Google, empresa de medios
¿Es Google una empresa de medios, como se preguntaba ayer un artículo de The New York Times? La irrupción de Knol, el nuevo servicio de Google, competencia directa de Wikipedia, disipa las dudas que quedaban. Knol publica artículos originales, y de firmas reconocidas –a diferencia de Wikipedia, cuyas entradas son obras colectivas–. Además, tales artículos podrán ser retribuidos en la medida en que incluyan publicidad; obviamente, gestionada por la propia empresa.
Mantener eso de que no son creadores de contenidos, como hasta ahora han venido repitiendo los directivos de Google, ya no se tiene en pie. Otra cosa es que Knol represente una mínima parte de su volumen de negocio. ¿Deja de ser la Washington Post Company una empresa de medios por el hecho de que sus cabeceras (el periódico, pero también Newsweek y Slate, entre otros productos periodísticos) no constituyan ya el core business de la compañía, y sí los educativos, como reconoció el propio Dan Graham el pasado diciembre?
Si a Knol se le añaden otros negocios de Google, como Youtube o Blogger, herramientas para la creación y difusión de contenidos, el temor de los medios está más que justificado. El temor, porque la mayoría de ellos poco están haciendo para ponerse al día.


El juez Posner, una de las figuras del movimiento conservador Ley y Economía, acusa a la prensa norteamericana de radicalización política a causa de la falta de credibilidad, la pérdida de lectores y la consiguiente fragilidad económica. Para explicarlo con terminología europa, sostiene que los diarios de derechas son cada vez más de derechas, y los de izquierdas más de izquierdas, lo cual, argumenta, les aleja cada vez más de la verdad. Como contrapunto, añade que los blogs, por su carácter colectivo y participativo, están más cerca de alcanzarla.