Julio Alonso | 10 de agosto de 2008 a las 0:51
La migración de este blog, desde Typepad a esta otra plataforma, creada por Mecus, me ha obligado a revisar prácticamente todas sus entradas. Gracias a ello he podido releer algunos textos y subrayar ciertas citas, que reproduzco a continuación por parecerme que siguen de actualidad.
Jeff Mignon, periodista, consultor y consejero delegado de 5W Mignon-Media.
Olivier Fleurot, ex director ejecutivo del Financial Times Group.
Arthur Sulzberger Jr., editor de The New York Times.
Julio Alonso | 10 de febrero de 2007 a las 23:57
Arthur Sulzberger jr., editor y propietario del New York Times, no ha podido ser más claro —ni más sincero— en una entrevista concedida días atrás al diario israelí Haaretz: “Realmente no sé si de aquí a cinco años imprimiremos el Times, ¿y sabe qué? Tampoco me interesa”. Luego apostilla: “Internet es un lugar maravilloso para estar, y estamos dirigiéndonos hacia allí”.
Un grupo de expertos constituido hace meses en Los Angeles Times, cuyo informe se acaba de publicar, coincide con Sulzberger: “Los diarios importantes, entre ellos [Los Angeles] Times, tienen de dos a tres años para reinventarse como
abastecedores de noticias e información de los multimedia”.
El análisis que hacen los expertos, tanto de la situación interna como de las acciones emprendidas por The New York Times y The Washington Post, es muy interesante (hay un buen resumen en francés en L’Observatoire des Médias).
Sus recomendaciones, muy resumidas, son estas:
Una información complementaria: según un estudio de Nielsen/Netratings para la Newspaper Association of America, el número de visitantes únicos registrado por los websites de los diarios estadounidenses creció en 2006 un 22%, hasta alcanzar los 56,4 millones (vía Editors Weblog).
Julio Alonso | 1 de mayo de 2006 a las 21:34
No están los tiempos para despreciar lectores y hacen bien los periódicos en experimentar cualquier fórmula para acrecentar su audiencia. Prueba de ello es la variedad de iniciativas puestas en práctica en estos últimos días, entre las que destaco las siguientes:
The Manchester Evening News, uno de los más importantes periódicos regionales del Reino Unido, vespertino, con 138 años de existencia, comenzará mañana, lunes, a distribuir gratuitamente en el centro de la ciudad 50.000 ejemplares, lo que representa casi la mitad de la circulación media alcanzada el año pasado (128.400 ejemplares).
La empresa editora, Guardian Media Group, distribuye gratuitamente desde noviembre de 2004 una versión condensada del periódico, titulada MEN Lite, que ahora suspenderá, pero que parece haberle inclinado hacia el mundo del gratuito; de momento, al menos, del semigratuito. Fuentes: Hold the Front Page y The Guardian (previo registro gratuito).
The Independent, periódico innovador desde su nacimiento, hace 20 años, y primero de los quality británicos que optó por un fomato más reducido (en este caso el tabloide, también llamado compact para distinguirlo de los populares de igual tamaño), acaba de lanzar un suplemento de 24 páginas, denominado Extra, con el que pretende ofrecer a diario “lo mejor del periodismo y la fotografía”.
Este lanzamiento hace pensar a John Burke, del Editors Weblog, que The Independent esté tanteando también el mundo del gratuito.
The Christian Science Monitor, un reputado periódico que desde 1908 publica en Boston la Iglesia de la Ciencia Cristiana, acaba de rediseñar su web en lo que para muchos es un último intento de supervivencia. El periódico, uno de los primeros en poner sus textos en la web (1996), en lanzar una edición en PDF (2001) o en valerse de la tecnología RSS, está perdiendo lectores a pasos agigantados; según el Boston Herald, un 19% entre 2003 y 2005.
Desde hace un año se viene diciendo que en un futuro no muy lejano el periódico acabará por renunciar a la edición imprensa y fortalecerse en su versión digital, ahora remozada.
The Herald, periódico escocés, ofrece desde el 24 de abril una versión digital de su edición impresa, totalmente configurable e interactiva, que incluye alimentaciones RSS, herramientas de ampliación, índice desplazable, búsqueda de texto, enlaces a los anuncios, direcciones de internet y de correo electrónico, un archivo de 30 días y traducción a 11 idiomas; es interesante echarle un ojo. El servicio, que promete audio y vídeo para más adelante, es gratuito durante tres días y, según dice Journalism.co.uk, cuesta menos que la suscripción anual a la edición impresa.
Dos diarios financieros, el francés Les Echos y el belga De Tijd (ver también mi nota del 4 de febrero) están experimentado igualmente con soportes conocidos como papel electrónico desde hace unas semanas, según informa International Herald Tribune.

The New York Times ha llegado a un acuerdo para desarrollar un programa, denominado Times Reader, que permitirá a sus lectores descargarse una versión electrónica del periódico y visualizarla en un soporte portable. Al anunciar este acuerdo, el patrón del Times, Arthur Sulzberger jr., repitió su famosa frase: “Somos agnósticos respecto a la plataforma, hemos de seguir a los lectores hasta donde ellos quieran estar”.
El País, por último, ha lanzado lo que de un modo un tanto rimbombante llama “el primer periódico gratuito actualizado permanentemente”. Lo que no deja de ser un paquete cerrado de noticias, con sus variantes (Suscriptores, General, Internacional, España, Economía); actualizado en el momento de recogerlo y sin duda obsoleto a la hora de leerlo; en un formato más o menos amigable y manejable, sí; gratuito, también, pero a la larga costoso si se le añaden los gastos de la impresora, y desde luego sin las ventajas de interactividad o de participación que puedan ofrecer los experimentos en e-paper. De hecho, algunos comentarios que conozco no le son muy favorables: Arsenio Escolar, Raphaël Benoît, Jeff Mignon (estos dos últimos en francés) o Daniela Bertocchi (en portugués).
En tan amplia variedad de iniciativas, unas de ellas son circunstanciales, las que no buscan más que aumentar la tirada o una alternativa al papel, lo cual es muy legítimo; otras, de mayor recorrido, son las que, sin menosprecio de la edición impresa, se preparan para un nuevo tipo de lector, o si se quiere de lectura. La que va desde los tiempos de nuestros abuelos, cuando el periódico se leía en el casino, en un ejemplar entablillado por el lomo, de uso colectivo y por cierto gratuito, y cuya lectura alimentaba luego la conversación en las tertulias, a la generación de nuestros hijos, acostumbrados ya a una forma de adquirir conocimiento —esto es, de leer— en la que se dan a la par la lectura en sí, los frecuentes saltos a otras fuentes secundarias enlazadas a la principal, el envío a los más allegados de esa información recién asimilada, y en definitiva, la conversación: todo al mismo tiempo, pues ahí está la diferencia.
En la imagen, Tom Bodkin, subdirector y jefe de Diseño del New York Times, con la tableta gráfica en la que mostró un avance de Times Reader. (Foto Elaine Thompson, AP.)
Julio Alonso | 29 de octubre de 2005 a las 22:19
El periodismo no está en crisis, sino el modelo de negocio con el que hasta ahora se ha hecho periodismo. Es la tesis de Rich Gordon, profesor asociado y director del Programa de Nuevos Medios en la Medill School of Journalism de la Northwestern University (Chicago), en un artículo que publica la Online Journalism Review.
En la segunda mitad del pasado siglo, argumenta Gordon, el panorama informativo de una tipica ciudad norteamericana lo dominaban un periódico, el cual disfrutaba de una situación de monopolio o de oligopolio, y no más de tres emisoras locales de televisión. De ahí que sus márgenes de beneficio, según explica, estuviesen entre un 15% y un 25%, en el caso de los periódicos, y entre un 25% y un 40%, tratándose de las televisiones.

Eran los tiempos en que las predicciones sobre 500 canales de televisión producían hilaridad. El caso es que “contando redes del cable, los blogs, los podcasts, los boletines de noticias por email, etc., la cifra es hoy muy superior; como 500 ‘millones’ de canales”, dice Rich Gordon.
Eso explica las reducciones de plantilla y los recortes presupuestarios. Pero también el que algunas empresas periodísticas, superando el esquema de mera reventa o reutilización de contenidos, que es en lo que vienen a quedar la mayoría de las versiones digitales de los periódicos, exploren nuevos modelos de negocio. En este sentido, el articulista pone estos tres ejemplos: la compra de About.com por la New York Times Company, de Marketwatch.com por la Dow Jones, empresa editora de The Wall Street Journal, o de Myspace.com por News Corporation, de Rupert Murdoch.
(El artículo de Gordon fue escrito antes de que Arthur Sulzberger Jr., editor de The New York Times, anunciara el viernes pasado en la conferencia de la Online News Association, en Nueva York, que su empresa hará periodismo de alto nivel en un un sitio web con 1.200 periodistas y un presupuesto anual de 200 millones de dólares.)
Al hablar de nuevos modelos de negocio, y de nuevas oportunidades para los periodistas, Rich Gordon pone otros ejemplos, al margen de las tradicionales empresas periodísticas.
El último ejemplo quizá sea el de Pajamas Media, que anuncia para el 16 de noviembre la fusión de más de 70 conocidos blogs políticos estadounidenses en uno cuyo nombre, así como el de algunos de sus componentes, se reserva para la campaña de lanzamiento. Un blog con los gastos mínimos que pueda acarrear la coordinación de equis firmantes, cada cual trabajando desde su casa, pero que acumule toda la publicidad que éstos pueden atraer, no parece de entrada mal negocio.
Dos notas al margen. Una, el blog, a juzgar por el nombre de algunos de sus contribuyentes, nace políticamente escorado a la derecha. Dos, en el Comité Editorial figura el barcelonés José Guardia, mantenedor del blog Barcerpundit con el seudónimo de Franco Alemán.
Más información en Wired News y CNet News.com.
En la imagen, gráfico sobre el estado de la prensa norteamericana tomado del Star Tribune.
Julio Alonso | 1 de septiembre de 2005 a las 9:00
The New York Times ha anunciado la fusión de sus dos redacciones, la del periódico impreso y la dedicada a la web. Será en la primavera de 2007, cuando esté acabado el edificio de 52 plantas que la empresa está construyendo en Times Square, en pleno centro de Manhattan. No obstante, a partir de ahora la plana mayor de internet asistirá a todas las reuniones de planificación que se celebren, a cualquier nivel, en la tradicional redacción de la Gray Lady.
La decisión se ha hecho saber en un extenso comunicado dirigido a la redacción a primeros de agosto con las firmas de Bill Keller, director del periódico (pero no la de su homólogo en la web, Leonard M. Apcar), y la de Martin Nisenholtz, el creador de NYTimes.com, máximo responsable del área digital de la compañía y persona de toda confianza de Arthur Sulzberger, el patrón, a cuyo sanedrín pertenece.
El largo plazo impuesto y la buenas palabras del comunicado no pueden ocultar la crudeza de la medida; a la postre, una reconversión. Porque no se trata sólo de que el medio centenar largo de redactores del digital vaya a mezclarse con sus 1.200 colegas del papel, lo que podría interpretarse como un simple reconocimiento de estatus, sino que estos últimos tendrán que hacerse a la forma de trabajar de los recién llegados. Y eso, en una redacción con 154 años de historia, y si no he contado mal con 91 Pulitzer en su haber —por tanto, muy pagada de sí misma—, es todo un drama. Keller y Nisenholtz tampoco lo ocultan, hablan de “reorganizar nuestras estructuras y nuestras mentes para hacer periodismo web…”. Es decir, nueva organización redaccional, nuevos perfiles profesionales, obsolescencia de otros, exigencia de habilidades desconocidas, torpeza en el aprendizaje cuando no pura resistencia al cambio, distinto flujo de trabajo, probable alteración de los horarios, y un largo etcétera en el que no cabe olvidar la inevitable sustitución del software, pues no es lo mismo editar para papel (textos y fotos nada más) que manejar también sonidos y vídeos.

Añado una foto del superdesk del Tampa Tribune, uno de los pioneros en la fusión de redacciones, cuyas leyendas permiten hacerse una idea de lo diferente que es la cúpula directiva en una redacción multimedia. La foto, con la redaccion aún a medio instalar, tiene cinco años.
Tarde o temprano, todos los periódicos, cualquiera que sea su tamaño, tendrán que emprender el mismo camino que el anunciado ahora por The New York Times, en el que tampoco es pionero pero sí el primero de los grandes que lo inicia. Si Nisenholtz llevaba 10 años con la idea, como revela Mark Glaser en Online Journalism Review —artículo cuya lectura recomiendo, comentario incluido—, digo yo que sería cosa de que nosotros lo fuésemos pensando.
Son igualmente interesantes estos dos artículos de Jeff Jarvis: ‘A new newsroom’ y ‘Hacks must get with the program’.
Julio Alonso | 14 de junio de 2005 a las 19:38
Julio Alonso | 28 de enero de 2005 a las 2:52

“Desde 1896, cuatro generaciones de la familia Ochs-Sulzberger han guiado al New York Times a través de guerras, recesiones, huelgas e innumerables crisis familiares”. Así comienza el reportaje, con rango de tema de portada, que Business Week ha dedicado al periódico neoyorquino. Y le sigue una descripción de lo que el actual propietario, Arthur Sulzberger Jr., de 51 años, tiene entre manos: menores ingresos, el cambiante mundo de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías, la secuela del escándalo provocado por Jayson Blair —el reportero embustero y falsificador de historias—, pero también un ambicioso plan de negocio.
Algunas pinceladas:
Como todas las publicaciones impresas, New York Times se halla ante un dilema, esbozado al final del reportaje con una frase de John Battelle, cofundador de Wired: “El modelo de negocio que parece justificar el coste de hacer periodismo de calidad es el que no crece, y el que crece —internet— no genera suficientes ingresos como para producir un periodismo de la misma calidad”.
Un dilema que Arthur Sulzberger Jr. se plantea en estos otros términos: “Al final la cuestión es con qué tranquilidad estamos acostumbrando a una generación de lectores a conseguir información de calidad gratis. Eso es lo preocupante”.
El reportaje de Business Week desató los rumores sobre la posibilidad de que NYTimes.com fuera a cobrar los accesos a la web, como hace su rival The Wall Street Journal. La especie fue rápidamente desmentida por la portavoz de New York Times Company, Catherine Mathis.