Fanatismo estacional

Elena G. Antón | 11 de febrero de 2011 a las 18:12

Nunca he entendido ese acto casi reflejo que tienen tantas personas que les hace, cuando ven a un “famoso”, ir corriendo a hacerse una foto, pedir un autógrafo o darle dos besos.

Esto, traído al Carnaval de Cádiz, es aún más asombroso. Más que nada porque creo que las personas que estos días atienden a cientos y cientos de “fans”, el resto del año viven una vida completamente normal en la que nadie se para a hacerse una foto con ellos.

Y no es que sean personas que luego no veas nunca. Al contrario. El tamaño de Cádiz y su población relativamente pequeña e interrelacionada hacen que esos chicos, los que ahora no pueden ni andar por la calle sin pararse al menos varias decenas de veces, sean los que después te venden una camisa, te dan clase de no sé qué o te vienen a leer el contador del gas.

Es una fama efímera, curiosa, porque se desinfla y vuelve a hincharse año tras año. Son famosos estacionales, a los que ahora no dejan respirar y que, dentro de un mes, estarán tranquilamente dando una vuelta por el Paseo. Y por lo cual los fans no son tales (no me imagino a un seguidor de Lady Gaga pasando de ella si se la cruza sin ser después de un concierto).

Así que la verdad es que no sé de qué son fans. Si del Carnaval, si de tener instantáneas al lado de un tipo (la gente se hace fotos con chicos de los que ni saben su nombre, sólo que son de la chirigota de tal o de la comparsa de cual), si de tener fotos con el puntero de turno para poder subirlas a las redes sociales y que un montón de gente le de a ‘Me gusta’, o de qué.

Lo que sí sé es que, sean fans de lo que sean, tienen muy poca capacidad de empatía. Porque hay veces que las situaciones fanáticas que veo alrededor de los grupos son realmente agobiantes. No creo que aporte tanto tener un foto, dos besos, o menos aún un autógrafo (?¿) como para someter a la gente a esas sesiones interminables de photocall improvisado y de jalones por todas partes intentando ser el siguiente. Se puede transmitir la enhorabuena y el apoyo a los grupos de una forma mucho más sobria y sin tener que obtener esos pequeños trofeos insulsos a cambio.

¿Somos aficionados al Carnaval o groupies de quince años?

  • kenya

    Estoy de acuerdo, pero solo en parte. Yo entiendo que la gente se arrime y se haga una foto con alguien que le guste por lo que hace, no por ser simplemente famoso (no le veo sentido a tener una foto con Belén Esteban). En mi vida creo que solo lo he hecho un par de veces (muerta de vergüenza) y siempre por admiración hacia esa persona (por su trabajo, por su labor social, etc).
    En cualquier caso, esa foto se convierte muchas veces en una simple manera de acercarse para darle la enhorabuena por su actuación y se convierte en un bonito recuerdo con el paso del tiempo. Evidentemente, y aquí es en la parte en la que coincidimos, la mayoría de la gente supongo que lo hace “para que veas lo guay que soy porque me retraté con Fulanito y tú no”.

    Suerte y paciencia para esta noche! =)

  • Sofya

    A ver por partes, es verdad que la mayoria se hacen fotos sin saber ni el nombre del chaval….también es verdad que los que actúan así son chavalerias de 15 años y esto significa que cada vez hay mas aficion por el carnaval y que la saga continúa, también es verdad que los que se hacen fotos generalmente no tiene a estos xicos tan cercas lo digo porque soy asidúa a redes sociales y veo muy a menudo fotos con los artistas del carnaval y la mayoria no son ni de cadiz por lo tanto k se lo encuentren en su trabajo o paseando es hipotetico asi tiene un buen recuerdo y tambien es una manera de trasmitir el cariño por esas letras, representaciones y voces. Por otro lado, creo que a los propios artitastas carnavaleros esto les engrandece más, creo que es lo que quisieran todos los artistas del mundo no??….. pensémoslo mejor…. fama fotos gente a tu lado en el momento del escenario….. tras el tu vida continua sin agobios y sin hacerte fotos cuando no te apetezca o saludar sin ton ni son. Una fiel seguidora del concurso y una enamorada del barrio la viña!

  • Juanjo

    Sólo quiero dar las gracias a Los Carapapas por el pasodoble que nos regaló el año pasado a todos los que no hemos nacido en Cádiz.
    Es cierto que nos volvemos locos para ver o escuchar las preliminares, los cuartos y ya de manera más sencilla semifinales y final.
    Como vosotros, son muchas horas de sueño perdido por algo que nos encanta.
    Creo que esto explica que si tienes simpatía o incluso admiración por una agrupación o algunas voces quieras tener el recuerdo el resto del año o de tu vida de una foto que te hiciste con “Pepito” aquella noche.
    Desde la lejanía, veía a estos artistas poco menos que inaccesibles porque los tienes en pedestales y cuando bajas a Cádiz, los ves, ves su cercanía, su cariño, charlas con ellos, te tomas un café… esos momentos son sólo para ti y los hacen más grandes aún y ese pedestal, al menos para mi, crece.
    Elena, son muchos y muy distintos los casos pero si que te doy la razón en algo que debe ser tremendo para ellos: miles de fotos, miles de besos, miles de abrazos… tiene que ser duro.
    Un abrazo.

  • Elena G. Antón

    Bueno, hay varias formas de entender esto y, sobre todo, diferentes casos. Personalmente, yo no entiendo esa necesidad de los seguidores. Pero bueno, sobre todo en el caso de una fotografía, entiendo que puede ser un bonito recuerdo, si admiras a la persona con la que te estás fotografiando. Sobre todo si no eres de Cádiz. No era tanto de eso de lo que yo hablaba como del otro tipo de fanatismo, del que es al tuntún, de quien no admira nada ni nadie en concreto. Gente novelera, vamos. y, ni muchos menos, todos los que se acercan a por esos trofeitos son de fuera.

    Evidentemente, a los componentes de las agrupaciones les encantará sentir el cariño de la gente. A muchos incluso se les sube a la cabeza eso de ser famosos durante unas semanas y entiendo que les encantará ese circo que se monta a su alrededor. Pero los que lo viven de manera humilde, creo que debe llegar un momento en el que también se saturen. Muchas veces observo como quieren irse, como están escuchando a los suyos que los llaman, como intentan avanzar con cara de querer ser invisibles y que nadie más les pare. En todo hay que tener una mesura, porque todo, pasado de medida, empacha y agobia.

    De todas formas, yo no soy quien para decir cómo se sienten ellos. Quizá a todos les parezca genial lo de ser avasallados y las mil fotos y los mil besos y el no poder escapar. Esto es sólo mi opinión. Un apunte sobre algo que me rondaba la cabeza. Saludos a todos.