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El Podcast de La Ventana Pop (Programa 75)

Blas Fernández | 29 de junio de 2017 a las 5:00

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El último programa de la temporada llega con interesantes novedades, algunas ya en circulación -el epé Relieve de Vera Fauna, fotografiados ahí arriba, y el fantástico remix de Bronquio para Quentin Gas y Los Zíngaros- y otras de lanzamiento inminente -Zines- o con fecha de edición a la vuelta del verano -Blacanova y su nuevo álbum, La cabeza-. También nos hacemos eco de dos sonados retornos -Dogo y Los Mercenarios y Lagartija Nick- y recomendados otros tres festivales singulares: Meridiano Cero, Canela Party y Familia Palmer Festival.

¡Buenas vacaciones! Y recuerde: volvemos en septiembre.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Vera Fauna: Planeta rojo

2.-Vera Fauna: Luna mora

3.-Dogo y Los Mercenarios: Mala reputación

4.-Kill Kill: En tu piso

5.-Quentin Gas y Los Zíngaros: Mala puñalá (Bronquio Remix)

6.-Blacanova: El arte de amar

7.-Blacanova: Zoe

8.-Terry vs Tori: Wapebearer

9-Triángulo de Amor Bizarro: Esa extraña inercia (Anfetamina)

10.-Lagartija Nick: Rock’n’Roll Zine

11.-Nadie Canta: El hipervínculo perfecto

12.-Zines: Take a Walk

13.-Zines: I Wish

14.-Holögrama: Teenagers

“Como se suele decir, o nos amas o nos odias”

Blas Fernández | 20 de junio de 2017 a las 5:00

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Debutante en 2013 con un álbum de título homónimo, el dúo murciano Crudo Pimento, integrado por Raúl Frutos e Inma Gómez -pareja musical y sentimental-, se destapó desde primera hora como una atractiva anomalía en la escena nacional que, no obstante, prolongaba la pulsión experimental de cierto rock subterráneo español -apunte, por ejemplo, nombres como 713avo Amor, Mar Otra Vez o Vamos a Morir-.

Fania Helvete (2015) revalidó esa impresión demostrando que sus cruces imposibles de géneros y estilos -folclores de cualquier punto del planeta pasados por un filtro de rock malsano- estaban ahí para cautivar la atención del oyente inquieto (y, probablemente, también para hacer huir al resto). Su último trabajo, el fenomenal Teleiste Mouska, publicado este mismo año, ahonda en esa vía con resultados sorprendentes. Este miércoles lo presentan en Sevilla dentro de los actos programados con motivo del Día Internacional de la Música. Al habla con Raúl Frutos.

-Google Translate me decía que Teleiste Mouska era griego, pero creo que a va ser que no…

-Parece griego, sí, pero no. Es un título inventado. Viene de una canción que tenía para otro proyecto en la cual puse una voz en reverse. Había rapeado en inglés y no había quedado bien, así que la pasé al revés y una de las cosas que se repetían era ésa: Teleiste Mouska.

-Entiendo entonces que además del dúo mantiene otros proyectos en activo…

-Sí, alguno hay. Uno de hip-hop experimental, FHHx; otro grupo de mento, de folclore jamaicano, con el que llevamos muchos años, The Ben Gunn Mento Band; otro proyecto de dub, Dava… Todos con nombres muy complicados. Y todavía vendrá alguno más. En casa no paramos, siempre estamos grabando y hay material que se deriva de un proyecto a otro.

-Una de las características más llamativas de Crudo Pimento es el uso de instrumentos fabricados por usted. ¿Es luthier profesional?

-No, no… Soy un luthier cacharrero. Nunca me hedicado a fabricar instrumentos, venderlos y ganarme la vida con ello. Ha sido otra historia. He tenido acceso a las herramientas y a los materiales y los he hecho para mí, para mi uso personal. Después de vernos con Crudo Pimento hay gente que se ha interesado, “oye, ¿pero esto qué es? Me gustaría tener uno”. Pero no es mi bussiness. Lo que pretendemos al crear instrumentos es conseguir ciertos timbres para nuestra música. No pasa de ahí. Además, tampoco tendríamos tiempo para ello: grabamos, trabajamos… Doy clases en una academia de música moderna, llevo actividades extraescolares en varios colegios… Todo eso me lleva mucho tiempo.

-¿Tiene formación musical académica?

-No, nunca pasé por el Conservatorio. Soy autodidacta.

-¿Cómo arrancó Crudo Pimento?

-Yo llevo toda la vida tocando, igual en bandas de hardcore que en cuadrillas huertanas. Para Inma sí ha sido su primera formación. De hecho, ella no había tocado nunca ningún instrumento. Crudo Pimento nació del encuentro entre los dos. Vi que Inma tenía potencial, que además era una gran melómana, y le comenté si le apetecía probar a tocar esos instrumentos raros que estaba fabricando. Desde la más pura intuición, que era lo que me interesaba. No quería músicos profesionales. A veces, los músicos profesionales pueden llegar a contaminar la música con su técnica, con sus tics artificiales. Eso no me interesaba. Así que encontré en Inma a la persona justa que me podía dar eso que buscaba: alguien que se acercara virgen a la música y que empezara a tocar instrumentos desconocidos para el gran público. Eso proporcionaba el encuentro entre cierta música técnica y cierta música primitiva. Todo esto ocurrió hace unos cinco o seis años.

inma_gomez-¿Partían ya en ese momento con una intencionalidad experimental?

-La intención era pasarlo bien. No había ningún planteamiento sesudo, ningún posicionamiento estético o artístico claro. Fue un proceso muy natural. Sólo pretendíamos hacer música e intentar darle vida a esos cacharros que yo había creado. En principio no fue mucho más allá de eso; después, a posteriori, sí se pueden sacar lecturas, todas las que queramos: la mescolanza de músicas, de la tradicional al black metal… Pero todo eso no estaba a priori en nuestras cabezas. Considero que eso no debe funcionar así en una banda o en cualquier otro proyecto artístico. Hay algo, por ejemplo, que me ocurre con la música académica contemporánea: si alguien me abruma previamente con explicaciones sobre postulados estéticos, deja de interesarme. Nosotros hacemos música por necesidad y por diversión.

-Entonces, los instrumentos fabricados por usted han definido no sólo el sonido, sino también el estilo Crudo Pimento…

-Podría ser, sí. Pero la nuestra es una búsqueda de timbres que en el fondo son antiguos. Algunos de los intrumentos vienen de tradiciones como el mento jamaicano. Lo que intentamos es poner al día esos timbres y encontrar formas musicales actuales, del siglo XXI. Así que supongo que sí, que tienen mucho que ver en el sonido de la banda. Incluso en el último disco, donde quizás nos hayamos ido algo más hacia la experimentación electrónica, siguen estando presentes.

-En el caso de ustedes dos, la mescolanza sin límites de géneros y estilos parece un caso claro de melomanía…

-Claro, todo viene de ahí, de la melomanía, y sin eso no tendría sentido. Hacemos la música que nos gustaría escuchar. Por ejemplo, qué buen encuentro sería el de una cuadrilla de música tradicional boricua con una banda noruega de black metal. Qué interesante sería esa mezcla… Pues como eso nunca se va a dar, lo hacemos nosotros. Son fantasías musicales, si se quiere, disparatadas; pero si nosotros tenemos la oportunidad de propiciarlas, ¿por qué no?

-¿Escarban en el folclore con ánimo investigador?

-Sí, pero como decía antes, tampoco es algo sesudo, académico. Desde luego, nos encanta leer sobre música y tratar a fondo los temas en los que nos metemos. Por ejemplo, hemos investigado bastante sobre el mento. Pero en ningún caso diríamos que somos etnomusicólogos, sería pretencioso por nuestra parte. Simplemente, una vez más todo se reduce a la melomanía, que es la que te lleva a leer, a investigar y adquirir conocimientos sobre cosas que te han llamado la atención. Hay un trabajo de documentación, pero no es lo primordial.

-Los folclores se han sedimentado a lo largo de los siglos. Cuando irrumpe internet, ese proceso se trastoca. ¿Y ahora qué?

-Sí, son cruces aparentemente imposibles, pero se dan. Gracias a las redes, a la técnica, a la magia de la información, se dan. Y puedes pegar, puedes encolar y aquí no ha pasado nada. El resultado, a veces, es satisfactorio para quien lo escucha. Para mí es una maravilla tener acceso a cualquier lugar del mundo en cualquier momento y poder picar de cualquier música, de cualquier archivo. Por ejemplo, en internet tenemos ya el archivo de Alan Lomax, y lo podemos descargar y bucear y hacer cosas con él. Y no es lo único que hay. Nosotros, hace ya bastantes años, para poder conseguir este tipo de cosas teníamos que rebuscar en blogs. No había tanto donde elegir, pero lo buscábamos. Estábamos en contacto con gente que también estaba apasionada con esta historia y se dedicaba, por ejemplo, a digitalizar discos de pizarra y colgarlos en la red. Ha sido una gran labor de mucha gente durante muchos años que ha ido creciendo.

-Otro sugerente detalle de Teleiste Mouska: todas las letras están improvisadas.

-Sí, en este disco sí. Y algunas de ellas a modo de cadáver exquisito, cogiendo una letra, sentándome a grabar, cortando la grabación y al día siguiente, sin recordarla, pinchando en el mismo punto y continuando con esa improvisación. Digamos que para nosotros era importante ver qué salía de esa inmediatez lírica. Hay algo últimamente en la música que no me agrada, y es el refinamiento o el pulido de las letras, esa acabado poético que al final quita naturalidad a la música e intencionalidad al mensaje que querías transmitir. Así que improvisamos, repentizamos esas letras, que es una manera de entroncar con la tradición musical murciana.

-Y con la de casi todo el Levante, donde el repentismo sigue presente.

-En todo el mundo. Aquí desde luego hay una gran tradición de repentistas y algunas formas musicales son completamente improvisadas. Así que intentamos hacer ese ejercicio. Por una parte, por la tradición; por otra, para que la lírica no se viera contaminada por un proceso poético. A veces esas cosas quedan muy edulcoradas y ciertas imágenes poéticas, que has estado madurando durante semanas para conseguir el verso perfecto, hasta te sacan lo colores. Lo respetamos, absolutamente, pero no nos interesa, no lo buscamos.

-El repentismo llega a América, y en particular a Cuba, vía inmigración. La influencia cubana en la moderna música jamaicana está más que documentada. De los sound system jamaicanos salen algunos de los personajes que luego van a dar forma al rap en el Bronx. Resulta, cuanto menos, curioso…

-Claro, es lo mismo que en el flamenco: todo es un camino de ida y vuelta; si no lo hay, si no se encuentra con músicas de otras partes del mundo, no va a evolucionar. El rap, en concreto, tiene mucho de esa improvisación, de esa cultura nuestra que viajó. Eso es enriquecedor e importante. Y digno de estudio. Habría que seguir el rastro de esos repentistas que viajaron a América. Son cosas que nos apasionan. Y cada vez tendemos más a ello: que musicalmente y líricamente las cosas vengan de ese golpe de improvisación.

raul_frutos-Pero todo ese proceso, como decía antes, se ha sedimentado y luego ha vuelto a fluir a lo largo de la historia. ¿A dónde irán los géneros ahora?

-Se seguirá produciendo ese camino de ida y vuelta. En cuanto a la repentización, debemos de ir ya por la vuelta número 50. Aquí en Murcia lo tenemos bastante presente. Aquí se llaman trovos, pero es que hay trovos en todo el mundo. Durante unos años se hizo en Cartagena un festival llamado Trovalia al que venían troveros de todo el planeta. Era impresionante ver cómo se mezclaban murcianos, mexicanos, cubanos, puertorriqueños… Veías que todo era lo mismo, veías ese camino de ida y vuelta. Creo que es una de las cosas más excitante que he visto nunca en directo.

-Lo que, por otro lado, demuestra que las batallas de gallos tampoco son nada nuevo…

-Desde luego que no. Los escoceses ya lo hacían hace siglos. Tenían una tradición antiquísima en la que dos improvisadores se iban enzarzando, justo como en una batalla de gallos.

-¿Se sienten rara avis en la escena musical española o hay afinidad con otros grupos?

-Tenemos vínculos con muchos, por supuesto. Lo más obvio sería decir Guadalupe Plata, pero es que además ellos son colegas desde hace tiempo. Cuando empezaban, Inma era promotora de conciertos y fue la primera que se los trajo a Murcia, nadie los conocía aún. Son muy amigos. Hace poco coincidimos en el festival Eat My Soul de Alicante. Por cierto, a ese festival nos trajimos a una leyenda jamaicana del mento de 84 años, Albert Minott, de The Jolly Boys. Nos hicimos una gira con él. Toda una experiencia y un sueño del que todavía no nos hemos despertado. Este hombre llegó de Port Antonio a nuestra casa y estuvo una semana. Grabamos con él, dimos conciertos, le hicimos entrevistas sobre la historia de la música jamaicana desde el nacimiento mismo del rocksteady… Este hombre lo vivió todo de primera mano y nos lo contó aquí, sentado en el sofá del salón de nuestra casa.

-Le preguntaba por las afinidades porque, en alguna ocasión, escuchando a Crudo Pimento, se me ha venido a la cabeza aquella banda malagueña de corta pero intensa trayectoria, 713avo Amor

-Por supuesto, claro que sí. Es más, puedo contar que para cada uno de nuestros discos he intentando localizar a Carlos Desastre. Se fue a México, pero realmente nadie sabe dónde está. Queríamos que en Teleiste Mouska nos grabara un par de gritos de esos suyos, desgarradores, pero no ha habido forma de encontrarlo. No sabemos si está en México o no, ni siquiera si sigue vivo o está en Júpiter. Desde luego, para mí 713avo Amor es una gran referencia. Igual que nos pasa con la música experimental en general. Aquí en Murcia tenemos muy buena relación con la gente de Schwarz. Somos amigos, colaboramos y hacemos cosas juntos.

-Dígame, ¿cuál ha sido la reacción más extrema por parte del público en un concierto de Crudo Pimento?

-Como se suele decir, o nos amas o nos odias. Hay gente que se queda como gatos asustados, mirándonos, o gente que enloquece y hasta baila pogo, lo cual, viniendo del hardcore, es maravilloso. Y gente que se va, incluso ofendida. Bueno, en eso consiste, en provocar reacciones extremas.

Crudo Pimento actúa este miércoles 21 a las 21:30 en el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (Madre de Dios, 1). Entradas a 6 euros (3 euros para la comunidad universitaria).

“Lo menos punk que hay ahora mismo es hacer punk”

Blas Fernández | 15 de junio de 2017 a las 5:00

Foto: Niete

Foto: Niete

Publicaron su homónimo debut en 2009 y el pasado año pusieron en circulación su cuarto álbum, Campeones del mundo. Por el camino, Novedades Carminha se desprendió de aquella bienhumorada rabia punk que les valió comparaciones con los primeros Siniestro Total, aunque, muerto el perro, mantienen intacto el ácido lírico en unas canciones cada vez más redondas –la última, editada hace escasos días, el sencillo Te quiero igual–. Esta noche comparten con Las Janes el escenario de Nocturama. Al habla con Carlos Pereiro, guitarrista y vocalista de la formación.

–¿De dónde salen?

–Somos tres amigos de Santiago de Compostela que hace nueve años coincidimos estudiando en Madrid. Los tres muy nerviosos, así que esa energía teníamos que liberarla de algún modo y montamos una banda de punk-rock.

–¿Compartían piso?

–No, no… Nunca vivimos juntos. Ya pasamos demasiadas horas juntos a la semana. Hubiera sido una locura.

–Se les identifica como una banda gallega. ¿Volvieron?

–No, seguimos en Madrid. Siempre hemos funcionado desde aquí, aunque tenemos una relación estrecha con Galicia. Al fin y al cabo allí están la familia y los amigos de toda la vida.

–Comenzaron como banda de punk ochentero y era recurrente la comparación con los primeros Siniestro Total…

–Hicimos el primer disco tal como éramos en ese momento y salió muy punkie y muy fresco. Cuando lo escucho a día de hoy me pongo muy contento, pero son los Novedades Carminha de hace seis años. A partir de ahí fuimos escuchando otras cosas y absorviendo nuevas referencias. El segundo disco era ya más garajero, más americano. Quizás a partir del tercero pillamos otra deriva: en lugar de como un grupo tan guitarrero, comenzamos a trabajar más con el ritmo, con el bajo y la batería. Le dimos más importancia al baile. Creo que en el último disco, y más en la última canción que acabamos de sacar, Te quiero igual, se ve perfectamente esa deriva. En realidad, no creo que una cosa esté muy alejada de la otra, simplemente es una evolución natural, una mezcla de lo que sentimos, de lo que nos va gustando. Estamos contentos de haber pillado esos caminos: hacer lo que nos da la gana cuando nos da la gana.

–Ese giro se hizo aún más evidente en Campeones del mundo, quizás su disco más pop hasta la fecha…

–Sí, pero creemos en el punk como actitud. Y esa actitud permanece. Hay un hilo conductor en todos los discos de Novedades Carminha, la esencia de la banda, el discurso, la forma de decir y hacer las cosas. Y ahí nos vamos moviendo. Da igual si un disco es más pop. Al final, Novedades Carminha tiene un núcleo potente. Por otro lado, para mí discos de pop son los cuatro, porque el punk no deja de ser música pop. Es una cuestión de etiquetas. Es evidente que en 2016 Novedades Carminha era Campeones del mundo. Quizás lo que venga esté en esa línea. O no.

–El punk-rock tiene ya 40 años y periódicamente surgen oleadas de bandas muy jóvenes que lo reivindican, como ocurre con cierta escena madrileña actual…

–Es posible, pero tampoco soy muy consciente de eso. Hace mucho que no escucho un disco de punk. Me los escuché todos muchas veces cuando tenía 19 años. Ahora a lo mejor me interesa más escuchar un disco de techno o de trap, que me resulta un movimiento muy parecido al punk. De repente, con un micro y una tarjeta de sonido de mierda, robando una base de YouTube, te haces tus canciones. Estoy muy de acuerdo con eso. Aunque otra cosa es que te quedes enganchado ahí toda la vida. Toda esa energía del punk nosotros ya la soltamos en los primeros discos. Si no hubiéramos evolucionado, ahora mismo no existiríamos. No soy un nostálgico de ese rollo.

Campeones del mundo tiene una sonoridad, digamos, muy ochentera. ¿Es premeditada? Quiero decir, ¿escuchan a grupos de los 80?

–Ahora mismo estoy escuchando muchísimo a Radio Futura, la banda más potente de pop que ha habido nunca en España. Por sus textos, por cómo supieron evolucionar… De esa época me fijo también mucho en The Clash, que empezaron con una rabia guitarrera infinita y acabaron haciendo discos de dub y de música de baile. Esa evolución me parece muy interesante y me da ganas de seguir haciendo música. Lo menos punk que hay ahora mismo es hacer punk. Es algo que ya hemos escuchado. Repetir patrones puede estar bien, pero hay que salir al mundo. Aunque igual mañana volvemos a girar la cabeza y hacemos un disco de guitarras. O de máquinas. La apertura de mente es el motor de Novedades Carminha.

–Grabaron Campeones del mundo en Sevilla, en los estudios La Mina de Raúl Pérez. ¿Cómo llegaron hasta aquí?

–Por referencias, por descubrir que Raúl escuchaba música que nosotros también estábamos escuchando, porque ya había hecho discos que nos encantan, como Un gramo de fe, de Pony Bravo… Nos conocimos precisamente en un concierto en Sevilla, hace dos o tres años en Nocturama, y hubo una conexión muy rápida a nivel personal y artístico. Te quiero igual también la hemos grabado allí. Así que tenemos con la ciudad una relación interesante. En Sevilla se llevan haciendo cosas muy potentes toda la vida, desde Smash, Kiko Veneno… Toda esa movida de variaciones flamencas me parece interesantísima. No sé por qué, pero tenemos una comunión muy potente con Sevilla. Siempre viene un montón de gente a nuestros conciertos y se monta parda. Así que vengan a éste, que vamos con las pilas cargadas.

Novedades Carminha actúa esta noche junto a Las Janes en Nocturama. A las 21:30 en los Jardines de la Madrina (junto al Casino de la Exposición). Entradas a 12 euros (gratis menores acompañados).

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 74)

Blas Fernández | 1 de junio de 2017 a las 5:00

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Dos proyectos paralelos destacan en el nuevo Podcast de La Ventana Pop: Nadie Canta, aventura en solitario de Carlos Alcántara (Holögrama), y Kindata -fotografiados ahí arriba por Rosa Ponce-, el dúo integrado por Berni Ruiz (Hi Corea!) y Tero Heikkinen (Future Ark).

Por supuesto, hay mucho más… Carmencita Calavera se estrena con un álbum homónimo y Electronikboy lanza su tercer trabajo. Y entre festivales con encanto ajenos a las franquicias intercambiables (Monkey Weekend, AnfiRock, DV + Live, Relente Fest, A Place Apart, Nocturama…) y conciertos puntuales suenan, ahí es nada, Cave Story, Terry vs. Tori, Kindata, Lost Twin, Beatlove, Apartamentos Acapulco, Núria Graham, La Big Rabia y Crudo Pimento.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Nadie Canta: Quiero ser bisexual

2.-Nadie Canta: Pienso en ti

3.-Carmencita Calavera: Gilmore’77

4.-Cave Story: Youth Boys

5.-Terry vs. Tori: Larusso

6.-Kindata: Shine

7.-Kindata: Preach

8.-Lost Twin: Las perpetuas arenas movedizas

9.-Beatlove: I Like Turtles

10.-Apartamentos Acapulco: La langosta

11.-Núria Graham: I’ll Be There

12.-La Big Rabia: Voy a hacer lo que hay que hacer

13.-Crudo Pimento: Voz y corona

14.-Crudo Pimento: Pesadilla rara

15.-Electronikboy: Nocturnidad

El artista en su laberinto

Blas Fernández | 27 de mayo de 2017 a las 5:00

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La edición en 2014 del flamante The Mist, un álbum en el que convivían texturas propias de la psicodelia junto a beats de hip hop, no sólo ubicó a Carlos R. Pinto (Alcalá de Guadaira, 1986) en un puesto destacado de la música electrónica española, también sirvió para redescubrir su trabajo anterior. En particular, aquel disco titulado Twin Talk (2013), en el que diecinueve atmosféricas miniaturas sonoras crecían robustas y contundentes.

Tras pasar por festivales especializados como Sónar y Lapsus, Lost Twin, su alias creativo, recibió incluso una oferta de fichaje por parte de un veterano y reconocido sello discográfico británico, en cuyo catálogo hubiera encajado con perfecta naturalidad, pero entonces llegó el bloqueo.

“Después de The Mist entré en un periodo de crisis en el que, básicamente, sentía que lo que hacía no estaba a la altura, que había perdido la chispa –explica–. Llegué a pensar que quizás ya había contado todo lo que tenía que contar. Con el interés de ese sello, bastante gordo, me puse muy nervioso. Me preguntaban si tenía alguna referencia más para sacar y yo les decía “bueno, os voy a ir mandando cosas”. Pero cada cosa que hacía era como “no, no, no… Esto no es lo suficientemente bueno, no lo van a querer”. Al final entré en un bucle, en el que me quedé mucho tiempo, pensando que no estaba preparado para eso. Estaba artísticamente agotado. Me lo cuestionaba todo y apenas sacaba nada, si acaso algún remix, pero no me veía capaz de terminar otra referencia”.

Carlos prefiere no desvelar públicamente el nombre de aquel sello –”Todavía tengo la esperanza de que me vuelvan a llamar”, bromea– ni los de otras tantas escuderías nacionales e internacionales que se mostraron interesadas en editar su música. Antes tenía que recuperar la confianza. “Seguí haciendo música en la sombra y recobrando un feeling que casi había perdido: divertirme con ese proceso”, comenta.

Foto: Susana Hernández

Foto: Susana Hernández

La estrategia de esquivar la presión llevó su tiempo, pero también dio sus frutos: a comienzos de mes, casi por sorpresa, Lost Twin lanzaba vía bandcamp y en descarga gratuita Twin Talk II, continuación de aquel título de 2013, de nuevo diecinueve cortes pletóricos de imaginación que certifican que el artista ha recuperado su pulso creativo. “Este disco tiene algo de reseteo –asegura–. De hecho, lo he sacado sin promoción, sin nota de prensa ni nada. Tenía ganas de volver a sentir que recuperaba el control de los tiempos, sacarlo sin planificar nada, como cuando sacaba maquetas, y que le llegue a quien le tenga que llegar. Hoy en día es un planteamiento un poco suicida, pero necesitaba soltarlo ya. Así que lo hablé con Abel, de Galleta Records, que es el sello barcelonés que lo va editar en vinilo en otoño. “Mira, yo necesito soltar ya esto, regalarlo, como hice con el primer Twin Talk…”. Y así lo hemos hecho”.

La edición física de Twin Talk II vendrá acompañada de la reedición, también en vinilo, del Twin Talk original, configurando un ilustrativo díptico de la ruta a la que el músico ha retornado. “Cuando saqué The Mist noté que había gente que me decía “sí, Carlos, mola, pero también molaba cuando hacías cosas más rap” –recuerda–. Con The Mist abrí un camino más experimental, etéreo o introspectivo; eran temas más expansivos, más largos. Pero decidí dejar de explorar esa ruta, dejarla pendiente para volver en otro momento, y regresar al camino anterior. Twin Talk II va de eso, de volver a mis influencias de siempre. Por ejemplo, hay una canción, 4 Mullinix, que es un homenaje a Dabrye. Cuando salió Flying Lotus y otra gente de Los Ángeles todo el mundo empezó a hacerle caso a ese estilo, sin embargo él lo había hecho antes. Quiero que Twin Talk sea como abrir la puerta del cerebro de Lost Twin y ver qué pasa por ahí, qué música escucho, qué revoltijo sale de eso”.

Recobrada la confianza, Carlos recupera también el gusto por crear música como parte del grupo Spaced Out Family, con el que acaba de firmar las bases del nuevo disco del rapero canario Cálido Lehamo. El trío hizo su debut en 2013 con un epé homónimo. ¿Habrá también nuevo disco? “Sí, nos hemos reactivado –anuncia–. Lo que ocurre con Spaced Out Family, que somos amigos de Alcalá de toda la vida, es que nos juntamos todas las semanas varias veces para hacer música, pero nunca terminamos los discos. Tenemos las arcas llenas de mil historias sin acabar, pero nos gustaría hacer algo tipo Twin Talk. Como les eches tanto tiempo, los discos se te marchitan. Igual que con Lost Twin, la realidad me ha demostrado que sacar mi música fuera siempre me ha traído más cosas buenas que malas, mientras que no sacarla no me ha llevado a ningún sitio”.

Para la presentación en vivo de Twin Talk II, esta misma noche en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Carlos promete “muchos temas con finales expandidos y partes improvisadas, versiones preparadas para el directo. No he querido hacer ningún tema exactamente igual que en el disco”.

Lost Twin actúa hoy a las 22:00 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Monasterio de La Cartuja) como parte del cartel del encuentro Electronic Lunch. La entrada es gratuita.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 73)

Blas Fernández | 18 de mayo de 2017 a las 5:00

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Novedades discográficas de grupos andaluces y recomendaciones de directos ocupan una vez más el tiempo de El Podcast de La Ventana Pop, que abre en esta ocasión con el flamante debut en largo de los granadinos Apartamentos Acapulco, Nuevos testamentos. Tanto ellos como Los Planetas y Guadalupe Plata son algunos de los grupos incluidos en el cartel de festival Interestelar, que se celebra este fin de semana en el Monasterio de La Cartuja de Sevilla. Por su parte, los chilenos La Big Rabia (fotografiados ahí arriba por Coni Cena) y Las Janes serán algunos de los protagonistas de la nueva temporada del ciclo Nocturama, mientras que I Am Dive y Kindata (nuevo proyecto de Berni Ruiz, de Hi Corea!, y Tero Heikkinen, de Future Ark) pondrán el punto final a la Noche X. Y más novedades, claro, con Summer Spree, Lost Twin, Midi Puro, Terry vs. Tori y Everything Can Be Invented.

Ya sabe, ¡suba el volumen!

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Apartamentos Acapulco: Bájate a la fuente (Canción de Sergio)

2.-Apartamentos Acapulco: Amigo Sol

3.-Los Planetas: Hierro y níquel

4.-Guadalupe Plata: Miedo

5.-La Big Rabia: Quiero paz

6.-Summer Spree: Leones en la lluvia

7.-Summer Spree: Delfos

8.-Lost Twin: Escaleras y cocodrilos

9.-I Am Dive: Rebirth

10.-Future Ark: Sequence

11.-Midi Puro: Eclipse

12.-Terry vs. Tori: High Tide

13.-Everything That Can Be Invented: Ease

14.-Las Janes: Mono parental

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 72)

Blas Fernández | 4 de mayo de 2017 a las 5:00

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El veterano e incombustible Iggy Pop, este sábado en el Festival Motor Circus de El Puerto de Santa María, abre esta entrega de El Podcast de La Ventana Pop, por la que desfilan los nuevos discos de Guadalupe Plata (ahí arriba, fotografiados por Jimena), The Milkyway Express, Las Janes, Cabezafuego, Lost Twin y Summer Spree. Y de propina, un avance del inminente nuevo álbum de la británica Jane Weaver, Modern Kosmology.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Iggy Pop: Sunday

2.-Guadalupe Plata: Preso

3.-Guadalupe Plata: Nido de avispas

4.-The Milkyway Express: Voodoo Doll

5.-The Milkyway Express: Rye Whiskey

6.-Las Janes: Amor líquido

7.-Las Janes: Comando terapéutico

8.-Cabezafuego: Busco título

9.-Cabezafuego: Chino Blues

10.-Lost Twin: Bromas desde el coma

11.-Lost Twin: Balada del tercer ojo

12.-Summer Spree: Chica normal

13.-Summer Spree: Di a tus padres

14.-Jane Weaver: Loops In The Secret Society

“Tengo la sensación de que lo digital se esfuma y lo físico permanece”

Blas Fernández | 21 de abril de 2017 a las 5:00

Cuentan con dos epés esplendorosos -Odd Nature (2014) y Even Nature (2016)- que actualizan el vasto legado del rock psicodélico con sonoridades electrónicas y primorosas armonías vocales. El segundo, grabado en los estudios La Mina junto al maestro Raúl Pérez y editado en CD y vinilo por WeAreWolves Records, lo avanzaron con un deslumbrante vídeo firmado por Alfonso Benítez. Con estos mimbres, uno entiende que Hi Corea! podría y debería aspirar a más. Pero parece que Clarisa Guerra -al habla en esta entrevista-, Bernardo Ruiz, Carlos Moreno, Isidro Lucuix y Pepe Benítez se contentan, de momento, con hacer música. Muy buena música.

-Han tardado lo suyo en presentar oficialmente en directo Even Nature

-Pues sí, no queríamos hacerlo hasta que tuviéramos la edición física, pero todo se fue retrasando. Incluso entre un disco y otro: la composición, la grabación, la producción… Y luego, la fabricación del disco.

-Pero la edición física llega cuando el EP ya tiene recorrido digital. Lo avanzaron el pasado mes de octubre con un llamativo vídeo de Common People. ¿No es eso más importante hoy que sostener el disco en las manos?

–Todo importa. Si tuviéramos más tiempo y dinero haríamos vídeos del resto de canciones. Optamos por hacerlo porque a estas altura nos parece fundamental, pero igual nos pasa con el vinilo. Tengo la sensación de que lo digital se esfuma y lo físico permanece. Es el concepto de pararte a escuchar música, no en plan multitarea, mientras estás haciendo otras cosas. El vinilo es eso: pararte, sentarte y escuchar. Es una experiencia diferente. En cualquier caso, para una banda como la nuestra, sacar el disco en vinilo es un esfuerzo muy grande. Hasta ahora hemos apostado por hacerlo, pero tampoco puedo garantizar que siempre vaya a ser así. Es mucha pasta.

Foto: Rosa Ponce

Foto: Rosa Ponce

-Llama la atención su apuesta por el formato EP en detrimento del convencional LP…

-Al principio lo planteamos como una fórmula para sacar nuevas canciones de manera más ágil, pero luego chocamos con la realidad: es igualmente complicado. Además, son temas muy largos, alguno dura siete minutos, con estructuras muy cambiantes, así que engañan un poco. Son cuatro canciones, pero te plantas en casi media hora, casi un LP corto. No sé si seguiremos esa línea. Nos planteamos hacer dos epés con una idea de continuidad, pero a partir de ahora no sabemos hacia dónde caminaremos.

-Como ya ocurría con Odd Nature, uno se queda con ganas de más…

-¡Eso es bueno! Mejor quedarse con ganas de más que, como ocurre con tantos elepés, escuchar un par de canciones y pasar a otra cosa. En los tiempos que vivimos, los de la inmediatez y la urgencia en todos los sentidos, nos parecía que el formato EP tenía más sentido.

-Bill en Odd Nature, Common People en Even Nature… ¿Son conscientes de ello cuando dan con una canción redonda?

–Sí, puedo decirlo claramente: yo misma flipo. Cuando nos salen cosas así y luego las escuchas… Recuerdo cuando salimos de La Mina con una primera mezcla de Common People. Íbamos los cinco en el coche escuchándola, todos en silencio… “Esto que hemos hecho es una pasada”. Luego, obviamente, la repercusión es mínima, tiene el recorrido que tiene, sobre todo a nivel local. No consigues llegar mucho más allá y piensas que tú estás flipando con tu criatura, pero que quizás en el fondo no sea tan buena. No sé… A mí me encanta. Nos pasó igual cuando sacamos el primer EP. Quedamos en mi casa, pusimos el vinilo y… ¡Qué barbaridad!

-En ambos discos hay elementos comunes, como el gusto por elaborar atractivas armonía vocales, pero también diferencias: el peso de la electrónica es mayor en Even Nature

-Sí, ha habido una evolución hacia tintes más electrónicos en las bases, pero nuestra seña de identidad sigue estando en las armonías vocales, a las que damos mucha importancia. Rebuscamos y le damos muchas vueltas hasta dar con la tecla. Quizás sea un poco barroco… Por ejemplo, en Electric Shades, nada más empezar, hay un fogonazo de voces… Lo cierto es que las canciones de este disco fueron saliendo de improvisaciones en el local de ensayo, con todos tocando juntos a partir de una melodía de Berni o de Carlos. Luego ordenábamos las ideas.

-La psicodelia lleva décadas mudando la piel. ¿Cómo explica hoy su vigencia?

-No lo sé, pero quizás tenga algo que ver con la actual situación de pesimismo generalizado. Las cosas están como están y quizás la psicodelia tenga la capacidad de llevarte a otros mundos, a otros ámbitos, de hacerte volar y aislarte de la basura que que te rodea. Personalmente pienso que es una música muy bonita: las armonías, los ambientes… Eso la hace muy disfrutable.

-Entiendo que sus canciones están al nivel de grupos a los que admiran, como Tame Impala o Pond. ¿No se plantean tocar fuera?

-Muchas veces pienso en qué seríamos capaces de hacer si pudiéramos dedicarnos a esto al cien por cien. Hace poco tocamos en Granada con Baywaves, que son mucho más jóvenes que nosotros, y nos dicen “pues el mes que viene nos vamos con la mochila a recorrer Europa tocando por ahí”. Tú eso ya no lo puedes hacer, porque tienes una serie de responsabilidades, un trabajo, una familia o un alquiler que pagar. Nos encantaría, desde luego, pero la realidad es la que es y te baja de la nube.

Hi Corea! actúa esta noche en la Sala X (José Díaz, 7) junto a Holögrama. A partir de las 21:30.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 71)

Blas Fernández | 20 de abril de 2017 a las 5:00

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Arranca en clave electrónica una nueva entrega de El Podcast de La Ventana Pop con un intercambio de canciones entre los sellos Breaking Bass Records y Below Records, suculenta permuta a cargo de BSN Posse & Hidden Jayeem y SKLT SLKT. En el ámbito electrónico se mueve también el finlandés afincado en Sevilla Tero Heikkinem, quien como Future Ark acaba de poner en circulación el epé Joy. Más novedades, éstas con guitarras: Brío Afín, Manu Ferrón -en la imagen de ahí arriba, fotografiado por Fabían García-, Apartamentos Acapulco, Galaxina, Automatics, Nudozurdo… Además, seguimos descubriendo el álbum de homenaje a Inercia de Lagartija Nick, con Delbosque y Blam de Lam, y recomendamos sendos conciertos de Hi Corea! y Terry vs Tori.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-BSN Posse & Hidden Jayeem: Emotional Riddim

2.-SKLT SLKT: Runaway

3.-Future Ark: Pacific Highway

4.-Hi Corea!: Space Waltz

5.-Brío Afín: Haciendo equilibrio #2

6.-Manu Ferrón: Dos telediarios

7.-Apartamentos Acapulco: ¿Qué quieres de mí?

8.-Delbosque: Transfiguración

9.-Blam de Lam: Algo sucio algo eléctrico

10.-Galaxina: Lejos de ninguna parte

11.-Automatics: Ninette

12.-Terry vs Tori: Wapebearer

13.-Nudozurdo: Voyeur Amateur

“El artista es un tipo que se transforma cuando sube al escenario”

Blas Fernández | 1 de abril de 2017 a las 5:00

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“Me había hartado de bares, incluido alguno muy exitoso, como El Postigo, que estéticamente rescataba el ambiente de las tascas sevillanas, pero que por las noches se convertía en algo muy distinto: músicos, artistas, políticos de izquierda y el lumpen. La amalgama era peligrosa. Todas las lunas llenas había sangre. Tuve que ir a Santander en busca de un antiguo amigo, Pololo, muy grande y fuerte, para que se viniera con nosotros, porque yo ya no podía con eso. A los cuatro años dejé el bar y se lo quedó él”, cuenta Pepe Benavides de uno de aquellos locales que regentó antes de poner en marcha Fun Club, la veterana sala de conciertos de la Alameda de Hércules, que este domingo celebra su 30 aniversario con una fiesta especial y la publicación de un disco recopilatorio.

Melómano irredento y, como su propia sala, superviviente frente a múltiples avatares, hablar con él es hacerlo no sólo con un testigo directo de la evolución de la escena musical local durante las últimas tres décadas, también de la radical transformación del céntrico bulevar sevillano. Leer el resto del artículo »