Escaleras al cielo

Blas Fernández | 31 de mayo de 2012 a las 7:28

Heaven. The Walkmen. Fat Possum. Rock. LP / CD

Con edición prevista para el próximo 5 de junio, y previamente disponible en streaming y por otros cauces telemáticos, a Heaven, séptima entrega de The Walkmen, le toca la difícil papeleta de lidiar con un precedente tan notable como Lisbon, el álbum que el pasado 2010 proporcionó una nueva sacudida, y también una nueva proyección, a la muy recomendable discografía del quinteto, procedente de Washington y luego reubicado en Nueva York.

Y no es que el grupo, reconocible ipso facto gracias a la particular voz de Hamilton Leithauser –tono medio tirando a agudo y pirueta proclive al extremo lirismo–, hubiera perdido la comba. En absoluto: tras su sonado debut largo en 2002 con Everyone Who Pretended to Like Me Is Gone, siguieron cayendo títulos tan gozosos, por citar sólo dos, como Bows + Arrows (2004) o You & Me (2008), trabajos en los que la filiación decididamente ochentista de la formación –no sólo los primeros U2, anque también, claro– esquivaba el evidente riesgo de revival con una mano extra de sobrio clasicismo rock y ribetes de folk electrificado –el eco dylaniano de canciones como Seven Years of Holidays–.

Todo ello, ya digo, coincidió de manera extraordinaria en Lisbon, un disco soberbio, de ésos que traspasan la línea entre lo estupendo y lo magnífico, y que concitó de nuevo la atención sobre los pasos de la banda.

Heaven –apuntémoslo ya: otro disco mayúsculo– se distancia relegando los arreglos de cuerda y viento que adornaron aquel anterior trabajo, dejando ahora, como al comienzo, el peso armónico de sus trece cortes a un sorprendentemente expansivo tour de force protagonizado por guitarras, bajo y batería, más mínimos teclados, capaz por sí mismo de desplegar una brillante paleta cromática acorde a la plasticidad que esas canciones requieren, ya sea la quietud –Southern Heart, apenas arropada por una sola guitarra acústica y algo de eco–, el puntillismo preciosista –los coros en We Can’t Be Beat– o la no escasa sucesión de calambres melódicos con angulosos quiebros vocales cortesía de Leithauser: Love is Luck, Heartbreaker, Nightingales, The Love You Love o la homónima Heaven, petición de amparo a la pareja que se va sustentada en una andanada que argumenta esa mencionada cercanía –sin pasarse, es obvio– con los lejanos inicios de U2.

Heaven no es, en ningún caso, superior a Lisbon, aunque, como mínimo, queda a su misma altura. No es poco.

Ahí le dejo el clip de Heaven, la canción…

Imagen de previsualización de YouTube

Etiquetas: ,


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber