“La familia es el género de terror por excelencia”

Blas Fernández | 21 de febrero de 2016 a las 5:00

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remate_cover_lvpCabello de ángel, tocino de cielo.
Remate.
Pop / Relámpago / LP · DD.

“Hombre, en el disco cuento cosas que reflejan que mi experiencia familiar no ha sido precisamente Chitty Chitty Bang Bang. Es una reflexión sobre la familia, aunque no sólo sobre la mía. Hay sobradas obras de toda índole al respecto. La familia es el género de terror por excelencia, así que éste podría haber sido un disco de terror, pero no, no lo es”, explica Fernando Martínez de la Serna (Madrid, 1974), musicalmente conocido como Remate, a propósito de su nuevo álbum, Cabello de ángel, tocino de cielo, un disco que él mismo define como “un musical tragicómico sobre la familia y otros espantos”. Aunque matiza respecto a la diana contra la que dirige sus dardos… “Una cosa sería mi familia, mi mujer y mis hijos, que espero que sea siempre un núcleo de felicidad, y otra la familia como árbol genealógico, ésa que tiene un peso sobre ti”, concreta.

Entre el exorcismo y el ajuste de cuentas, afortunadamente, con no poco humor de por medio, Remate firma letra y música en nueve cortes que rescatan recuerdos, estampas y personajes de ingrata memoria, pero también buenos deseos para la reconstrucción de un yo lo más alejado posible de las taras heredadas: “A veces me gustaría salir de un armario empotrado con un rifle cargado…”, canta en El urogallo, el corte que abre el álbum. “Calificar mucho lo que uno hace, enmarcarlo, etiquetarlo demasiado, da un poco de miedo, porque probablemente te equivoques. Pero no ya por el hecho de clarificarlo, sino porque con la falta de perspectiva que uno mismo tiene sobre lo que hace, probablemente se equivoque –reflexiona–. Pero creo que sí, que en este disco hay un poco de salir del armario. No es una salida del armario clásica, en el sentido sexual, pero sí de decir yo vengo de aquí, lo cuento y de algún modo voy para otro lado”.

Tema capital el de la familia en la creación literaria, Remate observa sin embargo que “las obras referenciales que se me vienen a la cabeza son sobre todo cinematográficas, tipo Celebración, de Thomas Vinterberg, pero también libros de cómics, como los de Chris Ware o Alison Bechdel, que son inspiración directa en este disco, porque la manera que ellos tienen de abordar la familia me inspira la mía en un registro musical. Habría más, claro, pero creo que ésas son a las que más he atendido. Aunque, bueno, también hay algo de La escopeta nacional, ¿no?”.

¿Fantasea con la idea de convertir esta colección de canciones en un inusual musical? “Estrictamente hablando, no –descarta–. Pero pretendo que en directo deje de manifiesto esa condición del mismo modo que queda de manifiesto en el disco. Y un musical, aunque sea tan heterogéneo o incluso iconoclasta como éste, al final requiere una escena. Así que mi manera de afrontarlo en vivo debe de tener eso. Estoy en la búsqueda y creo que lo conseguiré, porque el fondo de las cosas, al final, siempre sale a flote”.

remate_lvp_n2Músico de formación académica, sólido multiinstrumetista, Remate se merendó prácticamente en solitario la grabación del álbum, el duodécimo de su carrera. Amén de cantar, aquí toca ukelele, piano, guitarras acústicas, sintetizadores, teclados, dulcimer, glockenspiel, percusión y bases electrónicas. Sólo un acompañante habitual, el guitarrista y productor Carlos Toronado, se sumó al proyecto en un par de canciones, Coreografía y Coda. “Fueron unos arreglos que surgieron de él y por aquello de que hubiera otro tipo de registros… Le he dado muchas vueltas y voy a hacer los conciertos solo, aunque seré bastante yoes distintos. Estoy montando todos las actuaciones para, más o menos, primavera. En Andalucía desembarcaré en junio”, explica el músico, que confirma presencia en Sevilla ese mes dentro de ciclo Música en los jardines del Casino.

Cabello de ángel, tocino de cielo se ha publicado en una cuidada edición en vinilo de 180 gramos y en descarga digital. Ni rastro de CD. “Sí, sí que me gusta el formato, pero es que no se venden CDs –apunta–. El objeto en el que nos volcamos desde el punto de vista físico, que deja constancia del disco que sacamos, es el vinilo. Además, hemos duplicado la apuesta: gramaje, diseño, carpetas… El vinilo es un objeto de lujo, pero la descarga también está muy cuidada, hacemos un master específico. No tengo nada en contra de fabricar CDs, pero empieza a ser un producto que la gente no entiende: pero si ya me lo descargo, ¿para qué quiero el CD?”.

El primer sencillo de avance del disco fue Marica y drogadicto –adivine: era la orden tajante de lo que Remate no podía ser jamás–, una canción con vídeo a cargo de la directora Isabel Coixet. “Con Isabel tengo una relación profesional. Estoy trabajando con ella en diferentes proyectos desde hace tiempo y eso derivó, entre otras cosas, en este vídeo –cuenta–. He hecho la música para un corto suyo que se verá en el Festival de Cine Español de Málaga, pero, por contrato, no puedo decir más. Es muy musiquera. De hecho, aunque nuestros proyectos tienen que ver con que yo soy músico y ella cineasta, puede llegar a darse el caso de que alguno de los que tenemos entre manos sea más mezcla”.

No obstante, el primer y feliz contacto de peso de Remate con el ámbito cinematográfico vino de la mano del canal TCM, que le propuso un atractivo encargo: crear la banda sonora de Too Much Johnson, película rodada por Orson Welles en 1938 e inédita hasta hace pocos años. “Fue mi estreno cinematográfico –reconoce–. Antes había hecho cosas, pero el encargo importante fue ése, que luego, en cierto modo, me permitió tener claro que voy a seguir trabajando en el cine. Es que fue un proyecto en el que todo salió bien. Y es muy difícil que se den esas circunstancias. Trabajar con el canal TCM fue un placer, porque es muy raro trabajar con gente que sabe lo que hace y son estimulantes y respetuosos. Disfruté mucho. Después del vértigo del principio, porque era un encargo complejo y de mucha música, todo fue sobre ruedas. Es raro que las cosas salgan perfectas, pero pasó. Se estrenó aquí, en Estados Unidos… He dados muchos conciertos en España y fuera con la proyección de la película. Todo salió bien. Inaudito”.

Una curiosa anécdota en torno a este asunto… “Cuando me lo encargaron recordé haber visto una foto en la que aparecía mi abuelo junto a Orson Welles y Amparo Rivelles –rememora–. Creo que era en el rodaje de Mister Arkadin. Mi abuelo trabajó en el cine como director de casting y ayudante de dirección, que creo que fue lo que hizo en esta película. Y cuando me lo encargaron lo recordé. El encargo en sí mismo, hacer la banda sonora de una película de Orson Welles, ya era raro, pero que que encima mi abuelo tuviera relación con Welles me resultó… gracioso”.

Bueno, bueno… ¡Un parentesco no negativo! “Jajaja… Exacto. Ahí hay un anclaje familiar positivo”, concede Remate.

Las fotografías que ilustran esta entrevista son obra de Ana Bolívar.