Las prisas de Espadas

Carlos Navarro Antolín | 10 de febrero de 2012 a las 6:00

Cultivar el género epistolar es un hábito saludable. Escribiendo hay hasta quienes dan salida a los gatos que llevan en la barriga. Miau. El que escribe espera ser leído. Y la lectura es un ejercicio que desarrolla el intelecto. Mucho más enriquecedor que ver la televisión, que tan sólo requiere de seres pasivos. Hay que agradecer que nuestros políticos escriban, sobre todo porque con tanta agresión al lenguaje en los sms de pago y en los WhatsApp de pescuezo quedan muy pocos que se animen a juntar las letras y salpicarlas con cuarto y mitad de comas y puntos. Espadas le ha escrito a Zoido para que medie ante Rajoy por los grandes proyectos de Sevilla. Qué curioso. Zoido le escribió a Zapatero en septiembre de 2006 con la misma finalidad. Y lo mismo hizo con el presidente Griñán en septiembre de 2011. ZP llevaba dos años largos en la Moncloa cuando recibió la carta del líder de la oposición municipal en Sevilla. Y Griñán hacía ya dos años y siete meses que presidía el ejecutivo andaluz cuando le llegó la misiva del por aquellos meses animoso candidato del PP a la Alcaldía. Espadas pide ya cuentas a Rajoy cuando el señor de la barba y el puro sólo lleva siete semanas habitando en la Moncloa. Siete semanas y media… Espadas tiene prisas. Prisas por apretar en clave interna, en el seno de un partido fracturado y doliente aún de un congreso federal, pues se juega su futuro como senador autonómico tras las elecciones del 25-M. Prisas por pasar página a la dimisión de Suárez Palomares, que el grupo socialista podría haber organizado de acuerdo con una liturgia menos agresiva para sus intereses. Y prisas por obtener titulares de prensa, aunque sea copiando la estrategia practicada anteriormente y hasta en dos ocasiones distintas por quien barrió a todos sus rivales en las urnas. Aunque en su caso, Espadas no le ha dado a Rajoy ni los dos años que Zoido le dio a Zapatero ni los dos años y siete meses que le dio a Griñán y ni siquiera los cien días de gracia. Espadas criticó en su día con dureza la misiva de Zoido a Griñán: “La carta me suena a campaña electoral, a conflicto, a pedir cuentas a otra administración cuando tiene que haber una lealtad y un trabajo. El alcalde tiene que ser reivindicativo, pero también justo, porque los ciudadanos tienen que conocer que la Junta invierte y cumple con Sevilla”. ¿A qué suena la carta de Espadas? A prisas. Espadas mete bulla, porque la bulla le viene bien para tapar su delicada posición en el partido y la falta de cohesión de su grupo en el Ayuntamiento. Las prisas son una pulga más en el perro flaco de este PSOE municipal. Escribiendo se liberan los gatos. Y leyendo se conoce a la gente.

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