El Podcast de La Ventana Pop (Programa 70)

Blas Fernández | 30 de marzo de 2017 a las 5:00

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Once grupos nacionales, de Amaral a León Benavente, reinterpretan Inercia, el monumental segundo álbum de los granadinos Lagartija Nick, fotografiados ahí arriba en una de sus primeras imágenes promocionales. Con edición prevista para el próximo 4 de mayo, El Podcast de La Ventana Pop estrena hoy dos de los cortes de Inercia (El párpado del puercoespín), la versión que Triángulo de Amor Bizarro se marca de Esa extraña inercia (Anfetamina) y la que Trepàt hace de Satélite.

Pero, por supuesto, hay mucho más en esta entrega del programa. Guadalupe Plata avanza su próximo trabajo versionando a Violeta Parra y Manu Ferrón, del Grupo de Expertos Solynieve, lanza nueva referencia en solitario, Medalla de otro. Recién publicados están Zona temporalmente autónoma de Los Planetas y La escala de Richter de Catenaccio; mientras, Los Jaguares de la Bahía, confirmados para la primera edición del Monkey Weekend, siguen con su plan 12 meses 12 singles.

Completan el lote Álvaro Suite, con otro de los inéditos incluidos en el recopilatorio que celebra el 30 aniversario de la sala de conciertos sevillana Fun Club, y los siempre recomendables directos de The New Raemon & McEnroe, Cómo Vivir en el Campo y The Wheels.

Ya sabe… ¡Suba el volumen!

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

01.-Guadalupe Plata: ¿Qué he sacado con quererte? (Violeta Parra)

02.-Los Planetas: Ijtihad

03.-Los Planetas: Libertad para el solitario

04.-Catenaccio: La gran muralla

05.-Lagartija Nick: Satélite

06.-Triángulo de Amor Bizarro: Esa extraña inercia (Anfetamina)

07.-Trepàt: Satélite

08.-Los Jaguares de la Bahía: Longer

09.-Álvaro Suite: And I Wonder

10.-The New Raemon & McEnroe: Cuadratura del círculo

11.-Cómo Vivir en el Campo: Prometiste que no lo harías

12.-The Wheels: Manikin Queen

13.-Manu Ferrón: No es el fin

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 69)

Blas Fernández | 16 de marzo de 2017 a las 5:00

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Con el escaso margen de unas pocas semanas, Los Planetas vuelven a ser la imagen de El Podcast de La Ventana Pop. ¿La razón? El estreno de una de las canciones, todavía inédita, que el próximo día 24 aparecerán en Zona temporalmente autónoma, el esperado nuevo álbum de la banda granadina.

Estrenos son también El cerro de la cárcel, un corte de La escala de Richter, segundo trabajo de los cordobeses Catenaccio, y Trouble Mass Bass, el tema que Los Jaguares de la Bahía de Paco Loco han grabado para el álbum recopilatorio con el que la sala Fun Club de Sevilla celebra su XXX aniversario.

Entre los avances de discos por llegar suenan Automatics, Amphetamine Discharge, Arista Fiera y Nacho Camino; entre los recién llegados, Atavismo, Alondra Galopa y Los Punsetes.

Y para completar, varios conciertos recomendados: Alejandro Escovedo, Damien Jurado, Spacemen 3 y Las Odio.

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Tracklist

1.-Alejandro Escovedo: Heartbeat Smile

2.-Damien Jurado: QACHINA

3.-Spacemen 3: Take Me To The Other Side

4.-Los Planetas: La gitana

5.-Atavismo: La maldición del Zisco

6.-Nacho Camino: La tierra quemada

7.-Catenaccio: El cerro de la cárcel

8.-Alondra Galopa: Que no

9.-Arista Fiera: Castelao

10.-Las Odio: Cuchillas

11.-Automatics: El fin de los días

12.-Amphetamine Discharge: Poison Fruit

13.-Los Punsetes: Humanizando los polígonos

14.-Los Jaguares de la Bahía: Trouble Mass Bass

Nuevas etiquetas para el incombustible ‘soul’

Blas Fernández | 9 de marzo de 2017 a las 5:00

John Grvy, en una imagen promocional. / Miqui Brightside

John Grvy, en una imagen promocional. / Miqui Brightside

“Desde de la adolescencia siempre había hecho música, aunque hasta un año antes de sacar Mad on Her no me lo había tomado tan en serio. En realidad, tampoco sabía muy bien por dónde tirar. Por casualidad conocí a un amigo promotor en la Universidad e hice un concierto aquí, en Madrid, y me gustó muchísimo la sensación de tocar en directo para la gente”, explica John Grvy de sus inicios y, en particular, de aquel primer sencillo editado en 2014, recibido como una afortunada anomalía en el panorama del pop español.

Porque Junior Esemuede Edward, madrileño de ascendencia nigeriana, factura canciones que apenas encuentran paralelismo en nuestra escena: es música vocal, eminentemente electrónica, que contiene ecos del dubstep, aunque estrictamente no cabría encuadrarla ahí; también mantiene conexiones con el trap y el chillwave, pero tampoco lo es. Se impone el neologismo: neosoul, post-soul… “No me gustan las etiquetas, aunque entiendo que son útiles, necesarias para que la gente se oriente -comenta John-. La de post-soul me la puso Tomás Fernando Flores [Radio 3] hace tres años y, la verdad, es que me hizo mucha gracia. No me sentía cómodo con las ya inventadas, R&B, etcétera, y lo de post-soul me pareció más ajustado”.

Otros dos sencillos editados ese mismo año precedieron a 199X, un notable epé con cinco cortes, también disponible en versión remixes -“Algunas remezclas las hicieron amigos y otras gente que me gustaba, como los malagueños BSN Posse, que me encantan y suenan increíbles”-, que servía al músico para esquivar, de momento, una entrega en largo. “Sólo vas a sacar un primer disco una vez en la vida y hay que hacerlo en el momento adecuado. Supongo además que tampoco me sentía preparado para lanzarme a un primer álbum -explica-. Hasta ahora he estado bastante cómodo con estos formatos, singles y epés”.

Eso, hasta ahora. Grvy acaricia por fin la idea de enfrentarse al formato extendido -“Sí, ya estoy en ello. Creo que lo grabaremos este año”-, aunque en la recámara aún aguarda un nuevo epé, avanzado en 2016 con Faded Away y con publicación prevista para el próximo mes de abril. “Las cosas han ido sucediendo así, con naturalidad -considera-. El año pasado tuve la suerte de que Red Bull me ofreciera la oportunidad de grabar en su estudio de Santa Mónica. Un mes antes había ido a Estados Unidos por primera vez, para tocar en el South By Southwest, y California me pareció completamente distinta del sur de Texas. Fue increíble. Hasta entonces no sabía bien qué iba a pasar. Iba haciendo canciones y tocándolas en directo, desarrollando el proyecto, por decirlo así. Pero a partir de ese momento lo vi claro”.

Bien recibido en escenarios nacionales, pero también de Gran Bretaña, Francia, Alemania y Austria, descarta sentirse en territorio de nadie. “Que no haya nadie haciendo esto es a la vez, creo, un handicap y una virtud -afirma-. También es una de las razones por las que intentamos salir a tocar fuera. Ahora venimos de tocar en Islandia, en el Sónar de Reikiavik. No sé, creo que la gente lo entiende más fuera que aquí, en España. Aunque no me parece mal que no haya nadie haciéndolo. Alguien tenía que ser el primero. Pero no, no me siento en tierra de nadie, sino influido por todo: por el indie, por la electrónica, por el trap…”.

Precisamente de esta última escena proceden los músicos que ahora lo acompañan en directo. “Voy con Álex y con Pablo, de LWLGHT, uno de esos vínculos con el mundo del trap. Son productores gallegos afincados en Madrid que trabajan mucho con gente como Yung Beef. Es un show de electrónica que a la vez parece de trap. Muy animado. Tenemos un montón de cacharros en el escenario. Va a ser muy divertido y distinto, no sólo por la música, también por el formato de concierto”.

Grvy se entusiasma al hablar del contacto con el público, un llamativo y agradecido contraste para una música que, vaya, arrastra inmerecidamente el calificativo de estudio. “Sí, es cierto. Pero digamos que al final, como comentaba antes, lo que me motiva al cien por cien es ver la cara de la gente en los directos. Lo que más me llena es tocar”, concluye.

John Grvy actúa esta noche a las 22:00 en la Sala X (José Díaz, 7). Entradas a 7 euros en venta anticipada y 10 euros en taquilla.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 68)

Blas Fernández | 2 de marzo de 2017 a las 5:00

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Arranca una nueva edición de El Podcast de La Ventana Pop con SFDK y su homenaje a Fun Club, veterana sala de conciertos sevillana que celebra su XXX aniversario con un álbum recopilatorio. Más fiesta: el colectivo Oh My Cat convoca a Bronquio y Fuckaine para lamentar 25 años sin Curro (no se pierda el vídeo enlazado). Entre los discos por llegar suenan avances de Apartamentos Acapulco (fotografiados ahí arriba), Nacho Camino, Terry vs. Tori, Catenaccio y The Milkyway Express; entre los recién editados, Los Planetas y Malheur. Y en el apartado de conciertos, sugerentes citas con Mighty Sands, Cave StoryTriángulo de Amor BizarroJose Casas y La Pistola de PapáInstant Party.

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Tracklist

01.-SFDK: Volver

02.-Bronquio: Cocowawa

03.-Fuckaine: Expo 92

04.-Nacho Camino: Kalenda maya

05.-Malheur: Afro-soviet

06.-Los Planetas: Islamabad

07.-Apartamentos Acapulco: Juan sin miedo

08.-Mighty Sands: Tibo

09.-Cave Story: Microcosmos

10.-Triángulo de Amor Bizarro: Baila sumeria

11.-Terry vs Tori: Wapebearer

12.-Catenaccio: Antequera

13.-Jose Casas y La Pistola de Papá: Pura diversión

14.-Instant Party: Talkin’bout You

15.-The Milkyway Express: 100º City

“Van saliendo nuevos grupos que hacen más o menos lo mismo, pero con otras caras”

Blas Fernández | 24 de febrero de 2017 a las 5:00

chinarro_1“Son grandes músicos, muy jóvenes, y me contagian su energía”, dice Antonio Luque, Sr. Chinarro, de la banda que ahora lo acompaña -el guitarrista Jaime Beltrán y el baterista Mario Fernández, del grupo granadino Pájaro Jack, y el bajista Mario Rodríguez-, el mismo grupo con el que grabó su décimo sexto álbum, El progreso (2016), producido por J (Los Planetas), y con el que este sábado actúa en el Teatro de Triana.

-¿Cuánto hace que no ofrece en Sevilla un concierto al uso?

-Pues no lo sé. Hace ya tiempo que no hago distinción de dónde estoy tocando… El año pasado tocamos en un evento publicitario o algo así, en el Muelle de Nueva York, frente a la antigua Fábrica de Tabacos. Fue en verano y hacía muchísimo calor. Y en el nuestro hizo menos, pero en el de Christina Rosenvinge, que fue el siguiente, creo… Casi se tuvo que ir al hospital. Esa genética del norte no aguanta.

-Sigue y déjate de hablar / De principios y finales / La historia no está ni bien ni mal / Son sólo efectos especiales. ¿Qué hay de autobiográfico en la canción que abre El progreso?

-Bueno… Todas las canciones tienen algo de autobiográfico, lo que pasa es que hay que fantasear un poco intentando montar una historia que se cierre en la propia canción. Luego la gente no sabe qué es ficción y qué realidad, pero esa frontera hace tiempo que dejó de tener sentido para mí.

-¿Toleramos mal la veteranía en el pop?

-Recuerdo cuando era un chaval y la profesora de francés nos ponía a Georges Moustaki. Yo pensaba “¿A mí qué me importa este tío con el pelo blanco?”. Ahora me veo en esas fotos en las que tengo el pelo largo y con canas y me digo “¿Por qué yo? ¿Por qué tengo que parecerme yo a Moustaki?”. Bueno, igual es que sus canciones también eran un poco rollo. No lo sé, porque no he vuelto a escucharlas. Creo que haciendo buenas canciones que transmitan vitalidad o ideas como nosotros podemos y todo ese rollo, la gente joven, que es la que va a los conciertos, las va a recibir bien sea cual sea el aspecto del cantante o del bajista o del baterista. Aunque, claro, hay que hacer buenas canciones. En realidad, la veteranía debería ayudar a eso, pero hay que contar también con la inspiración, que puede llegarle igual a un chaval de 20 años. Como dijo Dean Wareham en su libro Black Postcards, ningún tonto está libre de hacer un hit de vez en cuando. Se trata de que te salga alguno e ir tirando con eso.

-Pero es evidente que existe un cierto sector de público, y no necesariamente joven, que se pone en guardia ante el músico con una discografía amplia. Como preguntándose “¿Éste todavía sigue?”.

-Claro, siempre se quieren novedades. De todo se cansa uno. Van saliendo nuevos grupos que hacen más o menos lo mismo, pero con otras caras. Igual pasa con las actualizaciones de los teléfonos, que son más o menos los mismos, pero uno tiene la sensación de que… No sé… ¿Por qué la gente se deshace del iPhone 6 para pillarse el 7? “Es que es nuevo”. Pues así pasa con los grupos. Pero, insisto, por mucho que un grupo lleve 20 discos, si el vigésimo primero tiene calidad y varios hits, a la gente le va a gustar.

-Otro fenómeno observable en músicos, como usted, de larga trayectoria: llegados a cierto punto, recurren al molde, al canon, al patrón. En La fiebre del oro tiene un aire western; en Maravilla, el ritmo es de batucada… Y no es el primer álbum suyo en que esto ocurre…

-Pues concretamente la batucada en Maravilla y el aire Morricone en La fiebre del oro no son ideas mías, sino aportaciones de la gente con las que grabé el disco. Cuando entro en un estudio de grabación, si no siento que van a pasar cosas que no están previstas, que va a haber algo de diversión e improvisación, entonces no me interesa grabar. Para eso mejor grabar en directo y ya está. No me gusta entrar en el estudio con ese aire de solemnidad de “vamos a hacer algo grande”. No, yo quiero divertirme un poco. Cuando J sugirió meter lo de Morricone, me pareció divertido y, además, pegaba con la letra. Igual con el baterista, que había hecho cosas de música brasileña. Pensó que ese ritmo encajaba y a todos nos pareció divertido. En la música hay muchos patrones que puedes seguir. A mí me interesa la recombinación, sin llegar a hablar, por supuesto, de fusión y ese tipo de cosas. Sobre todo si uno se puede divertir.

-Quizás también sea una manera de cambiar, de hacer algo que, después de 16 discos, aún no haya hecho.

-Sí, pero de verdad que eso no me preocupa. Ahora estoy escribiendo canciones nuevas y lo que quiero es que suenen a Chinarro. No se trata de reinventarse al estilo de Madonna haciendo ahora un disco de techno y al siguiente otro de country. Entre otras cosas, porque para eso hace falta gente más capacitada que yo, que no tengo tantos recursos. Pero de pronto puede llegar el baterista nuevo y meter ese ritmo de batucada. Y queda bien y lo acepto. Hace tres discos, Babieca también tenía acordes con aires un poco brasileños. Jordi [Gil] ya le puso a San Antonio cierto aire bossa… Me parecía coherente dentro del historial de canciones de Chinarro. En el fondo, vas haciendo discos y ves que es bonito cómo se han ido integrando otras posibilidades que no son aquellas del noise-pop de los 90. Pero, vaya, tengo claro que por mi tono de voz, por mi manera de ser y por mi impronta metafísica, que diría alguno, lo que me queda mejor son las canciones con aire taciturno y un poco tristes.

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-En el disco se acredita a J la letra de El progreso. Creo que, versiones aparte, nunca había cantado en un álbum propio un texto que no fuera suyo…

-Bueno, esto es una frikada que casi no merece la pena recordar, pero en el primer disco, la versión de New Order [Leave Me Alone] tiene una letra distinta a la original, que escribió Jesús Llorente. Pero más allá de eso, creo que no. Respecto a El progreso… J tenía una idea musical y yo escribí una letra, pero no la terminé. Así que lo hizo él y yo cambié parte de la música. La letra es de los dos y creo que se ve claramente cuáles son sus frases y cuáles las mías, así que no lo voy a decir.

-En esa misma canción colabora Soleá Morente. ¿Cómo surgió esa posibilidad?

-Lo sugirió J mientras grabábamos. Creo que ha quedado muy bien, pero ahora el problema viene cuando tengo que cantarla en directo haciendo los dos papeles… No es fácil, no. Lo que hace Soleá no lo hace cualquiera.

-Ha tenido la oportunidad de trabajar con padre e hija. Con Enrique lo hizo en El rito, del disco El fuego amigo.

-Eso es un honor. En fin, no voy a descubrir yo a estas alturas quién era Enrique Morente.

-Hay una hermosa canción en El progreso, La ciudad provisional, en la que narra un viaje desde la ciudad en la que vive, Málaga, a esa otra en la que nació y creció. ¿Es una declaración de amor a Sevilla?

-Sí, de amor-odio. La verdad es que echo de menos Sevilla. Cualquier día hago la desbandá, pero de vuelta. Aunque el calor… Hace mucho calor. Se me baja la tensión y me pongo de muy mal humor. Fíjate lo que le pasó a Christina Rosenvinge… Bueno, en realidad siempre estoy de un lado a otro, así que no estoy en ninguno.

-El progreso resulta un disco particularmente calmado. ¿Responde eso a un estado de ánimo concreto?

-Entre el productor y nosotros decidimos darle ese aire taciturno que, como decía antes, es el de Chinarro. Cada disco sale como sale porque se hace en un momento concreto y con unas sensaciones concretas. Y además, también una vez más, coincidió con un cambio de banda justo antes de entrar a grabarlo. Con ellos ya he hecho un montón de conciertos y tenemos otra dinámica de trabajo que no existía cuando grabamos el disco y que va a dar otros frutos. De hecho, ya hemos grabado algunas canciones nuevas.

-El potro de tortura es parte de la diversión / La vida no es tan dura / Déjate de inquisiciones que no van contigo / Levántate el castigo. ¿Nos castigamos en exceso?

-Todo el rato, sin lugar a dudas. Y los que tenemos hijos lo sabemos bien. Ya vemos para qué sirve el sistema educativo y por qué se pelean tanto los políticos sobre la educación: porque no es educación, es castración. Se trata de tener a todo el mundo acojonado todo el tiempo. Y es difícil romper esa barrera y sentirse un poco libre. Vivimos en una sociedad en la que a poco que saques los pies del tiesto ya te tildan de loco. Y hay muchas cosas en juego.

-Han pasado ya cinco años desde su novela Exitus. ¿Está escribiendo?

-No, ya no voy a escribir más hasta que no tenga ganas de hacer conciertos. Mientras tenga ganas de ir con la guitarra por ahí… Un disco llega a mucha más gente, lo puedes poner en el spoti mientras friegas el suelo o te peinas. Eso no lo puedes hacer con un libro. Y luego… Se escucha más música que libros se leen. Aquí y en cualquier parte del mundo. Teniendo la capacidad de hacer las dos cosas, de momento elijo la música. Cuando ya sea un señor decrépito, si es que llego, cuando se me caiga el pelo o me vea ridículo con la guitarra, pues ya me pondré. En realidad, tenía una idea para una segunda novela, pero me pareció que eso me iba a tener concentrado durante un año y pico. Y un disco me permite hacer conciertos y tener mejores ingresos que escribiendo una novela, vaya. Te pegas un año y pico y te vuelves loco: empiezas a vivir la vida de tus personajes y abandonas la tuya por completo. Lo cual es muy liberador… Pero, por otro lado, abandonas el grupo. Eso explica el lapso de tiempo que hubo entre Ronroneando y Presidente. Tres años. Fue por la novela. Creo que me hubiera ido mejor haciendo más discos con aquella banda, pero bueno, me pegué el vacile de poder escribir una novela, que no tuvo malas críticas ni vendió mal tampoco.

Sr. Chinarro presenta El progreso este sábado a las 21:00 en el Teatro de Triana (Condes de Bustillo, 17). Grupo telonero: The Royal Landscaping Society. Entradas anticipadas a 12 euros.

“Nos dijimos que, si había ganas de Maga, tendríamos que redoblar el esfuerzo”

Blas Fernández | 23 de febrero de 2017 a las 5:00

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Tras trece años en activo y cinco álbumes, la banda sevillana Maga anunciaba a finales del pasado 2014 que echaba el freno. Los cuatro integrantes de la formación -en aquel momento, Miguel Rivera y Javier Vega, ambos presentes desde el principio, Pablo Cabra y César Díaz–se embarcaron entonces en proyectos dispares que aventuraban un adiós definitivo. Sin embargo, apenas un año después el grupo tomaba como excusa el XV aniversario de la publicación de su celebrado álbum blanco (2002) para protagonizar un retorno triunfal: edición de una nueva versión del disco con numerosos invitados -Iván Ferreiro, The New Raemon, Xoel López, Zahara, Carmen Boza…-, sendos conciertos con localidades agotadas en la sala madrileña Joy Eslava, festivales en liza por llevarse al gato al agua y, finalmente, despedida de la gira en el Teatro Central de Sevilla, el pasado mes de enero, de nuevo con todo el papel vendido. “No nos lo esperábamos -explica Miguel-. Sí que pensábamos que habría cierta expectación con nuestra vuelta, o al menos lo deseábamos, pero nos sobrepasó por completo”.

Tan inesperado entonces el regreso como su repercusión, que prolonga ahora la historia de Maga con la aparición, este viernes, de Salto horizontal, un álbum deslumbrante, el primero con nuevas canciones en seis años, que certifica la idoneidad de tomarse vacaciones de uno mismo. “Cuando anunciamos el parón ya llevábamos inactivos año y medio -prosigue Miguel–. En ese momento sentíamos que el grupo necesitaba urgentemente parar. Teníamos que ser honestos con nuestros seguidores y lo dijimos así: Maga no va a seguir, al menos por ahora. No queríamos cerrar todas las puertas, pero sí que la gente lo supiera. Ese año en barbecho nos permitió probar otros proyectos, oxigenarnos e incluso, a nivel personal, perdernos de vista”.

No por mucho tiempo. Seis meses después de la despedida, Pablo y Javier, como bajista y baterista de Sr. Chinarro, y Miguel, como guitarrista de Xoel López, coincidían en el malagueño festival Ojeando. “Y allí ya nos pusimos a hablar de que había ganas -recuerda Javier-. Ahí surgió la idea de celebrar el aniversario del álbum blanco con un montón de gente a la que le apetecía cantar esas canciones, que habían sido importantes para ellos. Era una manera de volver a vernos las caras sin la presión de tener que componer de nuevo. Y, desde luego, que esos conciertos funcionaran tan bien nos provocó un subidón”.

maga_2En realidad, las canciones de 15º Aniversario -“actualizaciones”, las llaman ellos- estaban grabadas desde 2013, pero una disputa con el sello propietario de los derechos del álbum original impidió entonces su lanzamiento. Renegociado el asunto, se convertía en la percha perfecta para justificar la gira y, al mismo tiempo, motivar a los integrantes del grupo para seguir adelante. “Cuando tocamos en la Joy ya estábamos trabajando en Salto horizontal –comenta Javier-. Nos dijimos que si había ganas de Maga, tendríamos que redoblar el esfuerzo. No sólo teníamos que hacer un disco que nos gustara mucho, sino que hiciera que mereciera la pena todo el esfuerzo. Así que nos centramos en ello y nos pusimos a saco”.

“También nos dijimos que lo del aniversario estaba muy bien, pero que lo importante era que Maga volvía porque tenía cosas que contar -afirma Miguel-. Era fácil que se perdiera ese mensaje y pareciera que volvíamos para darnos un baño de multitudes o para hacer caja”.

Salto horizontal suena a Maga, pero también suena distinto. Miguel y Javier señalan al productor, Ángel Luján, tras los controles con Vetusta Morla, Anni B. Sweet y Xoel López, entre otros. “Nunca habíamos trabajado con un productor y nos apetecía tener esa experiencia”, dice el primero. El segundo, matiza. “Hombre, con Jordi Gil, pero no en el sentido de un productor que trabaja contigo las canciones desde tres meses antes de grabarlas, que trasciende al apartado meramente técnico. Ángel tenía la visión de cómo iba a ser el disco desde meses antes. En cualquier caso eso era justo lo que andábamos persiguiendo. Teníamos unas señas de identidad que habíamos construido durante estos quince años, que nos gustaban y que queríamos mantener, pero sin repetirnos, sin cansarnos. No queríamos hacer un disco que pudiera ser de hace diez años. Ángel nos decía que Maga tiene cosas estupendas que había que mantener, que no debíamos hacer un disco difícil, complicado o alejado de esas señas de identidad, porque a la gente le gusta el grupo como es. Así que había que mantener el equilibrio y hacer algo nuevo sin olvidar lo bueno que ya habíamos hecho”.

“También nos hizo recuperar cosas que habíamos desechado, ciertos giros en la voz, el uso de la electrónica… –dice Miguel-. En el 2008 odiábamos todo lo que habíamos hecho en 2001, queríamos guitarras, crudeza… Ángel nos hizo ver que si a la gente le gusta eso de Maga, ¿por qué íbamos a abandonar esas señas de identidad? Pero esas cosas había que llevarlas a un sonido actual, había que conseguir que Maga sonara como un grupo actual sin que perdiera su esencia”.

El resultado de tan arriesgada apuesta –”un acto de fe”, bromea Miguel- deviene en acierto y nada contracorriente del habitual control total reclamado desde la escena independiente. “A ver, no es que vayamos a darle al público lo que espera escuchar, porque lo que va a escuchar son nuestras canciones –defiende Javier-, pero con un envoltorio, con una producción actualizada. Quizás eso las haga más asequibles al oyente de hoy, pero siguen siendo nuestras canciones”.

Las fotografías que ilustran esta entrevista son obra de Juan Carlos Vázquez.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 67)

Blas Fernández | 16 de febrero de 2017 a las 5:00

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Discos recientes y algún que otro avance de títulos aún por llegar. Entre los primeros figuran trabajos de los almerienses Galaxina (fotografiados ahí arriba), los sevillanos Instant Party, los madrileños Oikos, los cordobeses Grajo, los alicantinos TGYC y los granadinos Dolorosa; entre los segundos, el suculento adelanto del Somos droga  Cabezafuego, Minueto del arribista, y el último avance del Salto horizontal de Maga antes de su inminente publicación, Cuando nadie me escriba. Y de propina, tres conciertos de Sr. Chinarro en Granada, Algeciras y Sevilla. Esto es, variedad y calidad al alcance de sus oídos. ¡Suba el volumen!

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Tracklist

1.-Galaxina: Fénix

2.-Galaxina: Océano

3.-Instant Party: Stoned

4.-Instant Party: Tennent’s Girl

5.-Oikos: Menace and Portent

6.-Grajo: I Am The Sea

7.-TGYC: Caves

8.-TGYC: I Hope To Jump

9.-Cabezafuego: Minueto del arribista

10.-Sr. Chinarro: Efectos especiales

12.-Dolorosa: Stolte parole

13.-Maga: Cuando nadie me escriba

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 66)

Blas Fernández | 2 de febrero de 2017 a las 5:00

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Siempre es buena noticia el regreso de Los Planetas (fotografiados ahí arriba), pero cuando lo hacen con una canción tan redonda como Espíritu olímpico, avance de su nuevo álbum, la sensación es inmejorable. Más discos por llegar -Salto horizontal de Maga, Que el mañana sea bueno de Dolorosa y Viva de Los Punsetes- y otros de reciente aparición -Caravana de Quentin Gas & Los ZíngarosThe Year of The Monkey de The WheelsMirad lo que me habéis hecho hacer. Por favor de Detergente Líquido- conforman un programa con no pocos anuncios de conciertos -Schwarz, The Divine Comedy, Sr. Chinarro y The Royal Landscaping Society-. Ya sabe: ¡Suba el volumen!

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Tracklist

1.-Los Planetas: Espíritu olímpico

2.-Los Planetas: Voy a por tabaco

3.-Quentin Gas & Los Zíngaros: Sultana

4.-Schwarz: El propósito es el fuego

5.-Maga: Báltico

6.-The Divine Comedy: Napoleon Complex

7.-Sr. Chinarro: Maravilla

8.-The Royal Landscaping Society: Friends and Lovers

9.-The Wheels: Dream On

10.-The Wheels: The Year of The Monkey

11.-Detergente Líquido: Las farolas de la autopista

12.-Dolorosa: Dominar el tiempo

13.-Los Punsetes: Mabuse

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 65)

Blas Fernández | 19 de enero de 2017 a las 5:00

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Comienza El Podcast de La Ventana Pop con Death Valley Girls (fotografiadas ahí arriba), que desde Los Ángeles y al amparo de Burger Records recalan en Andalucía con sendos conciertos en Granada y Sevilla.  Por esta última ciudad pasarán además los veteranos The Fleshtones, que también ofrecerán actuaciones en Estepona y Córdoba dentro de la gira española con la que celebran su 40 aniversario (ahí es nada). Más citas con bandas en directo a cargo de Quentin Gas & Los Zíngaros, Maga, La Catedral Sumergida, CorizonasTerry vs. ToriMarklendersAll La Glory. Y además, nuestra felicitación al sello almeriense Clifford Records, que acaba de lanzar su referencia número cien, y el rescate de los gaditanos Champagne. Pues eso: ¡¡¡Rock’n’roll!!!

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Tracklist

01.-Death Valley Girls: Glow In The Dark

02.-Death Valley Girls: I’m A Man Too

03.-The Fleshtones: Too Many Memories

04.-Quentin Gas & Los Zíngaros: Romance

05.-Maga: Por las tardes en el frío de las tiendas

06.-La Catedral Sumergida: Saturno (Un cuento)

07.-Champagne: Don’t Feed The Animals

08.-The Wheels: Mr. Hyde

09.-Corizonas: Nueva dimensión vital

10.-Esplendor: Quédate

11.-Sweethearts From America: Everybody Love The Monster

12.-Terry vs. Tori: Hit and Miss

13.-Marklenders: Esto está muerto

14.-All La Glory: Pretty Eyes

“El mundo de la música ya es del ‘streaming”

Blas Fernández | 16 de enero de 2017 a las 5:00

 

José A. Pérez y Esteban Ruiz, fotografiados en una playa de Islandia durante una de sus giras. / Elo Vázquez

José A. Pérez y Esteban Ruiz, fotografiados en una playa de Islandia durante una de sus giras. / Elo Vázquez

silent_cover_lvpMusic For Silent Running. I Am Dive. Ambient / Score. Wearewolves Records. CD / DD.

“Jose dice que le sonaba haberla visto, pero para mí fue algo completamente nuevo. De hecho, la vimos juntos y, al principio, no nos gustó absolutamente nada. Pero luego le fuimos cogiendo cariño. Y ahora ya me la sé de memoria, escena a escena”, dice Esteban Ruiz a propósito de Music For Silent Running, el nuevo álbum del dúo sevillano I Am Dive -completado por José A. Pérez-, una suerte de banda sonora imaginaria para la película de ciencia-ficción de Douglas Trumbull Silent Running (en España, Naves misteriosas, 1972). El disco, el primero que el grupo publica con su propio sello, Wearewolves Records, tras una decena de trabajos en la escudería barcelonesa Foehn, potencia el componente de ambient music siempre presente en su música hasta extremos inéditos, proponiendo un intenso y hermoso viaje espacial.

-Silent Running es un clásico menor de la ciencia-ficción ecologista que, quizás por su ingenuidad, no ha soportado demasiado bien el paso del tiempo. ¿Cómo se fijaron en ella?

-Nos llamó José Luis Cuevas, de la agencia Born! Music, para proponernos ir al Cinemascore Festival de Castellón. La idea era que cada grupo escogía una película y le ponía música en directo. Nosotros elegimos 2001, Una odisea del espacio, pero nos dijo que estábamos locos, porque es muy larga. Así que le pedimos que nos propusiera una él y nos sugirió ésta, una película que nadie nunca había querido hacer. Volvimos a verla un par de veces juntos Jose y yo sin saber muy bien qué podíamos componer. La banda sonora original era muy invasiva, muy penetrante, así que lo dejamos un poco parado pensando en meter cuatro o cinco canciones instrumentales que ya teníamos y rellenar con algo de improvisación los 90 minutos. Además, todo esto nos pilló mientras grabábamos el disco nuevo, que saldrá dentro de poco. Cuando ya lo teníamos medio maquetado, una noche nos dijimos “oye, esta idea estaría bien para la película, ¿no?”. Y se nos fue la cabeza. Empezamos a componer e hicimos cuatro o cinco piezas instrumentales que no iban a entrar en el disco nuevo, porque eran de un rollo completamente diferente, pero nos dimos cuenta de que molaba y seguimos con ello. Terminamos aparcando el nuevo disco porque vimos claro que esto lo queríamos editar, y que además iba a ser la primera referencia de I Am Dive en Wearewolves.

-Las bandas sonoras imaginarias se han centrado durante las últimas décadas en clásicos del cine mudo, pero rara vez en películas dialogadas. ¿Cómo plantearon el proyecto?

-Las ideas iban encajando con las diferentes partes de la película en función del mensaje. Por ejemplo, en las escenas con mayor protagonismo de la nave o de los robots utilizamos más electrónica. Pero también hay partes muy tensas que se corresponden con música muy tranquila, porque nos parecía interesante el hecho de comprobar cómo la música puede llegar a distorsionar lo que estás viendo. En el disco no los hemos usado por una cuestión de derechos de autor, pero en el directo también utilizamos parte de los diálogos, que son una pista más. Para nosotros ha sido un trabajo muy intenso de reestructuración mental, porque hasta ahora, en toda la música que hemos compuesto, la idea que transmitíamos estaba controlada por nosotros al cien por cien: ésta es la letra y esto es lo que queremos decir en esta canción. Pero en el momento en que piensas que eso tiene que mezclarse con un mensaje que ya está hecho, el trabajo es distinto: tú tiras para tu lado, pero la película tira para el suyo. Nos costó un gran esfuerzo e incluso tuvimos momentos en los que pensamos que nos iba a salir un churro, pero al final quedamos contentos. Si ésta fuera la banda sonora original de la película, funcionaría.

-En la bso original también había alguna canción de Joan Baez, que no está en el disco…

-Sí, de hecho, había dos. En directo las canto yo, pero en el disco no podíamos meterlas por lo mismo, temas de derechos. Era un jaleo, había que pedir permiso a Universal, que tiene los derechos de la película, y ésta consultarlo con no sé quién, que tiene los derechos de Baez.

Selfie en las cataratas del Niágara.

Selfie en las cataratas del Niágara.

-Tras el estreno en el Cinemascore Festival, en febrero de 2015, sólo volvieron a interpretarlo en directo el pasado verano en el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (Cicus). Con el disco ya editado, ¿harán más conciertos?

-Estamos en negociación con gente diferente para hacerlo a lo largo de este año. Pero no será en salas normales, sino en sitios donde se pueda montar bien: cines, teatros… Tampoco hay tantos espacios para eso, así que nos lo estamos tomando con calma. Si cuadra lo hacemos y si no, no.

-Music For Silent Running ha tenido un lanzamiento atípico: ha estado disponible en streaming durante un mes exclusivamente en Bandcamp. ¿Por qué?

-Como sello nuevo estamos probando diferentes estrategias en el mercado discográfico, intentando evitar lo que vemos que, claramente, no funciona en el mundo independiente. Este disco lo sacamos de una manera muy consciente, justo a final del año pasado, directamente en Bandcamp y sin ningún tipo de promoción previa. Desde el día 15 de este mes ya está en todas las plataformas. Pero, en principio, queríamos concentrar todo el tráfico en Bandcamp, donde, de hecho, lleva miles de escuchas. Y eso que Bandcamp se utiliza mucho menos que Spotify o iTunes.

-Por eso le pregunto: ¿por qué Bandcamp?

-Porque nos interesaba ver qué fuerza puede tener un lanzamiento exclusivo en esa plataforma. Ya controlamos toda nuestra producción en plataformas digitales. Ésa ha sido una de nuestras grandes tareas durante los últimos meses: recuperar toda la música de I Am Dive que tenía Foehn Records y pasarla a nuestro catálogo de Wearewolves. Ahora podemos ver estadísticas, cosa que antes no podíamos hacer. Como además nuestra agregadora nos da las estadísticas a mes vencido, no íbamos a tener claro el impacto en iTunes hasta pasado un mes. Así que decidimos hacerlo directamente en Bandcamp y comprobar en tiempo real cuánta gente lo estaba escuchando y desde dónde. Y la respuesta ha sido bastante buena.

-¿Usted suele comprar música en descarga digital?

-Nunca he sido coleccionista de discos. Recuerdo que de joven discutía con Pablo Peña, de Pony Bravo, porque él compraba los cómics y los discos y yo los leía y los grababa. No he tenido ese afán, quizás porque tengo otras aficiones caras. Tengo muchos discos, porque sí compro los que me gustan. Por ejemplo, los de Sufjan Stevens, porque me gustan sus ediciones. Pero por lo general compro en digital, no copias físicas. Jose sin embargo si compra mucho en físico. Yo los vinilos los escucho en casa en el equipo; el resto lo termino escuchando en el iPhone.

-¿Y habrá vinilo de Music For Silent Running?

-No, no cabe. Tendría que ser un doble y no nos da el presupuesto. Aparte, que lo del resurgir del vinilo es una mentira. No se venden tantos como se dice. Nosotros vendemos muchos más cedés que vinilos, como un 70% más. Haremos una edición en CD bonita y la venderemos en los conciertos y en las tiendas. En nuestra experiencia, todos los discos que no se ven refrendados por una gira larga y bien trabajada no se venden. La gran mayoría de discos los vendemos en los conciertos. Y en digital se vende cada vez menos porque la gente tira de streaming.

Concierto en Japón.

Concierto en Japón.

-¿Es ése el mercado que va quedando?

-Nosotros estamos haciendo un gran esfuerzo por acudir a todas las ferias internacionales que podemos y reunirnos con gente de la industria de fuera de España. Ya tenemos más que asumido que España es nuestra casa, pero que lo que hacemos no encaja demasiado en la industria de aquí. Hace poco estuvimos en Estocolmo, en el último concierto de la gira, y además participamos en un minimercado con algunos profesionales. Una de las cosas que terminamos comprobando definitivamente es que el mundo de la música ya es del streaming. En Suecia todo es streaming. Ellos viven en Spotify. Y te hablan con total tranquilidad del dinero que sacan grupos y sellos. Y no son Abba, sino grupos independientes. Trabajan de otra manera. Han olvidado el pasado y han asumido el futuro. Funcionan bien y sacan dinero del digital.

-Pero eso choca con la queja proverbial por parte de los músicos respecto al escaso margen de beneficios que les genera el streaming

-Que le genera al músico, pero no al sello. Ahí está el salto. “Es que mi discográfica me paga poco y no me llega nada de Spotify”. Vale. ¿Y tú qué acuerdo tienes con tu discográfica? Nosotros tenemos un acuerdo muy transparente con nuestros músicos: les pagamos justo lo que merecen en función de la inversión que han hecho en su disco. Funcionamos de una manera muy fácil: ¿Cuánto cuesta que tu disco esté en la calle? Grabación, mezcla, fabricación… ¿Diez euros? De esos diez euros yo como sello puedo poner tres o cuatro. Si pongo cuatro, el 40% de todo, sean pérdidas o beneficios, es mío y el 60% es tuyo. Y en digital, igual. Ese acuerdo tan cristalino y tan sencillo, en función de lo que pueda aportar, eso me llevo, es lo que no tienen los demás grupos. Nosotros no lo teníamos con Foehn y siempre nos decían que el digital da muy poco dinero. Pero un músico recibe poco del streaming si ése es el acuerdo que tiene con su discográfica, porque la discográfica sí que recibe. Evidentemente, un sello independiente cobra menos que Universal, que tiene a Spotify bien agarrada y hace que le pague mucho más de lo que nos pagará a nosotros o a 4AD. Que sea más o menos justo, que sepamos o no cómo se cuantifica una escucha en streaming… Todo el mundo va a pensar que es poco dinero cuando lo tiene que cobrar y mucho cuando lo tiene que pagar, pero si el disco funciona, el streaming hace dinero. Obviamente, no va a hacerlo si tienes doce reproducciones, pero si tienes decenas de miles, sí. Ya digo, esta gente de Suecia con sellos medianos tienen sus empleados y les pagan. Y todo lo sacan del streaming. Nuestros objetivos a media plazo no están en trabajar aquí. No estamos buscando socios ni distribuidores aquí. Todo lo que estamos haciendo lo estamos haciendo fuera.

-A propósito, el pasado 2016 ofrecieron conciertos en China, Canadá y Suecia. Antes ya habían tocado en Japón, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Ucrania, Islandia… ¿Le preguntan a menudo cómo se consigue eso?

-La mayoría de músicos que conozco y se lo plantea como algo imposible tiene un trabajo normal y luego tiene su grupo, al que le dedica un par de tardes a la semana. Mi trabajo es el grupo. Me levanto a las ocho de la mañana, desayuno y me pongo a trabajar. Y a las nueve de la noche sigo trabajando. Sólo habré parado para comer y, si acaso, irme a montar en bici un rato. Se lo digo a todo el mundo: imagina que el nivel de intensidad que aplicas a tu trabajo cada día durante ocho o nueve horas lo dedicas a tu grupo, y no sólo componiendo canciones o tocando… Si éste no me coge el teléfono lo vuelvo a llamar; si éste no me contesta un correo, le vuelvo a escribir. Y ahora me voy a Bilbao, y ahora a Italia y ahora al Primavera… Al final, te das cuenta de que sólo se trata de tener un producto que sabes que encaja e insistir. Pero tienes que tener claro que encaja. Por poner un ejemplo radical: Lori Meyers no va a interesar nunca a nadie de los Pirineos para arriba. De hecho, a veces he hecho el experimento de poner a gente de fuera con la que he ganado cierta confianza tal o cual grupo estrella de la escena independiente de nuestro país. La reacción suele ser algo así como “¿Pero esto es cierto?”. Ojo, eh, que en todas partes cuecen habas y en todos los países hay grupos equivalentes. Así que lo primero que te tienes que preguntar es si lo que estás haciendo es exportable, porque si no lo es… Si no eres capaz de contestar a una entrevista en inglés, si no eres capaz de desenvolverte en un ámbito profesional angloparlante, ¿qué haces cantando en inglés? Es una situación con la que me he encontrado en varias ocasiones. “Nunca nos contestan de fuera”. “Tío, es que no se entiende lo que cantas”. Es duro decirlo, pero si lo que haces, fuera resulta irrisorio… Sé realista con tus perspectivas.

-Pero está claro que Lori Meyers, por seguir con su ejemplo, genera más volumen de negocio sólo en España que I Am Dive en todo el mundo…

-No creemos en el éxito, para nosotros es una cuestión de trayectoria. Es nuestro trabajo: hacemos discos, damos conciertos, nos llaman de aquí y de allá o antes llamo yo. Soy muy insistente y lo intento todo todo el rato. Y me sale una de cada cincuenta cosas que intento. Pero es que intento muchas. Aunque, claro, tengo una cosa que la gente escucha y dice “oye, esto está guay”. Nadie me dice “tío, esto es horrible, no me escribas más”. ¿Cómo se hace? Trabajando. Y asumiendo que nuestros recursos son limitados y que éste es como cualquier otro negocio: voy a invertir en lo que me interesa. Si no es así, te quedas sin recursos y sin energía.

Actuación en Canadá.

Actuación en Canadá.

-Esa visión de trabajador de la música contrasta con la idea tantas veces asumida de que el músico sólo tiene que ser músico y dejar los negocios a otros…

-A mí eso me parece fantástico si eres capaz de hacerlo. Me encantaría poder centrarme sólo en hacer canciones y tocar la guitarra mientras que otra persona se encargara de decirme “mira, este mes tienes tantos conciertos y tu carrera se está gestionando de esta manera”. Pero resulta que soy pobre y no tengo eso. Lo entendí hace mucho tiempo: el paradigma de rock’n’roll star que sólo quiere tocar y olvidarse de lo demás está muy bien en tu imaginación, pero si en la vida real quieres ser un músico que a final de mes paga el alquiler, tienes que hacerlo tú. También es verdad que no todo el mundo tiene la capacidad de hacerlo, se necesita una serie de habilidades, de competencias profesionales.

-Acaban de lanzar Music For Silent Running y ya anuncian nuevo disco, el que quedó aparcado…

-En principio, la idea es publicarlo a finales de primavera. Ya tenemos una docena de canciones hechas y, de hecho, incluso tocamos alguna en directo. Pero lo cierto es que nuestra forma de trabajar ha cambiado después de Silent Running y queremos darle otra vuelta a esas canciones desde esta nueva perspectiva. Se trata de reenfocar el asunto añadiendo lo que hemos aprendido con este proceso. Music for Silente Running ha sido un disco complicado de hacer. Había una presión añadida, porque me costaba mucho crear melodías vocales con otros instrumentos. Hasta que Jose me dijo que teníamos que trabajar de otra manera, desde una perspectiva exclusivamente instrumental. Y eso, seguro que se va a notar en el nuevo disco.