Silver Apples, plato fuerte en Los conciertos del SEFF

Blas Fernández | 30 de octubre de 2014 a las 12:00

Puede que la expresión banda de culto esté sobreexplotada (casi seguro); puede que su uso debiera, en justicia, quedar limitado a casos como el que nos ocupa: Silver Apples.

El grupo neoyorquino -en concreto, el único componente vivo del dúo original, Simeon Coxe- será en esta edición el nombre más llamativo en la programación de Los conciertos del SEFF, que por tercer año consecutivo llenará de música las noches del Festival de Cine Europeo de Sevilla, entre el 7 y el 15 de noviembre, proponiendo actuaciones con acceso gratuito en el Casino de la Exposición y la Casa Palacio Monasterio (Amor de Dios, 18).

Pero volvamos al caso Silver Apples… Su primer álbum y homónimo álbum es de ésos que ponen a prueba la incredulidad del oyente al constatar el año de su de edición: 1968. Apenas se han disipado los calores del verano del amor, pero el hippismo ya recibe respuestas mordaces dentro del ámbito rock. Frank Zappa publica We’re Only In It For The Money y The Velvet Underground -con un Lou Reed que, por cierto, no puede ni ver a Zappa- revela en blanco y negro saturado, con White Light/White Heat, la foto su ciudad.

Simeon Coxe, en una imagen reciente.

Simeon Coxe, en una imagen reciente.

La música que entonces facturan Coxe y Danny Taylor en ese mismo Nueva York de la Velvet apenas comparte presupuestos estéticos con unos y otros -queda más cerca de la andanada krautrock que ya se fragua en Alemania-, pero sí mantiene idéntico compromiso por sacar los pies del tiesto. Coxe se encarga de las voces y la protocacharrería tecnológica que él mismo fabrica; Taylor, por su parte, extiende desde su batería patrones rítmicos tan reiterativos como hipnóticos. Estamos ante una suerte de exponente temprano, tempranísimo, de electrónica experimental aplicada a la música pop (también de punk sin guitarras, según se mire).

Silver Apples es un disco fascinante, pero también difícil. Su impacto en el mercado es relativo, aunque al igual que la segunda entrega del dúo, Contact (1969), deja huella profunda en posteriores generaciones de músicos de rock y electrónica. La abrupta desaparición de la banda añade además para no pocos seguidores un atractivo plus de malditismo: un tercer álbum ya grabado se queda en el cajón cuando la compañía que edita sus trabajos, Kapp Records, es comprada en 1970 por MCA. La decepción, y quién sabe qué más, conduce hacia una inminente disolución.

Tuvieron que llegar los 90, y la reivindicación de su escueta discografía por parte de no pocas luminarias -entre otros, Portishead, Beck o Stereolab-, para animar a Simeon Coxe a reinventar la franquicia. Sin Taylor, acompañad ahora por Xian Hawkins y Michael Lerner, lanza en 1996 el sencillo Fractal Flow, anticipo de lo que sólo un año después será todo un álbum, Beacon, con escaso material nuevo y llamativas reinterpretaciones de cortes antiguos.

En 1998 la reactivación de Silver Apples funciona a pleno rendimiento: publican un nuevo disco, Decatur; aparece A Lake of Teardrops, una colaboración entre Coxe y Spectrum, alias del ex Spacemen 3 Pete Sonic Boom Kember, discípulo confeso, y se rescata The Garden, aquel álbum inédito del 70 facturado por el dúo original. Sin embargo, cercano ya el fin de año, Coxe sufre un accidente de tráfico con graves resultados, incluidas lesiones en la espina dorsal.

Taylor falleció en 2005 de un ataque al corazón, pero para entonces Simeon Coxe, ya recuperado, había vuelto a poner en pie el proyecto con un perfil bien diferente: no importan ahora tanto los discos como las apariciones puntuales en conciertos que reviven, pese al paso del tiempo, aquella música avanzada a su época.

En la imagen, John Gray.

En la imagen, John Gray.

La actuación de Silver Apples -el jueves 13 a las 00:30 en la Casa Palacio Monasterio con sesiones de DJ a cargo de Aramburu y Vidal Romero- es el plato fuerte de Los conciertos del SEFF, pero obviamente no es plato único. Por el mismo escenario pasarán, complementados por diversos discjockeys, Fabuloso Combo Espectro (día 9), Los Quiero y Beautiful Señoritas (día 10), Pablo Und Destruktion y Frank Berjim (día 11) y Disco Pantera (día 12), este último singular proyecto armado por un hiperactivo Paco Loco, el ex Australian Blonde Pablo Errea y los ex Ledatrés Esteban Perles y Patricio Espejo en torno al material inédito de tres bandas desaparecidas e ignotas: Antenna, Park Cheese y Fleeman. Claro, que usted comulgue con semejante historia sólo depende de su ingenuidad o de sus ganas diversión.

En el otro escenario del ciclo, el Casino de la Exposición, y de nuevo con complementarias sesiones de DJ, veremos a Aurora & The Betrayers (viernes 7), al canadiense Sid Le Rock -penúltima encarnación, tras alias como Pan/Tone, de Shelbono del Monte- acompañado por los locales Lumineón (día 8), a los madrileños Cosmen Adelaida y los sevillanos Blacanova (viernes 14) y, finalmente, al madrileño John Gray (día 15), muy recomendable en su explosiva mezcla de R&B y electrónica visto lo visto, y oído lo oído, tras su paso por el reciente Monkey Week. Gray, además, contará con el cierre de un DJ muy particular, el donostiarra Javi Pez (o DJ P3z), un histórico de la electrónica nacional con sabores negros, remezclador ocasional de algunas exquisitas propuestas del pop español de las últimas décadas e integrante de proyectos tan atractivos como Parafünk e Instrümental.


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