Fe, ponys y gramos de surrealismo

Blas Fernández | 18 de noviembre de 2010 a las 8:26

Foto: Celia Macías

Foto: Celia Macías

pony_cover

Un gramo de fe. Pony Bravo. El Rancho. Rock. Descarga Creative Commons

Rodadas en vivo durante meses en los escenarios más variopintos, las trece canciones del nuevo álbum de Pony Bravo parecen haber experimentado un singular proceso de destilación destinado a conseguir un resultado final, si no perfecto, al menos estrictamente ajustado a las notables pretensiones artísticas del cuarteto sevillano, para muchos, y sin lugar a dudas, una de las más llamativas, consistentes y contundentes propuestas de la escena del rock nacional de los últimos años.

Así, donde antes imperó la sorpresa -pese a las maquetas y a un CD-single de adelanto, Si bajo de espaldas no me da miedo (y otras historias), su primer álbum, lo fue en una proporción mayúscula-, ahora, en este deslumbrante Un gramo de fe, se impone la constatación de estar frente a un organismo vivo y en crecimiento, capaz de afrontar la siempre difícil papeleta de la segunda entrega -sobre todo, cuando ha venido precedida un considerable aplauso- con las ideas claras y la inspiración intacta.

Un gramo de fe hace pues suyo aquel viejo lema académico, hoy en aparente desuso, de limpia, fija y da esplendor para cincelar en binario -el primer formato disponible es la descarga digital libre y gratuita; en breve llegarán una versión en vinilo y otra en CD- las delirantes perspectivas de la cotidianeidad surgidas de la imaginación visual -no sólo reducida a su brillante faceta como diseñador gráfico- de Daniel Alonso, flanqueado otra vez en perfecto equilibrio por la vocación experimental de Darío del Moral, Javier Rivera y Pablo Peña -inclinación que servidor piensa se desboca en Fiera, el proyecto paralelo del cuarteto, pero que en Pony queda al servicio de una narración alucinada, donde los flashes de lucidez bastan para insinuar de manera sutil el discurso, escapando siempre de la obviedad, el trazo grueso y los lugares comunes: pruebe a escuchar Super-broker y dígame luego si cabe apuntar más con menos respecto al caos económico que marca, y marcará, nuestro día-.

La sorpresa, al menos para quienes hayan seguido en vivo la evolución de estas canciones, queda entonces encuadrada en el ejercicio de descubrimiento de la metamorfosis, en el esplendor aportado por colaboradores afines -Za! y Fran Torres- y en la prueba de depuración que hace aparecer (o desaparecer) éste o aquel otro matiz -la potente caja de ritmos que marcaba el compás final de La rave de Dios se ha esfumado; el grupo descubrió en algún punto de la Europa del Este que la había olvidado en el local de ensayo y atacó el tema en directo sin ella; funcionó y prescindió-.

Huelga decir que para la oreja virgen Un gramo de fe funciona a otro nivel, menos puntillista pero, por fortuna, igualmente agradecido; que su mezcla de costumbrismo, surrealismo -Ninja de fuego se me antoja un hallazgo lingüístico a la altura de la pipa de René Magritte; si acaso ya me disculpan luego el entusiasmo- y músicas que asimilan sin complejos su bastardía logra justo el efecto deseado: llevar la escucha hacia un universo propio, el universo Pony. Pocos, creo, pueden lograr algo semejante.

Etiquetas:

  • bate

    Tal vez, sería interesante saber de qué fuentes beben los músicos sevillanos (esto no es una crítica exclusivamente dirigida a esta banda), para intentar definir y explicar –a modo de ejercicio psicoterapéutico, más que nada- lo que acabo de escuchar… De arriba abajo, y después, de abajo a arriba, no me he saltado ninguna canción, lo juro.

    Nos encontramos con un mal que afecta por todos los flancos y en todo los estamentos a la cultura española en general: la falta de épica.

    Todo parece se torna en broma, una chacota, una interminable chirigota que no sé muy bien donde termina ni donde comienza. Es todo francamente patético. El talento que tiene en concreto esta banda – que lo tiene-, está mal encaminado, adolece de proyecto de futuro., de buenos mimbres para construir algo potable.
    Podría haber comentado, simplemente, que no me gusta la música que hacen, pero, creo que al final, uno le empieza a pillar un puntito, algo que se nota a lo lejos; efectivamente, es el talento, pero hay que rascar mucho para llegar a él.

    Dicho esto, os debe importar un carajo lo que opine la gente de vuestra música.
    Os deseo mucha suerte, y enhorabuena por el disco.

  • Orbite

    Estoy contigo, Bate, en que sería muy interesante conocer de primera mano esas influencias que se vislumbran en este estupendo disco – al menos a mi me parece estupendo-.
    Con lo que no comulgo es con esa falta de épica que yo no echo en falta en absoluto. Lo que tú llamas broma o chacota (de la cuales no tengo nada en contra si así fuera) me parece fina ironía (o no tan fina) , herencia ( o no) de por ejemplo “Veneno” (también gestado en Sevilla) o de la misma índole , “Pata Negra”.

    ((Dulce Venganza, Parapléjico y los monos, Silvio en cualquiera de sus formaciones, Dogo y Mercenarios, Baldomero Torres y sus cuchillos afilados … todos grupos antiguos de Sevilla que también bebían de la coña sevillana.. igual como sugieres, es una especie de herencia, quien sabe))

    También puede ser más sencillo y que no exista ni chanza ni ironía y simplemente es tal cual se nos ofrece.
    Por más vueltas que le doy a “noche de setas”, no puedo verle la doblez o el mensaje oculto.. y me parece uno de los hits del disco.. una canción redonda donde las haya. (no voy a decir himno , esa labor se la atribuyo casi siempre a los grupos de Granada, je je )
    A mi, cuando a épica se refiere, siempre me acuerdo de algunos cortes de ( más cercanos también) Triana.. y francamente, no me hace falta hoy día esa épica. Más bien aplaudo ese alejamiento, esa aparente falta de reivindicación en pro de una coña marinera, sarcasmo o ironía, que tan bien me llega en estos tiempos en los que todo el mundo pretende dejar huella en la historia.

    Y como tú bien dices : “os debe importar un carajo lo que opine la gente de vuestra música.
    Os deseo mucha suerte, y enhorabuena por el disco.” Frase que suscribo en su totalidad.

    Posdata: ¿no te parece épica “La Rave de Dios”?

    Saludos!!

  • jelen

    Perdonad mi incultura en el lenguaje crítico-musical… ¿qué significa exactamente falta de épica? es una pregunta sincera :)

  • ecetera

    pues discazo redondo, ciertamente tenía mis miedos con el nuevo disco, pero tras varias escuchas acabas inquieto, te van enganchando y te llevan a ese universo pony que como dice Blas e igualmente opino, no ocurre con muchos grupos.

    ¿Y esto por qué ? La necesidad de encontrar nuevos referentes locales para nuestro orgullo sevillano ¿? queremos nuevos triana o smash ¿? O simplemente porque nos encontramos a gusto con música que nos suene a folklore sin darnos ningùn miedo…

  • Pinto

    …Pero, ¿conocer las influencias para qué?. Quiero decir, qué necesidad hay que te digan que están influidos por esto o por aquello, si lo que, considero es más importante, será lo que hagan con esas influencias. Es decir, partiendo de las mismas, ese germen, lo que consigan. Ese resultado.

    Por mi parte, estoy harto de leer a grupos decir que tienen influencias tal o cual y luego para adivinarlas, tienes que hacer un ejercio, poco menos, que de fe…Otros, en cambio, nombran a los popes habituales(Dylan, Neil Young, Velvet, etc)y ya ahí se pasa al insulto directamente, al pretender que lo que suene tenga algo que ver con lo que se esgrimía como estandarte…

    Sobre la épica, será según como se mire: si nos ponemos tremendos, se podría alegar eso de la épica de la cotidianidad, el chascarrillo, etc, etc

    Por lo demás, segundo disco soberbio

    Saludos

  • […] seguidores. Lo intentaron con un representante tan solvente como David Pareja, mánager de Pony Bravo, pero “todo era demasiado complicado. Para nosotros tomar una decisión implica mandar un […]

  • […] Por ella han pasado ya, entre otros, Chinyi, Guadalupe Plata, Elastic Band y Napoleón Solo. Para próximas fechas se anuncia, también entre otras, una actuación de Pony Bravo. […]

  • […] el tercer álbum del grupo tras Si bajo de espalda no me da miedo y otras historias (2008) y Un gramo de fe (2010), permanecen aún en fase embrionaria, en pleno proceso de construcción. “Llevamos ya […]

  • […] tan atípica como deslumbrante -Si bajo de espaldas no me da miedo (y otras historias) (2008) y Un gramo de fe (2010), Pony Bravo estrena 2013 con un álbum quizás menos sorprendente que sus antecesores -ahora […]


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber