Compañeros

Blas Fernández21 de Junio de 2008 a las 9:29 am

Ya les avisé de que este año servidor se pierde, por primera vez en sus once años de historia, el ciclo de rock programado por la Consejería de Cultura en sus teatros de Sevilla, Málaga y Granada. Tenía la esperanza, y unas enormes ganas, de acudir al menos al concierto de ayer en Sevilla de Vetiver y Akron / Family y escribir la crónica correspondiente, pero nada, ni ése pudo ser. En cualquier caso, y para que quede constancia del que quizás sea uno de los mejores carteles que el ciclo ha propuesto en sus últimas ediciones, ahí les dejo con las críticas de las actuaciones del pasado jueves 19 que han redactado mis compañeros de Diario de Sevilla, Málaga Hoy y Granada Hoy.

Dos (valientes) en la carretera

Puerto Muerto, Two Gallants
Pop-Rock en el Central. Músicos: Puerto Muerto: Tim Kelley (voz, guitarra) y Christa Meyer (voz, batería); Two Gallants: Adam Stephens (voz, guitarra, armónica), Tyson Vogel (batería, voz, guitarra). Lugar: Teatro Central. Fecha: jueves 19 de junio. Aforo: medio aforo.
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Alberto Marina Castillo

Algo desigual la primera jornada del Pop-Rock. Puerto Muerto, que en sus grabaciones se nos había mostrado como un grupo original, en directo adolecía de una pereza que no justificaría ni la mejor calculada pose popera. Ni el histrionismo ni las poco convincentes payasadas de la Meyer con las baquetas contribuyeron a animar el cotarro. Sin embargo, en algunos pasajes, cuando se entregaba más a la música que al teatro (y aun cuando no resulta desdeñable el punto cabaretero del grupo, siempre que se supedite al resultado musical y no al revés), la voz de Christa Meyer nos puso los pelos de punta –de placer–, con un timbre que en escena como en sus discos recuerda a veces a Joan Baez, eso sí, con una cierta crispación gamberra propia de Nina Hagen.

Pero las cuatro estrellas se las merece la segunda parte del concierto. Podríamos sembrar esta reseña con un sinfín de siglas o etiquetas, de esas que tanto se estilan: americana-punk-weird-folk-rustic-rock-blablabla… Pero ninguna nos diría mucho acerca de la fiera delicadeza, del pulso lírico de la música de Two Gallants, de su salvaje entrega sin concesiones. Los de San Francisco lograron incluso sacudirnos la tristeza por las muertes recientes del bueno de Svensson y de la diosa Charisse.

Todavía se está alzando el telón y ya nos llegan los envolventes arpegios de la Gretsch de Stephens, que posee ese raro dominio de los mejores bluesmen para colorear (¿las dos guitarras en una que Clapton descubriera en Robert Johnson?) con una melodía circular, repetitiva, sin descuidar la base del bajo. La pareja, que vale por toda una banda, ofreció buena parte de su fabuloso What The Toll Tells: Steady Rollin’, que como Seems like home to me se fija en nuestra memoria como un himno generacional, punteada por la contundente batería, que tan bien se amolda a las modulaciones de la voz y la guitarra; Long Summer Day, que deja un rastro de ecos de plantación; entre las baladas, ese cuento que es The Prodigal Son, Waves of Grain o la espléndida My Baby’s Gone. Detrás de los Two Gallants velan tantas referencias: sus voces (Vogel hace unos coros magníficos, desgarrados, así en Threnody in Minor B) tienen algo de John Fogerty, Stephen Stills y Arthur Lee (con sus respectivas poderosísimas guitarras), pasados por influencias punkies; ahí está el atrevimiento psicodélico (The 13th Floor Elevators nos vinieron a la mente), los riffs propios del garage y el surf rock, Jerry García, McGuinn, los Flying Burrito Brothers, los Byrds… Pero sus influencias, aun las literarias, no parecen pesarles a estos dos valientes. Fue un placer estrenar con ellos el bolígrafo mágico que me regaló mi amigo, el señor T.

Los sentimientos de un ‘freak’ con talento

(José Luis García Gómez, en Málaga Hoy a propósito del concierto de Vic Chesnutt en el Teatro Cánovas)

“No soy un contador de historias, yo transmito emociones”, le aclaró Vic Chesnutt a uno de sus músicos en una de las paradas de su concierto de la noche del pasado jueves en el Teatro Cánovas, en el primero de los tres conciertos del Ciclo de Pop-Rock. Y tenía razón.

Chesnutt no sólo es uno de los músicos más raros de la escena de Athens (Georgia), tanto por su aspecto -el estadounidense parece un vagabundo terminal en su silla de ruedas, ajeno a cualquier intento de parecer cool- sino por su música, una desgarrada y confesional crónica de su vida que él desgrana desde su guitarra. Algunas veces le acompañan músicos de Lambchop, otras lo hacen miembros de los colectivos del sello canadiense Constellation, y en sus comienzos fue Michael R.E.M. Stipe quien le grabó; sea quien sea quien le acompañe, todos se quedan acongojados con su capacidad para llegar con aplastante y aparente facilidad al remoto cajón de las emociones del oyente.

Su voz suena rota, no desgarrada sino cálida y cercana. Chesnutt no lo pasa bien en el escenario, se mueve con torpeza, tiene que estirarse, le cuesta sostener la armónica… pero cuando canta todo cambia: para él y para quien le escucha. Tras terminar el concierto, el muy escaso público le pidió más. Él se fue a fumar un cigarrillo, lo necesitaba; volvió, solo, y demostró que llevar una banda -guitarra acústica, batería, violonchelo y bajo- es un lujo del que puede prescindir.

Extravagancias folk

(Enrique Novi, en Granada Hoy a propósito del concierto de Vetiver y Akron / Family en el Teatro Alhambra)

Un año más la buena selección hecha desde Sevilla para este ciclo de pop-rock, nos ofrece la oportunidad de admirar a algunas de las más interesantes propuestas de la música norteamericana actual. La pena es que no se publicite más a fondo en nuestra ciudad. Se hace patente que detrás del cartel no hay un promotor que se juegue los cuartos y nadie parece preocuparse por promocionar lo suficiente un ciclo tan atractivo.

Tanto Akron/Family como Vetiver pertenecen a esa nueva hornada de grupos que están revitalizando la escena folk estadounidense. Bajo la alargada figura del experimentalista acústico Michael Gira, el cerebro en la sombra detrás de algunos de los proyectos más arriesgados de ese nuevo folk, o Devendra Banhart, el más aventajado y popular de sus discípulos, bajo su figura se sitúan ambos grupos. Pero mientras Vetiver, después de que su líder, Andy Cabic, haya sido unos de los más estrechos colaboradores de Banhart, han optado por un camino cada vez mejor asfaltado y por tanto más accesible de transitar, Akron/Family ponen el acento en la parte más estrambótica de un movimiento conocido como freak-folk o weird-folk y así su música corretea serpenteante por veredas parcheadas, por caminos que se estrechan, se encharcan y parecen desaparecer para surgir de nuevo en ángulos inesperados.

Con su tercer álbum en la calle hace apenas un mes, Vetiver ha ido poco a poco despegándose de la estela de su amigo Banhart hasta establecerse casi como un grupo de americana. Su actuación bien podría haber sido la de un grupo de amigos en el porche de una casa sureña. Una voz cálida y sosegada al servicio de unas canciones de estructura clásica. Música de aire íntimo y nostálgico, frágiles melodías y delicados tonos acústicos para una propuesta que se ha ido dulcificando sin perder aplomo. Todo lo contrario que los neoyorquinos de Akron/Family, un disparatado trío de Brooklyn que no sólo se mantienen en la órbita del folk etílico y enrarecido de Devendra, sino que partiendo de él estiran sus postulados hasta la extravagancia. En su música se cuelan extractos de pop o folk primitivo pero su desquiciante y desvergonzado sentido rítmico no les permite desarrollarlo por cauces normales. Si en sus discos ya es difícil rastrear una melodía que no sea sepultada por el despliegue de cacharrería con que revisten sus canciones, en directo se desatan y convierten la actuación en una bacanal de ritmos enloquecidos mientras hacen partícipes de su primario viaje a la concurrencia en un experimento de psicodelia rústica.

12 Comentarios

  • julian moreno vera

    madre mía el conciertazo q te perdiste ayer en el CEntral!!
    Akron/Family dieron un recital de originalidad, garar, fuerza, destreza, imaginación y estilo…

    abrumadora cantidad de recursos instrumentales y melódicos…dividieron el concierto en dos parte, una primera más “trankila” y una segunda más arrolladora, en la que prácticamente no pararon de encadenar una canción tras otra…realmente muy pero que muy buenos!!

    gracias x regalar las entradas!!

  • Nicolás Cortes Moral

    lo de Vic Chesnutt en el Alhambra de Granada no tiene nombre. ACOJONANTE, además de que estaba lleno 3 cuartas partes. Hacía muuuuucho tiempo que no escuchaba un concierto como el de ayer, repito INCREIBLE.

  • Blas Fernández

    Me ponéis los dientes largos… ¡¡¡Grrrrr!!!

  • orbite

    Vaya don Blas; que usted no acuda al Central en estas fechas, no puede ser sino signo de mal augurio en esta mariana ciudad.

    Para que se alivie, míreme a mi, que me he venido, perdiéndome también el ciclo, al Sonar, a ver de que iba tanta cultureta, tanta modernez y tanta payá, y al final me he visto rodeado de mamarrachos, yeyés algún que otro sodomita sin escrúpulos.. y en lo musical ni hablemos..

    ains, nunca debí salir de Ohio…

  • mangasverdes

    sobre el concierto de ayer en el central, Vetiver me encantaron, estuvieron muy bien, más rítmicos de lo que me esperaba.

    y sobre Akron/Family… Yo creo que el público se dividió entre los que disfrutaron mucho y los que no lo soportamos (muchos se fueron). La parte más weird podía tener su gracia, pero el resto del concierto…una especie de rock progresivo que yo, personalmente, no trago.

  • arantxa

    Vetiver, muy exquisitos y elegantes me gustaron bastante más que en disco. Para mi le sobraron los últimos 10 minutos de concierto, al final se me hicieron un tanto pesadetes.
    Akron / Family son un grupo de rock como tiene que ser: expresivos, conmocionales, intensos… te pueden gustar o no pero desde luego no te dejan indiferente. Para mí, de las experiencias más catárticas de mi vida. Yo creo que nadie de allí dejó de participar de su música y su espectáculo: desde los que se fueron hasta los que botaban en el asiento o a los que les salían lágrimas de la risa. Ninguna de las posibles respuestas a su música puede ser banal. Y ellos tampoco lo son. Son plenamente cosicientes de lo que hacen y de las reacciones que provocan. Me gustó. Me gustó muchísimo. El sentido del humor es algo que se echa muchas veces en falta en un concierto. Parece que las emociones tienen que ser “tristes” y melancólicas y trasmitirlas con gravedad y seriedad para que sean sinceras. Y entonces todos estamos deacuerdo: qué bonito, qué emotivo, qué sincero… Ellos juegan con el pathos desde la raíz y hacia cualquiera de sus lados. Me gustó dos cosas muchos: el sentido del humor y el sentido lúdico. Demostrar que se puede ser buen músico sin dejar a un lado la creatividad y el juego y superando además la “festividad” en su sentido más frívolo.

    En cuanto a Puerto Muerto hay algo que no entiendo de la crónica: cuando habla del sentido cabaretero de la voz de Christa Meyer. Para mi estuvieron precisamente sosetes por no explotar eso más que era realmente su fuerte, o al menos lo que a mí me llamó más la atención. ¿Por qué tiene que estar supeditado a la música y no al revés? ¿Porque estamos en un concierto de rock? ¿No puede ser la música sólo el vehículo de la expresión, de la historia, del espectáculo que quieran ofrecer? ¿se me está yendo la perola mucho?

    Y hoy el Señor Vic. Que seguro no defraudará.

  • Juan

    Actuación flojísima de Akron/family. Los he visto otras veces y esta gente parece que están en decadencia. Ed is a portal sonó muy apresuradamente, los desvaríos con los instrumentos no había por donde cogerlos, y lo que más me chirría de la banda: la guitarra esa… Aghhhhh…

    Vetiver me sorprendieron gratamente.

  • J.Solis

    Como dice Mangasverdes, Akron/Falimy dividió al público en dos; los entregados y los que se fueron; yo fui el primero, tras la tercera canción, que atravesó el Central por la parte baja para salir por la el lateral derecho porque los muy malvados habían cerrado la puerta que tenía cerca mía. Como dice Arantxa “Ellos juegan con el pathos”… efectivamente el pathos aristotélico consistente en la retórica de provocar rechazo al sujeto… eso sí que lo consiguieron en mi caso.

    Por otra parte Vetiver me sorprendieron gratamente respecto a sus discos.

  • arantxa

    Por cierto, Vic Chesnutt… Madre mía! qué emotividad más devastadora…
    lo único que me desencajó fue compañero del “público”, supongo que gran fan de Vic, que cada vez que terminaba una canción arrojaba un extraño y apasionado “UUUUUUUUOOOOOOOOOOOHHHHHHH” y me trasnportaba de donde estaba metida automáticamente a una cancha de fútbol… nunca supe muy bien si aplaudía a Vic o jaleaba vacas, la verdad…
    el otro grupo… para mí fue eso, “el otro grupo”… me resbalaron mogollón, me aburrieron y amodorraron soberanamente. No creo ni haberlos visto citados en la crónica. Sólo recuerdo que uno de los cantantes al cantar levantaba la mitad izquierda del labio prodigiosamente hacia la nariz… eso me dejó impresionada.

    Y no sé si Akron / Family tuvieron un mal día en Málaga, yo era la primera vez que los veía, pero si ahora mismo están más flojos que antes, no me puedo ni imaginar cómo serían antes…

    Un saludo!

  • arantxa

    Por cierto! sobvrecogedora la versión de Nina Simone… una voz tan grande metida en un cuerpo tan pequeño… era para llorar.
    Es realmente impresionante. Recuerdo leer alguna vez en una entrevista a Kristin Hersh decir que Vic Chesnutt trabajaba sin metrónomo. Oyéndolo así lo entiendes, continuamente corregía y dirigía el tiempo a los músicos. Cuando ves la sutileza y la fragilidad aparente de sus canciones entiendes que necesiten de un tiempo férreo para ejecutarse correctamente, y entendías la concentración de los músicos, todos le mirábamos a él de una forma magnética. Era de agradecer también, y mucho, el mantenimiento de un volumen exacto y preciso en todas ellas. Two Gallants o Akron / Family habían exagerado a veces e inutilmente, para mi, su volúmen. A lo mejor a Akron/Family entra dentro de su tono general exagerado, pero a Two Gallants no le sentaba tan bien.

  • Juanma Replicante

    NO te preocupes, amigo Blas, por no poder asistir a los conciertos. Como ves tus fieles lectores no tienen problema para darnos pelos y señales de cuanto aconteció en el Central :)
    Ánimo, tal vez el año próximo podamos asistir de nuevo juntos.

  • Goodnight my andalusía

    No vi al gran Vic pero lo de TWO GALLANTS me pareció…..INMENSO.
    De lo mejor que he visto en años…..que intensidad , cómo se veía las emociones puestas en las muy tristes letras de Adam Stephen….es imposible que con esa intensidad sonria….Puerto Muerto simpáticos y bien Vetiver.Lo de Akron / Family es otra cosa, iba predispuestos a lo mejor y …. no los entendí vaya ( ni mis tímpanos fanes de mogwai tampoco ).

Autor

Inmerso en el periodismo y la crítica musical desde comienzos de los años 80, Blas Fernández ha trabajado en diversos programas de radio y televisión y firmado múltiples artículos en revistas especializadas y prensa generalista. Desde 1999 es redactor de Cultura del Grupo Joly, donde además mantiene una página semanal de crítica discográfica.

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