Amargura y Silencio » Archivo » Repertorios musicales, ccytt y agrupaciones

Repertorios musicales, ccytt y agrupaciones

Fernando Ollero | 2 de julio de 2008 a las 19:38

Foto: Juan Carlos Vázquez/Diario de Sevilla

De unos años a esta parte estamos viendo cómo se componen muchas marchas procesionales de todos los estilos y para todos los gustos. Las hay que incluyen largos solos de trompeta o corneta hasta alguna que incluye una caja de esas que es habitual ver en los grupos de sevillanas, y no es broma en YouTube hay, o por lo menos había, un ejemplo de ello, tambores destemplados, y abuso de las cajas chinas

Algunas de estas nuevas marchas, con independencia de su calidad, son como las canciones del verano, se escuchan un año y nunca más se volvió a saber de ellas, otras se ponen de moda y se tocan machaconamente una y otra vez.

El que se estrenen muchas marchas no es bueno ni malo en sí, es una muestra del interés que ponen compositores y bandas por evolucionar y mejorar. Otra cosa distinta es meterse a analizar la calidad de las composiciones y su idoneidad para ser interpretadas en una procesión o estación de penitencia. Hace ya años se quejaban algunos de las marchas e instrumentos de la banda de Santa María Magdalena de Arahal, Alma de Dios y las famosas flautas y xilófonos, eso se ha quedado en pañales al lado de lo que se puede escuchar hoy en día.

Otra de las cosas que se ha puesto de moda son las llamadas rearmonizaciones. La inclusión de nuevos instrumentos en las bandas de cornetas y tambores y agrupaciones musicales ha provocado que se estén trasformando no pocas composiciones, dejándolas en algún caso en algo casi irreconocible. Ya ni Cristo del Amor suena como antaño.

Ya que estamos mencionar que desde hace años determinadas bandas no tocan marchas que estén incluidas en el repertorio de otras, lo que paradójicamente nos priva en algunas cofradías de poder escuchar algunas marchas por el mero hecho de que son de la competencia y que se dé el caso de que una hermandad al cambiar de banda se vea obligada a prescindir de alguna composición dedicada a sus titulares.

Paralelamente a todo eso vemos como salen al mercado todos los años discos de marchas procesionales como churros, muchos de ellos de escasa tirada y menor repercusión. También asistimos a un curioso fenómeno como son los fans de las bandas que llegan a ser más fanáticos que los seguidores de los grupos de moda y a expresiones tan curiosas como “vaya pepino de marcha”, “el solo es un pepinaco” y cosas por el estilo.

¿El futuro? quizás esté en manos de las propias hermandades, en el momento que dejen de pasar por el aro y digan de verdad esta marcha se toca y esta no, pero me temo que ese día está aún muy lejano.

Desprecio de Herodes

Foto: Juan Carlos Vázquez/Diario de Sevilla