Tradiciones cruzadas

Blas Fernández | 27 de mayo de 2010 a las 8:03

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High Violet. The National. 4AD. Rock. 2 LP / CD

Brooklynianos por decisión propia -la banda se instaló allí tras su traslado desde Cincinnati, Ohio-, los norteamericanos The National protagonizan una atractiva trayectoria que arranca en 2001 con un notable álbum homónimo y cuatro años después, ya con su tercera entrega, el tormentoso Alligator, se consagra como otra de esas carreras a tener muy en cuenta en la superpoblada escena del rock neoyorquino.

Si con Boxer (2007) la atención prestada era cobrada con intereses, la escucha de High Violet no sólo renueva el crédito dejando en el oyente una mueca de satisfación, sino que además provoca una pertinente y oportuna pregunta: ¿estamos ya, en definitiva, ante otro nombre mayúsculo de esa escena?

Hay quien le reprocha a este nuevo álbum el abandono de una cierta fiereza, como si de ello se desprendiera la intención de acaparar mayores mercados. Lo cierto es que muy curtido tendría que andar ese mercado para aceptar con naturalidad semejante carga de profundidad, dulcemente ralentizada en su cualidad de poético artefacto melancólico.

En efecto, a excepción casi única del eléctrico crescendo final de la inicial Terrible Love, High Violet se recrea en medios tiempos que, por intentar evocar una figura cercana, emparejarían la tradición del rock independiente norteamericano de raíces a la vista con el lirismo serio de sensibilidad británica de, pongamos por caso, unos Tindersticks -ahí están la enorme Sorrow, la hermosa, majestuosa England o la confesional Bloodbuzz Ohio para rastrear esas conexiones-.

Es otro momento y, definitivamente, otro el ánimo tras canciones como Lemonworld o la cenital Vanderlyle Crybaby Geeks -ambas arregladas por Nico Muhly-, la inquietante Afraid of Everyone, con arreglos y coros de Sufjan Stevens -pruebe a imaginarla reemplazando la instrumentación orgánica por bases electrónicas y puede que le suene a a oscuro techno-pop británico de los 80- o cualquiera de esas maravillas concentradas en unos minutos que resultan ser Conversation 16, Little Faith o Runaway. Lo dicho: cosa seria.

PD: Merece la pena hacerse con la edición en vinilo, de ésas que se te caen en un pie y te provocan un hematoma.

Ahí les dejo el clip de Bloodbuzz Ohio

Y por cortesía del señor Corso, esta versión de Terrible Love para Pitchfork TV…

Y otro más, por cortesía de Sagat, Anyone’s Ghost

  • Lcorso

    cosa muy muy seria, diría yo… completamente de acuerdo en la crítica. Creo que han dado un salto de calidad en cuanto a robustez y homogeneidad con este disco. En anteriores había temas enormes pero otros que ni fu ni fa, aquí es difícil prescindir de una sola canción.

    Estoy enganchadísimo a él, y además va creciendo -y mucho- con cada escucha.

    Por cierto, para quienes echan en falta algo de electricidad, escalofriante versión de Terrible love aquí:

  • Blas Fernández

    Electrizante, señor Corso. Subo el vídeo. Gracias.

  • Sagat

    Pues yo me quedo con la marcial “Anyone´s Ghost”

  • […] años después de firmar High Violet -un disco mayúsculo, de esos que catapultan a sus artífices a puestos de cabeza-, The National […]