Pájaro Jack, todavía más folk

Blas Fernández | 16 de marzo de 2012 a las 6:53

“Sí, nos lo dice todo el mundo: nos ha quedado un disco muy folk”, asiente Jaime Beltrán, guitarra y voz de la banda granadina Pájaro Jack, que estos días pone en circulación su primer y homónimo álbum. Con un par de epés previos, autoproducidos y publicados bajo licencia Creative Commons, y un disco conjunto con los sevillanos Tannhäuser –fruto del premio compartido como ganadores en 2010 del consurso de nuevas bandas Desencaja–, el quinteto confirma ahora las expectativas levantadas aportando de paso un significativo giro a su propuesta. En efecto, Pájaro Jack, el álbum, invisibiliza la electricidad potenciando lo que antes sólo era un elemento de su fórmula: el factor folk. “Es menos pop, desde luego, pero ésa era la intención –comenta Jaime–. Sobre todo en la instrumentación: hay muchas guitarras acústicas, mandolinas… Creo que para estas canciones era lo mejor, aunque para los temas siguientes, o incluso para los directos, seguramente incorporemos más electricidad”.

Las razones del cambio las encuentra Jaime, “sobre todo”, en la música que los componentes del grupo –completado por Mario Rodríguez (bajo), Mario Fernández (batería), Arturo Muñoz (guitarra y voces) y Daniel Guirado (voces, percusiones y mandolina)– escuchaban en cada etapa de esta aún corta historia. “Cuando hicimos el segundo epé, por ejemplo, oíamos mucho country –recuerda–. Pero luego cambiaron las influencias. Yo estaba escuchando entonces a artistas muy desnudos de los 60 y 70: Tim Buckley, Bob Dylan, Nick Drake, Simon & Garfunkel… Y creo que, a la hora de componer, eso se nota. Por eso las canciones del disco no tienen esa melodía pop repetitiva y directa. Lo mismo ocurre a la hora de arreglarlas: ahora se nota más el papel de la banda y ciertos gustos comunes por grupos nuevos, como Fleet Foxes, grupos que tiran hacia las raíces. Seguíamos queriendo hacer algo fuerte, pero acústico”.

Registrado en los estudios Gismo 7 de Motril, por donde pasaron, entre otros, Lagartija Nick y Lori Meyers, y con el propio grupo asumiendo la producción en colaboración con el ingeniero Paul Grau, Pájaro Jack “refleja justo lo que somos ahora”, dice Jaime, que no oculta una cierta preocupación por el recibimiento que sus seguidores puedan depararle. “Me esperaba una reacción del tipo es que os habéis vuelto muy folk, pero la verdad es que está siendo muy positiva”, añade en referencia a la buena acogida en las redes sociales (puede escucharse íntegro en su bandcamp).

Aunque, avisan, el directo con el que esta mima noche estrenan su álbum en Sevilla –con Juano Azagra, de All La Glory, en formato dúo, ejerciendo como telonero– no será tan tranquilo. “En los conciertos, y no sólo ya por el público, nos apetece darle a las canciones un toque más eléctrico –explica–. Los instrumentos que utilizamos son casi los mismos, pero cambia la intención. A veces, por cuestiones de logística, donde en el disco había una guitarra acústica en el directo aparece la eléctrica de Arturo, por no estar cambiando constantemente de instrumentos. Pero sobre todo creo que en el directo hay ya como un sonido de banda definido, y las canciones se adaptan a él. En un concierto lo que te apetece de verdad es gastar energías”, concluye.

Pájaro Jack actúa esta noche a las 21:00 en la Sala Malandar de Sevilla y mañana lo hace en la Sala Planta Baja de Granada.