A voto pronto » Archivo » Declarando que no es poco

Declarando que no es poco

Rodolfo Serrano | 9 de mayo de 2011 a las 9:54

De ser cierto lo que se afirma en esta campaña electoral, lo mejor sería no votar a nadie. Porque de ser cierto lo que dicen unos y otros ninguno de ellos es de fiar. Y más, es gente que tendría que estar en la cárcel.

Escucho a unos y otros y el panorama es desolador: José María Aznar dice que el Gobierno es el culpable de que el Tribunal Constitucional haya legalizado a a Biltu. Con lo que da la sensación de que el expresidente no cree en la separación de poderes y que el Gobierno ha actuado contra la propia Constitución. Y así todos. Porque Felipe González también dice que Aznar y Mayor Oreja, en su momento, se mostraron impasibles ante el rearme de ETA.

Lo malo es que son declaraciones que tienen poco que ver con el verdadero debate electoral a nivel de ayuntamientos. No sé yo si en el voto de Córdoba puede influir lo de Bildu. Y no digamos en mi pueblo, Villamanta (Madrid) que, dicho sea de paso, los problemas de Bildu le viene un poco a trasmano.

Tienden los grandes políticos (digo lo de grandes no por su grandeza humana) una propensión al disparate cósmico. Creen todavía que sus obsesiones son las preocupaciones que mueven el voto en cada pueblo, en cada ciudad. Y no es verdad. Las preocupaciones son otras.

Leo con preocupación que mi querida Rosa Aguilar ha dicho que Andrés Ocaña es amigo suyo, pero que ella apoya al candidato socialista, Juan Pablo Durán. Hombre, digo yo que con amigos así, a los que, además, dejó ella al frente del Ayuntamiento de Córdoba, es mejor tenerlos lejos y, sobre todo, callados.

No sé qué habrá pensado el bueno de Ocaña. Seguramente habrá sonreído con esa socarronería que le caracteriza y sin dejar el montón de papeles y carpetas que siempre lleva en la mano (¿no se le podría regalar una cartera a este hombre?), habrá dicho algo así como: “Ná. Cosas de la política”.

Me da el pálpito de que lo dicho por Rosa Aguilar beneficia a Ocaña. Y a lo mejor lo ha hecho aposta. Porque la gente somos dados a ponernos del lado del agraviado Y porque nadie, en su sano juicio, puede dudar de que entre Rosa y Andrés persiste la amistad.

He trabajado con los dos durante algunos años. Quiero a Rosa por encima de políticas e ideologías. He sufrido con ella sus amarguras y desencantos. He maldormido cuando la exalcaldesa rellenaba papeles y papeles por Córdoba, buscaba contactos para Córdoba, sufría por Córdoba. Seré el primero que dirá orgulloso que Rosa es un ser humano singular.

Con Andrés he hablado. He charlado de literatura, de la ciudad. Le he visto trabajar jornadas insufribles, pechar con los peores tragos que tiene que aguantar un político. Y, sobre todo, he compartido y me he admirado de su lealtad a una idea, a una ciudad y a una alcaldesa. Su humanidad nos ha salvado muchas veces de la desesperación a quienes en tantas ocasiones hemos estado a punto de arrojar la toalla.

Y todo eso, se diga lo que se diga, no se puede perder como lágrimas en la lluvia. Y para el avisado, tiene mucho que ver con a quién se vota.

Los comentarios están cerrados.