Alfredo y la luz de la verdad

Carlos Navarro Antolín | 16 de mayo de 2011 a las 13:49

Decíamos que Monteseirín está decidido a volver a su puesto de trabajo a falta de otras propuestas. Tampoco es que le puedan ofrecer mucho, que este PSOE no está para hornear muchos bollos. Ni vienas. Así que no tiene más remedio que regresar al tajo de donde vino. Al menos tiene tajo al que retornar, que no todos los que vivaquean por la política tienen un agujero donde refugiarse. Y no nos referimos únicamente al PSOE. También nos tiramos al ruedo aseverando que el alcalde esbozaría una sonrisita si se confirman las encuestas de la euforia pepera (ojo, cuidado con las encuestas, que son como el tinto malo…). Sí, esa fue nuestra apuesta. Y en firme. Después de él, la derecha, la peor derecha. Y todo por no hacer caso de su plan sucesorio con el delfín Celis al frente, reciclado ahora en tareas del puerta a puerta y con su equipo de leales ayudando en el frente de Tomares. [Lo bien que da Cristina Pérez en las cámaras de La Nuestra, mucho mejor que en el feisbú]

Todo eso manteníamos cuando de pronto se hizo la luz, una luz cegadora que pretende hacernos entrar en razón, una suerte de Gran Hermano que se apiada del plumilla desorientado y lo reconduce hacia la senda correcta, un alma caritativa que mantiene la fe en los mejores valores de la condición humana. Porque otra política es posible. (Como con el Laredo, que otro tipo de Laredo hubiese sido posible, ¿no, alcalde?) Y tras la luz, se hizo una voz. La voz.

“Te aseguro que el alcalde está hoy más preocupado del futuro político de la ciudad que de su futuro político personal, porque su futuro profesional lo tiene asegurado. Al alcalde de Sevilla durante doce años le interesa más que nada la continuidad y la renovación del proyecto político que ha venido desarrollando y por ese objetivo viene trabajando desde el mismo día que anunció al secretario general de su partido, hace más de dos años, que no iba a ser candidato en 2011, cosa que se reveló mucho después por un teletipo. Monteseirín es el primer interesado, y con su actitud y con los hechos lo demuestra todos los días, en que Espadas sea alcalde. Parafraseándote, te diría que después de Monteseirín, un correligionario que continúe y renueve el modelo de ciudad que ha impulsado. Siempre lo ha reconocido: el mayor gusto para él será presenciar cómodamente en una silla el desfile de un alcalde socialista bajo los toldos de la Plaza de San Francisco el día del Corpus de 2011. Alfredo sabe que si Espadas es alcalde, mucha de su obra no se destruirá. Y si llegan los otros… Quienes conocen de verdad a Alfredo saben que esto es verdad. Estuvo en el arranque de campaña con Juan, la noche del jueves de Feria, estará en el mitin con Zapatero el lunes e incluso en el que se prepara el miércoles en el Polígono de San Pablo. Éstos son los verdaderos mensajes de Alfredo”.

La luz se fue. La voz se apagó. Volvieron las tinieblas. ¿Pero era o no era posible otro Laredo? Oh luz, vuelve.

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