuevo disco para 2017) integran los directos de esta embajada canaria, a la que también se suman los visuales de Simone Marín y las sesiones tras los platos del británico D. Watts Riot (integrante de Fun-Da-Mental) y el sevillano Vidal Romero. Varios de ellos aparecen en la primere referencia del nuevo sello. “Es un recopilatorio con cinco artistas que publicarán álbum con nosotros a lo largo del próximo año, un obsequio a los asistentes a las fiestas que estamos montado -cuenta-. Los primeros discos individuales aparecerán en octubre, coincidiendo con la próxima edición de Keroxen”.

De las anteriores, a Mladen le cuesta elegir hitos. Y no resulta difícil entenderlo, teniendo en cuenta el exquisito gusto a la hora de confeccionar sus carteles. “Ufff… Han sido tantos… -piensa-. Supongo que a cada persona a la que le preguntes te dirá sus favoritos, pero yo recuerdo de manera especial el concierto del año pasado Rob Mazurek & São Paulo Underground, que fue espectacular, de los mejores que hemos visto; el de King Midas, para el que tuvimos que alquilar extra de sonido y que, cuando aquello empezó, hizo temblar el tanque; el de Pony Bravo, a los que había muchas ganas de ver, una auténtica rave, o los de Za!, que llevan cinco años viniendo al festival. Hay muchas cosas ahí que merecen ser recordadas”.

Apunte otra singularidad… A pesar primar la experimentación y ofertar músicas presuntamente ajenas a públicos amplios, Keroxen ha conseguido sobrevivir a otros festivales canarios que la crisis se llevó por delante. “Al principio, como todos los festivales aquí, dependíamos de las ayudas públicas -reconoce-. Hay que tener en cuenta que en Canarias, cualquier cosa que te propongas hacer, resulta siempre más difícil. Si quieres traer a un grupo de la península, cada de pasaje de avión de ida y vuelta son 300 euros. Con la crisis se fueron acabando los fondos y, sin ayudas, la mayoría de festivales canarios perdía dinero. Terminaron por desaparecer. Nosotros sobrevivimos cambiando el carácter gratuito inicial que tenía el festival y empezando a cobrar las entradas. El público reaccionó bien. Ha sido el apoyo de la gente lo que ha permitido que el proyecto siga siendo viable. Y para nosotros es un orgullo ver que, tras todo el trabajo de estos años, artistas de todo el mundo quiere venir a tocar a Keroxen”.

La fiesta de presentación del sello Keroxen se celebra este viernes en la Sala Malandar de Sevilla (Torneo, 43) a partir de las 22:00. Entradas a 4 y 8 euros.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 49)

Blas Fernández | 7 de abril de 2016 a las 5:00

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Se intuía que el debut de Naja Naja (fotografiados ahí arriba) iba a esconder algo grande, pero, vaya, la realidad supera las expectativas. Y eso es sólo el arranque de un programa por el que desfilan propuestas ciertamente estimulantes procedentes de puntos diversos de la geografía andaluza: Córdoba (Summer Spree y Grajo), Granada (Estévez y 091), Málaga (Esplendor), Cádiz (Perlita) y Sevilla (All La Glory, Orthodox, Chencho FernándezSweethearts From America). Pase, pase, no se corte.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Naja Naja: The Delusion of Amnesty

2.-Naja Naja: Hateful Wine

3.-Summer Spree: Llevo aquí ni se sabe

4.-All La Glory: Lookin’ For Thrill

5.-Grajo: Feeding Our Demons

6.-Orthodox: ¡Io, Sabacio, Io Io!

7.-Estévez: Alucinaciones

8.-Estévez: De entre los muertos

9.-091: En la calle

10.-Chencho Fernández: (Sólo quiero encontrar) Algo que hacer

11.-Esplendor: Escupe fuego

12.-Sweethearts From America: Don’t Break My Heart

13.-Perlita: Birds

“El perfeccionismo termina siendo un auténtico problema”

Blas Fernández | 3 de abril de 2016 a las 5:00

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Santa Leone
(Happy Place, 2012) nos devolvió a Andrés Herrera, Pájaro, no sólo en pleno estado de forma, sino también en un rol hasta entonces inédito. El antaño guitarrista de Silvio, entre tantos otros, dio un paso al frente y se convirtió en protagonista principal de una aventura con repercusión inesperada. A diferencia de su maestro, Pájaro, genio y figura, desbordó el ámbito local y cosechó parabienes y conciertos por todo el país, incluido un bolo en Zaragoza como telonero de Bob Dylan el pasado año. La continuación de aquel celebrado disco tenía ya fecha de presentación en el Monkey Week cuando un desafortunado accidente abortó el proyecto. Y han tenido que pasar cuatro año para que He matado al ángel (Happy Place, 2016) demuestre que, en efecto, Santa Leone no fue un delicioso espejismo.

-Se partió un pie y eso cambió el disco que tenía en la cabeza. ¿Vino bien el accidente para hacer las cosas con más calma?

-Pues la verdad es que fue una suerte. Mi madre decía que yo había nacido con una rosa ahí donde termina la espalda… Realmente, el proyecto que íbamos a presentar en el Monkey Week no estaba nada mal, pero cuando me partí el pie, como tenía tanto tiempo, empecé a componer canciones nuevas. Y creo que las mejores de He matado al ángel las hice a partir de ahí.

-Maneja los mismos registros que ya usó en Santa Leone: western, canción italiana, una versión de Silvio, adaptaciones de partituras clásicas… En ese sentido, resulta un disco continuista, pero mucho más elaborado…

-El disco perfecto no existe, como tampoco existen el cuadro perfecto o la novela perfecta. Aunque yo crea que siempre se puede hacer mejor, el perfeccionismo termina siendo un auténtico problema, porque con ese afán perfeccionista nunca acabas. Pero sí, nos lo hemos currado mucho más. Por ejemplo, en este disco Raúl aporta muchas guitarras sacrificadas, sencillitas, de ésas que parece que nadie ha tocado, pero que son las que realmente le dan carácter a la canción. Es un disco muy elaborado. Además, el padre de Raúl, Javier Fernández, nos construyó unos amplificadores parecidos a los que usaban los Stones al comienzo. Una maravilla. Llevábamos toda la vida intentando sacar ese sonido sin saber de dónde venía… Pues de unos amplis chiquititos de dos watios.

-¿Y cuándo decidieron que tenían que terminar?

-Cuando ya estábamos con el agua al cuello. En realidad, aunque lleváramos cuatro años dándole vueltas, el disco se empezó a grabar en mayo. Así que tampoco es que hayamos tardado tanto. Pero, entre que me partí el pie, que cambiamos el repertorio… Pasaron muchas cosas, pero creo que el universo ha conspirado en nuestro favor. Estoy muy contento con el resultado.

-¿Se esperaba la repercusión que, a la larga, tuvo Santa Leone?

-No, para nada. Sabía que estaba bien, que eran buenas canciones, que todos mis colegas me felicitaban… Pero no, no me lo esperaba. Era la primera vez que cantaba en un disco, me escuchaba desafinado… Creo que este disco está mejor cantado que el otro, ahora le tengo menos miedo al micro. Es un mundo… De ser guitarrista a ser el cantante, el que da la cara… Menos mal que llevo a una banda que no es una banda, es el arca de Noé.

-¿Y qué recuerda con mayor cariño de ese inesperado reconocimiento?

-Casi todos mis amigo han puesto la canción Santa Leone como tono del móvil. Y yo, pero tío, tío… ¡Que eso me da mucho corte! Hombre, no sé si eso es más importante que telonear a Dylan, pero es tela de importante.

-¿Le presentaron sus respetos en aquel concierto en Zaragoza?

-A Dylan en los camerinos no lo vio nadie. Ni la guardia mora de Franco lo hubiera hecho mejor que sus guardaespaldas. Y lo entiendo: ser Pájaro ya es un coñazo; imagínase ser Dylan, que lo conoce todo el mundo. Sólo lo vimos donde teníamos que verlo, en el escenario. Alucinante. Raúl y yo estábamos con una lagrimita… Hasta se nos había olvidado que habíamos sido los teloneros de Bob.

pajaro_lvp_2-Tenían canciones para dos disco. ¿Cómo eligieron finalmente el repertorio?

-Fue difícil. Por ejemplo, un día estábamos en el estudio regrabando algunas cosas y llegué con el Vieni con me, que la saqué por mi perro, porque tengo un perro que no me hace ningún caso. Le decía vieni con me, a ver si venía. Pues llegué con esa canción, se la enseñé a los del grupo y me dijeron ¿esto por qué no lo has traído antes, Pájaro? Pero estas cosas uno no se las propone. Las canciones no se escriben cogiendo un lápiz y un papel y diciendo voy a escribir una canción. La canción te viene y, como decía Picasso, tiene que cogerte trabajando. Si cuando te viene no tienes a mano la guitarra y la grabadora, la has cagado.

-¿De dónde la viene esa atracción por la canción italiana?

-Claramente, viene por Silvio, que nos cantaba todas esas canciones. Yo entonces no conocía tanta música italiana, pero Silvio se las sabía de la radio y del pick-up. Él las cantaba, las mezclaba, como en su versión de Anna perché de Nicola di Bari, que es surrealismo puro. Pero creo a mí me hizo más italiano el cine que la música. Las películas italianas, y no sólo las de oeste, tenían unas bandas sonoras brutales. Todas esas comedias italianas que nos tragábamos de chico en los cines de verano… Como mi padre era proyectista y yo pasaba las películas siete veces, me quedaba con la música sí o sí. Creo que el italiano es de los idiomas más musicales que hay. Desde luego, es más difícil cantar rock’n’roll en español que en italiano.

-En Santa Leone cantaba Las criaturas y Tres pasos hacia el cielo; en He matado al ángel, El pudridero. ¿En cada disco de Pájaro vamos a escuchar una canción que ya interpretó Silvio?

-No, no… En el caso de El pudridero, era una asignatura pendiente que yo tenía con esta canción, una de mis favoritas de siempre, de las más importantes de mi vida. Cuando la escuché por primera vez, siendo un chaval de quince años, me quedé flipado. Me dije con éste tengo yo que tocar. ¿Y sabe lo que pasa? Que de Madrid para arriba nadie conoce esta canción. Aquí en Andalucía conocemos la obra de Silvio, pero los gallegos no, ni los vascos…

-¿Cómo se le ocurrió esa versión, mitad rock mitad swing, de La danza del fuego de Manuel de Falla?

-Lo primero que hago por las mañanas es tomarme un café y coger la guitarra con la grabadora al lado. Creo que lo primero que tocas por la mañana es bueno. Has dormido, te despiertas y abres el disco duro de tu cabeza. La danza del fuego me salió así. Estaba improvisando blues y, de pronto, me di cuenta de que estaba tocándola. Y seguí. La verdad es que me encanta la música clásica. Me gusta escuchar a Pavarotti por las mañanas. Mis vecinos deben de pensar que estoy loco: por las mañanas escucho ópera y a las ocho de la tarde cojo la Gibson y empiezo a tocar rock’n’roll. Pero es que con la ópera muero.

-Aunque resulte un disco realmente divertido, He matado al ángel guarda también, desde la misma portada, cierto tono apocalíptico…

-Creo que a cualquier persona sensible le afecta la situación actual. Lo cierto es que el mundo está un poquito apocalíptico, como si viviéramos un momento de preguerra, y creo que hay que ponerle banda sonora a lo que está ocurriendo, mojarse. Todos deberíamos hacerlo, pero muchas veces no sabemos cómo. Éste es mi granito de arena.

-Guadalupe Plata, El Twanguero, Julián Maeso, Los Saxos del Averno, Los Quiero… Se le llenó el disco de colaboradores de altura…

-Todo esto sale hablando. Alguien te comenta he conocido a un guitarrista, Diego García, El Twanguero, póntelo que vas a flipar… Lo escuchas y te dices madre mía, ya me gustaría que tocara en una canción mía… La novia de Raúl, Raquel, lo conoce. Pero si es amigo mío. Os lo presentó. Y el tío encantado de colaborar, igual que Los Quiero o Julián Maeso, que para mí, más que un colaborador, es ya uno más de la banda, aunque tenga su propia historia. Los Saxos del Averno se han pegado un curro brutal. Y salió igual. Me dijo Raúl hay unos tíos que podrían tocar en el disco y tengo el teléfono de uno de ellos. Veía exagerado lo de cuatro saxos, pero cuando los escuché… Si quitáramos las colaboraciones no sería el mismo disco. ¿Y lo de Guadalupe Plata? ¿Eh? Son amigos y grabar con ellos fue un gusto.

-¿Va a tardar otros cuatro años en grabar nuevo disco?

-No, de hecho ya estoy preparando otro proyecto: ocho canciones de Víctor Jara tocadas en directo en el estudio, y no van a ser de las más conocidos, tipo Te recuerdo Amanda. Ya estamos con ello. Será un disco con muy pocos instrumentos, llevándonos las canciones al territorio de Pájaro, al folk-rock. De chico, los tres personajes más importantes para mí eran Bruce Lee, Jimi Hendrix y Víctor Jara. De los tres tenía pósters en mi habitación.

-Eso suena muy… generacional.

-Jajaja… Sí, los de nuestra generación pasamos del western al kung-fu. Salíamos del cine a puñetazos con los colegas.

-¿Y disco con material propio?

-Ya no nos coge más el tren. Como decía Silvio, en política está bien cada cuatro años, pero en música se puede hacer un disco cada dos. Pero tienen que pasarte cosas. Hacer un disco por año… No seas fatiga, que te pase por lo menos algo que puedas contar. Yo creo que las canciones tienen que tener un poco de verdad.

*Las fotografías que ilustran esta entrevista son obra de Victoria Hidalgo.

El Podcast de la Ventana Pop (Programa 48)

Blas Fernández | 24 de marzo de 2016 a las 5:00

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Maga -ahí arriba en una imagen de archivo- celebró por todo lo alto su vuelta a la actividad con dos conciertos en Madrid, pero también con el disco que hoy abre El Podcast de La Ventana Pop, 15º Aniversario, en el que la banda sevillana, junto a diversos invitados, reinterpreta su álbum blanco. Seguimos escarbando en trabajos de reciente edición -los de Pájaro, Delbosque, Pinocho Detective y Midi Puro- y, cómo no, presentando nuevas publicaciones -Chucho, Demencee, Giralda Sound, Bbbang, Vidente Bamba, El Imperio del Perro y Jose Casas y La Pistola de Papá-.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Maga con The New Raemon: Agosto esquimal

2.-Maga con Julio de la Rosa: Primer vuelo

3.-Chucho: Oso bipolar

4.-Pájaro: El Dorado

5.-Demencee: Comienza la pesadilla

6.-Giralda Sound: Latidos

7.-Bbbang: Iywa

8.-Vidente Bamba: Equimoderno

9.-Delbosque: El fin del mundo

10.-Pinocho Detective: L.A. y San Francisco

11.-Midi Puro: Adoquines

12.-El Imperio del Perro: La fiebre de las cabañas

13.-Jose Casas y La Pistola de Papá: Pura diversión

Mal asiento, mejores canciones

Blas Fernández | 18 de marzo de 2016 a las 5:00

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Inicialmente programado para el pasado 30 de enero, y finalmente aplazado por problemas logísticos, Fun Club recupera este sábado el concierto de presentación en Sevilla de Camina conmigo, primer álbum firmado con nombre propio por Íñigo Cabezafuego, músico navarro de largo recorrido asociado a un sinfín de formaciones bilbaínas dedicadas al rock’n’roll en sus múltiples vertientes. “El primer grupo en el que estuve fue Half Foot Outside –rememora Íñigo–, una banda de hardcore-pop que luego hizo varios discos sin mí. Jugos Lixiviados fue el segundo, aunque de aquella época maravillosa recuerdos guardo pocos, la verdad. Con ellos aprendí lo que es el rock’n’roll real, la mugre, el sexo, las drogas… Todo”.

Pero la lista es mucho más larga… “Después estuve en Mermaid, Basque Country Pharaons, Atom Rhumba, Royal Canal, Black Lagoon… Eso sólo de los más conocidos –apunta–. La verdad es que soy culo de mal asiento y me aburro bastante rápido. Me dicen los amigos que me aburro hasta de los grupos que me gustan”.

En esa esa constelación de bandas, de tan limitada repercusión como grato recuerdo para el aficionado, destaca Atom Rhumba, todavía en activo, responsable de una demoledora discografía cuya onda expansiva, esta vez sí, sobrepasó con creces el ámbito local. “Sí, sin duda –admite Íñigo–. Entré cuando el grupo estaba ya bastante formado y tuve la suerte de hacerlo cuando, entre comillas, dio el pelotazo: tocamos mucho, hicimos giras por el extranjero, fuimos a Japón… Ahí seguimos. Se supone que vamos a grabar nuevo disco este año. A ver qué pasa…”.

A Atom Rhumba le debemos también una de las últimas grabaciones de Josetxo Anitua, el añorado vocalista de los inolvidables Cancer Moon, auténtico punto de fuga del rock español de los 90, fallecido en 2008. Tres años antes, banda y cantante se reunían para celebrar el vigésimo aniversario de la revista Ruta 66 con un concierto de versiones posteriormente editado como álbum, Anitua&Rhumba. “Era un amor de hombre, la verdad. Lo recuerdo como la persona más encantadora y cariñosa de Bilbao –evoca–. Atom Rhumba hicimos con él aquel concierto para el Ruta y fue una maravilla. Siempre tuvo un gustazo… Fue discjockey del Kafe Antzokia durante muchos años y era una gozada. Me acuerdo de que siempre nos quedábamos tras los conciertos sólo porque pinchaba él”.

Y tras tantas idas y venidas, tras tantos y tantos grupos, Cabezafuego nos sorprendía a comienzos de 2014 con Camina conmigo, ocho canciones que abrían su abanico estilístico a veces rozando el pop, otras la psicodelia, siempre con un afilado sentido del humor reflejado en unas letras torrenciales y definitivamente divertidas. “Tener canciones y no saber con quién hacerlas. Ése fue el motivo de grabar como Cabezafuego –explica–. Siempre he estado tirando del carro con grupos de aquí, y en un momento dado dije pues ahora las voy a hacer yo. Suena a topicazo, pero en realidad Cabezafuego es una banda…”.

Una banda o, incluso, un bandazo. Para su álbum, Íñigo reclutó a un destacado plantel en el que figuraban, entre otros, el guitarrista Joseba Irazoki –amén de componente de Atom Rhumba, habitual de Nacho Vegas– y el ingeniero de sonido Luther Russell (Richmond Fontaine). “Hombre, ésa es la suerte de llevar tantos años tocando con gente tan diferente: los llamas y vienen. Grabar el disco con ellos fue una gozada”, afirma. Sin embargo, no es ésa su formación para los directos. “Todos están siempre muy liados –lamenta–. Pero tengo una banda estupenda: Oskar Benas, que ha sido guitarrista de Maika Makovski y Fermín Muguruza; Ander My Wheels, que es el batería con el que he tocado en muchos proyectos, Royal Canal, Basque Country Pharaons… Y Asier al bajo, que también lleva conmigo muchos años”.

Quienes, por ejemplo, hayan asistido a las tres últimas ediciones del Monkey Week podrán dar fe de la solvencia y entrega con la que los cuatro músicos ponen en pie sobre el escenario las canciones de Camina conmigo, disco, por cierto, coeditado por el sello madrileño Folc Records y la escudería sevillana Happy Place. “Sí, son de esas cosas que a lo mejor sorprenden un poco. Con Joaquín –dice Íñigo de Joquín Aneri, de la discográfica hispalense– fue amor a primera vista. Traje una vez a Pájaro a tocar a Villava, mi pueblo, hace ya unos años,  y conectamos inmediatamente. Andrés [Herrera, Pájaro] estaba helado de frío… Pero qué frío hace en este pueblo, decía. Se llevó un gorro tejido por la abuela de mi novia y luego salió con él puesto el resto de la gira”.

El concierto en Fun Club marcará, o casi, el adiós a la gira de Camina conmigo y el inicio de un nuevo proyecto. “El día después tocamos en Vitoria y ése será el último. Paramos y empezamos a grabar el nuevo disco, que va a ser una locura –avisa–. No va a tener nada que ver con el anterior… ¡Estoy harto de rock’n’roll! Me gusta mucho oírlo, me gusta mucho tocarlo, pero… ¡Estoy harto de grabarlo! Llevo veinte años intentando grabar el disco perfecto de rock’n’roll, en el que todo suene guay, y no hay manera de conseguirlo. Así que he decidido dejar ese camino y hacer el disco más loco que se me pueda ocurrir. Tengo varias ideas, letras, melodías, pero no sé a dónde me van a llevar. Esperamos tenerlo publicado en septiembre u octubre”.

La locura, o la ambición, quedará plasmada en el propio formato elegido. “Va a ser una coedición con Autsaider Cómics, una editorial que está sacando cómics muy chulos de peña americana. La idea es hacer un LP-cómic con grandes dibujante españoles: a un lado de la carpeta, el vinilo; al otro, las historietas. Estoy muy ilusionado con esto”, reconoce el músico.

Cabezafuego actúa este sábado a las 22:00 en Fun Club (Alameda de Hércules, 86).