Los hábitos de lectura aconsejan periódicos con menos páginas

Julio Alonso | 14 de junio de 2008 a las 13:34

El maestro Mario García escribe en su recién estrenado blog algo que no se debería echar en saco roto: la tendencia a periódicos con menos páginas. Y no por reducir costes, aunque ésta pueda ser una manera de afrontar la adversa coyuntura económica, sino, sencillamente, porque han cambiado los hábitos de lectura. El texto de Mario García, en el que se exponen algunos casos concretos, concluye con estas palabras, que traduzco libremente:

“Estoy convencido de que los periódicos de los próximos 10 años tendrán menos páginas, se publicarán en un formato más compacto, con mucha más coordinación entre las ofertas de las versiones online e impresa, con mayor cobertura local y con un diseño en el que primen la buena navegación, la claridad expositiva y el sentido de servicio.

Menos páginas no significa necesariamente menos sustancia y utilidad. Un periódico más compacto exige más talento por parte de los editores. Ésto, a la postre, puede suponer un mayor reto que la decisión de reducir el número de páginas.”

Para quien no lo conozca Mario García, profesor y consultor, ha asesorado a unas 450 empresas periodísticas de todo el mundo.

En la imagen, Mario García con un ejemplar de The Wall Street Journal, rediseñado por su empresa.

10 razones para que los periodistas estemos contentos

Julio Alonso | 10 de junio de 2008 a las 10:34

El equipo de Online Journalism Blog se muestra optimista respecto al futuro del periodismo; cree que nunca se han dado circunstancias tan favorables para su desarrollo como las existentes hoy en día. Tan es así que ha creado un blog, JollyJournalist.com, con el propósito de recoger testimonios de los periodistas que se sienten satisfechos o contentos (literalmente, alegres, jolly) con la profesión. Quizá, como contrapunto a los sitios (en internet hay para todos) que recogen situaciones de felicidad o de descontento.

El animador de Online Journalism Blog, el profesor británico Paul Bradshaw, argumenta tal optimismo con el siguiente decálogo, que traduzco y resumo libremente:

  • Las redes sociales permiten encontrar personas con idénticos intereses y con diferentes capacidades, pero comprometidas con los mismos objetivos, independientemente de su ubicación o estatus. Es, dice, el poder de la organización aunque sin una organización.
  • Uno puede escribir lo que quiera y crear su propia marca, sin tener que actuar al dictado de un editor.
  • Puede, asimismo, elegir el formato de sus contenidos (blog, vídeo, podcast o lo que sea), así como ser su propio distribuidor.
  • Con los nuevos sistemas de consumo cualquiera puede acceder a las noticias, que se han convertido en un bien común, de coste cero, y esto hace que los periodistas puedan concentrase en la investigación y el análisis.
  • Google permite a los periodistas recabar información sin tener que acudir a la biblioteca. Es más, la información académica o la obtenida en bases de datos de libre acceso aporta a quien escribe multitud de referencias en las que basar una buena argumentación.
  • Ahora las personas con información sensible pueden eludir con más facilidad la censura u otras trabas, lo cual supone más información privilegiada en las salas de redacción.
  • Actualmente es posible verificar en tiempo real los datos que facilitan las fuentes.
  • La nueva tecnología permite lograr información en cualquier parte del mundo de manera gratuita.
  • Asimismo, es posible saber lo que otros están diciendo del trabajo de uno o sobre su especialización, lo que representa una importante ayuda.

Nuevo diario que renuncia a su edición impresa y se vuelca en internet

Julio Alonso | 5 de mayo de 2008 a las 0:42

The Capital, diario vespertino de Madison, la capital de Wisconsin (EEUU), ha renunciado prácticamente a su edición impresa para concentrar todos sus esfuerzos en internet, en Madison.com. El periódico sábana que era, con 90 años de historia y de talante progresista, ha quedado reducido a dos tabloides, semanales y gratuitos, que aparte de repartirse por hogares y quioscos se insertarán en el único periódico que queda ya en la ciudad, el Wisconsin State Journal.

Uno de ellos, que se publicará los miércoles, estará dedicado a las informaciones en profundidad y el análisis. El segundo, que aparecerá los jueves, será una guía de arte y entretenimiento. El website, a su vez, se centrará en las noticias de última hora, los deportes y la opinión.

Que yo sepa, en lo que va de año éste es el tercer diario norteamericano en tomar semejante decisión. En los tres casos se trata, ciertamente, de periódicos pequeños, pero incluso así apuntan una tendencia. Están poniendo en práctica lo que desde hace algún tiempo vienen augurando los expertos: la práctica desaparición de los diarios impresos y su conversión en bisemanales o semanales; con información más elaborada, de mayor calidad, quizá a un precio más elevado, a todo color y lo que se quiera, pero no de aparición diaria.

Salvo sus redacciones, independientes una de la otra, el vespertino The Capital y el matutino Wisconsin State Journal han venido compartiendo producción, publicidad y circulación desde 1948, con el consiguiente abaratamientos de costes. Aun así, ese buen entendimiento entre las respectivas empresas no ha impedido que el más débil de ellos, The Capital (17.000 ejemplares de tirada), haya tenido que ceder ante la primacía de su competidor, el State Journal (89.000 ejemplares).

La mayoría de los comentaristas coinciden en un punto: Madison, con unos 200.000 habitantes, era ya un caso raro, ninguna ciudad norteamericana de su tamaño cuenta a estas alturas con más de un periódico. Uno de ellos, John Morton, aporta estos datos: hace un siglo había más de 500 ciudades en Estados Unidos con dos o más periódicos; hoy apenas llegan a 20, y desde luego se trata de grandes urbes como Chicago o Boston.

Morton añade que cuando la circulación de un segundo periódico en el mismo mercado es inferior al 30% de la circulación de su competencia, éso es señal de que se encuentra en pérdidas.

Fuentes: Wisconsin State Journal, The New York Times, Follow the Media.com y Poynter Online.

Pesimismo y falta de visión en los medios tradicionales

Julio Alonso | 3 de mayo de 2008 a las 0:50

Una cita que suscribo de cabo a rabo. Corresponde a Robert G. Picard, al que se tiene como padre de los estudios económicos sobre los medios, y la tomo de The New Blog Times, el blog del José Pardina, director de Muy Interesante.

“Los mayores desafíos a los que se enfrenta hoy la gente que trabaja en los medios tradicionales son el pesimismo y la falta de visión.

“La moral continúa cayendo en las redacciones, la fatalidad y la melancolía reinan por doquier.

“El primer paso para salir de este estado es dejar de lamentarse.

Las cosas nunca volverán a ser como eran. Así que supéralo. Muévete. Descubre y abraza las nuevas formas y oportunidades de hacer periodismo.”

Amén.

José Luis Orihuela habla de blog, periodismo y tecnología

Julio Alonso | 20 de abril de 2008 a las 19:20

No hay periodismo sin periodistas; de momento, Internet no sustituye a los medios tradicionales, pero les obliga a cambiar; los usos iniciales de las nuevas aplicaciones tienden a ser triviales… Son palabras de José Luis Orihuela, profesor de Documentación Informativa y de Escritura No Lineal en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, y corresponden a una entrevista concedida a Monitor de Mídia, una revista universitaria brasileña. La entrevista la reproduce el propio Orihuela en su blog, Ecuaderno, y de ellas destaco las frase siguientes:

  • “Twitter es una magnífica herramienta para detectar tendencias, establecer conversaciones con expertos, solicitar datos e ideas, anticipar temas en desarrollo y debatir opiniones.”
  • “Instalarse en la trivialidad o dotar de sentido y fuerza social a las aplicaciones de la Web 2.0 está en nuestras manos, no es algo que dependa de la propia tecnología.”
  • “Los medios tradicionales se han sumado por razones estratégicas a la web social, aunque les falta convencimiento y preparación para hacerlo bien. Poner ‘bisutería social’ al pie de cada noticia publicada no es suficiente.”
  • “La gran paradoja de la actual situación consiste en pretender que cada parte haga lo que no sabe hacer: los ciudadanos no saben ni pueden producir contenidos de calidad periodística de forma regular, y los medios no saben ni pueden conversar de forma natural con sus audiencias.”
  • “El gran reto para las industrias de la comunicación consiste en cambiar su cultura corporativa, el modo en que se entiende y se gestiona la información y las relaciones con los usuarios.”
  • “Internet es sin duda el medio que mejor se adapta a la naturaleza compleja, poliédrica y dinámica de la información. No hay ningún medio tradicional que pueda competir en este sentido. Ahora de lo que se trata, es de ayudar a los medios tradicionales a reconvertirse, a reinventarse, a redefinirse.”
  • “Tenemos que apropiarnos de las nuevas herramientas sin complejos e integrarlas entre nuestras prácticas cotidianas de gestión de información. Si no lo hacemos, no tendremos una voz autorizada para quejarnos por sus usos triviales (en el mejor de los casos) cuando éstos se hayan generalizado.”

Recursos de redacción en internet

Julio Alonso | 20 de abril de 2008 a las 18:07

Eva Domínguez, profesora de Comunicación Audiovisual en la Universitat Oberta de Catalunya y columnista habitual de La Vanguardia, ha publicado una completa y muy recomendable lista de recursos online para redactar sin apuros.

La revisión de originales no se debe confiar a las máquinas

Julio Alonso | 13 de abril de 2008 a las 20:33

Los Angeles Daily Journal ha suprimido de un plumazo su sección de edición, encargada —de acuerdo con el sistema norteamericano— de revisar los textos y redactar los titulares. Según ha explicado el director del periódico, Martin Berg, por razones económicas.

En enero, el Morning Call, diario de Allentown (Pensilvania), anunciaba que iba a instalar un sofisticado sistema que permitirá verificar la ortografía, el estilo y el uso de las palabras, la partición silábica y hasta algunos aspectos gramaticales. Y, consecuentemente, que reducirá su plantilla de editores.

Cito sólo estos dos ejemplos, aunque hay más, para mencionar una tendencia, peligrosísima, que amenaza al periodismo: creer que la elaboración de los diarios responde a los esquemas de una cadena de producción industrial. Es peligrosa, a mi modo de ver, porque las más de las veces se trata de recortes presupuestarios puros y duros presentados como mejoras de procesos de producción, de optimización de recursos, algo que en la actual coyuntura económica suena muy bien al oído de cualquier empresario.

Que se recurra a la tecnología para acelerar los procesos de revisión no me parece mal, todo lo contrario. Pero sí que se suprima toda intervención humana o que ésta se reduzca a niveles de ineficacia. Como ha escrito en su blog Lucas Grindley, “el ordenador no puede sustituir a todos los editores, ya que no puede comprender la historia ni cuestionarse los hechos”.

Es más, como plantea Peter Wilby, del Guardian, en su artículo ‘Errors in omissions’, no todo el mundo sirve para lo mismo, cada trabajo requiere sus habilidades, de manera que un brillante reportero no equivale a un brillante editor. Y añade: “La división del trabajo se ha considerado como dinamizadora del progreso económico en la medida que permite que cada uno de nosotros perfeccione un conjunto de talentos y habilidades”.

Para profundizar en el tema recomiendo la lectura del memorándum que a mediados de marzo dirigían a la redacción de The Washington Post el director ejecutivo del diario, Leonard Downie Jr., y el subdirector, Philip Bennett. Anunciaban cambios en la organización y presentación del primer cuadernillo; entre ellos, en edición, en donde se había detectado la intervención de 12 personas en un mismo original.

La calidad tiene su coste.

Véase también mi anterior nota ‘La figura del editor está amenazada’.

En la imagen, el copy desk de The News & Record, periódico de Greensboro (Carolina del Norte), a finales de los años 30 del pasado siglo.

Atención a los contenidos generados por los lectores

Julio Alonso | 13 de abril de 2008 a las 18:19

El Telegraph Media Group (Reino Unido) acaba de crear un nuevo puesto redaccional: jefe de Comentarios y Comunidades. Su misión, supervisar todas las páginas de comentarios y de comunidades de The Daily Telegraph, The Sunday Telegraph y Telegraph.co.uk. Entre ellas, las páginas que recogen comentarios de los lectores como My Telegraph o Your View. El nuevo cargo se le ha confiado a Ian Martin, hasta ahora editor de Política del grupo.

Días antes, el Glasgow Herald Group, escocés, creaba el puesto de editor de los multimedia de la compañía, que ha confiado a John Young, hasta ahora responsable de imágenes en el Glasgow Evening Times. Será el máximo responsable sobre fotografías, vídeos y podcasts, más los contenidos de cualquier tipo generados por los lectores.

Es de subrayar la atención que en ambos casos se presta no sólo a los contenidos multimedia creados por las respectivas redacciones, sino a los que envían sus lectores. La interactividad es eso.

Vía: Editors Weblog

Sitio web dedicado a los cinco años de la invasión de Iraq

Julio Alonso | 19 de marzo de 2008 a las 0:31

Mañana se cumplen cinco años de la invasión de Iraq. Con este motivo, la agencia Reuters y MediaStorm (un sitio patrocinado por The Washington Post) han creado un magnífico espacio, titulado Bearing witness: five years of the Iraq war, en el que se repasa el lustro transcurrido.

El espacio se ha montado a partir de más de 20 horas de grabaciones en vídeo y con imágenes seleccionadas entre 3.600 de las mejores fotografías de Reuters, algunas de ellas inéditas hasta ahora. Está dividido en cinco capítulos e incluye el testimonio de tres veteranos de Reuter en Iraq, una cronología compuesta por 223 fotos y 15 vídeos, 5 mapas y enlaces a decenas de fuentes.

Lleva su tiempo, pero merece la pena.

Publicar los archivos de los periódicos en la Red puede ser rentable

Julio Alonso | 18 de marzo de 2008 a las 21:10

Richard Pérez-Peña escribe en The New York Times que permitir el acceso desde internet a los ficheros de periódicos y revistas es “una forma económica de atraer lectores, anunciantes y dinero”. Es decir, lo contrario de lo que piensan algunos propietarios o gestores de medios.

Algunos ejecutivos consultados por Pérez-Peña sostienen que, si bien la creación de un archivo para los lectores lleva su tiempo, no es prohibitivamente cara. Y añaden que su mantenimiento es barato.

El periodistas cita varios casos recientes:

  • La prestigiosa revista Sports Illustrated, que acaba de incorporar sus archivos al sitio SI.com, prevé con ello casi duplicar su audiencia; esto es, pasar de 6 millones a 11 millones de visitantes únicos al mes.
    Mark Ford, presidente de Sports Illustrated Group, perteneciente a Time Warner, espera obtener con esta operación el 5% de los ingresos de la compañía; sólo en el primer año, y luego más.
  • El 35% de los lectores en línea de Popular Mechanics, una revista del grupo Hearst, consulta su archivo, y el 15% de ellos entra en el website sólo para acceder a este material.
  • The New York Times ha doblado el tráfico de su archivo desde que lo abrió al público en septiembre pasado. Según Diane McNulty, portavoz de la compañía, las consultas al archivo representan el 10% de las páginas vistas.

En los tres casos se trata de publicaciones con éxito y consolidadas. Sus archivos constituyen, por tanto, un importante elemento diferenciador frente a la competencia.