Archivo para febrero 2013

OpenParliament en Escocia, una experiencia personal.

Ángel Vilches | 26 de febrero de 2013 a las 18:25

El pasado jueves, durante un viaje a la muy recomendable ciudad de Edimburgo, pasé por el Parlamento escocés. Tras buscar por los alrededores a policías con metralleta en ristre como ocurre en Madrid, me encontré con un “Admission free” en un cartel de bienvenida, por lo que no lo dudé y entré a ver que me encontraba en su interior.

Tras superar un control de seguridad, similar al de un aeropuerto pero con unos funcionarios más amables, me dispuse a ver la zona expositiva y comprobé que en las pantallas de televisión estaban emitiendo un debate que se celebraba allí mismo. La curiosidad me pudo, así que pregunté si era posible asistir al mismo. Una amable azafata me facilitó dos tickets y el orden del día de la sesión sin necesidad de hacer solicitud alguna o facilitar mis datos, estuve presenciando una sesión del Parlamento de Escocia tal y como hacían otros cuantos turistas y ciudadanos del país en una bancada con capacidad para unos 150 visitantes.

Al abandonar el hemiciclo (puedes hacerlo en el momento que te apetezca, sin tener que estar la sesión o comisión completa), me facilitaron, en español, una guía sobre el funcionamiento político y orgánico del Parlamento, sus competencias, sistema electoral y datos de contacto.

Un ejemplo de cómo acercar las instituciones del Estado a los ciudadanos y formar en democracia.

Incontinencia cofrade

Ángel Vilches | 17 de febrero de 2013 a las 16:03

Salir por salir, a toda costa, sin poner en valor el patrimonio o la imagen que pueda trascender de las propias hermandades. Ganas de dar más motivos a aquellos que por norma critican cualquier manifestación de religiosidad popular por las calles de Sevilla.

Tras la negativa a salir por las previsiones de lluvia de las cinco hermandades que han puesto cordura en un Vía Circus Crucis de locos, se sucedían las noticias en una jornada en la que twitter ha sustituido a los transistores. Medios y periodistas especializados publicaban que Torreblanca quería presidir el rezo en solitario. La oportunidad histórica de ir a la Catedral para una hermandad que radica a diez kilómetros de la misma, las ganas de protagonismo y el ávido deseo de aparecer en las portadas de los periódicos  podían más que el cuidado de su patrimonio o el respeto a la decisión del resto de Hermandades.

La Iglesia (sí, la Iglesia) puso algo de cordura en la situación y no le permitió ir a la Catedral, manteniendo el “o todas o ninguna” acordado inicialmente. No le sirvió esto a Torreblanca y en un acto de rebeldía hacia el Arzobispado de Sevilla, quizás influidos por la negativa de Palacio a la realización de un Vía Crucis por su barrio la pasada Cuaresma, no se  pudieron aguantar y abrieron las puertas de Santa Marina para darle al Cristo un “paseo” por la calle San Luís y ser “la única”. Cuantos falsos imitadores de la Estrella de 1932…

Tras lo ocurrido en la pasada Semana Santa (pasos saliendo de sus Iglesias bajo la lluvia), las polémicas surgidas con la organización del Vía Crucis, y la mañana de hoy, las hermandades han pasado de jugar a los pasitos a sufrir una enfermedad, la incontinencia: no pueden aguantarse… las ganas de salir. Y eso que solo estamos a 35 días para el Domingo de Ramos.

Lipasam: berreos versus democracia

Ángel Vilches | 8 de febrero de 2013 a las 19:24

La huelga de recogida de basuras y limpieza vivida en la ciudad de Sevilla en los últimos días ha tenido un final surrealista, con dos asambleas de trabajadores en 24 horas en las que se votaba una propuesta idéntica y que han tenido dos resultados muy dispares.

En la primera asamblea, con voto a mano alzada, se impuso el rechazo al preacuerdo al que había llegado el Comité de empresa con los representantes municipales.

Al día siguiente, repetición de la jugada en un escenario distinto y con voto secreto en urnas. La votación se anula porque un grupo de trabajadores deposita más de un sobre con el afán de boicotearlas. Al tercer intento, el 85,6% de la Asamblea se mostró de acuerdo en finalizar el paro y aceptar la propuesta del Ayuntamiento. A la tercera fue la vencida.

¿Qué intereses tenía el grupo de berreadores profesionales que impuso su criterio en la primera asamblea? ¿Por qué intentaron boicotear la votación secreta? ¿Valen más los intereses sindicales –y personales- de cierta unión de trabajadores que  la propia democracia?

La regeneración democrática no solo es necesaria a nivel gubernamental, sino también en las propias organizaciones sindicales. Anteponer intereses personales a ejercer el derecho al voto de forma libre democrática también es una forma de autoritarismo, ese sistema que tanto criticamos.

Votación secreta en la Asamblea de trabajadores de Lipasam. Foto: Juan Carlos Muñoz (Diario de Sevilla)