Archivos para el tag ‘Monkey Week’

La estrategia del mono

Blas Fernández | 28 de abril de 2013 a las 9:03

Guadalupe Plata, en la primera edición del Monkey Week, en 2009.

“Echa cuentas: 21% de IVA más 10% de SGAE. Los promotores de conciertos perdemos, de partida, el 31% del precio de la entrada. Y eso sin sumar costes de cartelería, sala y equipo de sonido. ¿Qué nos queda? Lo único que podemos hacer para intentar equilibrar los ingresos es organizar cada vez más bolos, aún sabiendo que el beneficio va a ser mucho menor que antes, cuando hacíamos menos fechas”. Firma esta desoladora descripción del panorama el veterano agitador David Pareja, antaño manager de grupos como Pony Bravo y Las Buenas Noches y hoy al frente de la agencia Meridiana Musical, pero podría suscribirla cualquier promotor nacional, grande, pequeño o mediano.

La criminal tajada del IVA cultural -era cosa avisada desde su implantación, luego contrastada por los indicadores de consumo- no sólo no incrementa la recaudación de Hacienda -¡y el 21% de cero es… cero!-, sino que de paso desarbola y pone en riesgo con sospechosa eficiencia cualquier iniciativa, asentada o en ciernes, relacionada con la programación de espectáculos, en particular, o con la industria de la música, en general.

Así las cosas, cada cual intenta salvar los trastos como puede, ahondado en la masificación y el esquivo, pero aún posible, patrocinio privado -un camino en el que Primavera Sound ha sabido moverse como nadie- o incluso invocando el recurso solidario del crowdfunding -ahí está la Fundación Festival Territorios, creada hace tiempo pero hoy visible como nunca-.

Ufff… Habría tanto de lo que hablar en las jornadas profesionales del próximo Monkey Week… Como otros previamente, el singular festival portuense, presentado el pasado jueves en Madrid, altera su denominación misma para dar cabida al principal patrocinador del evento, Deezer, la empresa francesa de distribución musical en streaming, confiada en plantar cara a la sueca Spotify y hacerse con parte de su cuota de mercado. Perfecto: ése es el camino y en el Monkey lo saben desde hace tiempo.

Las inevitables alianzas, sin embargo, provocan (¿ineludibles?) paradojas. La quinta edición del festival, con fechas anunciadas para el 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre, vuelve a contar entre sus patrocinadores con la Fundación Autor de SGAE -la presentación del encuentro se llevó a cabo, de hecho, en el lujoso Palacio de Longoria, ese recordatorio megalómano de la era Bautista-, entidad de turbio pasado por todos conocido y presente aún no despejado de dudas. Baste recordar el reciente expediente sancionador incoado contra la entidad por la Comisión Nacional de la Competencia en referencia a “posibles prácticas restrictivas” en la gestión de derechos de autor. Dicho de otro modo: ¿a dónde va a parar ese 10% recaudado por la sociedad de cada entrada de conciertos vendida en este país? ¿Por qué se intenta imponer por defecto a repertorio ajeno a la SGAE? ¿Retorna realmente a los autores extranjeros en función de convenios con las equivalentes sociedades internacionales? ¿Retorna de manera fidedigna a los autores nacionales? ¿Por qué cuando el concierto es gratuito se cobra sobre el coste de la producción?

La apertura del expediente, claro, “no prejuzga el resultado final de la investigación”, explica la CNC, pero arroja pistas sobre la tortuosa relación entre la entidad y los promotores, tan soliviantados, y esquilmados, que denunciaron el caso en 2005. Vale: la causa fue desestimada en un par de ocasiones y el asunto parece haberse suavizado, pero Competencia sigue observando “indicios de infracción” y de “abuso de posición de dominio”. De ahí el expediente.

¿Se hablará de este asunto en el Monkey Week? ¿Se pedirán cuentas a quienes, con razón, condenan la subida del IVA como un mazazo sin sentido pero, al mismo tiempo, ponen en práctica unilateral medidas igualmente sangrantes? Estaría bien, aunque el perfil de las mesas redondas y conferencias de este año será otra de las cosas destinadas a cambiar, esperemos que para bien, en el festival del Puerto de Santa María.

Con el Instituto Cervantes y Extenda, la Agencia Andaluza de Promoción Exterior, participando en esta edición como patrocinadores en firme, el apartado profesional del encuentro aspira a tejer conexiones internacionales, y en ese sentido se explican las invitaciones ya cursadas a representantes de encuentros como el estadounidense South By Southwest o el mexicano Vive Latino. Hay que vender fuera a los grupos de aquí. No es sólo la consigna; también es la clave de la supervivencia.

El festival, de hecho, reforma su infraestructura para potenciar el apartado profesional. Mesas redondas, conferencias y expositores abandonan el Teatro Pedro Muñoz Seca rumbo a las Bodegas de Mora de Osborne en busca de mayor espacio. El teatro, con alrededor de 600 localidades, sólo acogerá esta vez sendos conciertos a primera hora de la noche, viernes y sábado, con un par de bandas por velada (se estudia un abono premium que asegure la asistencia ante tan limitado aforo). Luego el testigo lo recogerá la sala Mucho Teatro, a partir de la medianoche, con hasta cinco grupos por fecha.

Será allí donde el jueves 31 dé el pistoletazo de salida Guadalupe Plata en la Jägermeister Opening Night, que seguirá el esquema ya utilizado en 2012 por Pony Bravo. Esto es, la banda principal invitará a subir al mismo escenario -literalmente, serán ellos quienes programen- a otros nombres en su onda estilística.

Descontando el siempre vivificante circuito de showcases por bares del centro de la localidad, una de las mejores y mayores bazas del Monkey Week, o la final del concurso del Instituto Andaluz de la Juventud, en su día ganado por los mencionados Guadalupe Plata, quedan por confirmar aún muchos nombres en el cartel de un festival que sigue conciliando como pocos la vertiente profesional con la lúdica. Ya sabrá que han trascendido los de Josephine Foster -a la cantante folk de Colorado nos la descubrió el pasado verano la revista The Wire viviendo en Vejer junto al guitarrista español Víctor Herrero-, The Cubical o The Posies -éstos últimos, embarcados para la fecha en una larga gira nacional destinada a rescatar íntegros dos títulos emblemáticos de su trayectoria, Frosting on The Beater (1993) y Amazing Disgrace (1996), ninguno de ellos, vaya, disponible hoy en Deezer-, pero quedan por anunciar muchos más. Y puede que tengamos alguna sorpresa de gran calado.

Ahí le dejo un clip de The Posies, hace tres años, interpretando en vivo una de aquellas canciones de Frosting on The Beater, Solar Sister, para la KEXP de Seattle…

Imagen de previsualización de YouTube

Monkey Week 2011: por encima de mi cadáver

Blas Fernández | 31 de octubre de 2011 a las 19:29

De izquierda a derecha, Barnaby Harrod, Álvaro Rebollo, Rafa López y Ventura Barba.

La noticia pasa en principio desapercibida -queda al margen de la programación oficial de la tercera edición del Monkey Week-, pero quizás sea uno de los proyectos más relevantes y con mayores posibilidades de desarrollo de cuantos se cuecen, o simplemente se comentan, durante estos días en El Puerto de Santa María. Y no es poca cosa: la inmensa mayoría de representantes de salas privadas de conciertos de Andalucía mantuvo ayer una reunión en la localidad gaditana, la segunda en pocos meses, con el objetivo de constituir una asociación que vele de manera colegiada por sus intereses y permita la elaboración de estrategia conjuntas.

¿Cuáles? Pues más allá de las obvias -el aprovechamiento de sinergias que posibiliten nuevos circuitos de giras, con el consiguiente ahorro de costes-, cuestiones tan prácticas como la negociación colectiva con empresas de ticketing -con la intención de rebajar de manera sustancial los porcentajes que éstas les cargan ahora- o aseguradoras -no es lo mismo asegurar una sala que asegurar veinte, no-.

Dentro del Monkey, por supuesto, hay también cientos de historias que reseñar. Me quedo hoy con la de José María Sagrista, veterano del rock sevillano tanto por su adscripción a Círculo Vicioso como por la puesta en marcha a mediados de los 80 de un estudio de grabación, Sonotone, del que salió gran parte de las maquetas que dinamizaron la escena local de la época. Después, además, creó Estudios Central, y de ahí ya no surgieron maquetas, sino discos.

José María se instaló hace ya muchos años en la costa gaditana, y aquí inauguró Punta Paloma Estudios. De éste han salido, otra vez, muchos títulos discográficos y producciones audiovisuales de variado pelaje.

Pregunto a Sagrista cómo capea la crisis y él me da toda una lección de aprovechamiento del entorno digital. Ofrece grabaciones on line bajo demanda. Pero olvide la imagen de un músico grabando aquí y otro, de manera simultánea y sincronizada, haciendo lo propio con la misma canción en Roma, Lisboa o Tokio. No es eso, es más simple. Si un músico sueco, pongamos por caso, necesita una pista de batería, manda vía digital a Punta Paloma el resto de tracks y Sagrista graba, por un precio ajustado, el instrumento requerido. “Y cuando escuchan la batería, suelen pedirme después las pista de bajo, de teclados o hasta las mezclas”, me cuenta, asegurando que desde que puso en marcha la idea sus encargos han subido un 70%.

La constitución de una asociación de salas o las nuevas fórmulas de Punta Paloma Estudios ejemplifican actuaciones positivas frente a una situación de cambio en la industria musical, demasiado inclinada, sobre todo en su vertiente discográfica, a achacar sus males a determinados fantasmas sin reparar en cuestiones tan evidentes como los cinco millones de españoles parados o los otros tantos millones sobreviviendo con infrasueldos.

Seamos optimistas, positivos. Es lo que en resumen Ventura Barba le pide a los participantes, esta misma mañana, en la mesa redonda El cambio de paradigma en la industria musical. El consultor de Tenzing Media realiza una sesión introductoria no exenta de puntos cuestionables -hay informes para todos los gustos, y mientras que los de entidades interesadas sitúan a España a la cabeza de la piratería digital (¿?), otros, procedentes del ámbito académico, equiparan nuestra situación a la de cualquiera de los países del entorno occidental-, pero, aleluya, rehuye el llanto, la queja, la pena, la recriminación y la criminalización. Reconoce la realidad y anima a rentabilizarla explorando (y explotando) sus posibilidades.

Y los integrantes de la mesa -con matices-, coinciden. Barnaby Harrod, de la promotora Mercury Wheels, asume que nadie en su buen juicio rechaza ya ese cambio y cita un artículo de Damian Kulash , cantante de OK Go -paradigma de explotación en la red-, al recordar que el modelo discográfico, ése que se veía como inamovible, no tiene más de 50 años.

Rafa López, de Green Ufos, dice no haber conocido otro momento tan “desalentador”, pero al tiempo cuenta cómo los servicios de su empresa se centran cada vez más en los artistas, vendiendo a éstos opciones de comercialización en lugar de comercializar directamente el producto físico de su trabajo: el disco. Por su parte, Álvaro Rebollo, de la multinacional Sony, incide en la necesidad de un uso responsable de la promoción a través de redes sociales. Ya no vale el “te lo cuento todo pero no te escucho nada”.

Nada nuevo, en efecto. Esta mesa, o acaso esta actitud, llega tarde, pero aun así provoca un cierto estímulo. Lástima que sea con una pequeña reserva.

Fundación Autor, dependiente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), colabora con Monkey Week desde la pasada edición. La feria deja en sus manos la organización de una de sus jornadas de mesas redondas y ésta programa el tema que le parece oportuno con los invitados de su elección.

No se trataría ya de pedir, aunque hubiera estado bien, una sesión informativa sobre el estado y futuro de la entidad gestión de derechos de autor tras la sonada intervención judicial por apropiación indebida y fraude electoral. Pero una mesa redonda sobre el cambio de paradigma industrial está hoy a todas luces incompleta si no cuenta con un representante de ese otro modelo que, con todas sus variantes, representan el copyleft y las licencias Creative Commons. Me consta que a Fundación Autor se le ofreció esa opción, y que ésta, desaprovechando una vez más oportunidades de conciliación, la rechazó de manera categórica.

Lo peor de esa postura tan evocadora del por encima de mi cadáver puede ser, en efecto, que todo y todos pasan ya por encima de ti y tú ni te das cuenta.

Etiquetas:

Monkey Week 2011: guía rápida

Blas Fernández | 28 de octubre de 2011 a las 8:48

Herman Düne, fotografiados por Estelle Hanania.

Por tercer año consecutivo, El Puerto de Santa María acoge desde hoy y hasta el próximo lunes una nueva edición del Monkey Week, punto de encuentro de la industria española de la música con complementaria vertiente festivalera.

Junto a conferencias, mesas redondas, talleres y expositores –la parte más profesional de la cita, ésa que sirve para realizar nuevos contactos y afianzar los ya existentes–, se hace visible una abigarrada propuesta de conciertos: más de un centenar de grupos y solistas toman al asalto la localidad gaditana a través de una abultada red de escenarios diseminados por plazas, teatros y bares.

Si en éstos se prodiga la oferta nacional, alternando bandas ya bien conocidas con otras de previsible proyección futura, en el escenario principal, el ubicado en el centenario Monasterio de la Victoria, podrá contemplarse desde mañana una variopinta programación quizás desprovista este año de potentes ganchos con anclaje en la actualidad, pero con algunos nombres que, cuanto menos, despiertan la curiosidad.

Puede ser el caso de Hawkwind, veterana y popular formación del space rock británico de los 70 que prolonga su discografía (bastante) más allá de sus celebrados logros iniciales. O el de Neneh Cherry, desde luego: la hija del trompetista de jazz Don Cherry, ex integrante de Rip Rig + Panic, sorprendió a medio mundo en 1989 con la frescura del fantástico Raw Like Sushi –vigoroso combinado de hip hop desprejuiciado y pop bailable–; mantuvo el tipo con el más oscuro Homebrew (1992) y alcanzó el éxito mainstream al lado de Youssou N’Dour (7 Seconds) justo antes de despeñarse por la pendiente de la vulgaridad AOR con Woman (1996). ¿Qué nos ofrecerá ahora en su retorno? Quién sabe… Bueno, algo se sabe. Por una vez desconfíen del programa de mano y de la web de la cantante: en origen, y pese a escarceos, sus similitudes estilísticas con el trip-hop, no digamos ya con con su sacrosanta trinidad –Massive Attack, Portishead y Tricky–, fueron nulas.

Si ambos ocuparán el monasterio el sábado –junto a Cápsula, Meneo y los gallegos Novedades Carminha–, el domingo lo harán los neoyorquinos Oneida –pesos pesados de la neopsicodelia con deriva progresiva–, los iconoclastas Chrome Hoof, el nacional Bigott –con nuevo disco bajo el brazo, The Orinal Soundtrack–, Holloys y Mugstar.

Por último, el lunes presenta otra velada de oferta diversa en la que conviven el ex integrante de The Posies Ken Stringfellow –que revisará junto a los locales Ledatres la banda sonora del musical, y posterior película, Hedwig & The Angry Inch–, el trío finlandés K-X-P, Zombie Zombie, los nacionales Sidonie –con disco recién publicado, El fluido García– y ese inefable, y siempre efectivo, grupo comandado por André y David-Ivar. O sea, Herman Düne y su pirueta sin red entre la iconoclastia y el clasicismo rock, como este mismo año volvía a demostrar su último y recomendable álbum, Strange Moosic.

Imagen de previsualización de YouTube

Pero, como ya se ha apuntado, el listado de conciertos del Monkey Week dista de agotarse en el escenario del Monasterio de la Victoria. De hecho, son los numerosos showcases programados en bares y teatros los que, junto a las jornadas profesionales, confieren al encuentro su sello de identidad particular.

Entre los muchos grupos convocados se encuentran, por ejemplo, Mansilla y Los Espías –banda con la que el escritor y dramaturgo Fernando Mansilla da rienda suelta a su pasión por la literatura de baile; lunes 31 a las 19:00 en El niño perdío–; los veteranos y contundentes Los Marañones –sábado 29 a las 17:00 en la Bodega del Club de Rugby–; el barcelonés Guillamino –también el sábado, a las 19:00 en El cielo de la Cayetana–; los muy crudos Discos Las Palmeras! –con citas el sábado, a las 18:00 en la Bodega del Club de Rugby, y el domingo 30, a las 17:00 en el Teatro Pedro Muñoz Seca–; y Cuzo, actual proyecto del ex 12Twelve Jaume L. Pantaleón –el lunes a las 13:00 en el Pedro Muñoz Seca–.

Imagen de previsualización de YouTube

En el mismo apartado se incluye esa inicialmente anunciada actuación sorpresa “de un grupo nacional con mucho tirón”, programada para el domingo a las 20:00 en La Pontona, y que en pocas jornadas pasó del secreto a voces a la confirmación oficial: será Amaral en acústico, aunque dadas las reducidas dimesiones del espacio elegido, avisa la organización, tendrán preferencia en el acceso los profesionale acreditados. Que no se enfaden los seguidores del dúo zaragozano: al fin y al cabo, bajo la punta del iceberg público se oculta la auténtica envergadura del Monkey Week, que no es otra que esa ya aludida actividad profesional.

Etiquetas:

Monkey Week: nos vemos en 2011

Blas Fernández | 12 de octubre de 2010 a las 18:47

En la imagen, Pájaro Jack.

En la imagen, Pájaro Jack.

La segunda edición del Monkey Week, Muestra Internacional de la Música Independiente, echó anoche el cierre en el Monasterio de la Victoria de El Puerto de Santa María con la tercera y última ronda de conciertos nocturnos, un cartel que, entre otros, contemplaba el retorno de The Buzzcocks o la siempre agradecida presencia de Triángulo de Amor Bizarro. Leer el resto del artículo »

Entre el ‘Monkey Week’ y el ‘Monkey Wet’

Blas Fernández | 12 de octubre de 2010 a las 0:16

Aspecto de la Plaza de Alfonso X durante la actuación e Tannhäuser el domingo.

Aspecto de la Plaza de Alfonso X durante la actuación de Tannhäuser el domingo.

La lluvia volvió a ser molesta protagonista en la segunda jornada grande del Monkey Week, la del domingo, en El Puerto de Santa María. Esta vez respetó los conciertos nocturnos en el Monasterio de la Victoria, que tras horas de incertidumbre pudieron celebrarse finalmente sin contratiempos, pero impidió dos de las actuaciones programadas en el otro escenario al aire libre, el de la Plaza de Alfonso X. Leer el resto del artículo »

Etiquetas:

Mono pasado por agua

Blas Fernández | 11 de octubre de 2010 a las 11:14

Andrew Bird, antes de la tormenta. / Foto: Fito Carreto

Andrew Bird, antes de la tormenta. / Foto: Fito Carreto

Las peores previsiones se cumplieron y la primera noche de conciertos en el Monkey Week, el pasado sábado, quedó truncada por la lluvia. Tras una tarde de chaparrones ocasionales, que no impidieron las actuaciones previstas en el escenario de la Plaza Alfonso X, donde entre otros tocaron los malagueños Santos de Goma, los sevillanos Trisfe y los dos primeros grupos finalistas en el Concurso Desencaja, Lovely Rita y Mañana, el Monasterio de la Victoria, escenario principal del festival, registraba una buena entrada de público predispuesto a disfrutar de un cartel variopinto, capaz de de acoger propuestas tan dispares entre sí como la del norteamericano Andrew Bird o los alemanes Faust. Leer el resto del artículo »

Etiquetas:

El mono mira al cielo

Blas Fernández | 9 de octubre de 2010 a las 18:25

Ainara Legardón, durante su concierto en el Teatro Pedro Muñoz Seca.

Ainara Legardón, durante su concierto en el Teatro Pedro Muñoz Seca.

Con la lluvia amenazando la celebración de los conciertos programados hoy en los escenarios al aire libre, el Monkey Week, Muestra Internacional de Música Independiente, ha vuelto a convertir a la localidad gaditana de El Puerto de Santa María, por segundo año consecutivo, en epicentro de la industria musical española.

Leer el resto del artículo »

Etiquetas:

Monkey’s way

Blas Fernández | 8 de octubre de 2010 a las 7:22

cupon_blog

Muchas de las ediciones en vinilo de las novedades de sellos independientes incluyen un cupón para la descarga gratuita en formato digital de esas mismas canciones por las que ya hemos pagado. Este hecho puede entenderse como una manera de agradecer el gesto -el de pagar, claro- o, también, como el reconocimiento, otro más, de la evidente transformación que hace años experimentó el hábito de escuchar música: incluso el partidario de levantarse del sillón para darle la vuelta al vetusto e incombustible LP escucha, en uno u otro momento, música comprimida (otros, me temo, sólo lo hacen ya en ese formato).

Algunos de estos cupones apelan, sin embargo, a la buena voluntad del comprador, aconsejándole encarecidamente que ruegue a sus amigos que se abstengan de realizar copias y adquieran las suyas propias (como si la realización de copias comprimidas no fuera, en última instancia, otro medio de promoción).

Pienso que este detalle ejemplifica bien el estado de confusión, cuando no de zozobra, que desde hace ya mucho atraviesa la industria discográfica: por un lado, se asume la digitalización del contenido como un hecho inevitable; por el otro, se rechaza lo obvio, que una vez digitalizado, éste fluye de manera incontrolable, libre.

La primera edición del Monkey Week, el pasado año, resultó ser un rico escaparate de las diversas posturas por parte de la industria en torno a esta realidad, dando asiento en sus mesas redondas tanto a partidarios del copyleft y las licencias Creative Commons -en resumidas cuentas, las que permiten y potencian la circulación de copias a través de la red- como a integrantes del lobby de los derechos de autor, ése que se ha demostrado tan capaz de modelar la legislación vigente según sus propios intereses.

La cuestión, de tan candente, resultó hegemónica, y no hubo en la práctica convocatoria en la agenda del encuentro, oficial o informal, que no la abordase desde una u otra perspectiva. Predominaron, eso sí, los lamentos frente a las propuestas de posibles soluciones al mantenimiento del negocio, a no ser las que propugnaban medidas tan expeditivas como absurdas (si necesita más información al respecto consulte la Ley Sinde).

Pero la cuestión hoy, como ayer, es si ese negocio, al menos tal como lo conocíamos hasta hace unos años, es sostenible; si vale la pena seguir mareando la perdiz, enredándose con compañeros de viaje bajo sospecha, o aprovechar el tiempo y el esfuerzo para construir salidas imaginativas e inéditas.

Las discográficas independientes, en no pocas ocasiones fruto del puro amor por la música, pero no por ello menos conscientes de su papel como industria, saben mucho de lo uno y de lo otro, de esfuerzo y de imaginación. Convencido de tal extremo, uno no pierde la esperanza de descubrir posturas y propuestas sensatas, comedidas, entre la más que previsible llamada a las armas por parte de alguna de las entidades colaboradoras de este encuentro.

En la era de la economía de la atención, la inteligencia en la exposición del producto es la clave del negocio, y el Monkey Week que hoy comienza, a su manera, es el mejor expositor del que disponemos. Que sea por muchos años. Y que nos cunda.

Etiquetas:

El estado de la cosa ‘indie’

Blas Fernández | 7 de octubre de 2010 a las 7:11

En la imagen, Kid Koala.

En la imagen, Kid Koala.

Entienda indie no como un difuso género musical, sino como apócope de independiente; imagine una reunión de representantes de la industria musical nacional adscritos, a conciencia o a regañadientes, a ese epígrafe –músicos, disqueros, promotores, managers, técnicos, periodistas, críticos…– y, a partir de ahí, tendrá al menos un punto de partida para entender la naturaleza, filosofía y objetivos del Monkey Week.

Leer el resto del artículo »

Etiquetas:

Un mono que ve, oye y habla

Blas Fernández | 14 de octubre de 2009 a las 10:39

Pony Bravo, durante su concierto en el Monkey Week.

Pony Bravo, durante su concierto en el Monkey Week.

El Monkey Week, Escaparate Internacional de la Música Independiente, convocó en el apartado de mesas redondas durante su última jornada, el pasado lunes 12, a responsables de algunos de los más populares festivales del país. Con anterioridad, fue precisamente uno de ellos, Alberto Guijarro, director del barcelonés Primavera Sound, el encargado de abrir el día con una conferencia en torno a las nuevas líneas editoriales de la producción de eventos musicales.

Leer el resto del artículo »

Etiquetas: