Lo que pasa en la calle

Rodolfo Serrano | 11 de mayo de 2011 a las 9:59

Estuve en Córdoba en la presentación de la Noche Blanca del Flamenco. No se habló de elecciones. Y ni siquiera la ciudad parece muy liada con estas cosas. Los carteles discretos y pocos. O yo vi pocos. Y la gente, como siempre, sería y tranquila.

Cuando vienen mis amigos por Córdoba, sabiendo de mi cariño por la ciudad, me lo dicen siempre. Dicen: “Macho, qué bonita está Córdoba”. Y es verdad. Está bonita. Disfruto de la peatonalización de nuevas calles. Pocas ciudades tienen ese respeto por el paseante. Y es que en Córdoba se pasea mucho.

Disfruto de la ciudad. Leo los periódicos. Hablamos el director de este diario y yo de periodismo. Me dice que lo más bonito es la información local. Estoy de acuerdo. Es una información sin prisas. Limpia.

En Córdoba la campaña la hacen los medios. Ofrecen cosas los candidatos y buscan los periódicos. El valor de la letra impresa tiene aquí todavía ese respeto que se va perdiendo en el periodismo.

Pero en la Noche Blanca no se habló de elecciones. Andrés Ocaña ni lo mencionó. Era un acto puro. De ciudad. Comento que no he visto en el acto a los concejales del PP. Me dicen que no suelen ir. Me parece un error. Alguien me dice a lo peor denuncian el acto ante la Junta Electora. Me parece otro error. ¿Por qué?

José Antonio Nieto, con el que mantuve una relación cordial durante mi paso por Córdoba, siempre me ha parecido un hombre inteligente y culto, afectuoso. Él mejor que nadie sabe de la importancia de actos como ésta para la ciudad. Que me perdone Nieto. Pero creo que tenía que haber estado allí, con Miguel Poveda que hizo un canto a Córdoba genial, apasionado y sincero, con Jota de los Planetas, con Lagartija Nick, con Rubial, con Tomasito, con India…

Lástima. Las elecciones, la pugna electoral no debe influir en cosas así. Si se ama a Córdoba hay que apoyar actos que son un impulso para Córdoba. ¿Qué pasa? ¿Que hay que suspender toda actividad cultural? ¿Qué no se puede hablar de otra cosas que no sea el voto? ¿Cree alguien que la gente no sabe distinguir una cosa de la otra?

Por encima de las diferencias, Córdoba, me parece a mí. En eso también se diferencian los políticos. Cuando son capaces de anteponer los intereses de su ciudad a sus ideologías y su derecho legítimo a ganar. Y eso, al final, influye en el voto. Y el voto está en la calle.

Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa, lo que Mairena en lenguaje poético llamaba “lo que pasa en la calle” es, al final, lo importante.

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