El profeta Torrijos

Carlos Navarro Antolín | 1 de diciembre de 2010 a las 12:08

torrijos2Dicta el sentido figurado del término que profeta es aquel que por señales o cálculos hechos previamente, conjetura y predice acontecimientos futuros. El pasado 28 de julio, el líder municipal de IU convocó a la prensa para presentar sus alegaciones a las nuevas líneas del Metro. Pero, claro, el personal aprovechó para disparar una buena batería de preguntas sobre la faraónica obra de la Encarnación. El pueblo quiere hablar de las setas, hablemos de las setas, porque la sed del pueblo hay que saciarla. Aquellos días eran justamente los de la resaca tras la segunda modificación presupuestaria del proyecto censurada por el Consejo Consultivo de Andalucía y que elevaba a 89,6 millones de euros el coste total de una obra que ya registra un desvío presupuestario de más del 50,17%. Y Torrijos habló aquel 28 de julio: “Como muy pronto, la obra estaría acabada en la primavera  de 2011. Tengan muy claro que me encantaría equivocarme, pero me debo atener al sentido de la realidad, de la responsabilidad y del conocimiento”. Aseguró aquella tórrida mañana disponer de la información necesaria para sostener su profecía, unos datos que no quiso revelar por cuestiones deontológicas. “Si me equivoco, brindaremos el 1 de enero con champán, cerveza o café, con lo que ustedes quieran, y eso que no me gusta ser agorero”. Y no se ha equivocado, no. Tomaron por loco a aquel profeta en camisa de mangas cortas a punto de irse de vacaciones. Y tenía más razón que un santo en la tierra de los santos. Al César lo que es del César. Y a Torrijos una copa de champán, cerveza o café. Lo que pida el profeta. Llena ahí.

  • eneas

    ¿Cómo no va a ser esto así si vivimos en una sociedad, especialmente la andaluza, que mayoritariamente ve al empresario poco menos que como un chorizo chupasangre -véanse los videos de chikilicuatre-, y en el mejor de los casos como un mal necesario -hasta el punto de querer incluso camuflarlo con el nombre de “emprendedor”- y no como una figura indispensable para el desarrollo económico en un régimen de libertades?