A veces oigo maravillas

Blas Fernández | 18 de septiembre de 2008 a las 11:31

THE HOLY PICTURES. David Holmes. Mercury. Rock / Electrónica. CD

La sorpresa es doble, primero por el cambio de registro -el atractivo groove electrónico jugando a ser orgánico de discos anteriores cede paso a una indisimulada querencia por lo mejor del indie-rock británico de los 80 y 90-, y segundo porque, justo al pulsar el conmutador, al mago Holmes le sale una canción tan incontestable, I Heard Wonders, que ya predispone a escuchar el resto del álbum con ánimo entregado.

En efecto, Holmes oyó maravillas. De eso no le cabe duda a quien haya asistido a alguna de sus sesiones como DJ o escuchado cualquiera de sus trabajos, tanto los autónomos -una lista en la que figuran títulos tan notables como Let’s Get Killed (1997), Bow Down to The Exit Sign (2000) o David Holmes Presents The Free Association (2003)- como los creados expresamente para el cine -entre ellos, los de la saga Ocean de Steven Soderbergh-. Su voracidad auditiva no conoce límites: escucha y absorbe de la psicodelia al krautrock, del punk al acid-house, del funk al jazz, del techno al ambient.

Tercera sorpresa: David Holmes se decide a cantar y resulta que su voz nos recuerda a algunos de aquellos héroes a los que The Holy Pictures parece rendir homenaje. En I Heard Wonders resuena el eco de The Jesus and Mary Chain, de My Bloody Valentine, de Pulp y de Primal Scream en sus buenos tiempos. Una canción tan rápida y contundente como ensoñadora.

The Story of The Ink puede evocar esos instrumentales de secuenciación en crescendo que lo hicieron célebre, sólo que éste también se ha adaptado al nuevo ropaje y al reiterativo y habitual motivo de la guitarra se suman capas de cuerdas y hasta una caja de música (el toque naif). Love Reign Over Me es un medio tiempo perezoso con los hermanos Reid otra vez en la cabeza; Theme/I.M.C., una simple y hermosa pieza ambiental construida sobre unos pocos acordes de acústica; y Holy Pictures, otra píldora de rock vitaminado con Holmes entonando de nuevo.

El disco llega a su ecuador y mantiene el tipo alternando las construcciones por capas que tan bien se le dan al de Belfast -Kill Her With Kindness- con las piezas de melodías coloristas -hermosa Melanie, toda una lección sobre cómo manejar coros-.

Tocado de un evidente halo melancólico -¿nostalgia del tiempo pasado?-, The Holy Pictures termina por articular una de las mejores entregas de David Holmes, que ya es decir.

Ahí les dejo esta maravilla, el vídeo de I Heard Wonders, dirigido por Sarah Hay…

  • Vinué

    Buen tema, y ciertamente sorpredente para ser este gambitero… Le seguiremos la pista.