Zoido entierra las puñetas

Carlos Navarro Antolín | 24 de enero de 2012 a las 22:38

Zoido no tiene ninguna intención de lucir de nuevo de la toga. La suya como magistrado es una etapa cerrada. Hace tiempo que dejó de ver por los ojos del juez que fue en los pueblos y el decano que fue en la capital para escrutar la realidad como un político. Se la jugó al puerta grande o enfermería cuando en sus meritorios años en la oposición anunció que si no lograba la Alcaldía dejaría definitivamente el Ayuntamiento. Pero nunca se refirió a un posible retorno al juzgado. Algunos se sorprendieron ayer al verle encabezando la manifestación junto a los padres de Marta del Castillo. El alcalde es un vecino destacado de la ciudad, el primero si cabe en ese protocolo nunca escrito, y hace bien en estar con sus vecinos, sobre todo si son 40.000 y se manifiestan por una causa tan legítima como mostrar un desacuerdo por una sentencia. Todos los concejales del gobierno recibieron a los padres en el salón comedor del Ayuntamiento. Si el alcalde decidió después participar en la cabecera de la manifestación por petición expresa de Antonio del Castillo, muy poco se puede objetar. Cualquier alcalde hubiera atendido semejante ruego. Cualquier persona lo hubiera hecho igual sin necesidad de ser alcalde. Monteseirín se manifestó junto a estos mismos padres en la primera concentración convocada por Marta del Castillo. O se es magistrado, o se es alcalde. Lo que nunca se puede ser es un insensible. Zoido hace tiempo que cambió de vocación y guardó las puñetas en el altillo. Eso es público y está contado.

  • Zoindignado

    Está usted equivocado a mi juicio. Creo que los representantes políticos tienen que tener un mínimo de prudencia en sus manifestaciones y, sobre todo, no aprovecharse del dolor ajeno para, en plan populista, sacra un puñado de votos. Ya hemos tenido la experiencia del sr. Juan José Cortes, nombrado, el colmo del populismo, asesor legal del PP. Me parece indeseable aquellos que se lanzan como aves carroñeras para aprovecharse de las familias que, en un momento de rabia totalmente comprensible, ponen en duda la independencia judicial con el único objetivo de ganar ese puñado de votos

  • Anonimo

    Muy bueno, y verdades como puñetas!!!

  • antonio

    Hay que tener rostro para, siendo juez, encaramarse a la demagogia que ante crímenes tan execrables no puede entender el valor de una indepedencia judicial que ha hecho que ciudadanos muy sospechosos y criminalizados mediatica y socialmente, no hayan sido condenados por falta de pruebas. Si a los jueces independientes,si a una familia y unos ciudadanos que se manifiestan nate la impotencia de que no se haya podido condenar a todos los responsables, no a los asesinos y verguenza para el alcalde demagogo.