Archivos para el tag ‘Pony Bravo’

Siete razones para visitar Territorios

Blas Fernández | 3 de junio de 2010 a las 9:46

En la imagen, Mulatu Astatke

En la imagen, Mulatu Astatke

Recortes en el presupuesto, con la consiguiente reducción de la programación, y no pocos problemas en la ubicación del festival han limitado el cartel de Territorios en su XIII edición a una oferta de tres días, desde hoy y hasta el próximo sábado en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, con una media de nueve conciertos por jornada –mañana serán diez–.

Sin embargo, ese mismo cartel ofrece sobradas razones a muy diversos tipos de público para acercarse al festival. Y de entre todas las combinaciones posibles –podrían haber sido otras: atención a Soul Jazz Records Sound System, Maika Makovski y Griffi & DJ2D2, por ejemplo–, La Ventana Pop se queda con estas siete.

MULATU ASTATKE & THE HELIOCENTRICS.
Multinstrumentista con especial predilección por el vibráfono, Mulatu Astatke (Jimma, Etiopía, 1943) es hoy leyenda viva. Representante de la segunda generación de músicos africanos abducidos por las sonoridades del jazz y sus ramificaciones caribeñas –un fascinante viaje de ida y vuelta nunca suficientemente ponderado–, se formó en Londres, Nueva York y Boston y a caballo entre los últimos 60 y los primeros 70 dejó para la historia varios títulos capitales, fundacionales, de aquello que ha venido en llamarse ethio-jazz: ecos locales y orquestaciones globales con guiños que abarcan del son al funk. Los volúmenes 1 y 2 de Afro-Latin Soul (1966), Mulatu of Ethiopia (1972) y Ethio Jazz (1974) eran ya objetos de culto reducido cuando la cuarta entrega de la serie Ethiopiques (Ethio Jazz & Musique Instrumentale, 1969-1974) y la banda sonora de la película Broken Flowers, de Jim Jarmusch, relanzaron su carrera en Occidente, coronada hasta la fecha con el subyugante álbum Mulatu Steps Ahead (2010). Hoy a las 01:00 en el escenario Cruzcampo.

TINDERSTICKS. El abandono de parte de la formación en 2006 –entre otros salió un componente básico, Dickon Hinchliffe, arreglista de la banda– hizo temer por la continuidad de uno de los grupos británicos más relevantes y personales de los 90. Afortunadamente, The Hungry Saw (2008) y, aún más, el reciente Fallig Down a Mountain (2010) han corroborado que la intensidad de Tindersticks sigue intacta. Lo que se dice un valor seguro. Mañana a las 22:30 en el escenario Tres Culturas.

LOS PLANETAS. La leyenda del espacio (2006) marcó el punto de fuga: la banda granadina se inspiraba en palos jondos para protagonizar un acercamiento inédito al flamenco por parte del indie-rock. El epé Cuatro palos (2009) continuaba por la misma senda con leves variaciones, concretadas en la reasimilación de postulados estéticos heredados, entre otros, del kraut-rock. Justo lo que desvela su último trabajo, Una ópera egipcia (2010), ya no tan sorprendente, pero todavía fascinante. Mañana a las 00:15 en el escenario Tres Culturas.

PONY BRAVO. Si bajo de espalda no me da miedo (y otras historias) (2008) perfiló al menos un par de objetivos claros en el argumentario de la banda sevillana: uno, la voluntad ferréa de perseguir un estilo propio, un sonido original pese a lo reconocible de sus deudas; dos, la tozuda inclinación por hacerlo al margen de los cauces habituales, usando con habilidad las posibilidades tecnológicas a su alcance para mostrar al respetable el mucho talento condensado en el cuarteto. En el lamentablemente desaparecido ciclo Rock en el Central nos mostraron el pasado año algunas de las enormes canciones que conformarán su segundo álbum, ése que, consumado ya el proyecto paralelo Fiera, miles de seguidores esperan con oídos hambrientos de nuevas sensaciones. Mañana a las 23:30 en el escenario Cruzcampo.

NUDOZURDO. Otra sensación acrecentada por obra y gracia del boca a boca virtual. El entonces trío madrileño grabó en 2002 un primer álbum, hoy codiciada pieza, fruto de su victoria en otro de tantos pequeños concursos. No pasó nada, hasta que en 2008, con una formación completamente renovada y en la que sólo permanecía el indiscutible líder de la banda, Leopoldo Mateos, el grupo registró una segunda entrega, Sintética, arrollador compendio de oscuras influencias ochentistas que explotan en directo con la energía y persistencia de un volcán islandés. Mañana a las 00:30 en el escenario CAAC.

PANTHA DU PRINCE. Diamond Daze (2004) y The Bliss (2007) ya avisaron de la idoneidad de seguir la pista a los pasos del alemán Hendrick Weber, una apuesta saldada con creces tras la publicación, a comienzos de este año, de Black Noise. Amparado en una coartada conceptual –el ruido negro sería el aviso que advierte a los animales de la inminencia del desastre–, Weber teje un hipnótico tapiz electrónico permanentemente mecido entre la robustez del techno-house y la ensoñación ambient. Un entramado, por cierto, en nada ajeno al de ilustres precedentes de la era psicodélica en su vertiente más marciana. Mañana a las 02:20 en el escenario Cruzcampo.

PUBLIC ENEMY. Vale: sus mayores e indiscutibles logros quedan bastante lejanos y barbaridades de ésas que rehacen nuestra percepción del concepto música popular –It Takes a Nation of Millions to Hold Us Back (1988), Fear of a Black Planet (1990) o Apocalypse 91…The Enemy Strikes Black (1991)– llevan ya más de una década entre nosotros manteniendo imbatibles su condición de clásicos insuperables. Pero de que Chuck D sigue en buena forma deja pruebas un título todavía tan reciente, y lúcido, como How You Sell Soul to a Soulless People Who Sold Their Soul? El sábado a las 00:20 en el escenario Tres Culturas.

Me parto (literalmente)

Blas Fernández | 25 de enero de 2010 a las 12:07

Pony_CCCB_b

Daniel Alonso, superándose a sí mismo con uno de los dos carteles, bajo licencia CC, para los conciertos que Pony Bravo ofrecerá próximamente en Barcelona. Lo tienen aquí en alta resolución.

Garganta profunda en noche dispersa

Blas Fernández | 21 de junio de 2009 a las 16:41

Manuel Gómez.

Martha Wainwright. Foto: Manuel Gómez.

Martha Wainwright / Pony Bravo / Don Caballero

Pop-Rock en el Central. Lugar: Teatro Central. Fecha: sábado 20. Formación Pony Bravo: Daniel Alonso (voz y teclado); Pablo Peña (bajo, guitarra, teclado y percusiones); Darío del Moral (bajo, guitarra y percusiones); Javier Rivera (batería y guitarra). Formación Don Caballero: Damon Che (batería); Eugene Doyle y Jason Jouver. Aforo: casi lleno.

La segunda y última jornada de la ajustada edición 2009 de Pop-Rock en el Central devino en batiburrillo: tres propuestas dispares, sin conexión alguna y hasta antitéticas en su concepción e interpretación del hecho sonoro. Llamó la atención, en cualquier caso, lo nutrido del aforo, sólo levemente inferior al de la noche del viernes pese a la amplitud de la oferta de conciertos provocada por la celebración anticipada del Día de la Música.

El hecho de que acudiera en formato acústico sirvió como argumento para que Martha Wainwright, en estado de buena esperanza (dos meses), se convirtiera en la encargada de abrir la velada. A solas con su guitarra o acompañada más tarde al piano por su fiel Brad Albetta –se le anunció al bajo, que, según parece, se perdió en algún aeropuerto (¿?)–, dejó claro desde el primer momento que en su ilustre familia no ha sido sólo su famoso hermano quien ha heredado la condición de animal escénico. Que se le pierda la púa, se de en los morros con el micro o hasta se le vaya el hilo del estribillo de I Know You’re Married But I’ve Got Feelings Too –contratiempo resuelto con oficio, pericia y desvergüenza– son divertidas anécdotas frente al fondo del asunto: la profundidad de esa garganta por la que asoma una potente y versátil voz blanca, capaz de travestirse de Edith Piaf –sendas versiones– con emoción y respeto. Sus cincuenta minutos, no fue su culpa, supieron a poco.

Los vítores y aplausos con que el respetable recibió a Pony Bravo revelaron que buena parte del mismo había acudido al Central para ver sobre tan señalado escenario al grupo sevillano, protagonista de un fenomenal golpe de efecto en forma de álbum de debut, Si bajo de espalda no me da miedo (y otras historias), y artífice de una de las más sonadas sacudidas a la escena rock local de los últimos años. Con el Curro de la Expo’92, definitivamente elevado a los altares de una localizada iconografía generacional, dando la bienvenida a los espectadores, tanto el volumen como el tempo con que atacaron sus primeros temas desvelaron las ganas de epatar en casa. Un objetivo cubierto sólo a medias: sonar fuerte no ha sido nunca sinónimo de sonar bien.

Banda ambiciosa e inquieta, ahí reside buena parte de su interés, los Pony de hoy están situados en una encrucijada aún no resuelta. Esa tensión creativa, como insinúan los nuevos temas presentados, los ubica por momentos más cerca de lo escuchado a Fiera, el proyecto paralelo de Pablo Peña, que de la formación que conocíamos hasta la fecha. Esto es, se pierde parte del marchamo popular en favor del componente experimental, en ocasiones desarrollado con notable acierto (¿La rabia de Dios o La rave de Dios?).

Punto final a la noche, los resucitados Don Caballero de Damon Che, único componente original que permanece en el grupo, provocaron notables estampidas con su sobreexplotación de añejos patrones post-rock derivados en heavy ilustrado. Eso sí, los tres tocan estupendamente.

Incógnita resuelta

Blas Fernández | 24 de mayo de 2009 a las 10:26

Don Caballero, o más exactamente lo que queda de ellos, será finalmente el grupo que complete el cartel de conciertos de este año en los tres teatros de la Consejería de Cultura, el Central, el Cánovas y el Alhambra.

La cosa queda como sigue:

Teatro Central

19 de junio, 22:00: Damien Jurado y Lambchop

20 de junio, 22:00: Marta Wainwright, Pony Bravo y Don Caballero

Teatro Cánovas

18 de junio, 22:00: Damien Jurado y Lambchop

19 de junio, 22:00: Marta Wainwright, Pony Bravo y Don Caballero

Teatro Alhambra

20 de junio, 21:00: Damien Jurado y Lambchop

21 de junio, 21:00: Marta Wainwright, Pony Bravo y Don Caballero

Pony on fire

Blas Fernández | 3 de diciembre de 2008 a las 19:51

http://www.vimeo.com/2416767

Etiquetas: , ,

Cuando la música es un placer

Blas Fernández | 5 de noviembre de 2008 a las 0:43

Ilustración: Miguel Brieva

El nombre de Las Buenas Noches venía sonando en la escena sevillana de música independiente desde hace casi un par de años, pero fue a finales del pasado mes de agosto cuando su primer disco, Aventuras domésticas, constató que lo que se había gestado durante ese tiempo era algo realmente original: doce canciones de difícil categorización, entre el folk fronterizo y la reinterpretación de sones de la tradición popular -del blues a la copla-, enfrentadas con un amplio arsenal instrumental -charango, pianos de juguete, ukelele, banjo, dobro, xilófonos, cuatro, guitarras acústicas y eléctricas, bajo, contrabajo, batería…-.

Leer el resto del artículo »

Las puertas abiertas de Tom Cary

Blas Fernández | 24 de octubre de 2008 a las 10:18

Hoy publico en Diario de Sevilla esta breve entrevista a Tom Cary con motivo del inicio de su gira junto a Pony Bravo dentro de esa cosa llamada Circuito de Pop-Rock Andalucía. La gira comienza hoy en Málaga (sala Elemental Music) y, en lo que queda de año, pasará por Sevilla (mañana en la sala Malandar), Cádiz (25 de noviembre en sala La Central Lechera), Madrid (5 de diciembre en la sala Art Brut), Barcelona (11 de diciembre en la sala Sidecar), Almería (13 de diciembre en la sala Manchester) y Jaén (20 de diciembre en la sala Bariloche).

Leer el resto del artículo »

El disco invisible de Las Buenas Noches

Blas Fernández | 25 de agosto de 2008 a las 10:10

¡ACTUALIZACIÓN!!! (28/8): Aventuras domésticas ya está disponible en descarga directa en la web de Las Buenas Noches. Y visiten la página, que vale la pena.

Desde que a mediados de la pasada semana Rubén Alonso, cantante de Las Buenas Noches, me pasó el álbum del grupo, Aventuras domésticas, no he parado de escucharlo. También desde entonces he estado intentando escribir esta entrada, pero había un problema: al margen de mis palabras, consideraba que lo importante era que ustedes pudieran escuchar sus canciones sobre la marcha, y no podía ser de otro modo que subiendo algunas de esas mismas canciones al blog, pues a día de hoy difícilmente van a encontrar en la red referencias a este singular grupo sevillano.

la-palma

Leer el resto del artículo »

El Pony Bravo: Misión en Caracas

Blas Fernández | 8 de agosto de 2008 a las 18:33

[myspace]http://vids.myspace.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&videoid=40241932[/myspace]

A mediados del pasado mes de mayo coincidí con Félix Allueva, director del festival venezolano Nuevas Bandas, en el MUF 2008. En uno de los varios y buenos ratos que pasamos juntos, saqué el iPod y le puse un par de canciones de Pony Bravo. “¿Tienen buen directo?”, me preguntó. “Ya lo creo”, le contesté. Supongo que a partir de ese momento empezó a darle vueltas a la idea de llevarse a Caracas al grupo sevillano, y para cuando poco después volvimos a encontrarnos en el festival Territorios, ya había cerrado el asunto.

Dicho y hecho. Y allá que se marcharon los Pony para participar en el Nuevas Bandas como invitados internacionales los días 26 y 27 del pasado mes de julio. Antes de que se largaran, le dije a Daniel Alonso, cantante y teclista del grupo, que nos debía una crónica para el blog, y como es un tipo cumplidor, entre los ensayos de cara a la inminente actuación de la banda en Nocturama y los encargos profesionales, aún ha sacado tiempo para redactarnos sus impresiones sobre el periplo venezolano. Así que, ¿qué mejor manera de retomar la actividad en La Ventana Pop tras el paréntesis vacacional que ésta?

Leer el resto del artículo »

Pony Bravo, autorí­a responsable

Blas Fernández | 26 de abril de 2008 a las 9:53

Pony Bravo

Foto: Celia Macías

“Intentamos trabajar con un enfoque diferente. En la artesanía de la composición hay mucho cliché en el que puedes caer. Incluso haciendo algo accesible, que en principio no es experimental, ni vanguardia ni nada por el estilo, tienes que comerte la cabeza y buscar”, afirma Daniel Alonso, cantante y teclista de Pony Bravo, la banda que mañana, con un concierto especial, pondrá punto final a la tercera edición del Festival Internacional de Teatro y Artes Escénicas de Sevilla (Fest).

La invitación para clausurar el certamen le llega al grupo -integrado además por Pablo Peña (guitarras), Darío del Moral (bajos y guitarras) y Javier Rivera (batería), los tres procedentes de otra formación local ya desaparecida, Renochild- en el momento idóneo. En activo desde hace poco más de dos años y tras haber puesto en circulación dos maquetas y un CD-single, su primer álbum, Si bajo de espalda no me da miedo (y otras historias), está a punto para ser editado por el sello local Discos Monterrey. Será el punto de partida de un nuevo tramo en el camino, hasta la fecha recorrido con notable polvareda gracias a internet, el boca a boca y los directos. “Creímos que íbamos a ser un grupo denso de los que les gustan a cuatro colegas, pero resulta que todo funciona mejor de lo que pensábamos”, dice Alonso.

Ese pequeño revuelo tiene su explicación: la originalidad, la voz propia que Pony Bravo ha conseguido desarrollar en tan corto espacio de tiempo. Su repertorio mezcla el español y el inglés con la misma naturalidad con que luego cuadra las referencias al kraut-rock, el rock sevillano de los 70 o Radio Futura. “A veces, cuando intentas hacer algo original es precisamente cuando no te sale -avisa-. Pero meterte en el jaleo de montar un grupo, de dar conciertos, no te compensa si no es para hacer lo que te gustaría oír. Además, somos de la generación eMule. Cualquier chaval de 20 años con interés ha escuchado hoy casi toda la historia del rock. Así que lo que nos preguntábamos es ¿por qué no se hacen otras cosas?”.

Esquivar el cliché; crear algo propio sin miedo a reconocer las influencias, ya vengan éstas de la música etíope de los 60 y 70, la electrónica de Kraftwerk o el flamenco. Pony Bravo, la canción, suena a western metafórico -con el pequeño animal escapando de la rueda del feriante y recuperando la libertad-; Lolita difumina perfiles de tango; Trinchera es un ardoroso blues y El guarda forestal, un imprevisible reggae… ¿Se pierde la coherencia? No, y eso también forma parte de la sorpresa. “Si te centras en un subgénero pensando que tienes el sonido lo único que consigues es un soniquete”, comenta.

A diferencia de su música, el discurso de Pony Bravo está aún en construcción. Escuchando a Alonso, cuyas ideas van a menudo más rápido que sus palabras, uno tiene la sensación de que el armazón teórico que sin duda sustenta su trabajo apenas está empezando a levantarse a golpe de escuchas e intuición, pero aún así revela ya una sólida estructura. “Hay un montón de gente que escucha un montón de música, que sabe, y lo que eso nos provoca es la responsabilidad de no hacer más de lo mismo”, insiste.

Escuchando el resultado, su álbum, pocos aventurarían lo accidentado del registro. “Nos lo grabó Raúl Pérez con Nacho García como ayudante técnico. Un tío de Nacho tiene un cortijo en el Palmar de Troya, y nos pareció un sitio perfecto porque tiene dos grandes salas, una de control y otra para tocar -recuerda Alonso divertido-. Teníamos bastante claro qué producción queríamos, sin clichés, sin fórmulas y con tiempo. Decidimos arriesgarnos y probar. Nos gastamos todo lo que teníamos alquilando equipos analógicos. Luego la realidad es que en el cortijo hacía muchísimo calor, olía a cochino, todo estaba lleno de moscas y a las tres semanas llegaron los dueños, que al ver a cuatro tíos en calzonas no tardaron mucho en decirle a Nacho que nos buscáramos otro sitio”.

Tras un rosario de estancias en casas de amigos y estudios de grabación, Si bajo de espalda no me da miedo (y otras historias) es ya hoy una gozosa realidad, acaso de las más notables que ha dado el rock sevillano en los últimos años.

“La decisión de optar por una licencia Creative Commons es totalmente ideológica; práctica, aún no lo sabemos”, comenta Daniel Alonso sobre la postura adoptada por Pony Bravo a la hora de editar su primer álbum, disponible en CD con un llamativo diseño obra de él mismo -amén de músico diseñador gráfico-, próximamente también en una edición limitada en vinilo y, en breve, en descarga copyleft a través de la web de la banda. Quien se decida a comprar el CD se encontrará con un precio ajustado, 10 euros en sus conciertos y 12 en las tiendas. “Muchos grupos apoyan públicamente a Creative Commons, pero luego registran sus obras en SGAE -apunta-. Si no conseguimos que un grupo con licencias CC funcione comercialmente aplicando nuevos modelos de negocio lo único que vamos a hacer es llenar entrevistas hablando de lo guays que somos, en lugar de hablar sobre música, que sería más interesante”. Alonso se muestra convencido de la necesidad de romper la rueda, “de acabar con lo que en la práctica es un monopolio de la SGAE, que a través de un control férreo y duro influye a la hora de cambiar las leyes y hasta consigue que tengas que pagarles aunque no estés con ellos. Toda la industria está cambiando y lo único claro es que hay nuevas posibilidades”, añade.

Pony Bravo y Monterrey DJ’s actúan mañana a las 20:30 en el Centro de la Artes de Sevilla (c/Torneo). Invitaciones desde una hora antes en el mismo espacio. Aforo limitado.

Hasta aquí la entrevista publicada hoy en Diario de Sevilla. A continuación, las notas que por cuestión de espacio se han quedado fuera.

Pony Bravo B

Foto: Celia Macías

“Yo empecé un poco como todo el mundo, componiendo con la guitarra. Después de un par de años comencé a hacer música para la compañía de danza Mota. Empezamos a montar piezas de quince minutos. Yo hacía la música y Juan las coreografías y la dirección del proyecto. Era electrónica con voces y un componente folk. Podía parecerse a Four Tet, pero mucho peor, claro. Y además, yo tenía ganas de trabajar en el rock. Había ahí unas influencias clásicas, de los 70, que pedían instrumentos. Estuve casi un año buscando músicos y pensando en ponerme a tocar solo por bares, pero justo cuando iba a empezar a hacerlo, Renochild, con los que ya había trabajado en cuestiones de diseño, se ofrecieron a ayudarme a montar las canciones. Grabamos una maqueta, empezamos a ensayar, Darío estaba libre… A los dos meses ya tenía claro lo que quería hacer, y ellos querían lo mismo. Así que decidimos montar el grupo en serio. Eso fue hace un par de años y medio”.

“Si no es para hacer algo distinto, no montamos el grupo. Hay músicos que lo son de oficio y tienen esa perspectiva, pero la mía es otra, desde fuera. Pablo, Darío y Javi tienen el oficio, mientras que yo vengo de las artes plásticas, del diseño. Empecé a tratar la composición como si fuera un cartel. Toco el piano y la guitarra lo justo para poder componer. Si hago arreglos, los toco como puedo y se los doy a Darío o a Pablo y ellos lo sacan”.

“Uno de los huecos que no se han llenado es el del rock andaluz, que no del flamenco-rock. El flamenco ha seguido su evolución mezclándose con el jazz y con otras músicas. Pero nosotros no podemos acceder a trabajar con eso porque no sabemos tocar ni jazz ni flamenco. Lo que sí podemos hacer es rock andaluz, trabajar con una iconografía y fusionarla con lo que hemos mamado desde chicos, la cultura anglosajona. Para nosotros es igual de natural escuchar a Triana que ver una película de Jim Jarmusch”.

“Todo aquello del rock andaluz parece que se corta a finales de los 70. La propuestas rock que han salido desde entonces, y hay cosas buenas, por supuesto, las aproximaciones de Sr. Chinarro, de Los Planetas, buscan el envoltorio estético, el hecho de que suene a fusión, y se genera una moda folclórica, localista, pero hacerlo de verdad es más difícil. Tienes que controlar tu género, que es el rock anglosajón, y fusionarlo a todos los niveles”.

“Para entrar en el flamenco desde el rock hay que viajar primero por la canción andaluza, por la copla, por Radio Futura, por Sr. Chinarro. Creo que a nivel local es un camino”.

“Para mí Triana es el único que, siendo un grupo de rock sin especial maestría técnica, desarrolla una autoría, una narrativa, una iconografía”.

“Que el rock sea un arte popular es muy importante para nosotros. ¿Qué es lo que pasa con el arte contemporáneo? ¿Que se enteran cuatro?”.

“Nos gustaría picar un poco de todo, hacer algo accesible. En sus comienzos Radio Futura decía que quería hacer pop-art, música de vanguardia que llegara a los 40 Principales. Nosotros no queremos llegar tan lejos, lo que sí sabemos es es que no queremos caer ni en lo fácil ni en la experimentación por la experimentación”.

“Nunca me gustó mucho la copla. Cuando era más joven lo que me gustaba era Radiohead y un montón de grupos mainstream, Pearl Jam y todo eso, y por entonces la copla no era para mí más que un vestigio de la posguerra. Pero ya con Pony Bravo, gracias a amigos que escuchan muy distintos tipos de música, descubrimos que en la copla hay cosas increíbles”.

“Con la excusa de Intervenciones en Jueves, en el Deshomenaje a Estrellita Castro, preparamos dos canciones y flipamos. Se pueden hacer montones de cosas. El folclore andaluz es tan rico en matices… Es como cuando vas al mercado y compras buena comida. Con nada que hagas tienes montones de matices”.

“Hemos montado La falsa moneda en la versión de Imperio Argentina y La niña de fuego basada en la de Caracol, la que cantaba Lola Flores”.

“La decisión de optar por una licencia Creative Commons es totalmente ideológica; práctica, no se sabe. Toda la industria está cambiando y lo único claro es que hay nuevas posibilidades. Las sociedades de gestión de derechos plantean hoy en España una situación muy parecida a aquella cuando Telefónica era la única compañía que te daba ese servicio. Una situación de monopolio. Luego se abrió el mercado, y aunque sigue habiendo problemas en ese sector al menos hay competitividad. Con las entidades de gestión de derechos pasa algo similar. Tendemos a la autogestión, y en vez de contratar a los abogados de la SGAE contratamos a los nuestros”.

“Creo que se puede trabajar con Creative Commons. La mayoría de las pequeñas independientes lo que quieren es sacar discos y cubrir gastos. La poca rentabilidad que tiene un grupo independiente al menos será para nosotros y no para los intermediarios”.

“Después del cortijo empezó un mes y pico de tour por casa de amigos. En la del pintor Manuel León, en Villanueva del Ariscal; en la de Pablo, grabando durante dos semanas cosas que faltaban; y finalmente en el estudio de Raúl, haciendo las mezclas”.

“Hoy en día es barato grabar, todo el mundo tiene un portátil; es más barato promocionarte, a través de MySpace; y somos parte de una generación con oficios o aficiones creativas: fotografía, vídeo, diseño… Así que resulta que ahora es más fácil que haya grupos. Y mientras que es habitual que la gente esté desmotivada en aspectos políticos o morales, la música sigue manteniendo un vínculo misterioso, sigue siendo un valor importante. Pero no creo que haya una escena sevillana. Hay muchos grupos que apenas se relacionan entre ellos, que no trabajan juntos, que no desarrollan canales de difusión de su trabajo. Y una escena es la interrelación de trabajos”.

“Otro enfoque, confuso hasta para nosotros, es el de intentar cubrir todas las gamas que tenemos en el día. Hay veces que me apetece escuchar a M. Ward, con sus canciones clásicas y bien tocadas, y puedo tenerlo de fondo mientras trabajo, cosa que no puedo hacer con Captain Beefheart o Pere Ubu. Sunset es una canción con toque retro y cinematográfico; Pony Bravo son escenas. Algunos componentes de nuestra música funcionan muy bien a nivel popular, pero quizás marcan una estética que no es la que queríamos”.