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La cofradia en la calle (II): la velocidad

Fernando Ollero | 2 de septiembre de 2008 a las 22:00

Una de las cosas que más llama la atención en muchas de nuestras cofradías es como se ido ampliando paulatinamente el tiempo que están en la calle. No creo que haya una única causa, influyen varias, quizás los costaleros, tal vez las bandas de música, puede que sea cosa de los diputados mayores de gobierno y sus equipos. Lo cierto y verdad es que casi todas han visto ampliado este aspecto, algunas de forma considerable.

Habrá quien argumente que los cuerpos de nazarenos son más numerosos que hace 20 ó 30 años, pero eso solo explicaría una parte. Y es probable que haya quien nos recuerde que hace décadas había cofradías que también se tomaban su tiempo en la vuelta a su templo. Claro que el concepto de estación de penitencia era diferente, y en algunos casos se convertía en una romería dando una vuelta por su barrio.

Reconozcamoslo las cofradías se lucen y mucho y cada año más. Y hay mucha gente que intenta ver las cofradías en lugares señalados, donde las chicotas parecen en muchos casos eternas y las bandas suelen tocar muchas marchas, no digamos lo solicitadas que están las sillas en una zona en concreto de la carrera oficial.

El que una cofradía se luzca más o menos en algún sitio o tarde mas o menos en pasar, o este más o menos tiempo en la calle, en principio es problema de sus hermanos, por que los demás lo tenemos algo mas fácil que es optar por verla en un sitio u otro. Pero no conviene perder de vista que el que una cofradía decida entretenerse algo en alguna zona, y dada la longitud que pueden llegar a tener los cuerpos de nazarenos, sobre todo en cuanto se abre algo la distancia entre parejas, se puede llegar a frenar en seco a las cofradías que vienen detrás. En otras ocasiones se ven cofradías seguidas fuera de la carrera oficial cuando en el orden en que hacen estación a la SIC no van consecutivas.

Hay que ir tomando conciencia que hay sevillanos a los que las cofradías ni les van ni les vienen y que para algunos los cortes de trafico pueden resultar molestos, las aglomeraciones incomodas y la marchas procesionales algo estridente y fuera de lugar.

No se trata de que todas las cofradías vayan a la misma velocidad por la calle que las mas austeras, ni que una estación de penitencia se convierta en una carrera, pero si algo resulta recomendable algo de mesura.

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