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Enlaces recomendados (13-9-2008)

Julio Alonso | 13 de septiembre de 2008 a las 23:25

Diez consejos para redactores a la hora de pedir gráficos. Los ha resumido Chiqui Esteban, antiguo compañero en Diario de Cádiz, en su blog Infografistas.com. Para mí, más que consejos deberían ser normas de general aplicación en las redacciones.

Reajuste de cuadernillos en The New York Times. A partir de octubre, la sección de Deportes de The New York Times dejará de publicarse en cuadernillo aparte durante cuatro días a la semana. Irá en el cuadernillo de Negocios. A su vez, la sección de Local (Metro) figurará durante seis días a la semana detrás de Internacional y Nacional, en el primer cuadernillo. Con estas medidas, que sólo afectan a la edición neoyorquina, se prevé un ahorro próximo a los cinco millones de dólares (en euros, algo más de 3,5 millones). A los lectores, según una encuesta realizada por el diario, les preocupan más los contenidos que su ubicación. Fuentes: The New York Times y The New York Observer.

Claves del futuro digital para la prensa local. Este post de Periodistas 21 incluye la presentación preparada por Juan Varela sobre nuevos hábitos informativos, los modelos de negocio posible y las necesidades de contenidos, profesionales y tecnológicas. Se titula ‘Reinventar los diarios. Oportunidades y amenazas para la prensa local en la era de la web 2.0′.

Le Post.fr, modelo de website informativo. El éxito de Le Post.fr, laboratorio online de Monde Interactif, editor del website del diario Le Monde, es incuestionable. En un solo año de vida, el número de visitas que recibe a diario oscila entre las 160.000 y las 200.000, con un total de 400.000 páginas vistas. Y desde primeros de año está registrando, mes a mes, una progresión de audiencia del 20%. Raphaël Benoît, uno de los padres de la criatura, trata de explicar (en francés) las razones de este éxito.

Especulaciones sobre la posible compra del ‘New York Times’ por Google

Julio Alonso | 27 de enero de 2008 a las 23:57

The New York Times podría acabar en manos de Google. Si así fuera, las previsiones recogidas en el videoclip Epic 2015 (duración: 8m52s) sobrevendrían antes e irían más allá de lo previsto. Esta especie ha sido lanzada por el ciberespacio especializado Realclearmarkets.com, que lo argumenta así:

  • En los últimos cinco años, el valor del New York Times ha disminuido en un sorprendente 70%, y no hay indicios de que situación vaya a mejorar a corto plazo. Todo lo contrario.
  • Rupert Murdoch no ha comprado la Dow Jones Company pensando en ilimitadas oportunidades de crecimiento de la información financiera y comercial. Lo ha hecho para tener en sus manos The Wall Street Journal, y entablar desde él una guerra a muerte con el Times.
  • Ser propietario del New York Times le supondría a Google, de un solo golpe, un espaldarazo frente a sus competidores; especialmente ahora que anda embarcado en un ambicioso proyecto de plataforma móvil. Es, por otra parte, lo mejor que podría ocurrirle al periódico.
  • Los Sulzberger, la familia que gracias a unas acciones de oro controla el New York Times, sin poseer por ello la mayoría del capital, no quieren vender. Por encima de todo, se consideran guardianes de la integridad y la excelencia periodísticas, que ven representadas en el diario. Pero a la larga no les cabe otra opción. John Ellis, el articulista de Realclearmarkets.com, lo dice sin tapujos: el ‘joven Arthur’ (Arthur Ochs Sulzberger Jr., actual presidente de la compañía) no va a mejorar la situación; ha tenido para ello tiempo más que suficiente y no lo ha conseguido.
  • Ellis habla incluso de una importante firma estadounidense, Kleiner Perkins, que podría estar buscando ya una nueva administración para el Times. Google, explica, puede atraer personas de gran talento para un proyecto difícil y fascinante: la reinvención de un gran periódico a través de múltiples plataformas y dentro de una variedad de aplicaciones.

Algo parecido a lo que el director de Le Monde y nuevo presidente del Grupo, Eric Fottorino, ha anunciado para el vespertino parisién, otro gigante en apuros: el nombramiento de un gestor externo.

Estos dos ejemplos ponen de manifiesto ciertas dificultades de las grandes empresas periodísticas para adaptarse a las nuevas circunstancias. Y ello mientras despuntan otras formas de hacer periodismo, sin gran aparato y controladas por los propios periodistas. Por ejemplo, el consolidado The Huffington Post, de la norteamericana Arianna Huffington; Rue89.com, obra de cuatro ex redactores y blogueros del francés Libération; o MediaPart (al frente del cual está precisamente un ex director de Le Monde, Edwy Plenel), cuyo lanzamiento está previsto para el 16 de marzo.

En el gráfico de Big Charts, el valor de la New York Company de 2005 a 2008.

Actualización (1/2/2008) David Eun, uno de los vicepresidentes de Google, ha negado en una entrevista que publica I Want Media que su empresa pretenda comprar el New York Times. Según ha dicho, el modelo de negocio de Google no incluye la producción de contenidos.

‘Le Monde’ y ‘The Washington Post’, en apuros

Julio Alonso | 9 de diciembre de 2007 a las 21:05

La empresa editora de Le Monde ha reconocido unas pérdidas de más de 10 millones de euros en el presente ejercicio. Asimismo, ha anunciado [acceso de pago] que en la próxima reunión del Consejo de Vigilancia, fijada para el día 19, se presentará un plan “con el fin de reducir las pérdidas en 2008″ y “adoptar una serie de acciones que permitan alcanzar posteriormente un equilibrio duradero”.

El comunicado de la empresa, recogido por la Agence France-Presse (AFP), afirma que la presente situación “se debe especialmente a la caída de los ingresos publicitarios, lo que contribuye a agravar el déficit estructural del periódico y la situación deficitaria de algunas cabeceras del grupo de revistas”.

Según AFP, las cabeceras en peligro podían ser dos publicaciones legendarias, Cahiers du Cinéma y Le Monde Diplomatique, y algunas otras de Fleurus Presse, editora de títulos juveniles.

No es ésa la situación de The Washingon Post, pues los números de la empresa en su conjunto son otros. Sin embargo, conviene tomar nota de la decisión anunciada por Don Graham (hijo de la mítica Katharine Graham): a partir de ahora, el gran negocio de la compañía no serán los productos periodísticos (el diario que hasta ahora da nombre al grupo, revistas como Newsweek o Slate, la cadena de televisión Cable One o los ciberespacios del Post y de Slate, entre otros). El core business pasa a ser la enseñanza.

Es, simplemente, el reconocimiento de una realidad que, a corto plazo (luego nunca se sabe), no afectará a los productos periodísticos de la casa. De cada dólar que ingresa la Washington Post Company, el periódico aporta 26 centavos, en tanto que Kaplan Inc., compañía especializadas en productos educativos que el grupo compró en 1984, aporta 50 centavos.

Cuando Don Graham se hizo cargo de la compañía, en 1991, los ingresos anuales de Kaplan Inc. ascendieron a 78 millones de dólares; para este año se prevé que superen los 2.000 millones. Por el contrario, los números de la división de periódicos no pueden ser peores: en el tercer trimestre del año los ingresos brutos se han desplomado un 50% respecto a lo que fueron en el mismo periodo del año anterior. Causas: la caída de la publicidad de bienes raíces, la continua deserción de los anuncios clasificados y el tirón de internet, amén de la pérdida de suscriptores y de ventas en quiosco (en 1993 la media de difusión del Wahington Post era de 832.232 ejemplares al día; ahora está en 638.800 de lunes a sábado).

La tecnología agudiza las diferencias entre lectores pasivos y proactivos

Julio Alonso | 2 de abril de 2006 a las 23:29

Alejandro Piscitelli, gerente general del portal educativo del Estado argentino, Educ.ar, y a quien se presenta en Clarin.com como “uno de los tipos que saben”, es de la siguiente opinión:

“Para la mayoría de la gente el consumo de medios es tan sólo leer, hojear, alguna vez marcar o señalar, y a otra cosa. (…) La mayoría de la gente no quiere opinar, no quiere escribir, no quiere publicar y probablemente tampoco quiera pensar, salvo en casos acotados, y les deja el trabajo a los otros. En este contexto imaginar una apropiación masiva y sistemática de las herramientas de la Web 2.0 por parte de los lectores de siempre es un error de apreciación notable.”

Por su parte, Jeff Mignon, consejero delegado y director creativo de 5W Mignon Media, ha escrito en su blog Media Café (en francés):

“Elección, atomización y gratuidad son, sin duda alguna, algunas de las claves de la revolución Internet. Unas realidades que ponen totalmente en causa el business model de la prensa escrita… y también el de la televisión. Todo esto no es nuevo. ¿Nos dirigimos, por tanto, hacia un servicio de medios a la carta, hacia un sistema de micropago basado en el consumo de un servicio?”

Estas dos notas, más los comentarios que cada una de ellas ha suscitado, cuya lectura recomiendo, me permiten las siguientes observaciones:

  • El hecho, real, de que abunden los lectores que prefieren que se lo den todo hecho beneficia a la prensa impresa, efectivamente, pero no tanto a los periódicos tradicionales como a los gratuitos.
  • La ley del mínimo esfuerzo, de no complicarse la vida, no es de ahora. Lo normal ha sido que los periódicos populares tengan más lectores que los llamados quality papers; más Bild Zeitung que Frankfurter Allgemeine Zeitung (Alemania), o más The Sun que The Guardian (Reino Unido). Salvo en los países mediterráneos, con hábitos de lectura menos arraigados, donde nunca triunfó la prensa popular y de ahí que cabeceras como Expresso (Portugal), El País (España) o Corriere della Sera (Italia) se tengan por las más ‘sesudas’ y, al mismo tiempo, por las de mayor número de ejemplares vendidos. (Francia es caso aparte, a caballo entre estos dos modelos: el principal periódico es Le Monde, diario sui géneris incluso por su condición de vespertino, pero el de mayor circulación es Ouest-France, un regional.)
  • Si la costumbre de comprar el diario —el que sea, que suele ser ‘el de toda la vida, el que siempre se compró en casa’— pesa tanto como parece deducirse de lo anterior, el bajo índice de lectura de periódicos entre los jóvenes no es un buen presagio.
  • Tampoco otra costumbre igualmente arraigada entre los jóvenes: la de lo gratuito. Con casi tres millones de ejemplares repartidos a diario en España por Qué!, 20 Minutos y Metro Directo, según PRNoticias, nuestros periódicos se enfrentan a un difícil y costoso reto: el de la calidad. Lo cual compromete por igual a las empresas, obligadas a inversiones extra, y a las redacciones, forzadas a extremar la imaginación y sacudirse el polvo del ‘siempre se ha hecho así’.
  • La complejidad de las herramientas informáticas, o su mero desconocimiento, restringe considerablemente el acceso pleno a los nuevos medios. ¡Qué duda cabe! Siempre existirán desfases de esta naturaleza. Sin embargo, nunca se podrá comparar la masificación de los medios impresos, ni siquiera en sus mejores momentos, con la que ofrecen los nuevos; la masificación de la era digital, pese a las limitaciones mencionadas, con la de la era Gutenberg. Basta ver lo extendido que está entre la población adulta el manejo de programas como Word o Power Point, y comparar estas habilidades elementales con las posibilidades de edición existentes hace poco más de un cuarto de siglo: nulas, pues estaban prácticamente reservadas a los profesionales de la imprenta. No digamos nada si se comparan con las demostradas por la población juvenil. El salto es abismal.
  • Finalmente, la posibilidades de participación, el sírvase usted mismo e incluso el cambio de tono en los nuevos medios (del sermón a la conversación) alteran sustancialmente el panorama. Puede que el uso de agregadores, o suscripción a través de hilos RSS, nunca pase de ser algo minoritario, propio de superusuarios. Aun así, las simples búsquedas en Internet —convertidas ya en la segunda actividad de los internautas norteamericanos, después del correo electrónico— supone un cambio sustancial en el consumo de medios.

Todas estas evidencias llevan a las siguientes previsiones de futuro:

  • Crecimiento de los periódicos gratuitos, el medio más cómodo para los que prefieren que se lo den todo hecho. Y si es sin rascarse el bolsillo, pues tanto mejor.
  • Periódicos impresos híperlocales, abiertos a la participación ciudadana, en los que primará el análisis y el reportaje frente a la información útil (los servicios), la pequeña publicidad (anuncios clasificados) o las noticias de última hora, más propias de sus websites.
  • Viabilidad de periódicos de alta calidad, ya impresos o ‘imprimibles’ (mediante PDF o a través del llamado papel electrónico), de periodicidad no diaria (quizá semanal; por ejemplo, los domingos), de pequeño tamaño (tabloide como mucho, si no en el estándar A4, como ya ha pronosticado Mario García) y con precios muy superiores a los actuales.
  • Usuarios lo suficientemente duchos en la navegación a través de internet, o de otros medios digitales, capaces de seleccionan personalmente la información que necesitan, escogiéndola de muy diversas fuentes, y dispuestos a pagar por ella, bien por suscripción fija o mediante micropagos puntuales.
  • Piscitelli y Mignon tienen razón, cada cual desde el ángulo elegido; es más, no creo que su concepción global del futuro difiera mucho. Se han limitado a retratar dos situaciones extremas del mercado —lector pasivo pero raro comprador frente a lector exigente y comprador habitual—, las cuales requieren también respuestas diferentes. Las empresas periodísticas y los periodistas harán bien en tomar nota de tales diferencias.

‘Le Monde’ se somete al mayor cambio de su historia

Julio Alonso | 7 de noviembre de 2005 a las 1:59

Le Monde comparece hoy ante sus lectores completamente remozado. El cambio no es sólo de diseño; no es sólo de confección, sino fundamentalmente de concepción. Y lo han inspirado estos tres principios: jerarquía, proximidad, accesibilidad.

La maqueta (ver galería) es obra de los escoceses Ally Palmer y Terry Watson, autores también del rediseño del español Cinco Días, luego premiado por la Society for News Design.

El periódico, ligeramente reducido de tamaño pero con un cuerpo de letra aumentado en un 13%, apostando al fin por la fotografía y la infografía, se presenta en un solo cuadernillo estructurado en estas tres partes o ‘tiempos de lectura':

  • ‘Actualité, el espacio para la noticia palpitante, cuya principal novedad es la aparición de una sección hasta ahora inédita en el periódico, la de Opinión como tal, y la reordenación de las restantes. Primero Internacional, como siempre, e inmediatamente después, por tratarse de asuntos que afectan a la comunidad internacional, Ciencias y Medio Ambiente. Luego Europa, y a continuación Francia.
  • ‘Décryptages’ (reflexiones), la zona más arrevistada, muy gráfica, reservada al gran reportaje, las encuestas y el tratamiento de los temas en profundidad. Según ha explicado el artífice del cambio, Eric Fottorino (ver perfil biográfico en Libération), “la primera parte del nuevo Le Monde se hará en el microondas, mientras que la segunda se cocerá lentamente al horno”.
  • ‘Rendez-vous’ (encuentro), la tercera parte, se dedica al periodismo de servicios: Cultura y Espectáculos, más consumo, viajes, tendencias, ocio, etc.

Otras innovaciones son la reserva de la tercera página para el acontecimiento del día, la contextualización de las noticias mediante despieces recuadrados y la vuelta de un índice a la última página.

Todos estos cambios ponen fin a dos años especialmente difíciles para Le Monde, marcados por los siguientes hechos:

  • La aparición del libro panfletario La face cachée du ‘Monde’, que, bajo el subtítulo ‘Del contrapoder al abuso del poder’, escribieron en 2003 Pierre Péan y Philippe Cohen (más detalles sobre el affaire en L’Express).
  • La caída constante de las ventas, estimada para este año por la OJD en el 3,94%. No obstante, es el diario nacional de mayor difusión total (Francia y extranjero), con 324.000 ejemplares de media diaria.
  • 12 millones de euros de pérdidas de explotación, que se espera compensar en parte con bajas voluntarias negociadas con el 20% de la plantilla del periódico y de su imprenta.
  • Las disensiones internas que llevaron en noviembre de 2004 a un cambio en la dirección del diario y, finalmente, a primeros de septiembre pasado, a la salida del grupo de Edwy Plenel, el director sustituido.
  • Los 65 millones de euros aportados con la entrada de nuevos accionistas: el grupo francés Lagardère (17%), PRISA, la editora de El País (cerca de un 15%), y el diario turinés La Stampa (3%).

La campaña de lanzamiento, concebida por la agencia Young et Rubicam, ha costado cuatro millones de euros.

Fuentes: Libération, El País, Imédias y mi nota del 25 de enero.

En la imagen, uno de los carteles de la campaña de lanzamiento, basada en la contraposición de anagramas. En este caso, ‘foin’ (heno) frente a ‘info’ (información).

Cambios de forma y fondo en ‘Le Figaro’

Julio Alonso | 3 de octubre de 2005 a las 1:06

El decano de los periódicos franceses, Le Figaro, acude esta mañana a los quioscos totalmente remozado. Ha cambiado su diseño —cabecera incluida—, ha reducido en 3,4 centímetros su anchura y ha reorganizado completamente su estructura. Incluso estrena sede en el número 14 del bulevar Haussmann de París. El periódico, hoy controlado por Serge Dassault, empresario aeronáutico, comerciante de armas y confidente de Jacques Chirac, cumplirá 180 años en 2006.

A partir de hoy, el periódico consta de tres cuadernillos: uno para la actualidad del día, otro con la información económica, impreso como venía siendo habitual en papel salmón, y un tercero —y aquí está la novedad— consagrado al lector, “a su vida y su estilo de vida”. Por tanto, con páginas de cultura, moda, viajes, salud, televisión, ocio, etcétera.

El cambio, que ha llevado un año de gestación y se ha ensayado con cinco números cero, ha supuesto un desembolso de cinco millones de euros. Su objetivo, adaptarse a un tiempo de “zapping informativo”, abrirse al público joven y femenino, apostar por la infografía y la fotografía, mejorar el espacio publicitario; en definitiva, “invertir la curva de difusión y reconducirla al alza”, como ha explicado Pierre Conte, presidente-director general de Publiprint, la agencia publicitaria del grupo. La venta actual de Le Figaro, con 326.690 ejemplares de media diaria, es un 3,2% inferior a la del período 2003-2004.

Más información (toda ella en francés), aquí, aquí, aquí y aquí.

Para hoy también estaba anunciado el rediseño del website de Libération (diario sobre el que pende desde el viernes “una optimización de la organización”). Y para el 7 de noviembre, la segunda fase de los cambios en Le Monde.

Desde principios de año la difusión de los periódicos nacionales franceses ha bajado un 7%.

La ‘nueva economía’ va bien

Julio Alonso | 1 de septiembre de 2005 a las 6:27

Los 10 años de internet, contados desde aquel 9 de agosto de 1995 en que el navegador Netscape comenzó a cotizar en la bolsa de valores tecnológicos, Nasdaq, ha sido celebrada en Le Monde con dos buenos artículos: Il y a dix ans, Internet commençait à changer le monde?, de Gaëlle Macke, y ‘La nouvelle économie’ existe bel et bien, de Eric Leser.

Que internet va bien parecen confirmarlo estos datos:

  • El mercado de la publicidad en línea tiene un potencial de crecimiento situado entre el 400% y el 1.000%, según un informe de Morgan Stanley titulado El impacto de internet sólo está comenzando.
  • Los websites de los periódicos obtuvieron en 2004 más de 1.000 millones de dólares, sobre todo por ingresos publicitario, de acuerdo al informe Online publishing: focus on newspapers’ de eMarketer. El autor de informe, Ezra Palmer, comenta no obstante: “La marca de los 1.000 millones de dólares no es un logro baladí, ¡pero ya hace mucho que fue superada por los ingresos de Yahoo! Google, AOL y MSN solos generan ocho veces más ingresos publicitarios que todos los periódicos en línea juntos”.
  • El grupo de prensa británico Daily Mail and General Trust ha pagado 4,1 millones de libras (unos seis millones de euros) por dos sites especializados en búsquedas de trabajo. En marzo de 2004 desembolsó 35 millones de libras (el equivalente a 51 millones de euros) por otro de igual género, Jobsite, al que se unen los recién adquiridos. “La búsqueda de trabajo en línea es un mercado floreciente y rentable”, ha comentado Keith Potts, subdirector de Jobsite.
  • La publicidad en línea sigue creciendo. Un pronóstico de Jupiter Research prevé que en 2010 los gastos por este concepto alcancen los 18.900 millones de dólares, el doble de lo que supuso en 2004.
  • Por el contrario, los ingresos por anuncios clasificados de los periódicos caen constantemente desde 2000 en Estados Unidos. Según la Newspaper Association of America, este año se espera llegar a los 16.000 millones de dólares; es decir, más o menos a lo recaudado en 1997.
  • Las empresas sabe por dónde van los tiros, y de ahí que durante el pasado año la media salarial de los recién graduados que se incorporaron a internet fuera superior a la de otras ramas de la industria. Los datos del 2004 Annual Survey of Journalism and Mass Communication Graduates, de la Universidad de Georgia (EEUU), son concluyentes: edición en línea, 32.000 dólares; televisión por cable, 30.000; magacines, 27.000; periódicos diarios, 26.000; semanarios, 24.000; televisión convencional, 23.000.

Peligra la información pluralista y de calidad

Julio Alonso | 6 de julio de 2005 a las 20:56

De otro ángulo, la amenaza que representa la concentración de medios y la competencia desenfrenada entre ellos, con su corolario de “banalización de los contenidos”, se ha ocupado recientemente el Comisariado del Plan francés, el organismo gubernamental de planificación. En un exhaustivo informe (PDF, 151 páginas, 1,6 MB), del que se puede leer un resumen en Le Monde, traza para el invierno de 2010 un panorama muy similar al de Epic 2014. Sólo que desde la perspectiva de la libertad de información. Lo hace en estos términos: “La independencia, la ética, la creatividad desaparecen del paisaje de los medios, en el que sólo algunos periodistas marginales mantiene a brazo partido una información pluralista y de calidad”.

El informe formula una decena de propuestas, a las que denomina médiattitudes, para “guiar una acción del Estado y de la sociedad que fomente la calidad y el pluralismo en los medios”. Entre ellas, mejorar la formación de los periodistas, crear instancias de regulación distintas a las existentes, la “transformación radical” de France Presse, ayudas a la prensa ligadas a misiones de servicio público o la reforma de la red de distribución de los diarios.

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…Y dentro de internet, por los sitios especializados

Julio Alonso | 10 de mayo de 2005 a las 0:43

El desplazamiento hacia internet de los anuncios con ofertas de trabajo, un tipo de publicidad hasta hace bien poco puntal de la prensa escrita, es otro motivo de preocupación. Esta vez, en Francia. Según un artículo de Bertrand d’Armagnac, en Le Monde (Le marché des offres d’emplois profite au Net), el pasado año la superficie dedicada por los periódicos franceses a las ofertas de trabajo se redujo en un 6,9% respecto a la de 2003, pérdidas que en el período 2003-2002 fueron del 32,8% y un año antes del 50,3%. Sin embargo, los principales beneficiarios no fueron los sitios web de los periódicos sino los especializados como Monster, que en el primer trimestre del año aumentó en un 35% sus ingresos brutos, o como Cadremploi.

Armagnac apunta posibles soluciones: que los periódicos creen sus propios sitios especializados, por sí mismos o asociados a otros periódicos, o que participen accionarialmente en los ya existentes. Ejemplos: Regionsjob, controlado por Le Télégramme de Brest y participado por Le Nouvel Observateur y Le Monde, o Jobtel.com, que concentra los anuncios de Le Parisien, Aujourd’hui en France, L’Equipe y de los gratuitos A nous Paris, A nous Lille y A nous Lyon.

La tecnología RSS revoluciona internet

Julio Alonso | 11 de abril de 2005 a las 21:41

Conviene ir familiarizándose con las siglas inglesas RSS (de Really Simple Syndication), cuya traducción más común es ‘sindicación verdaderamente sencilla’. La tecnología a la que dan nombre supone un salto sustancial en el empleo de internet, todavía no suficientemente conocido ni valorado y apenas explotado.

En esencia, una RSS no es sino un formato para la distribución automática de contenidos en virtud del cual tanto el website o el weblog que alberga la información como el potencial suscriptor establecen las condiciones y vías para acceder a ella: por palabras clave, por categorías, sólo el titular, con un resumen del artículo o con el texto completo. Permite también fijar con qué periodicidad se ha de generar una nueva búsqueda: unas horas, un día, una semana, un mes. (Para una explicación más detallada y completa, véase la Wikipedia. Y como ejemplos de servicios basados en RSS, Yahoo!, Associated Press, Reuters, El País o Le Monde.)

La primera gran virtud de las fuentes RSS es acortar los tiempos de búsqueda en la Red, poder examinar nuestros ‘favoritos’ sin necesidad de ir abriéndolos uno a uno —a veces para nada—, lo cual no es chica ventaja. Esto, en el caso del usuario de a pie. A los websites o weblogs les permite llegar hasta cualquier lector interesado en sus contenidos, dondequiera que esté; es decir, multiplicar la audiencia.

Es la punta del iceberg, explican los entendidos. “La creciente popularidad de la RSS entre consumidores ávidos de información está teniendo un impacto directo en las estrategias de los editores para aumentar la audiencia y hacer negocio en la Red”, comenta Susan Mernit en The Digital Edge, el sitio especializado en nuevos medios de la Newspaper Association of America. Y añade Wired News: “Los agregadores de noticias en línea como Google News son una bendición y una maldición para la industria de prensa”.

Así lo ha entendido rápidamente el mundo de la publicidad que, como detalle, cuenta ya con dos programas específicos para la gestión de anuncios en fuentes RSS: BrightAds RSS y FeedDirect RSS Ads. La compra de Topix.net por parte de los tres gigantes de la prensa local norteamericana —ya comentada aquí apunta en esa misma dirección; al fin y al cabo, Topix.net es un agregador de información especializado en noticias locales.

El último grito en RSS, sin embargo, procede del mundo editorial y es obra de Blogrunner: los weblogs virtuales. Esto es, la posibilidad de suscribirse a un servicio que añade al artículo pedido los comentarios que éste ha suscitado. Por ejemplo, acceder a las noticias más importantes del New York Times, con sus correspondientes anotaciones, en paquetes de los 2, 7, 30 o 90 últimos días, o por autores.

P. D. Si quisieras instalarte en el ordenador de casa un lector RSS, estos dos artículos te pueden ayudar: RSS for journalist y Miles de titulares en una sola ventana, un poco antiguo pero en castellano.