Archivos para el tag ‘The Economist’

Manuales de estilo abiertos al público

Julio Alonso | 12 de julio de 2007 a las 16:52

A finales de los años 70 el libro de estilo del Times de Londres era un documento de régimen interno y supersecreto. Lo era hasta el punto de que cuando visité por aquellas fechas la Redacción del periódico y me interesé por él, lo único que conseguí de los colegas que me atendieron durante la gira es que me dejarían echarle un vistazo. Pero ni eso. Me fui sin haberlo visto.

Cuento esto para subrayar las diferencias de ayer a hoy. Ahora The Times style and usage guide no sólo está abierto al público, sino que puede consultarse vía internet. Si se mira la URL, se alberga en el apartado ‘Tools and services’, un detalle que explica mucho.

Que yo sepa, los siguientes medios y organizaciones tienen también colgadas en la Red sus normas de estilo:

¿Hay alguien que conozca algún otro caso?

Exigencias tecnológicas del nuevo periodismo visual

Julio Alonso | 2 de abril de 2007 a las 23:34

The Economist ha introducido la caricatura animada, según cuento en mi anterior nota. Washingtonpost.com ha retocado ligeramente el diseño de su portada para dar mayor relieve a los vídeos. Y The New York Times acaba de recibir el Peter Sullivan, el más codiciado de los Premios Malofiej de infografía, por un gráfico interactivo permanente en el que ofrece información de bolsa. Por tanto, tres ejemplos de medios de prestigio, con altos niveles de exigencia, y para nada proclives al sensacionalismo o a lo facilón, que apuestan decididamente por el periodismo visual. El futuro está ahí.

Este nuevo desafío me hace pensar en lo urgente que es cambiar las redacciones, en hábitos y mentalidades, y adaptarlas a esas nuevas exigencias.

Kevin Kallaugher, el caricaturista de The Economist, que no es precisamente un jovencito (ver galería), estuvo el pasado año como artista-residente del Imaging Research Center, en la University of Maryland (UMBC), para familiarizarse con las técnicas de animación.

De los esfuerzos del Washington Post me ocupé hace poco en una nota titulada precisamente ‘Washingtonpost.com, modelo de Redacción digital’.

En cuanto al New York Times, el gráfico que le ha premiado la Society for News Design, que es la que otorga los Malofiej, va más allá del gráfico animado al uso. Como explica muy bien Ramón Salaverría, profesor en la Universidad de Navarra y miembro del jurado que concedió el premio, “son bases de datos representadas de forma gráfica”. Y añade: “Estos gráficos, que podríamos denominar de segunda generación, exploran formas distintas a la pura linealidad narrativa […]. Los nuevos gráficos son mucho más interactivos, personalizables y con un soporte tecnológico deslumbrante”.

Pero para llegar ahí son necesarios ciertos pasos previos. Entre ellos, contar con periodistas-desarrolladores en los equipos redaccionales y convencerse de que los listados de bolsa de los periódicos, con datos ya viejos antes incluso de imprimirse, están obsoletos. De todo ello me he ocupado en las siguientes notas: ‘Lo que sobra en la prensa local’, ‘Fuera las páginas de bolsa’, ‘Hay que abrirse a nuevas fórmulas o géneros periodísticos’, ‘Las redacciones necesitan periodistas informáticos’, ‘Nuevo ejemplo de periodismo de servicios’, ‘Washingtonpost.com permite consultar las votaciones en el Congreso desde 1991′, ‘The Washington Post recurre a los jóvenes desarrolladores’ y ‘Los periódicos necesitan programadores digitales’.

Actualización (3/4/2007). Casualmente, Francis Pisani escribía ayer en su blog sobre ‘Le mage des online news‘: Rob Curley.

Actualización (3/4/2007). MediaStorm, un magnífico ciberespacio dedicado al fotoperiodismo (casualmente patrocinado por The Washington Post), anunciaba el lunes cuatro incorporaciones a la plantilla en estos términos: ‘MediaStorm se inunda con nuevos talentos’. Merece la pena ver los currículos del equipo.

Actualización (4/4/2007). En las páginas de la Berkeley Graduate School of Journalism hay colgada una interesantísima conferencia de Rob Curley titulada It’s not about the device, it’s about the information. Dura dos horas y media.

Caricaturas animadas en ‘The Economist’

Julio Alonso | 2 de abril de 2007 a las 0:55

La sobriedad informativa de The Economist, la sencillez y elegancia de su diseño, no están reñidas con los nuevos formatos. El seminario británico acaba de incorporar caricaturas animadas a sus páginas web. La primera de ellas está dedicada a George Bush.

El caricaturista sigue siendo el mismo desde hace 28 años, el único fijo que ha tenido The Economist en sus 145 años de historia: el norteamericano Kevin Kallaugher, más conocido como Kal.

Vía: Juan Antonio Giner

El modelo de negocio de la empresa periodística clásica no funciona

Julio Alonso | 27 de agosto de 2006 a las 21:03

Tres estudios europeos —uno británico, otro francés y el último suizo— coinciden esta semana en destacar el cambio económico o el modelo de negocio como factor determinante en el declive y futuro de los periódicos impresos:

  • The Economist mantiene que los resultados “miserables” registrados en 2005 por las empresas periodísticas se deben en gran medida a la cicatería con que éstas han abordado sus versiones digitales, a cargo de redacciones reducidas, bisoñas y mal pagada que se limitan al mero volcado de los contenidos del diario impreso. Aunque la situación está cambiando, añade el semanario, el caso es que los ingresos publicitarios de los websites, siendo cada vez más elevados, no pueden compararse aún con los obtenidos en las ediciones impresas. Las tesis de The Economist están expuestas en estos dos artículos: Who killed the newspaper? y More media, less news.
  • De idéntica opinión es David Targy, autor del estudio Les médias face à l’Internet (PDF, 208 KB, 6 páginas), sólo que dicho con otras palabras, y en francés: Según Targy, a quien ha entrevistado Libération, lo que han hecho los medios tradicionales es crear sitios de “acompañamiento” pero con escasa interactividad y participación de los lectores, lo cual es un contrasentido en Internet.
  • Por último, es Francis Pisani quien, a propósito de la Web 2.0, trae a colación la teoría de economía directa que defiende el suizo Xavier Comtesse (L’émergence de l’économie directe ouvre la voie à de profondes mutations). Con este enunciado:

    “Una combinación de cuatro factores está generando una economía muy diferente. A saber: el acceso del consumidor a la cadena de creación de valor, lo que cambia de hecho los procesos de la producción; la desaparición de los intermediarios que dejan paso a nuevas formas de intermediación; la aparición de nuevos modelos de negocios que destruyen al paso las antiguas rentas de situación y, por fin, la fijación de los precios que sigue cada vez más la moda de las pujas. Actuando en conjunto, estos cuatro elementos centrales de la economía directa revuelven y transforman en profundidad la antigua economía.”

Los artículos de The Economist han sido comentados por Juan Antonio Giner, Jeff Jarvis, Francis Pisani y Roy Greenslade; el de David Targy, por Emmanuel Parody y Danielle Attias.

Retos y exigencias del periodismo profesional

Julio Alonso | 29 de abril de 2006 a las 19:45

El debate sobre blogs, periodismo ciudadano y periodismo profesional sigue dando que hablar. Da lectura para todo este largo puente del Primero de Mayo.

The Editors Weblog
John Burke, del Editors Weblog, ha dedicado al temas dos entradas en un mismo día. En la primera de ellas recoge dos opiniones enfrentadas: la del gurú Dave Winer (entrevista en audio), quien considera más íntegro el periodismo amateur por lo que tiene de desinteresado y de ocupación circunstancial, y la de Amy Gahran, columnista de Poynter Online, la cual le recuerda que la integridad es precisamente una de las cualidades más apreciadas en el periodismo profesional, amén de estas otras, que raramente se dan entre aficionados salvo que medie cierto aprendizaje: objetividad, exactitud, corroboración, distanciamiento de las fuentes, transparencia y cuidado editorial.

La segunda nota de Burke parte de lo manifestado por periodistas de reconocido prestigio en internet a esta curiosa pregunta que les hizo la Online Journalism Review: ¿conviene que los profesionales del periodismo mantengan blogs aparte de su trabajo en un medio? La respuesta, con sus matices, es no. Porque les resta tiempo para investigar o, visto por pasiva, porque no tienen tiempo para atender en línea los comentarios y sugerencias de los lectores.

Ahora bien, las respuestas apuntan a una nueva figura en las redacciones, a un nuevo tipo de redactor de mesa: personas capaces de filtrar informaciones, de lograr que determinadas preguntas de los lectores sean respondidas personalmente, así como de contestar ellos mismos a las otras muchas que lleguen al periódico, y también de explorar en la blogosfera.

Las respuestas perfilan otro cambio: el formato ideal para la opinión es el blog, como está haciendo la prensa británica.

The Economist
Más de lo mismo. El último número de The Economist dedica al tema de los nuevos medios un especial survey, coordinado por su corresponsal tecnológico Andreas Kluth, con estos ocho artículos:

  • ‘Heard on the street’ (un modo de escuchar música, a gusto del consumidor, que está cambiando la forma de hacer radio).

Completan estos ocho artículos de The Economist (por el momento en abierto, aunque del tercero al octavo se anuncian como sólo para abonados) unas entrevistas sonoras con Andreas Kluth, el especialista en economía, finanzas y tecnología del semanario, residente en San Francisco; David Sifry, fundador y consejero delegado de Technorati; Chris Anderson, director de la revista Wired; Jerry Michalski, fundador y presidente de Sociate, y Paul Saffo, director del Institute for the Future.

Como contrapunto, estas páginas de The Economist han sido fuertemente criticadas por Luiz Weis en Observatório da Impressa (en portugués).

Lo que importa es el contenido

Julio Alonso | 11 de febrero de 2006 a las 18:31

“Últimamente se está exagerando el papel del diseño. Sirve para hacer accesible y fácil la navegación, pero más allá de éso lo que cuenta son los contenidos”. Es lo que piensa Bill Emmott, el director de The Economist, a quien ha entrevistado Press Gazette tras su designación como director del año por la British Society of Magazine Editors.

Mientras Forbes y Business Week cierran oficinas, o Newsweek y Time recortan plantillas, todo ello para compensar la pérdida de lectores, The Economist no cesa de crecer. Desde que Emmott es director, hace 12 años, la revista ha duplicado su circulación, que sobrepasa actualmente el millón de ejemplares a la semana (ver una nota al respecto, de marzo pasado).

La influencia de los blogs

Julio Alonso | 30 de septiembre de 2005 a las 14:50

The Economist está ofreciendo una suscripción gratuita a los blogueros que considera influyentes. Por si acaso, hay que recordar que el semanario británico no pierde lectores, sino todo lo contrario. En marzo último, según recogía Visión, alcanzaba su récord de ventas: 1.009.759 ejemplares.

Como comentan Jeff Mignon (en francés) y su compañero Eliot Bergson (en inglés), los cuales toman la noticia del magacín Folio, lo que pretende The Economist es que estos blogueros influyentes, al citar artículos del semanario y crear enlaces con ellos, que luego activan sus lectores, le permitan detectar por vía indirecta posibles suscriptores. O aumentar el número de páginas vistas en el website.

Mignon y Bergson comparan esta iniciativa con Adsense, el programa de venta de publicidad contextual de Google.

La influencia de los blogs es motivo de otra nota de Jeff Mignon a propósito de una encuesta entre adeptos al shopping recogida por el web de la BBC. Con estos resultados, que traduzco directamente:

  • El 77% de los consumidores consulta los blogs antes de efectuar sus compras, pues cree en las opiniones y experiencias de verdaderos consumidores.
  • El 83% de los jóvenes entre 25 y 34 años confiesa que los blogs influyen en sus compras.
  • El 49% considera que son tan creíbles como los magacines.
  • El 46%, tan creíbles como los periódicos.
  • El 40%, tan creíbles como las informaciones en televisión.

Malas y buenas noticias para la prensa escrita

Julio Alonso | 15 de marzo de 2005 a las 19:13

Siete periódicos franceses han reunido en Lille a 1.400 jóvenes como parte de una iniciativa destinada a convertir en lectores de prensa escrita a los jóvenes de entre 15 y 25 años. Según uno de los organizadores, Libération, el encuentro no ha servido sino para constatar el “desamor” de éstos hacia los periódicos, según se desprende de sus opiniones. Una encuesta realizada entre los asistentes refleja estos dos datos, aparentemente contradictorios: sólo un 4%, en el mejor de los casos, lee asiduamente periódicos, si bien el 47% de lo jóvenes considera que la prensa escrita es el mejor medio informativo. Libération concluye: “La estiman pero no la leen”.

El Cambridge-MIT Institute convocó el pasado día 4 a altos ejecutivos de medios de comunicación británicos y estadounidenses para hablar del futuro de la prensa en línea. El encuentro se celebró a puerta cerrada y bajo los límites del Chatham House Rule (algo así como ‘se dice el pecado pero no el pecador’), de manera que sólo han trascendido las conclusiones de lo tratado, que no son precisamente muy halagüeñas en lo que se refiere a la prensa escrita: “Los periódicos están muertos pero todavía llevará un rato el enfriamiento del cuerpo”.

Los asistentes han calificado como “rayana en lo patológico” la resistencia al cambio que ofrecen algunos diarios y aseguran que mientras los webs de los periódicos sigan encadenados a los modelos anticuados de la industria editorial no serán capaces de prosperar en línea. John Burke comenta y matiza estos análisis en Editors Weblog.

Más drásticas aún son las conclusiones de una especie de videoconferencia acogida el día 9 en el Media Center del American Press Institute, de la que se hace eco el Toronto Star. Entre los asistentes figuraba Philip Meyer, profesor de Periodismo en Carolina del Norte y autor de un libro que está dando mucho que hablar: The vanishing newspaper: saving journalism in the information age (citado aquí el 28 de enero). Meyer va más lejos que ninguno e incluso ha puesto fecha a la defunción de la prensa escrita: será en abril de 2040.

Hasta aquí, la noticias malas; la buena, el récord de ventas de The Economist (¡1.009.759 ejemplares!), lo cual parece confirmar que, pese a los malos tiempos que se auguran a la prensa escrita, todavía hay espacio para productos de calidad. Ángel Arrese, profesor de Marketing en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, examina en un artículo publicado por Mediaccionline los motivos de este éxito. A su vez, Raymond Snoddy, del londinense The Independent, ha mantenido una larga charla con el director del semanario británico, Bill Emmott (el noveno en 162 años), sobre el pasado, presente y futuro de The Economist.

En la foto, Philip Meyer.