Archivos para el tag ‘Raphaël Benoît’

Enlaces recomendados (13-9-2008)

Julio Alonso | 13 de septiembre de 2008 a las 23:25

Diez consejos para redactores a la hora de pedir gráficos. Los ha resumido Chiqui Esteban, antiguo compañero en Diario de Cádiz, en su blog Infografistas.com. Para mí, más que consejos deberían ser normas de general aplicación en las redacciones.

Reajuste de cuadernillos en The New York Times. A partir de octubre, la sección de Deportes de The New York Times dejará de publicarse en cuadernillo aparte durante cuatro días a la semana. Irá en el cuadernillo de Negocios. A su vez, la sección de Local (Metro) figurará durante seis días a la semana detrás de Internacional y Nacional, en el primer cuadernillo. Con estas medidas, que sólo afectan a la edición neoyorquina, se prevé un ahorro próximo a los cinco millones de dólares (en euros, algo más de 3,5 millones). A los lectores, según una encuesta realizada por el diario, les preocupan más los contenidos que su ubicación. Fuentes: The New York Times y The New York Observer.

Claves del futuro digital para la prensa local. Este post de Periodistas 21 incluye la presentación preparada por Juan Varela sobre nuevos hábitos informativos, los modelos de negocio posible y las necesidades de contenidos, profesionales y tecnológicas. Se titula ‘Reinventar los diarios. Oportunidades y amenazas para la prensa local en la era de la web 2.0′.

Le Post.fr, modelo de website informativo. El éxito de Le Post.fr, laboratorio online de Monde Interactif, editor del website del diario Le Monde, es incuestionable. En un solo año de vida, el número de visitas que recibe a diario oscila entre las 160.000 y las 200.000, con un total de 400.000 páginas vistas. Y desde primeros de año está registrando, mes a mes, una progresión de audiencia del 20%. Raphaël Benoît, uno de los padres de la criatura, trata de explicar (en francés) las razones de este éxito.

Se requieren ciertos conocimientos de informática

Julio Alonso | 11 de junio de 2007 a las 1:23

¿Deben los periodistas dominar las técnicas de programación? La pregunta está danzando por la blogosfera desde que se supo que la Fundación Knight ha concedido a Adrian Holovaty una importante beca para desarrollar un agregador y a la vez distribuidor de información hiperlocal llamado Every Block.

La beca de Holovaty, uno de los periodistas-programadores de mayor prestigio, que asciende a 1,1 millones de dólares (824 millones de euros), no es la única. Entre las 24 concedidas, hay otra que importa para el caso: la Medill School of Journalism (Illinois) recibirá 600.000 dólares (450.000 euros) para crear un curso específico de periodistas-programadores. La escuela, según apunta Carlos Castilho (en portugués), ha anunciado a continuación que pretende formar por lo menos “50 nuevos Holovaty al año”.

¿Son realmente necesarios? Yo creo que sí. Los necesitan las redacciones, pues gracias a ellos podrán desarrollar nuevos formatos y nuevos géneros periodísticos, y los necesitan los empresarios, a quienes deberán asesorar en la creación de nuevos productos y el reposicionamiento de los actuales. Como señala Raphaël Benoît (en francés), “los nuevos instrumentos de la información sobre la Web están aún por inventar. Son estos geeks los que, sin duda, contribuirán a moldear los medios de comunicación de mañana”.

Los ‘expertos en tecnología estiman que en 5 años los usuarios generarán el 50% de contenidos audiovisuales difundidos por Internet’ (titular de La Vanguardia). ‘Los 10 trabajos que serán más solicitados en 2010 no existían en 2004′ (titula a su vez Jeff Mignon). La cuestión es ésta, no nos engañemos.

Moraleja: mejor será aprender algo de programación.

El año pasado, Adrian Holovaty, ex graduado de periodismo por esta universidad, pronunciaba a sus 25 años la lección inaugural del curso en la Universidad de Misuri.

Más sobre Holovaty en este blog: ‘Hay que abrirse a nuevos formatos o géneros periodísticos’, ‘Las redacciones necesitan periodistas informáticos’ y ‘Los periódicos necesitan programadores digitales’.

En la imagen, Adrian Holovaty.

El cuándo y el cómo de la convergencia en los medios

Julio Alonso | 15 de octubre de 2006 a las 23:55

El declive de la prensa impresa apenas hay quien lo discuta a estas alturas. Lo que se debate ahora son el cuándo y el cómo: la transición.

Para el profesor Robert G. Picard, director del Media Management and Transformation Centre de Suecia, y a quien Jeff Mignon no duda en describir como uno de los más grandes especialistas mundiales sobre la economía de los medios, el tiempo se agota. Las tesis de Picard las resume Mignon en una entrada de su blog (en francés) cuyo título lo explica todo: Prensa escrita: preparar la transición antes de que sea demasiado tarde.

En cuanto al cómo, es también Mignon el que advierte sobre sus peligros en una segunda nota: ¿Es necesario reunir las redacciones del impreso y del digital?. El principal, el miedo a lo desconocido de los llamados a cambiar, el miedo a fracasar en algo que no se domina, y de ahí que sea aconsejable un proceso por etapas, por contagio, no brusco. Pero no sólo de las redacciones, también de la publicidad y el marketing.

Sobre el tema de la integración de redacciones, en los últimos días se han publicado en la red estas otras interesantes aportaciones:

Facilitar la navegación de los lectores por otros medios, la mejor manera de fidelizarlos

Julio Alonso | 6 de agosto de 2006 a las 23:16

Dos interesantes afirmaciones de Ken Sands, director de la versión digital de The Spokesman-Review, un diario local estadounidense, de las que se hace eco Raphaël Benoît (en francés):

  • A los usuarios de websites periodísticos no les interesan demasiado las informaciones que proceden de la versión en papel.
  • La clave del éxito, sobre todo cuando los medios son escasos (y en un medio local lo son casi por definición, añado yo), está en la habilidad que se tenga para agregar informaciones de otros medios o para encaminar hacia ellos a los propios lectores.

El caso es que enlazar con otros websites, al margen de ser un recurso cuando los medios son limitados, está en la naturaleza de internet, hasta ahora reprimida por hábitos profesionales heredados de la era Gutenberg y hoy carentes de sentido.

  • Asimismo, como también informa Benoît, otros dos grandes diarios estadounidenses, The New York Times y USA Today, están ensayando la personalización de sus páginas de tal manera que los usuarios puedan incluir en ella enlaces a otros medios. El de USA Today está ya en versión beta.

Ken Sands es rotundo: “La ironía es que hay que saber dejar irse al lector de su sitio para que vuelva más fácilmente”.

Serge July, forzado a dejar ‘Libération’

Julio Alonso | 2 de julio de 2006 a las 23:04

Serge July, cofundador junto a Jean-Paul Sartre del diario francés Libération en 1972, no ha tenido más remedio que abandonar la dirección del periódico, forzado por el accionista mayoritario, Edouard de Rothschild. Hay información detallada en El Mundo, Le Monde, Le Nouvel Observateur y el propio Libération.

Merece la pena leer su artículo de despedida (en francés) por lo que tiene de reflexión sobre las dificultades que atraviesa la prensa impresa. De él destaco y traduzco —un poco libremente— los siguientes párrafos:

  • “Libération no es una sociedad financieramente despreocupada y gastosa. Hicimos muchos planes para economizar, valiéndonos de todas las técnicas: reducciones de efectivos, externalización de algunas actividades, freno a los aumentos salariales, cuando no simplemente su bloqueo, bloqueo de las contrataciones, severo control de nuestros costes, acuerdos con nuestros proveedores…”
  • Libération “se enfrenta, como todos los periódicos generalistas de pago en el mundo, con el maelstrom de la revolución digital, que es más intenso, más violento, más rápido de lo que fueron todas las revoluciones industriales”.
  • “Desde hace años proyectamos transformar nuestro equipo periodístico en productora de contenidos con la firma Libération para diferentes soportes. Todo esto implica disponer de considerables medios financieros que permitan esta transición, para pasar de un modelo que económicamente agoniza a un nuevo modelo susceptible de generar nuevos ingresos. En esta situación ‘revolucionaria’ hay que tomar cien iniciativas al mismo tiempo. Pero, por falta de medios suficientes, no se toman. Y en las revoluciones, más que en otros momentos, el tiempo perdido no sólo no se recupera sino que se convierte en un elemento violentamente hostil.”
  • “El problema de Libération no es tanto la calidad o la pertinencia de lo que publicamos cada día, es industrial y financiero”.

Sobre la marcha de July y la crisis de Libération recomiendo también los comentarios realizados por Juan Antonio Giner, Juan Varela y Raphaël Benoît.

Aumenta el número de experimentos en la prensa

Julio Alonso | 1 de mayo de 2006 a las 21:34

No están los tiempos para despreciar lectores y hacen bien los periódicos en experimentar cualquier fórmula para acrecentar su audiencia. Prueba de ello es la variedad de iniciativas puestas en práctica en estos últimos días, entre las que destaco las siguientes:

The Manchester Evening News, uno de los más importantes periódicos regionales del Reino Unido, vespertino, con 138 años de existencia, comenzará mañana, lunes, a distribuir gratuitamente en el centro de la ciudad 50.000 ejemplares, lo que representa casi la mitad de la circulación media alcanzada el año pasado (128.400 ejemplares).

La empresa editora, Guardian Media Group, distribuye gratuitamente desde noviembre de 2004 una versión condensada del periódico, titulada MEN Lite, que ahora suspenderá, pero que parece haberle inclinado hacia el mundo del gratuito; de momento, al menos, del semigratuito. Fuentes: Hold the Front Page y The Guardian (previo registro gratuito).

The Independent, periódico innovador desde su nacimiento, hace 20 años, y primero de los quality británicos que optó por un fomato más reducido (en este caso el tabloide, también llamado compact para distinguirlo de los populares de igual tamaño), acaba de lanzar un suplemento de 24 páginas, denominado Extra, con el que pretende ofrecer a diario “lo mejor del periodismo y la fotografía”.

Este lanzamiento hace pensar a John Burke, del Editors Weblog, que The Independent esté tanteando también el mundo del gratuito.

The Christian Science Monitor, un reputado periódico que desde 1908 publica en Boston la Iglesia de la Ciencia Cristiana, acaba de rediseñar su web en lo que para muchos es un último intento de supervivencia. El periódico, uno de los primeros en poner sus textos en la web (1996), en lanzar una edición en PDF (2001) o en valerse de la tecnología RSS, está perdiendo lectores a pasos agigantados; según el Boston Herald, un 19% entre 2003 y 2005.

Desde hace un año se viene diciendo que en un futuro no muy lejano el periódico acabará por renunciar a la edición imprensa y fortalecerse en su versión digital, ahora remozada.

The Herald, periódico escocés, ofrece desde el 24 de abril una versión digital de su edición impresa, totalmente configurable e interactiva, que incluye alimentaciones RSS, herramientas de ampliación, índice desplazable, búsqueda de texto, enlaces a los anuncios, direcciones de internet y de correo electrónico, un archivo de 30 días y traducción a 11 idiomas; es interesante echarle un ojo. El servicio, que promete audio y vídeo para más adelante, es gratuito durante tres días y, según dice Journalism.co.uk, cuesta menos que la suscripción anual a la edición impresa.

Dos diarios financieros, el francés Les Echos y el belga De Tijd (ver también mi nota del 4 de febrero) están experimentado igualmente con soportes conocidos como papel electrónico desde hace unas semanas, según informa International Herald Tribune.

The New York Times ha llegado a un acuerdo para desarrollar un programa, denominado Times Reader, que permitirá a sus lectores descargarse una versión electrónica del periódico y visualizarla en un soporte portable. Al anunciar este acuerdo, el patrón del Times, Arthur Sulzberger jr., repitió su famosa frase: “Somos agnósticos respecto a la plataforma, hemos de seguir a los lectores hasta donde ellos quieran estar”.

El País, por último, ha lanzado lo que de un modo un tanto rimbombante llama “el primer periódico gratuito actualizado permanentemente”. Lo que no deja de ser un paquete cerrado de noticias, con sus variantes (Suscriptores, General, Internacional, España, Economía); actualizado en el momento de recogerlo y sin duda obsoleto a la hora de leerlo; en un formato más o menos amigable y manejable, sí; gratuito, también, pero a la larga costoso si se le añaden los gastos de la impresora, y desde luego sin las ventajas de interactividad o de participación que puedan ofrecer los experimentos en e-paper. De hecho, algunos comentarios que conozco no le son muy favorables: Arsenio Escolar, Raphaël Benoît, Jeff Mignon (estos dos últimos en francés) o Daniela Bertocchi (en portugués).

En tan amplia variedad de iniciativas, unas de ellas son circunstanciales, las que no buscan más que aumentar la tirada o una alternativa al papel, lo cual es muy legítimo; otras, de mayor recorrido, son las que, sin menosprecio de la edición impresa, se preparan para un nuevo tipo de lector, o si se quiere de lectura. La que va desde los tiempos de nuestros abuelos, cuando el periódico se leía en el casino, en un ejemplar entablillado por el lomo, de uso colectivo y por cierto gratuito, y cuya lectura alimentaba luego la conversación en las tertulias, a la generación de nuestros hijos, acostumbrados ya a una forma de adquirir conocimiento —esto es, de leer— en la que se dan a la par la lectura en sí, los frecuentes saltos a otras fuentes secundarias enlazadas a la principal, el envío a los más allegados de esa información recién asimilada, y en definitiva, la conversación: todo al mismo tiempo, pues ahí está la diferencia.

En la imagen, Tom Bodkin, subdirector y jefe de Diseño del New York Times, con la tableta gráfica en la que mostró un avance de Times Reader. (Foto Elaine Thompson, AP.)